{"id":14801,"date":"2020-02-12T19:06:55","date_gmt":"2020-02-13T00:06:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=14801"},"modified":"2020-03-01T06:10:00","modified_gmt":"2020-03-01T11:10:00","slug":"jirones-de-niebla-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2020\/02\/12\/jirones-de-niebla-3\/","title":{"rendered":"Jirones de niebla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Jirones-de-niebla-m\u00e1s-peque\u00f1ito.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14813 \" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Jirones-de-niebla-m\u00e1s-peque\u00f1ito.jpg\" alt=\"\" width=\"83\" height=\"111\" \/><\/a>Conoc\u00eda a los hombres a la perfecci\u00f3n. Sab\u00eda de sus enga\u00f1os, fantas\u00edas, comedias y vilezas. Los conoc\u00eda en todos sus matices, en todas sus hipocres\u00edas y jactancias, en sus \u00edntimas y exactas realidades. Conoc\u00eda a los hombres por fuera y por dentro. Pero no los amaba ni por fuera ni por dentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Arabesco-ven\u00eda-de-la-pag-web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14811 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Arabesco-ven\u00eda-de-la-pag-web.jpg\" alt=\"\" width=\"78\" height=\"40\" \/><\/a><strong>Pr\u00f3logo<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span id=\"text1\"> <strong>EL AUTOR Y LA OBRA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Fabricio Perdomo no se le borrar\u00e1 de la mente la imagen fantasmal <a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-con-mi-pap\u00e1-y-libro-editada-V2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14382 alignleft\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-con-mi-pap\u00e1-y-libro-editada-V2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"239\" height=\"159\" srcset=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-con-mi-pap\u00e1-y-libro-editada-V2-300x200.jpg 300w, http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-con-mi-pap\u00e1-y-libro-editada-V2.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 239px) 100vw, 239px\" \/><\/a>en la que\u00a0 fueron abatidos el d\u00eda de elecciones, en la plaza del pueblo, tres vecinos por un soldado atemorizado ante la turba enfurecida. Era apenas un ni\u00f1o. Con el correr de los a\u00f1os, muchas veces se sentir\u00e1 solitario en el balc\u00f3n desde el que presenci\u00f3 esa escena de terror, imposible de olvidar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1948, a ra\u00edz de la muerte de Gait\u00e1n, se viv\u00eda una de las convulsiones m\u00e1s atroces de la violencia fratricida que no ha dejado de azotar a Colombia desde los d\u00edas de la Independencia. Era \u00e9poca de b\u00e1rbaras naciones originada, bajo la ley del tali\u00f3n, por los odios atizados por el fanatismo pol\u00edtico y religioso. El contubernio entre clero y pol\u00edtica gener\u00f3 uno de los estados m\u00e1s funestos de la vida colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo, adem\u00e1s, regido por la mojigater\u00eda y la hipocres\u00eda fomentadas por el poderoso dominio patriarcal de que dan cuenta las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca. Bajo esa atm\u00f3sfera de falsedad, opresi\u00f3n y simulaci\u00f3n, a la familia se le nubl\u00f3 el horizonte. Y la sociedad perdi\u00f3 su rumbo. En el \u00e1mbito hogare\u00f1o prevalec\u00eda la falta de libertad para que la mujer opinara y escogiera sus propios caminos del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colombia viv\u00eda el per\u00edodo tenebroso de la violencia encarnizada que pon\u00eda muertos a granel en los dos partidos tradicionales. Hasta el balc\u00f3n de la plaza lleg\u00f3 el eco de los disparos, y a partir de entonces Fabricio Perdomo comenz\u00f3 a captar la realidad nacional y a sufrir la dureza de su destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por estas p\u00e1ginas, movidas \u2013como debe suceder en la novela\u2013 por la realidad y la ficci\u00f3n, corren sucesos de distorsi\u00f3n social y desasosiego familiar, <a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-leyendo-libro-editado-V2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-14381 alignright\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-leyendo-libro-editado-V2-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"171\" height=\"257\" srcset=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-leyendo-libro-editado-V2-200x300.jpg 200w, http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Valeria-leyendo-libro-editado-V2.