{"id":14243,"date":"2018-05-15T17:12:20","date_gmt":"2018-05-15T22:12:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=14243"},"modified":"2018-05-15T17:12:20","modified_gmt":"2018-05-15T22:12:20","slug":"en-tiempos-del-general","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2018\/05\/15\/en-tiempos-del-general\/","title":{"rendered":"En tiempos del general"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p>En mi art\u00edculo anterior cont\u00e9 dos curiosas an\u00e9cdotas relacionadas con el retrato del general Rojas Pinilla, ocurridas casi al mismo tiempo en Manizales y Tunja. Anot\u00e9 que dicho retrato fue elaborado por Ben\u00e9 en 1953, a\u00f1o en que el general dio el golpe de Estado. Esa foto fue colgada en todos los despachos p\u00fablicos, al tiempo que se bajaba a toda prisa la de Laureano G\u00f3mez, el presidente derrocado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de la dictadura fui testigo en la ciudad de Tunja, donde resid\u00eda, de algunos sucesos que conservo n\u00edtidos en la memoria. Uno de ellos, el de un teniente de la Polic\u00eda que en el caf\u00e9 Bol\u00edvar desenfund\u00f3 su rev\u00f3lver y bajo los gritos de <i>\u00a1Viva Laureano G\u00f3mez!, \u00a1Abajo Rojas Pinilla!, <\/i>dispar\u00f3 toda la carga contra la foto del general instalada al fondo del establecimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los disparos perfor\u00f3 el escudo de Colombia y la bandera nacional que el general exhib\u00eda sobre el pecho. Delicada situaci\u00f3n, por tratarse de un ultraje a los s\u00edmbolos patrios. Aquella vez estuvo a punto de ocurrir en Tunja, la tierra nativa del general, una grave perturbaci\u00f3n del orden p\u00fablico. El sedicioso qued\u00f3 detenido en la instalaci\u00f3n militar, y m\u00e1s tarde pas\u00f3 a la c\u00e1rcel Modelo en Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, Rojas Pinilla lo perdon\u00f3 en gesto generoso que tuvo amplio despliegue en la prensa. Era, tambi\u00e9n, un acto publicitario, en tiempos en que el r\u00e9gimen militar atravesaba por serias dificultades de gobernabilidad. Para celebrar el primer a\u00f1o, fue decretada para los empleados p\u00fablicos la \u201cprima del 13 de junio\u201d, que se entreg\u00f3 mediante la firma de un documento de adhesi\u00f3n al Gobierno. Hasta aqu\u00ed lleg\u00f3 la luna de miel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La llegada de Rojas Pinilla al poder fue recibida con j\u00fabilo nacional, dado el clima de violencia que azotaba a Colombia. El primer a\u00f1o fue excelente. A partir del segundo se desdibuj\u00f3 por completo el ritmo que se llevaba. La ambici\u00f3n por el poder y el dinero cre\u00f3 el estado de corrupci\u00f3n en que cay\u00f3 la alta administraci\u00f3n, y el hundimiento moral sepult\u00f3 los postulados puestos en marcha por el general Rojas al comenzar su mandato. Esta historia funesta fue recogida por Alberto Donad\u00edo en su libro <i>El U\u00f1ilargo. <\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la Tunja que evoco, un hombre de pueblo que era conocido como \u201cel loquito\u201d entraba a los caf\u00e9s y se dedicaba a vitorear a Laureano G\u00f3mez. De tanto repetir la escena, ya nadie le pon\u00eda atenci\u00f3n. Pero una noche le dio por gritar: <i>\u00a1Abajo el general Rojas Pinilla!<\/i> En minutos, lleg\u00f3 una patrulla de la PM (Polic\u00eda Militar), cuerpo que vigilaba la vida ciudadana y reprim\u00eda el desorden contra la autoridad. La patrulla lo conmin\u00f3 a que abandonara \u00a0con ellos el caf\u00e9. Sin embargo, \u00e9l no se amilan\u00f3. Mir\u00f3 con prosopopeya a los militares, se toc\u00f3 la garganta, y a pleno pulm\u00f3n pregon\u00f3: <i>\u00a1Viva el general\u2026 <\/i>(y se detuvo).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era posible que estuviera pose\u00eddo por el terror, pues bien se conoc\u00eda c\u00f3mo actuaba la PM. Mientras tanto, el grupo militar sent\u00eda complacencia por el cambio de actitud del \u201cloquito\u201d. Despu\u00e9s del suspenso, este volvi\u00f3 a tocarse la garganta, tom\u00f3 aliento, mir\u00f3 a la expectante concurrencia, y as\u00ed remat\u00f3 el grito contenido: <i>\u00a1Viva el general\u2026 jefe supremo\u2026 Laureano G\u00f3mez! \u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p><b><i>El Espectador, <\/i><\/b>Bogot\u00e1, 11-V-2018.<\/p>\n<p><b><i>Eje 21, <\/i><\/b>Manizales, 11-V-2018.<\/p>\n<p><b><i>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/i><\/b>Armenia, 13-V-2018.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Comentario<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Muy buena reminiscencia. Recuerdo que Tulio Bayer cuando era secretario de Higiene\u00a0 en Manizales descolg\u00f3 la efigie de Rojas que era colocada en todas las dependencias gubernamentales, y en su reemplazo coloc\u00f3 la fotograf\u00eda de un hermoso caballo purasangre.\u00a0<b>Alberto G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal, <\/b>Cali.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En mi art\u00edculo anterior cont\u00e9 dos curiosas an\u00e9cdotas relacionadas con el retrato del general Rojas Pinilla, ocurridas casi al mismo tiempo en Manizales y Tunja. Anot\u00e9 que dicho retrato fue elaborado por Ben\u00e9 en 1953, a\u00f1o en que el general dio el golpe de Estado. 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