{"id":1524,"date":"2010-07-16T17:00:50","date_gmt":"2010-07-16T22:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1524"},"modified":"2014-05-04T17:47:47","modified_gmt":"2014-05-04T22:47:47","slug":"hotel-nutibara","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/07\/16\/hotel-nutibara\/","title":{"rendered":"Hotel Nutibara"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varias veces me he alojado en el Hotel Nutibara. De ellas, la m\u00e1s memorable corresponde a una temporada laboral de dos meses en el segundo semestre de 1990, cuando las calles de Medell\u00edn tocaban a duelo en la \u00e9poca de terror de Pablo Escobar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran los d\u00edas en que el capo hab\u00eda establecido una tarifa por polic\u00eda muerto. Una masacre silenciosa eliminaba en las noches fantasmales no s\u00f3lo a polic\u00edas, sino tambi\u00e9n a vagos, pordioseros, sicarios y a quien se expusiera al mandato de las balas. Al otro d\u00eda, madrugaba a leer en mi pieza del Nutibara la cr\u00f3nica de sangre de la v\u00edspera, y por supuesto viv\u00eda horrorizado ante tanta barbarie, con la misma dolorosa palpitaci\u00f3n de toda la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Espectador<\/em> no circulaba en Medell\u00edn ni en Antioquia desde meses atr\u00e1s: los representantes del diario hab\u00edan sido asesinados y los voceadores estaban amenazados por la mafia. Cualquier ma\u00f1ana escuch\u00e9 de repente, como si fuera un preg\u00f3n celestial, una voz que en la calle gritaba el nombre de <em>El Espectador.<\/em> Desde la ventana de mi habitaci\u00f3n vi que un muchacho corr\u00eda por la cuadra con un paquete al hombro, seguido de numeroso p\u00fablico. Cuando llegu\u00e9 a la calle, ya no quedaba ning\u00fan ejemplar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peri\u00f3dico, fundado en Medell\u00edn por don Fidel Cano y desterrado un siglo despu\u00e9s de su propia tierra a ra\u00edz de las denuncias del nieto del fundador, don Guillermo Cano, contra el imperio de las drogas, regresaba victorioso a sus lares nativos. Esas im\u00e1genes de la ciudad agonizante y de la ciudad liberada penetraron en mi recinto hotelero como una visi\u00f3n al mismo tiempo espectral y refulgente. Derrotada la horrible noche, el nombre del Hotel Nutibara se adhiri\u00f3 a mis recuerdos viajeros como el claroscuro de un drama dantesco, y ha seguido rutilando en mi memoria entre sombras y luces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 60 a\u00f1os, el 18 de julio de 1945, la entidad abri\u00f3 sus puertas al p\u00fablico. La idea se origin\u00f3 en la Sociedad de Mejoras P\u00fablicas y fue abanderada por un grupo de antioque\u00f1os audaces y visionarios que se impuso la meta de dotar a la ciudad, que llegaba a 300.000 habitantes (frente a los dos millones largos de la actualidad), de un hotel moderno, dotado del mayor confort y los m\u00e1s avanzados atractivos est\u00e9ticos, para entrar en la era del progreso. Paul C. Villiams, arquitecto estadounidense, dise\u00f1\u00f3 la obra con estilo californiano. Ocho a\u00f1os se gastaron en su ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Situado en el coraz\u00f3n de Medell\u00edn, el Nutibara entr\u00f3 a embellecer e impulsar aquel sector que apenas comenzaba a despertar, y se convirti\u00f3 no s\u00f3lo en un tesoro arquitect\u00f3nico, sino en el mayor emblema de la ciudad. Colinda con el Museo de Antioquia, con el parque donde campean las esculturas de Fernando Botero y con la estaci\u00f3n del metro, tres puntales de la cultura, las tradiciones y el ingreso de los antioque\u00f1os a la tecnolog\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su \u00e1rea abarca una manzana entera y dispone de una torre de 12 pisos con 144 habitaciones. Fue uno de los hoteles m\u00e1s lujosos de Latinoam\u00e9rica, y con ese criterio ambiental se ha conservado a lo largo de los a\u00f1os. Por all\u00ed han desfilado grandes figuras de la sociedad, la pol\u00edtica, las artes y el mundo de los negocios. Ha sido sin\u00f3nimo de calidad y distinci\u00f3n. Con todo, su auge declin\u00f3 en 1989 al irrumpir la guerra del narcotr\u00e1fico, que trajo consigo una enorme disminuci\u00f3n hotelera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medell\u00edn pas\u00f3 entonces de ser la ciudad pujante de otras \u00e9pocas a un centro atrofiado y temeroso, a ra\u00edz de lo cual se fren\u00f3 el turismo nacional y extranjero, con grave incidencia en la econom\u00eda regional. Este golpe rastrero, sumado tiempo despu\u00e9s a la creaci\u00f3n de una vigorosa red hotelera en otro sector de la ciudad, signific\u00f3 para el Nutibara el dram\u00e1tico deterioro de sus cifras. Situaci\u00f3n que, gracias a inteligentes estrategias, ya ha sido superada. La entidad ha tomado nuevos br\u00edos para desafiar los retos de la hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El legendario cacique Nutibara, que en 1536 gobernaba el Valle de la Guaca, donde los nativos explotaban inmensas riquezas de oro, sent\u00f3 sus reales en Medell\u00edn: la Medell\u00edn actual y la Medell\u00edn de siempre, que ha vuelto a ser, tras la funesta \u00e9poca de terror, <em>la ciudad de la eterna primavera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al aborigen se le rinde tributo en diversos s\u00edmbolos: en el bronce de Pedro Nel G\u00f3mez que representa al hombre americano entre la serpiente y la guacamaya, situada en la Plazuela Nutibara; en el Cerro Nutibara, donde se asent\u00f3 el Pueblito Paisa con evocaci\u00f3n de la aldea de anta\u00f1o y se levanta una escultura del cacique con su eterna compa\u00f1era, la cacica Nutabe; adem\u00e1s, se le recuerda en obras de arte, en poemas, en cr\u00f3nicas literarias, en sitios p\u00fablicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y desde hace 60 a\u00f1os est\u00e1 entronizado en el Hotel Nutibara, perenne bandera de la sonrisa, la gracia, la hospitalidad y el esfuerzo de la raza antioque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador,<\/strong><\/em> Bogot\u00e1, 27 de julio de 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar\u00a0 Varias veces me he alojado en el Hotel Nutibara. De ellas, la m\u00e1s memorable corresponde a una temporada laboral de dos meses en el segundo semestre de 1990, cuando las calles de Medell\u00edn tocaban a duelo en la \u00e9poca de terror de Pablo Escobar. Eran los d\u00edas en que el capo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[86],"class_list":["post-1524","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes","tag-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1524"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12890,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1524\/revisions\/12890"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}