{"id":14877,"date":"2020-03-03T16:16:18","date_gmt":"2020-03-03T21:16:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=14877"},"modified":"2020-03-03T16:23:00","modified_gmt":"2020-03-03T21:23:00","slug":"pies-descalzos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2020\/03\/03\/pies-descalzos\/","title":{"rendered":"Pies descalzos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro <em>Mi Marulanda inolvidable, <\/em>de Josu\u00e9 L\u00f3pez Jaramillo, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n el \u00f3leo entronizado en el sal\u00f3n del concejo, obra que muestra la figura del general Cosme Marulanda, fundador del pueblo en 1877. Por supuesto, bien podemos imaginarnos a este general de las guerras del siglo XIX \u2013que se gan\u00f3 un puesto eminente en la historia\u2013 enmarcado en aureola marcial. Pero no: quien aparece en la pintura es un hombre sencillo, abrigado con gruesa ruana debido al clima glacial de la poblaci\u00f3n y con los pies descalzos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahondando en este caso ins\u00f3lito, vine a saber que el general se destac\u00f3 por su esp\u00edritu c\u00edvico y su calor humano. Cumpl\u00eda las funciones de la guerra como un deber patri\u00f3tico. Con su vestimenta buscaba no diferenciarse de los trabajadores. Por eso, llevaba los pies descalzos, h\u00e1bito que era distintivo de la \u00e9poca, y que \u00e9l practicaba como signo de humildad. No le fastidiaba que lo llamaran \u201cel general descalzo\u201d, y adem\u00e1s se sent\u00eda contento con el trato afectuoso de \u201cdon Cosmito\u201d que le prodigaban los vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de leer el libro de Josu\u00e9 L\u00f3pez, me encontr\u00e9 con un caso similar en la novela <em>Guayacanal, <\/em>de William Ospina. En la portada est\u00e1n los bisabuelos del escritor, Benedicto y Rafaela, con apariencia ceremoniosa: ella, toda vestida de negro, incluyendo los zapatos, y en la mano, una cartera muy femenina como exhibici\u00f3n de atuendo; \u00a0y \u00e9l, con vestido de pa\u00f1o oscuro, mostacho categ\u00f3rico \u2013que podr\u00eda significar el don de mando de aquella \u00e9poca machista\u2013, sombrero ingl\u00e9s y\u2026 los pies descalzos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos remotos y en algunos sitios del pa\u00eds, sobre todo los rurales, los zapatos eran casi inexistentes. Los pies se endurec\u00edan en su contacto con la tierra, y casi no se sufr\u00edan las asperezas del camino. Las alpargatas solo se usaban para ir al pueblo, sobre todo a la misa del domingo. En esa forma se desempe\u00f1\u00f3 la numerosa prole que tuvieron los padres de Belisario Betancur. Quien rompi\u00f3 la norma fue Belisario, cuando se fue a estudiar al seminario de Yarumal con la ayuda de su t\u00edo sacerdote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otros escenarios en los que la situaci\u00f3n comentada entra\u00f1a especiales significados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 el de los carmelitas descalzos, caracterizados por la pobreza y la modestia, quienes al principio andaban sin calzado, luego lo hac\u00edan en alpargatas de esparto, y ahora usan sandalias de cuero cerradas en los talones. Los ap\u00f3stoles de Cristo eran humildes pescadores que recorr\u00edan las riberas de los r\u00edos a pie limpio, en busca de la pesca para asegurar la subsistencia. Los fieles musulmanes se quitan los zapatos antes de entrar a las mezquitas. Entre nosotros, existe la Fundaci\u00f3n Pies Descalzos, creada por Shakira en 1997 para amparar a los ni\u00f1os pobres y v\u00edctimas de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cr\u00f3nica de Juan Gossa\u00edn aparecida hace poco en <em>El Tiempo, <\/em>acerca de varias cartas escritas por Garc\u00eda M\u00e1rquez a la edad de veinte a\u00f1os, sali\u00f3 una foto que encaja muy bien en el tono de esta nota: la del escritor de Macondo sentado frente a un escritorio \u00a0\u00a0en actitud de lectura o de escritura y con los pies descalzos. A su lado se aprecian unos zapatos con visible deterioro. Le pregunt\u00e9 a Juan Gossa\u00edn si conoc\u00eda el momento en que se hab\u00eda tomado dicha foto, y \u00e9l me respondi\u00f3: \u201cSi mal no recuerdo, es de por all\u00e1 a comienzos de los a\u00f1os 60, cuando viv\u00eda en un humilde hotelito de Par\u00eds, pasando necesidades, y empezaba a escribir <em>El coronel no tiene quien le escriba\u201d.