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 171px) 100vw, 171px\" \/><\/a>y tambi\u00e9n, por supuesto, de lucha, esfuerzo, amor y esperanza. As\u00ed es la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palmasola, que es cualquiera de los municipios del pa\u00eds, dibuja una \u00e9poca. El eje de esta historia, o de las varias historias narradas, es una casa solariega que ha resistido la embestida del tiempo y emerge entre la niebla de los a\u00f1os como un emblema del pasado y una reflexi\u00f3n para el futuro.<em>\u00a0 <\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bogot\u00e1, octubre de 2018<\/p>\n<p><em>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/em><\/p>\n<h5><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" alt=\"cenefita\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"..\/..\/images\/bullet.gif\" alt=\"\" width=\"20\" height=\"18\" \/><strong>Un fragmento de la obra <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Este sitio era un cruce de caminos. Los viajeros ve\u00edan surgir de repente, como un oasis en mitad del desierto, el pintoresco pueblo habitado por gente alegre y hospitalaria, despu\u00e9s de atravesar las v\u00edas polvorientas, las estepas heladas y los panoramas sombr\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al bajar del veh\u00edculo, la naturaleza paramuna que a\u00fan le rutilaba en los ojos se ilumin\u00f3 con el rostro fulgurante de Paloma. Oculta a medias por una palma, surgi\u00f3 poco a poco, a medida que el viento azotaba las ramas del \u00e1rbol, la linda mujer. \u201cAqu\u00ed est\u00e1 mi Carde\u00f1osa\u201d, pens\u00f3 con un brote de embeleso, como si un rayo lo hubiera herido en mitad de la plaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paloma estaba sentada en una banca de madera, frente a un jard\u00edn de lirios, orqu\u00eddeas y trinitarias, flores t\u00edpicas de la regi\u00f3n. El pensamiento de la joven giraba en torno al encuentro que tendr\u00eda con Ernesto Saravia, su novio, ingeniero que adelantaba los trabajos de la carretera entre Palmasola y Vig\u00eda del Viento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el apuesto profesional de carreteras, llegado a la regi\u00f3n siete meses atr\u00e1s, se desviv\u00edan las muchachas del pueblo. En cambio, para Paloma Eslava no ser\u00eda suceso feliz el programa acordado con \u00e9l, pues ir\u00eda obligada a la reuni\u00f3n donde el pretendiente pedir\u00eda su mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese era el protocolo que reg\u00eda la vida social. Ajena a tales ritos y reacia sobre todo a la boda con Ernesto Saravia, se sent\u00eda como una liebre ca\u00edda en la trampa. Quer\u00eda huir, pero no ten\u00eda por d\u00f3nde escapar. Sus padres, en cambio, no ocultaban su agrado al saber que har\u00eda excelente elecci\u00f3n al unirse con el destacado ingeniero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era Paloma la \u00fanica de los siete hermanos que contraer\u00eda matrimonio. El idilio de Angelina, que alcanz\u00f3 a ir por la misma ruta, fracas\u00f3 por la oposici\u00f3n de sus padres. Tampoco tuvieron final feliz los noviazgos de Mirta y Ana Pastora, por el malestar de los novios frente al r\u00e9gimen austero de la familia. En el pueblo se tej\u00edan rumores diversos sobre el futuro opaco de las cinco hermanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palmasola gozaba de fama por la variedad y el esplendor de su flora. En el parque de la entrada, donde se enaltec\u00eda la memoria de un pr\u00f3cer de la gesta libertadora, y luego en la plaza principal, donde Paloma rumiaba sus dudas atroces, la exuberancia vegetal refrescaba el alma de los transe\u00fantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y brot\u00f3, como un hada en el camino, la figura hechizante de Paloma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jam\u00e1s los ojos del caminante hab\u00edan visto juntas tanta belleza, candidez y dulzura. All\u00ed estaban las tres Gracias de Rubens reunidas en la misma persona: la imprevista mujer de provincia que parec\u00eda salida de un cuento de hadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La delicada l\u00ednea del cuerpo, que se ofrec\u00eda a su contemplaci\u00f3n en medio de la floresta; el tono alabastrino de la piel, que refulg\u00eda bajo los rayos del sol como una piedra preciosa; la estructura del talle, tentadora y delicada; el contorno del busto y la cintura, que enardec\u00eda su fibra sensual; en fin, todo el conjunto, premiado por la gracia y la fascinaci\u00f3n, irrumpieron en el ser rom\u00e1ntico del transe\u00fante, que sinti\u00f3 el alma absorta ante semejante derroche de belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" alt=\"cenefita\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"..\/..