{"id":13775,"date":"2016-04-12T14:29:02","date_gmt":"2016-04-12T19:29:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=13775"},"modified":"2016-04-12T14:35:37","modified_gmt":"2016-04-12T19:35:37","slug":"carmelina-soto-en-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2016\/04\/12\/carmelina-soto-en-el-tiempo\/","title":{"rendered":"Carmelina Soto en el tiempo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmelina Soto naci\u00f3 en Armenia el 31 de octubre de 1916, y 77 a\u00f1os despu\u00e9s \u2013el 18 de marzo de 1994\u2013 muri\u00f3 en la misma ciudad. Salvo pasajeras ausencias, gran parte de su vida transcurri\u00f3 en su patria chica, donde la conoc\u00ed en la d\u00e9cada del 70.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre quiso nacer y morir en Armenia, porque en su alma palpitaba la esencia de la comarca que hab\u00eda definido un estilo independiente y altivo, como era el propio esp\u00edritu de la poetisa. En el soneto <i>Mi ciudad, <\/i>as\u00ed le canta a su tierra: <i>\u201cY naci\u00f3 mi ciudad en sol ba\u00f1ada, \/ los pies en tierra aur\u00edfera y oscura \/ y una perenne vocaci\u00f3n de altura \/ en la l\u00edmpida frente iluminada\u201d. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevaba en la sangre el br\u00edo de los colonizadores antioque\u00f1os que irrumpieron en el Quind\u00edo para crear una regi\u00f3n airosa y productiva. Su padre estuvo presente en la fundaci\u00f3n de Armenia y muri\u00f3 cuando ella ten\u00eda dos a\u00f1os de edad. A su madre la perdi\u00f3 a los catorce a\u00f1os. No es aventurado pensar que la orfandad temprana marc\u00f3 tanto su vida como su obra po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el a\u00f1o de Carmelina. El centenario de su natalicio. Se dice que una obra solo puede valorarse en la justa medida veinte o veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de muerto el autor, y ella se fue del mundo hace veintid\u00f3s a\u00f1os. Para celebrar la efem\u00e9ride, el sello editorial Red Alma Mater (Sistema Universitario del Eje Cafetero \u2013SUEJE\u2013), con sede en Pereira, publica el libro <i>Poes\u00eda reunida, <\/i>que abarca la obra completa de la escritora y ofrece reflexivos estudios para juzgar su calidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el s\u00e9ptimo t\u00edtulo editado dentro de la serie Cl\u00e1sicos Regionales. Un grupo de trabajo de la Universidad del Quind\u00edo, compuesto por Carlos Alberto Castrill\u00f3n, Yeni Zulena Mill\u00e1n Vel\u00e1squez y Luis Fernando Su\u00e1rez Arango, se encarg\u00f3 de ahondar en el legado po\u00e9tico y presentar variados an\u00e1lisis que permitir\u00e1n justipreciar este patrimonio regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carmelina public\u00f3 tres libros de poes\u00eda: <i>Campanas del alba <\/i>(1941), <i>Octubre <\/i>(1953) y <i>Tiempo inm\u00f3vil <\/i>(1974). En 1997, Fiduciaria Cafetera \u2013Fiducaf\u00e9\u2013 public\u00f3 varias de sus poes\u00edas en el libro <i>Canci\u00f3n para iniciar un olvido. <\/i>En el 2007 se conoci\u00f3 su obra p\u00f3stuma: <i>La casa entre la niebla. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es abundante la cr\u00edtica sobre su creaci\u00f3n literaria, toda vez que las ediciones eran de poca circulaci\u00f3n. No obstante, voces autorizadas manifestaban su admiraci\u00f3n por esta poes\u00eda de provincia que al paso de los a\u00f1os ten\u00eda cada vez m\u00e1s eco en el \u00e1mbito nacional. Seg\u00fan algunos cr\u00edticos, se trata de la expresi\u00f3n m\u00e1s alta y personal en la poes\u00eda colombiana del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Javier Arango Ferrer dijo que \u201cCarmelina Soto y Meira Delmar son la m\u00e1s certera dualidad po\u00e9tica de Colombia\u201d. Lino Gil Jaramillo declar\u00f3 en 1975: \u201cVoz l\u00edrica de aut\u00e9ntica entonaci\u00f3n, sin tintineos de cuentecitas de vidrio\u201d. Por su parte, Rogelio Echavarr\u00eda anota en su libro <i>Qui\u00e9n es qui\u00e9n en la poes\u00eda colombiana <\/i>(1998): \u201cSu voz es independiente, rebelde, personal, y supera las modas con su claridad, hondura y expresividad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento actual, el cr\u00edtico Carlos Alberto Castrill\u00f3n comenta, al tiempo que reconoce la val\u00eda de los poemas, que \u201csu estatus dentro de la literatura colombiana es a\u00fan incierto\u201d. Quiz\u00e1s \u2013pienso yo\u2013 no ha existido suficiente empe\u00f1o de los cr\u00edticos y los lectores para estudiar su obra. Falta otra valoraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo mismo que ella era de trato dif\u00edcil (aislada, hura\u00f1a, desde\u00f1osa, de genio acre), causaba resistencias para llegar a su poes\u00eda. Ignoraba los nuevos valores po\u00e9ticos de la regi\u00f3n y sol\u00eda buscar conflicto con los antiguos. Hu\u00eda de la publicidad y no se preocupaba por la edici\u00f3n de sus libros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silenciosa, introvertida, ap\u00e1tica, discurr\u00eda por las calles de Armenia (como la vi muchas veces) como una sombra arrastrada por el viento, con aire lejano y el \u00e1nimo arisco. Prendas caracter\u00edsticas suyas eran la boina y la bufanda, que enmarcaban su silueta singular. Esto tiene una explicaci\u00f3n: su ni\u00f1ez desamparada dej\u00f3 profundas cicatrices en su personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los traumas y desajustes del car\u00e1cter nac\u00edan, c\u00f3mo no, de sus d\u00edas de orfandad. Ella se conoc\u00eda muy bien, y as\u00ed se pint\u00f3 en el poema <i>Autorretrato <\/i>(uno de los mejores de su obra): <i>\u201cHambrientos y sedientos de la vida, \/ unos ojos en pleno desamparo. \/ Y en los labios un gesto\u2026 un rictus raro \/ de sonrisa banal y descre\u00edda\u201d. <\/i>En el mismo poema habla del <i>\u201cmelodioso coraz\u00f3n avaro\u201d. <\/i>No se necesitan m\u00e1s palabras para definir su aspecto f\u00edsico y la desaz\u00f3n de su car\u00e1cter.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en plena conflagraci\u00f3n de la Primera Guerra Mundial, hecho fortuito, claro est\u00e1, pero que por alg\u00fan extra\u00f1o designio parec\u00eda influir en el desasosiego de su alma. Carmelina era explosi\u00f3n y llamarada, lejan\u00eda y soledad, canci\u00f3n y arrebato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impregnada de tales sustancias an\u00edmicas y ambientales, su coraz\u00f3n habl\u00f3 el idioma \u00a0de las emociones. Se levant\u00f3 sobre el mundo adverso que le toc\u00f3 vivir y escribi\u00f3 su mensaje vehemente \u2013di\u00e1fano, definidor, visceral\u2013, a veces con el zumo amargo de la desdicha y otras con el aroma fresco de la rosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra <i>rosa <\/i>campea en su obra como un h\u00e1lito vital: la repite m\u00e1s de cincuenta veces en sus libros, y no contenta con ello, le agrega ep\u00edtetos inequ\u00edvocos: rosa leve, rosa iluminada, rosa-fuego, rosa sencilla, rosa indolente, rosa noct\u00e1mbula, breve rosa, rosa iluminada, rosa silenciosa, rosa desmayada, rosa perenne\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\u00a0<b><i>\u201cNo llamo la atenci\u00f3n con mi figura \/ y paso de las gentes muy lejana \/ al desgaire el cabello y el vestido\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n, o este autorreproche, est\u00e1n acentuados en el poema <i>Autorretrato. <\/i>Esa era Carmelina en su vida corriente. Esto no se opon\u00eda a que en ocasiones especiales cambiara su atuendo habitual, para embellecer su estampa. Entonces afloraba el toque femenino y se convert\u00eda en dama elegante. Quiz\u00e1s en esos momentos volv\u00eda a ser la lejana novia que fue de Humberto Jaramillo \u00c1ngel, cuando los dos coincidieron como profesores en una escuela rural de Calarc\u00e1, llamada La Albania, antes de que ella despertara a las pasiones de Safo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En noviembre de 1974 la acompa\u00f1\u00e9 con mi esposa a una velada cultural que Jos\u00e9 Restrepo Restrepo, director de <i>La Patria, <\/i>le tribut\u00f3 en Manizales para escuchar de sus labios algunos de los poemas del libro <i>Tiempo inm\u00f3vil, <\/i>que acababa de salir a circulaci\u00f3n. La transportamos en nuestro veh\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una amiga suya de Calarc\u00e1 le prest\u00f3 valiosas joyas para exhibir en aquel acto solemne. Ataviada en forma estupenda, tanto con el traje, como con el peinado y las joyas, era otra la Carmelina de ese momento. Dejaba de llevar <i>al desgaire el cabello y el vestido\u2026<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente regresamos a Armenia. Mientras yo timbraba en el edificio donde ella viv\u00eda, vi, de repente, que un par de muchachos se apoderaban de un bolso que Carmelina hab\u00eda dejado en el borde del and\u00e9n. Los pillos se echaron a correr y pronto desaparecieron de nuestra vista. En el fondo del bolso, y cubiertas por algunos objetos menores, iban nada menos que las joyas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La angustia