{"id":1112,"date":"2009-12-02T01:11:09","date_gmt":"2009-12-02T01:11:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1112"},"modified":"2014-03-28T12:42:51","modified_gmt":"2014-03-28T17:42:51","slug":"dolorosa-perdida-quindiana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/12\/02\/dolorosa-perdida-quindiana\/","title":{"rendered":"Dolorosa p\u00e9rdida quindiana"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo de la novela de C\u00e9sar Hincapi\u00e9 Silva, <em>Un veterano encuentra su destino<\/em> \u2013cuya presentaci\u00f3n realic\u00e9 hace un a\u00f1o en Armenia ante una nutrida concurrencia\u2013, parece premonitorio de la tragedia que habr\u00eda de sobrevenirle al autor. Nunca, por supuesto, el novelista pensar\u00eda que manos criminales, guiadas por los peores instintos de bajeza y salvajismo, pudieran perpetrar semejante atrocidad. El hecho ha estremecido las fibras m\u00e1s sensibles de la sociedad quindiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Hincapi\u00e9 Silva se conjugaban acrisoladas dotes de caballerosidad, cultura y civismo. Trabajador incansable de su regi\u00f3n, hizo de la abogac\u00eda y la pol\u00edtica las herramientas adecuadas para mantenerse en di\u00e1logo constante con sus paisanos y buscar caminos de progreso para la comunidad. Siempre estuvo comprometido con el bien com\u00fan, unas veces como funcionario p\u00fablico, otras como concejal de Armenia o diputado a la Asamblea del Quind\u00edo, otras como catedr\u00e1tico o agudo e inteligente periodista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el primer jefe de Planeaci\u00f3n del Quind\u00edo y desde all\u00ed impuls\u00f3 el desarrollo de la comarca emprendedora que emerg\u00eda en el concierto nacional, gracias a su esp\u00edritu de progreso y su sentido de organizaci\u00f3n, como el \u201cDepartamento Piloto de Colombia\u201d. El joven abogado y economista, que se hab\u00eda especializado en Brasil en Administraci\u00f3n y Planeamiento, contaba no s\u00f3lo con el vigor de la juventud sino con el apoyo de los conocimientos, y su vocaci\u00f3n de servicio le permiti\u00f3 el exitoso desempe\u00f1o de su cometido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en aquellos d\u00edas de 1969 cuando, llegado yo a la ciudad como gerente de un banco, conoc\u00ed al personaje y entabl\u00e9 con \u00e9l perdurable amistad. Despu\u00e9s se radic\u00f3 en la capital del pa\u00eds, donde ocup\u00f3 algunos cargos y fue docente en varias universidades. De regreso en Armenia, abri\u00f3 su oficina de abogado y comenz\u00f3 a intervenir, como conferencista, escritor y periodista, en la vida p\u00fablica de la regi\u00f3n. Sus actuaciones provocaban pol\u00e9mica, y con ese motor se debat\u00edan muchos asuntos de inter\u00e9s local. El periodismo lo llevaba en la sangre y lo ejerc\u00eda como instrumento de combate y tribuna cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se inici\u00f3 en dicha labor bajo la orientaci\u00f3n de Gilberto Alzate Avenda\u00f1o, su \u00eddolo pol\u00edtico, de quien sac\u00f3 la garra del gladiador y el talante del intelectual. Sus primeras notas las escribi\u00f3 en el <em>Diario de Colombia<\/em>, cuando lo dirig\u00eda el caudillo caldense. En el Viejo Caldas fund\u00f3 el peri\u00f3dico <em>Desarrollo y Cultura<\/em>, donde hizo famosa la columna <em>El muro de las lamentaciones.<\/em> Dirigi\u00f3 la publicaci\u00f3n <em>Hoy Quind\u00edo<\/em>, adscrita a <em>La Patria<\/em>, y por \u00faltimo fund\u00f3 el <em>Correo de Occidente<\/em>, quincenario de esmerada edici\u00f3n y fino contenido cultural y pol\u00edtico. Para \u00e9l la cultura y la pol\u00edtica eran inseparables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarea literaria, que se le acentu\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada, y que en el momento de su muerte lo ten\u00eda consagrado a la elaboraci\u00f3n de una nueva novela, se tradujo en varias obras que enriquecen el patrimonio cultural del departamento:<em> El camello de la planeaci\u00f3n, Inmigrantes extranjeros en el desarrollo del Quind\u00edo, Cuentos sobre el tapete, La historia despu\u00e9s del terremoto <\/em>y<em> Un veterano encuentra su destino.