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em>__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador, <\/em><\/strong>Bogot\u00e1, 29-II-2020.<br \/>\n<strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 28-II-2020.<br \/>\n<strong><em>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia, 1-III-2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encantador art\u00edculo. Es muy f\u00e1cil imaginar el ambiente y la belleza del lugar y sus personajes. <strong>Jos\u00e9 Arcesio Escobar Escobar, <\/strong>carmelita descalzo, Villa de Leiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy curioso el tema de esta nota. Nunca me imagin\u00e9 que un general pudiera aparecer descalzo en una pintura y mucho menos que en \u00a0una fotograf\u00eda ceremoniosa, como la de los bisabuelos de William Ospina, apareciera el se\u00f1or descalzo al lado de su esposa ataviada formalmente. <strong>Eduardo Lozano Torres, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00abpies descalzos\u00bb fueron una constante. En mi libro <em>Las trochas de la memoria<\/em> hay una foto de mi familia materna, en la que est\u00e1n todos los muchachos a pie limpio. Enrique Mej\u00eda, mi t\u00edo, que era tan gracioso como exagerado, cuando cumpli\u00f3 80 a\u00f1os, en una entrevista que le hicimos, dec\u00eda que los primeros zapatos que tuvo eran 42 y que ya estaba calzando 38. Los pies ya se hab\u00edan recogido. <strong>Jos\u00e9 Jaramillo Mej\u00eda, <\/strong>Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed con placer e inter\u00e9s tu columna. Tambi\u00e9n la novela de William Ospina, y vi las fotograf\u00edas muy antiguas que dan soporte a la historia. Era la usanza de esas \u00e9pocas y tal como lo mencionas, los pies no se resent\u00edan por el rudo contacto con los caminos. <strong>In\u00e9s Blanco, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pies y el contacto con la tierra recargan el esp\u00edritu. Me gusta hacerlo en la finca de Villa de Leiva, y lo hac\u00eda m\u00e1s seguido cuando estaba en el tratamiento de mi enfermedad: estoy segura de que esto tambi\u00e9n me ayud\u00f3 mucho. <strong>Liliana P\u00e1ez Silva, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 p\u00e1gina tan bella! Un ejemplo para resaltar es la humildad del general Cosme Marulanda. Cierras muy bien tu cr\u00f3nica al mencionar la car\u00e1tula de la magn\u00edfica novela de William Ospina. Definitivamente quienes asumieron el reto de la colonizaci\u00f3n ten\u00edan por escudo el compromiso y la fe. <strong>Esperanza Jaramillo, <\/strong>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me encant\u00f3 tu art\u00edculo. Tu cuidado y elegancia al escribir hace que tus lectores disfrutemos peri\u00f3dicamente tus columnas. <strong>Mauricio Borja \u00c1vila, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os atr\u00e1s vino un famoso historiador a entrevistarse conmigo y, al entrar a mi apartamento, se quit\u00f3 los zapatos. Yo lo mir\u00e9 con cierta sorpresa, y \u00e9l me explic\u00f3 que esa era una tradici\u00f3n suya. Y seguimos a la sala. <strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar. <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar\u00a0 En el libro Mi Marulanda inolvidable, de Josu\u00e9 L\u00f3pez Jaramillo, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n el \u00f3leo entronizado en el sal\u00f3n del concejo, obra que muestra la figura del general Cosme Marulanda, fundador del pueblo en 1877. 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