fue grande. De pronto, sent\u00ed un p\u00e1lpito extra\u00f1o: cre\u00ed que iba a localizar al par de ladrones en una zona peligrosa de la ciudad. Y as\u00ed sucedi\u00f3. Cuando los tuve cerca, ellos advirtieron mi presencia y emprendieron la fuga. Como el bolso los incomodaba, lo tiraron al pavimento. \u00a1No se hab\u00edan enterado del tesoro que llevaban escondido en el fondo del bolso! Y supongo que nunca lo sabr\u00e1n, pues ser\u00e1n malos lectores y no conocer\u00e1n este art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta cr\u00f3nica curiosa e in\u00e9dita, ocurrida hace 42 a\u00f1os, describo la metamorfosis que puede vivir cualquier persona. De paso, rindo honor a su memoria. Quiz\u00e1s Carmelina escuche el relato desde su descanso en el parque Sucre de Armenia, donde una placa de m\u00e1rmol protege sus restos junto con su poema a la ciudad nativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>El Espectador, <\/i><\/b>Bogot\u00e1, 8-IV-2016.<br \/>\n<b><i>Eje 21, <\/i><\/b>Manizales, 8-IV-2016<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><sup>* * *<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><b>Comentarios<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es reconfortante que evoques a Carmelina como una manera de ir rompiendo ese tiempo inm\u00f3vil en que parece haber sido recluida. Dije unas pocas palabras durante el acto de inauguraci\u00f3n de la placa de bronce en el Parque Sucre, por invitaci\u00f3n de la entonces Asociaci\u00f3n de Escritores. Carlos A. Castrill\u00f3n, como cultor, como tutor de nuestras letras no le sigue el paso nadie; ustedes dos hacen un espl\u00e9ndido esfuerzo cultural que nunca sabremos reconocerlo demasiado. <b>Jaime Lopera Guti\u00e9rrez, <\/b>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesante art\u00edculo sobre uno de nuestros mejores valores art\u00edsticos forjados en el Quind\u00edo. Me encant\u00f3 tu justo y bien elaborado homenaje. <b>Alpher Rojas Carvajal, <\/b>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos meses propuse en <i>La Cr\u00f3nica<\/i> <i>del Quind\u00edo <\/i>que se pensara en la creaci\u00f3n de la Casa de Poes\u00eda Carmelina Soto, en Armenia. Le cont\u00e9 al Secretario de Cultura y al se\u00f1or Gobernador, y les pareci\u00f3 buena idea. Estamos en esa gesti\u00f3n, que ser\u00eda la manera de vincular a los j\u00f3venes con la poes\u00eda de Carmelina. <b>Jos\u00e9 Nodier Sol\u00f3rzano Casta\u00f1o, <\/b>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi t\u00edo abuelo Tom\u00e1s Calder\u00f3n \u2013Mauricio\u2013 en la hacienda Saboya donde nuestra familia pasaba vacaciones me habl\u00f3 muchas veces de Carmelina Soto y declamaba con donaire sus poemas. Tambi\u00e9n lo hac\u00eda el poeta manizale\u00f1o Ricardo Arango Franco. En realidad su obra deber\u00eda ser m\u00e1s conocida. <b>Alberto G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal, <\/b>director de la revista <i>La P\u00edldora, <\/i>Cali.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada frase es certera, da en el blanco exacto de las emociones y sentimientos hacia los cuales diriges tus evocaciones. Quienes conocieron a tal mujer, o quienes a ra\u00edz de esta glosa lleguen a su obra, habr\u00e1n elegido la direcci\u00f3n correcta que tu cr\u00edtica, tu rese\u00f1a objetiva y ecu\u00e1nime les se\u00f1ala para ahondar en una obra refinada y breve, intensa, amplia en su belleza y limitada en su producci\u00f3n. <b>Umberto Senegal, <\/b>Calarc\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Merecid\u00edsimo reconocimiento a quien fue una gran poeta. En solo una ocasi\u00f3n pude alternar con ella, en lectura de versos, y recuerdo la entonaci\u00f3n y el contenido admirables y recios. Bien podr\u00eda figurar en los estrados m\u00e1s altos de la poes\u00eda colombiana, si su obra fuera m\u00e1s difundida. <b>Augusto Le\u00f3n Restrepo, <\/b>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 maravilla de escrito! Profes\u00e9 por Carmelina una admiraci\u00f3n enorme y un afecto entra\u00f1able. Alg\u00fan d\u00eda te compartir\u00e9 las notas que nos cruzamos. <b>Alberto G\u00f3mez Mej\u00eda<\/b><b>,<\/b> Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Carmelina Soto naci\u00f3 en Armenia el 31 de octubre de 1916, y 77 a\u00f1os despu\u00e9s \u2013el 18 de marzo de 1994\u2013 muri\u00f3 en la misma ciudad. Salvo pasajeras ausencias, gran parte de su vida transcurri\u00f3 en su patria chica, donde la conoc\u00ed en la d\u00e9cada del 70. 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