\/images\/bullet.gif\" alt=\"\" width=\"20\" height=\"18\" \/><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong>Fragmentos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n en la reciente novela de Gustavo P\u00e1ez Escobar el inter\u00e9s en rescatar del olvido la forma como, durante la violencia partidista de los a\u00f1os cincuenta, los sacerdotes hac\u00edan proselitismo en favor de los candidatos conservadores. <em>Jirones de niebla <\/em>recrea lo que fue esa \u00e9poca aciaga. Lo que se narra sobre Palmasola, un pueblo boyacense, imaginario, levantado por los lados del ca\u00f1\u00f3n del Chicamocha, fue lo mismo que vivieron cientos de poblaciones colombianas asoladas por el enfrentamiento entre liberales y conservadores en los a\u00f1os comprendidos entre 1946-1953. La historia dice que esta guerra civil no declarada dej\u00f3 cerca de 300.000 muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela narra la vida de una familia que de ricos hacendados pasan a ser gente sin dinero. Sin embargo, conservan la prosapia de los apellidos y, tambi\u00e9n, la vivienda aristocr\u00e1tica donde nacieron los hijos, venida a menos por la acci\u00f3n del tiempo. La presencia en Palmasola de Abelardo Eslava desata la ira de Nicol\u00e1s Sandino, un hombre que nunca acept\u00f3 que el hijo de Ana Mercedes Ronderos conquistara a una mujer de quien estaba enamorado: Oriana Morantes. Esta hermosa mujer, due\u00f1a de un cuerpo escultural, lleg\u00f3 al pueblo para ejercer la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Jirones de niebla <\/em>es una radiograf\u00eda exacta de lo que vivieron cientos de municipios colombianos en la \u00e9poca de la violencia. Escrita con lirismo, con minuciosidad en el relato, con unos di\u00e1logos bien concebidos. A la par que cuenta los hechos violentos ocurridos en Palmasola, narra tambi\u00e9n una historia de amor. <strong>Jos\u00e9 Miguel Alzate, <\/strong><em>El Tiempo, <\/em>Bogot\u00e1, 7 de enero de 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prestigioso y reputado escritor Gustavo P\u00e1ez Escobar entreg\u00f3 en estos d\u00edas un libro art\u00edstico maravilloso titulado <em>Jirones de niebla.<\/em> Otros trabajos parecidos suyos han sido escenificados en la televisi\u00f3n. En esta novela con inspiraci\u00f3n, altura, control y gran equilibrio cuenta apasionantes episodios de la violencia nacional. En la obra no encuentra uno divagaciones, sino realidades. Muchas amargas y tormentosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prosa, los personajes se mueven en un ambiente de unidad, dentro de la diversidad, sin perder coherencia, manteniendo en suspenso al lector. El estilo es un instrumento musical d\u00factil, juega, se altera, vuelve a la l\u00ednea trazada por el autor. Y lo que es m\u00e1s trascendental, el creador de la trama est\u00e1 en todas partes, pero nadie lo ve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los requisitos esenciales en los relatos novelados es que el autor no hable por \u00e9l a los personajes. El buen novelista oye a los protagonistas y jam\u00e1s los sustituye. En <em>Jirones de niebla <\/em>todo sucede con autenticidad, con l\u00f3gica, con fuerza y con calidez humana. Gustavo P\u00e1ez Escobar es muy profesional en su actividad, se desvela, corrige, mejora o borra, es muy perfeccionista. <strong>Horacio G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal, <\/strong><em>El Nuevo Siglo, <\/em>Bogot\u00e1, 5 de enero de 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo P\u00e1ez Escobar public\u00f3 <em>Jirones de niebla, <\/em>una extra\u00f1a novela para la \u00e9poca. Porque es una narraci\u00f3n limpia, escueta, que se desenvuelve como un ovillo de lana de la abuela, tanto en el espacio como en el tiempo. No se dej\u00f3 seducir el escritor por las t\u00e9cnicas abstrusas de la literatura trascendental, sino que echa la historia casi que como tomando agua. Lenguaje directo, sin pretensiones, neto, el que utiliza P\u00e1ez en su obra. Ya con <em>Jirones de niebla <\/em>son como seis novelas que tiene a su haber, la primera de ellas <em>Destinos cruzados, <\/em>que fue llevada a la televisi\u00f3n por Fernando Soto Aparicio. Periodista con vocaci\u00f3n perenne, P\u00e1ez publica sus columnas en <em>El Espectador, La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo <\/em>y <em>Eje 21 <\/em>de Manizales. Colabor\u00f3 en el diario <em>La Patria <\/em>durante varios a\u00f1os. Fue banquero, pero lo secuestr\u00f3 la literatura y no lo liber\u00f3. Grato es leer su prosa, castigada, escrita con la dif\u00edcil facilidad que mandan los c\u00e1nones. <strong>Augusto Le\u00f3n Restrepo, <\/strong><em>Eje 21, <\/em>Manizales, 18 de enero de 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad, qued\u00e9 encantado con <em>Jirones de niebla.