{"id":1105,"date":"2009-11-30T21:45:35","date_gmt":"2009-11-30T21:45:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1105"},"modified":"2014-04-30T11:11:19","modified_gmt":"2014-04-30T16:11:19","slug":"los-infiernos-de-la-miseria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/11\/30\/los-infiernos-de-la-miseria\/","title":{"rendered":"Los infiernos de la miseria"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pa\u00eds donde casi ocho millones de habitantes \u2013alrededor del 20 por ciento de la poblaci\u00f3n\u2013 viven con menos de $ 85.000 mensuales, a causa de lo cual no comen sino una vez al d\u00eda, no puede ser un pa\u00eds feliz. Un pa\u00eds donde veintitr\u00e9s millones de personas, que equivalen al 53 por ciento de la poblaci\u00f3n, viven con menos de $ 210.000 mensuales (un poco m\u00e1s de medio salario m\u00ednimo), revela un estado de extrema pobreza. Un pa\u00eds donde el ingreso por cabeza es veinte por ciento m\u00e1s bajo que el del habitante promedio del mundo, aspecto que poco ha variado desde buen tiempo atr\u00e1s, es un pa\u00eds mal dirigido. Esta es Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la patria manejada por pol\u00edticos y gobernantes, para quienes valen m\u00e1s el provecho personal, el af\u00e1n burocr\u00e1tico y la pasi\u00f3n sectaria, que la suerte del pueblo. Nada bueno puede salir de un Congreso sin vocaci\u00f3n social, desacreditado e inoperante en medio de est\u00e9riles reyertas personalistas, que ha hecho de la politiquer\u00eda su herramienta de combate, mientras la gente languidece entre el hambre y la desesperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grandes reformas se ahogan en las dos c\u00e1maras por falta de compromiso con el pa\u00eds y por ausencia de verdaderos l\u00edderes que asuman el deber elemental de establecer medidas que favorezcan el inter\u00e9s com\u00fan, en vez de buscar, con artima\u00f1as como la del ausentismo, pensiones desbordadas en su propio beneficio y desatar acaloradas discusiones en torno a temas balad\u00edes. Mientras tanto, la gente pobre, que debe subsistir con menos de un d\u00f3lar diario, supera el 64 por ciento de la poblaci\u00f3n y ha venido en aumento durante los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca\u00edda del ingreso personal de los colombianos, frente al resto de pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, es dram\u00e1tica. Tenemos el caso de Argentina, que no obstante la aguda crisis econ\u00f3mica que padeci\u00f3 y que apenas va en v\u00eda de recuperaci\u00f3n, tuvo el a\u00f1o pasado un ingreso por persona de 3.954 d\u00f3lares, mientras el de Colombia fue de 2.213, cifra inferior a la del Per\u00fa (2.482). Si nos comparamos con Argentina (6.072 d\u00f3lares), nuestro resultado equivale a casi la tercera parte. Un estudio reciente sobre la pobreza del pa\u00eds indica que \u00e9sta descendi\u00f3 20 puntos entre 1978 y 1995, pero en 1999 regres\u00f3 a los niveles de 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta por saber para este an\u00e1lisis, que no pretende ser exacto sino mostrar una tendencia de esta situaci\u00f3n calamitosa, qu\u00e9 ha sucedido en los a\u00f1os siguientes. Esto no es dif\u00edcil de calcular, sabiendo que el empobrecimiento de los colombianos no encuentra tabla de salvaci\u00f3n y, por el contrario, es cada vez m\u00e1s cr\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las causas que han agravado la suerte econ\u00f3mica de la poblaci\u00f3n se debe al problema de los desplazados por la violencia, que no s\u00f3lo dejaron de producir en sus comarcas, sino que han creado cinturones de miseria en las ciudades por ausencia de fuentes de trabajo. Con ellos ha crecido el n\u00famero de indigentes, que en gran parte viven de la caridad p\u00fablica y muchos se deslizan hacia la delincuencia obligada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que la econom\u00eda no registre \u00edndices de crecimiento, ni que se hayan dejado de adelantar programas de apoyo para las clases menos favorecidas, sino que las cifras progresan para los ricos, a pasos acelerados, mientras los pobres siguen en el mismo nivel de penuria. Esto determina la enorme desigualdad econ\u00f3mica que existe en el pa\u00eds, una de las m\u00e1s protuberantes del mundo. Las estrategias que en la \u00faltima d\u00e9cada se han adoptado para derrotar la pobreza han sido insuficientes, a veces ilusorias, y no han logrado una efectiva redenci\u00f3n de la angustia popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Situados en Bogot\u00e1, a donde convergen las tropas de los desplazados, los desocupados y los menesterosos, quienes de paso incrementan los grados de miseria, inseguridad y degradaci\u00f3n que sufre la capital desde tiempo atr\u00e1s, el ambiente se ha vuelto desastroso. Los indigentes se apoderaron de la urbe, en los barrios, sem\u00e1foros y calles centrales. El Cartucho era apenas el reducto de una gigantesca realidad social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora resolvieron desplazar de all\u00ed a los \u00faltimos habitantes de la calle, con sus vicios y peligrosidad incontenibles, lo que significa trasladar el problema a otro sitio. Aqu\u00ed sucede lo del sof\u00e1 en el caso de la casada infiel: que se vende para castigar o borrar la falta, y la mujer contin\u00faa siendo desleal\u2026 en otro sof\u00e1. En la misma forma, el desharrapado sigue siendo miserable en el nuevo lugar que se le asigne. Lo que a \u00e9ste le falta es protecci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y falta, por supuesto, el Estado, que est\u00e1 constituido no s\u00f3lo por el Presidente y sus ministros, sino por todo un engranaje gubernamental y pol\u00edtico que representa, o debe representar, la conciencia social de la naci\u00f3n. Frente a este panorama pat\u00e9tico y desolador, que ning\u00fan colombiano ignora y que todos padecemos en mayor o menor grado, cabe se\u00f1alar que Colombia es un pa\u00eds de frustraciones, tanto en la elecci\u00f3n de sus dignatarios como en el encuentro de la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 9 de junio de 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conoc\u00ed a un escritor dominicano que viaj\u00f3\u00a0 a Colombia y tiene comentarios anal\u00edticos muy exactos del estado en que se encuentra nuestra patria. Dice que la violencia que observ\u00f3 en Medell\u00edn raya en lo sat\u00e1nico. \u00a1Qu\u00e9 imagen! <strong>Gloria Ch\u00e1vez<\/strong><strong> V\u00e1squez, <\/strong>Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu art\u00edculo sobre la miseria merece ser difundido entre todos los colombianos de buena voluntad. As\u00ed lo voy a hacer con mis corresponsales. El problema radica en la falta de una conciencia social y ciudadana. Pero no podemos perder la esperanza de que alg\u00fan d\u00eda todo este estado de cosas cambiar\u00e1. Dios puede suscitar l\u00edderes honestos y realmente interesados en la cuesti\u00f3n social. <strong>A\u00edda Jaramillo Isaza<\/strong><strong>, <\/strong>Manizales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Un pa\u00eds donde casi ocho millones de habitantes \u2013alrededor del 20 por ciento de la poblaci\u00f3n\u2013 viven con menos de $ 85.000 mensuales, a causa de lo cual no comen sino una vez al d\u00eda, no puede ser un pa\u00eds feliz. 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