{"id":1054,"date":"2009-11-30T15:57:15","date_gmt":"2009-11-30T15:57:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1054"},"modified":"2014-02-28T06:40:42","modified_gmt":"2014-02-28T11:40:42","slug":"manuelita-saenz-la-pasion-inmortalizada","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/11\/30\/manuelita-saenz-la-pasion-inmortalizada\/","title":{"rendered":"Manuelita S\u00e1enz: la pasi\u00f3n inmortalizada"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Cacua Prada ha puesto en circulaci\u00f3n el libro <em>Manuelita S\u00e1enz, mujer de Am\u00e9rica,<\/em> tal vez la biograf\u00eda m\u00e1s completa y ver\u00eddica que se haya escrito sobre la amante de Bol\u00edvar. Muchas inexactitudes y calumnias se han tejido sobre este m\u00edtico personaje, nacidas unas del odio que los malquerientes del Libertador abrigaron contra \u00e9l -pasi\u00f3n enfermiza que se volc\u00f3 sobre su fiel y valerosa compa\u00f1era- y propaladas otras por las memorias ligeras y mendaces del cient\u00edfico franc\u00e9s Juan Bautista Boussingault, aparecidas en 1903, que dieron origen a no pocas falsedades recogidas por libros posteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra de Cacua Prada, presentada en la Estancia de Manuelita S\u00e1enz -centro hist\u00f3rico que protege la Universidad de Am\u00e9rica y que corresponde a la morada de la quite\u00f1a en la capital colombiana-, es el resultado de largos a\u00f1os de investigaci\u00f3n y ofrece, con amenidad y rigor hist\u00f3rico, los pasos de la \u201camable loca\u201d, como la llamaba Bol\u00edvar, desde su nacimiento refulgente en Quito hasta su ocaso penumbroso en el caser\u00edo peruano de Paita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hija natural de un comerciante de importaciones, a los 20 a\u00f1os contrae matrimonio con Jaime Thorne, que la dobla en edad y de quien se ha dicho que era m\u00e9dico. Cacua Prada revela que se trataba de un naviero ingl\u00e9s, poseedor en Lima de una s\u00f3lida posici\u00f3n social y econ\u00f3mica. La boda no se realiza por la propia voluntad de la novia, sino por deseo manifiesto de su padre, quien encuentra favorable esa circunstancia para acercarse al mundo de negocios que maneja el acaudalado ciudadano ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pareja se traslada a Lima al poco tiempo del matrimonio, y ella, por su belleza y especiales atributos femeninos, se convierte en el centro de atracci\u00f3n de aquella brillante sociedad imbuida de puritanismos. Las preclaras se\u00f1oras quite\u00f1as se escandalizan con las extroversiones de la desenfadada damita, quien se exhibe de continuo cabalgando a horcajadas en brioso corcel. Pero todos la admiran. Manuelita, exquisita amazona que se distingue por la fibra sensual y el car\u00e1cter fogoso, no concuerda con el temperamento reposado y flem\u00e1tico de su consorte, lo cual comienza a menoscabar la uni\u00f3n mal avenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no es ella la que desestabiliza la vida conyugal, sino \u00e9l. Hecho evidente: Thorne se ha conseguido una amante, lo que enfurece a su esposa, que se muestra pose\u00edda por los celos. Cuando Bol\u00edvar entra victorioso a Quito tras las batallas de Bombon\u00e1 y Pichincha, Manuelita le lanza desde un balc\u00f3n una corona de laurel. El Libertador se encuentra con la dulce mirada de su admiradora y a partir de ese momento se inicia el profundo romance que los unir\u00e1 por el resto de sus d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed en adelante se vuelve su mejor aliada de las gestas libertadoras y el b\u00e1lsamo amoroso de sus triunfos y desenga\u00f1os. Es ella la antena infalible que lo pone alerta contra las intrigas y las deslealtades que se urden a su alrededor. Conforme crece la agitaci\u00f3n pol\u00edtica y se enrarece el ambiente contra el Libertador, m\u00e1s aguza ella los sentidos para descubrir patra\u00f1as y mantenerse en guardia contra los traidores. Aquel 25 de septiembre de 1828, cuando los enemigos conspiran en la sombra, la insomne vigilante de las horas peligrosas detecta la llegada de los asesinos y en segundos lo salva de la muerte. Bol\u00edvar salta por la ventana prodigiosa y se protege en el puente cercano, mientras la conjuraci\u00f3n se deshace como por artes de embrujo. \u201cT\u00fa eres la Libertadora del Libertador\u201d, le expresar\u00e1 m\u00e1s tarde el h\u00e9roe, y con esta aureola pasa a la historia como la gran hero\u00edna del amor y la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandonado por sus amigos y rodeado de tremenda soledad e infinita tristeza, muere el Libertador dos a\u00f1os despu\u00e9s. Sus enemigos toman venganza contra la indefensa mujer y la convierten en blanco de los mayores agravios, injusticias y persecuciones. Expulsada de Colombia por Santander, comienza a vagar de pueblo en pueblo y de recuerdo en recuerdo, entre escarnios, humillaciones y miserias, y no logra que su propia patria ecuatoriana le ofrezca protecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed llega a Paita, triste caser\u00edo perdido en las orillas del mar, que Alberto Miram\u00f3n, en <em>La vida ardiente de Manuelita S\u00e1enz,<\/em> define como \u201cmelanc\u00f3lico pueblito. Arenal de sequedad y ardor\u201d. En aquel destierro pavoroso, rodeada de soledad, pobreza y melancol\u00eda y v\u00edctima de terribles dolencias f\u00edsicas -reumatismo, artritis, hidropes\u00eda, par\u00e1lisis total&#8230;-, pero fortalecida con la llama perenne de su amor imperecedero, pasar\u00e1 los 26 a\u00f1os que le restan de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Cacua Prada es obra valiosa por su seriedad documental, por la exaltaci\u00f3n de la \u201cloca divina\u201d -s\u00edmbolo del hero\u00edsmo, la lealtad y la pasi\u00f3n amorosa- y por la rectificaci\u00f3n que hace de muchos errores hist\u00f3ricos, nacidos de otra pasi\u00f3n: la del odio y el sectarismo. Esta mujer vilipendiada y condenada al olvido tras su dorada \u00e9poca de triunfos y caudillismo patri\u00f3tico, es la misma amada inmortal a quien su h\u00e9roe le manifest\u00f3 un d\u00eda, en los momentos amargos del crep\u00fasculo de su existencia y de la ingratitud humana: <em>El hielo de mis a\u00f1os se reanima con tus bondades y gracias. Tu amor da una vida que est\u00e1 expirando. Yo no puedo estar sin ti. Ven, ven, ven.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 17 de octubre de 2002.<br \/>\n<em><strong>Bolet\u00edn de Historia y Antig\u00fcedades <\/strong><\/em>(\u00f3rgano de la Academia Colombiana de Historia), No. 819, Bogot\u00e1, diciembre de 2002.<br \/>\n<em><strong>Revista Susurros<\/strong><\/em><strong><em>,<\/em> <\/strong>Lyon (Francia), No. 14, febrero de 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Antonio Cacua Prada ha puesto en circulaci\u00f3n el libro Manuelita S\u00e1enz, mujer de Am\u00e9rica, tal vez la biograf\u00eda m\u00e1s completa y ver\u00eddica que se haya escrito sobre la amante de Bol\u00edvar. 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