<\/em> Pocos d\u00edas antes de su muerte, declar\u00f3: <em>\u201cMe siento satisfecho porque adem\u00e1s de mis actividades profesionales, sociales y p\u00fablicas tuve tiempo para la parte intelectual. Me siento satisfecho de tener una capacidad permanente de trabajo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escritura le surg\u00eda a borbotones, como cascada incontenible, y \u00e9l se jactaba de su capacidad para producir libros voluminosos. As\u00ed mismo era su conversaci\u00f3n: fluida, \u00e1gil, amena, rica en ideas, a veces torrencial. Gran conversador. De la misma manera, las cuartillas le brotaban a granel. Era como si la muerte lo estuviera apurando. Le falt\u00f3 vida para realizar una serie de proyectos que le bull\u00edan en la mente. Se los frustr\u00f3 el torvo destino, que a veces se agazapa en la punta de un pu\u00f1al.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su formaci\u00f3n acad\u00e9mica lo alejaba de mezquinos intereses, y con el intelecto libraba todas sus batallas. Su trono estaba en la sapiencia y su campo de batalla, en la cr\u00edtica social. Era un esp\u00edritu burl\u00f3n y, como Voltaire, manejaba la s\u00e1tira corrosiva y la pluma urticante. Con ese talante despleg\u00f3 sus ideas moralistas. Sus cr\u00edticas levantaban ampollas en el vecindario, pero se recib\u00edan con respeto y fomentaban la moral p\u00fablica. Siempre transit\u00f3 por los senderos de la verdad y la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho me temo que el vac\u00edo que queda en su residencia al desaparecer la c\u00e9lebre <em>Tertulia de C\u00e9sar,<\/em> donde todos los viernes y desde hace 30 a\u00f1os se reun\u00eda con sus amigos a hablar de cultura y de temas sociales, no lo llenar\u00e1 nadie en la ciudad. Con su muerte infame, otro terremoto ha sacudido la comarca quindiana. Pero aceptemos este consuelo: las ideas no se asesinan, porque las ideas nunca mueren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador,<\/strong><\/em> Bogot\u00e1, 26 de mayo de 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>* * * <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He quedado estupefacta por la noticia. Esta semana vi las pel\u00edculas <em>La Virgen de los sicarios <\/em>y <em>Mar\u00eda, llena eres de gracia. <\/em>Y parece que los mensajes de estas pel\u00edculas no son exagerados. Colombia est\u00e1 enferma de un c\u00e1ncer social demasiado grave. <strong>Gloria Ch\u00e1vez<\/strong><strong> V\u00e1squez, <\/strong>Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu columna toca todas las facetas relevantes del genio y personalidad del gran quindiano. Me han conmovido la sinceridad y nobleza de tu manera de expresarte sobre un amigo cuya generosidad de coraz\u00f3n y honda humanidad quiz\u00e1 no supe interpretar en su valor trascendente y puro. <strong>H\u00e9ctor Ocampo<\/strong><strong> Mar\u00edn<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi m\u00e1s sincero p\u00e9same por la muerte de tu buen amigo. Uno se va quedando solo y al final mira hacia atr\u00e1s y no ve sino cruces. Linda la nota que le dedicaste. <strong>Hernando Garc\u00eda<\/strong><strong> Mej\u00eda<\/strong><strong>, <\/strong>Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 tristeza la muerte tr\u00e1gica de C\u00e9sar Hincapi\u00e9. A trav\u00e9s de tu art\u00edculo y de las noticias de prensa pude darme cuenta de su vida meritoria y valiosa. En mi juventud conoc\u00ed a sus padres y fui amiga de su mam\u00e1, do\u00f1a Rina, profesora de m\u00fasica en el conservatorio de Manizales, y persona muy apreciada y querida en la ciudad. <strong>A\u00edda Jaramillo Isaza, <\/strong>Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 pena que estas cosas ocurran en Colombia y en nuestra querida Armenia, y a una cuadra de la catedral! <strong>Hugo Palacios Mej\u00eda<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comparto plenamente tu homenaje a C\u00e9sar Hincapi\u00e9, descendiente de dos insignes maestros de la m\u00fasica y el canto, fundadores de conservatorios de m\u00fasica en Manizales y Armenia. Pienso que con la muerte de C\u00e9sar se apaga no solo su vida sino, tambi\u00e9n, el vigoroso liderazgo cultural de una familia que sirvi\u00f3 con inmensa generosidad a la regi\u00f3n quindiana. <strong>C\u00e9sar Hoyos<\/strong><strong> Salazar<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar\u00a0 El t\u00edtulo de la novela de C\u00e9sar Hincapi\u00e9 Silva, Un veterano encuentra su destino \u2013cuya presentaci\u00f3n realic\u00e9 hace un a\u00f1o en Armenia ante una nutrida concurrencia\u2013, parece premonitorio de la tragedia que habr\u00eda de sobrevenirle al autor. 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