<\/em> Aparte de estar bien escrita, capt\u00f3 mi inter\u00e9s desde las primeras p\u00e1ginas. Muy bien manejadas las caracter\u00edsticas f\u00edsicas, morales y sicol\u00f3gicas de cada uno de los personajes. Y las descripciones son muy coloridas. Desde el principio intu\u00ed que el escenario es Soat\u00e1, la tierra del novelista, y que algunos hechos narrados pertenecen a episodios que \u00e9l vivi\u00f3. Creo que el cura Aristides es el can\u00f3nigo Cayo Leonidas Pe\u00f1uela, con el que se describe muy bien la tortuosa injerencia del clero en la pol\u00edtica de esa \u00e9poca y la responsabilidad que le corresponde en la violencia partidista que caus\u00f3 tanta tragedia y muerte. <strong>Eduardo Lozano Torres<\/strong>, Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabo de terminar la lectura de <em>Jirones de niebla.<\/em> Deber\u00eda tener muchos lectores por su alta calidad narrativa, por su versatilidad. Nos mete en sus p\u00e1ginas tray\u00e9ndonos recuerdos de los episodios que vivimos. La torpe lucha de godos y rojos desde que se inici\u00f3 la \u00abnacionalidad\u00bb. La novela es costumbrista y destapa las sotanas equivocadas. \u00abLeer <em>El Tiempo<\/em> o <em>El Espectador<\/em> es pecado mortal\u00bb, as\u00ed lo predicaba el superior agustino Ezequiel Moreno desde Pasto (creo que ya lo canonizaron), y monse\u00f1or Builes: \u201cmatar liberales no es pecado\u201d (parece que tienen ganas de canonizarlo). Es relato maravilloso por lo real y sobre todo muy bien contado. <strong>Alberto G\u00f3mez Aristiz\u00e1bal, <\/strong>m\u00e9dico, director de la revista <em>La P\u00edldora, Cali. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Jirones de niebla <\/em>es la historia de un pueblo, de sus gentes, de valores y miserias humanas, con amargos tintes pol\u00edticos y religiosos que empa\u00f1an la vida del hombre junto a sus ambiciones, ego\u00edsmos, riquezas decadentes, tragedias humanas, que podr\u00edan, sin duda, ubicarse en cualquier parte de nuestro territorio manchado de sangre o en cualquier pueblo del planeta, donde el ser humano echa ra\u00edces y donde la honestidad y el buen juicio son apenas \u00abjirones de niebla\u00bb que opacan la alegr\u00eda de la vida. <strong>In\u00e9s Blanco, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termin\u00e9 la grata lectura de la novela; muy triste y real todo lo acontecido a la familia Eslava Ronderos. El poeta, Plinio Perdomo, hizo quedar muy mal a los se\u00f1ores que manejan dicho g\u00e9nero literario. Do\u00f1a Ana Mercedes me pareci\u00f3 una mujer muy fuerte e inteligente. Cualquier pueblo de Colombia puede ser un ejemplo de Palmasola. Los sucesos descritos en los Llanos Orientales muestran fielmente lo inh\u00f3spito y abrupto de la regi\u00f3n; sent\u00ed la tempestad que padeci\u00f3 la pobre y enga\u00f1ada Paloma. La lectura me result\u00f3 muy placentera. <strong>Esperanza Jaramillo, <\/strong>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela me dej\u00f3 muchas sensaciones y tristezas al recordar las \u00e9pocas terribles de la violencia, descritas con realismo y exactitud, lo mismo que sucede con las tramas del amor y sus desencantos, con los ambientes y los lugares. La obra ahonda en muchas facetas del alma. <strong>Elvira Lozano Torres, <\/strong>Tunja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con mucho agrado y admiraci\u00f3n, <em>Mirador del Suroeste<\/em> plasma en estas l\u00edneas un nuevo aporte a la cultura y a las letras de nuestro incondicional columnista Gustavo P\u00e1ez Escobar, quien desde sus 17 a\u00f1os empez\u00f3 su carrera literaria exitosa con su primera novela, <em>Destinos cruzados<\/em>, la cual fue adaptada por Fernando Soto Aparicio como telenovela nacional. Hoy nos presenta esta nueva obra, <em>Jirones de niebla,<\/em> que degustamos y disfrutamos por su alta calidad narrativa y por su versatilidad, y que nos trae recuerdos de los episodios tristes que vivimos por odios partidistas repartidos en pueblos azules de sotanas incendiarias y rojos anticlericales, a partir de 1948, a ra\u00edz de la muerte de Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una novela costumbrista, con un relato maravilloso por lo real y bien contado, que nos lleva a esa \u00e9poca aciaga de nuestra historia. La familia Eslava Ronderos, Fabricio y Plinio Perdomo, entre otros, son personajes que podemos ubicar en cualquier pueblo de nuestra Colombia y que, en este caso, es Palmasola. <strong>Mirador del Suroeste, <\/strong>N.\u00b0 66, Medell\u00edn, diciembre de 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoc\u00eda a los hombres a la perfecci\u00f3n. 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