{"id":1570,"date":"2010-07-19T17:51:11","date_gmt":"2010-07-19T22:51:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1570"},"modified":"2014-05-04T18:38:18","modified_gmt":"2014-05-04T23:38:18","slug":"una-pasion-argentina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/07\/19\/una-pasion-argentina\/","title":{"rendered":"Una pasi\u00f3n argentina"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Historia de una pasi\u00f3n argentina,<\/em> de Eduardo Mallea, me acompa\u00f1\u00f3 en el\u00a0 viaje que hace poco realic\u00e9 a su pa\u00eds. Comenc\u00e9 a leer el libro dos d\u00edas antes de abordar el avi\u00f3n, continu\u00e9 la lectura en el largo itinerario a Buenos Aires, y a la postre \u2013de regreso otra vez en Bogot\u00e1\u2013 supe que hab\u00eda percibido una imagen clara de Argentina, tanto a trav\u00e9s de la apasionante obra de Mallea y de otras gu\u00edas valiosas, como de mis propias experiencias viajeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo viaje debe tener un objetivo cultural. Los turistas superficiales, incapaces de apreciar la cultura de los pueblos a trav\u00e9s de los tesoros que cada naci\u00f3n exhibe, carecen de sensibilidad para el arte y de vocaci\u00f3n para la historia. S\u00f3lo ven lo aparente, lo fastuoso o lo trivial y no tienen ojos para descubrir el verdadero sentido que se esconde en monumentos, museos e infinidad de se\u00f1ales o s\u00edmbolos con que el pasado se asoma al presente y enlaza los distintos tiempos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras en los inicios de la primavera entr\u00e1bamos a Buenos Aires, apareci\u00f3 de repente, en medio de una madrugada apacible, la ciudad espl\u00e9ndida, llena de soberbias avenidas, airosos edificios y preciosas residencias. La capital tiene tres millones de habitantes, pero con la anexi\u00f3n del \u00e1rea metropolitana llega a catorce millones, cifra que equivale a m\u00e1s de la tercera parte del pa\u00eds y la convierte en uno de los centros m\u00e1s populosos del mundo. Buenos Aires es una ciudad cosmopolita abierta a todos los extranjeros. Tiene sangre europea: sus primeros pobladores fueron italianos y espa\u00f1oles. Varias calles recuerdan las de Par\u00eds, Madrid, Barcelona o Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Argentina, a pesar de su extensa superficie, est\u00e1 poco poblada y en algunos parajes es tierra desierta. Alrededor del 87% de sus habitantes reside en las ciudades. La Patagonia argentina, que se une con la chilena hasta llegar al estrecho de Magallanes, y entre las dos crean una de las estampas m\u00e1s fascinantes del planeta, se caracteriza por sus glaciares de hielos milenarios, que se revisten de un blanco pur\u00edsimo \u2013el m\u00e1s blanco que sea posible concebir\u2013 y forman grietas con resplandores azul y violeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para tener una idea de la pampa, los programas tur\u00edsticos ofrecen la visita, durante un d\u00eda entero, a una de las estancias rurales localizadas en la provincia de Buenos Aires. As\u00ed llegamos a Santa Susana, a m\u00e1s de una hora de la capital. En los jardines de la entrada, bellas muchachas vestidas con atuendos t\u00edpicos saludan a los turistas y les ofrecen las ricas empanadas que constituyen una de las comidas favoritas del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vienen luego los vinos, las cervezas y los refrescos, mientras la parrillada, el atractivo central de la fiesta, hace ojitos al fondo del amplio sal\u00f3n que alberga a turistas de todo el mundo. Para ponernos a tono con la situaci\u00f3n, es preciso olvidarnos por unos d\u00edas del colesterol y los triglic\u00e9ridos, ya que no puede existir el aut\u00e9ntico asado que no lleve achuras, mollejas, chinchulines, morcillas, chorizos, ri\u00f1ones y dem\u00e1s ingredientes arrasadores de la dieta habitual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los potreros, los gauchos hacen destrezas con los caballos y de esta manera demuestran que como hijos de la tierra brav\u00eda nacieron para las faenas de la doma y el rodeo. Desde peque\u00f1os aprendieron el arte de amaestrar caballos y resistir temporales. El gaucho es trabajador incansable de la vida rural. Posee fuerza, arrogancia y coraje para enfrentar su severo destino. Ama la libertad y corre como el viento. Montado en el caballo y provisto de la rastra, la faja, el rebenque y el pa\u00f1uelo, es el soberano de las llanuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en la leg\u00edtima pampa. La cantada por Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez en <em>Mart\u00edn Fierro <\/em>y por Ricardo G\u00fciraldes en <em>Don Segundo Sombra.<\/em> Para armonizar con el momento, voy a tomarme un mate a la salud de mis lectores. Un gaucho (voy a fingirme como tal) no puede prescindir de esta infusi\u00f3n legendaria, que tiene sus or\u00edgenes en tiempos remotos. Es la bebida nacional por excelencia, que ha pasado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta volverse uno de los mayores \u00edconos del pueblo argentino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Patagonia comienza en Bariloche, ciudad de 110.000 habitantes, ubicada a\u00a0 dos horas de avi\u00f3n desde Buenos Aires. Sitio encantador, pulcro y amable, donde se respira paz ed\u00e9nica, digna de envidiar. El sitio es c\u00e9lebre por la confecci\u00f3n de deliciosos y art\u00edsticos chocolates, arte aprendido de sus primeros pobladores (emigrantes alemanes, austriacos y suizos). Bariloche limita con el fant\u00e1stico lago Nahuel Huapi, alrededor del cual se extiende el parque de 710.000 hect\u00e1reas que lleva el mismo nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este recorrido hallamos otros lagos menores conectados entre s\u00ed, lo mismo que varios r\u00edos m\u00edticos que fertilizan una amplia extensi\u00f3n de bosques nativos. Es un valle encantado. Villa Traful parece irreal: se trata de una aldea m\u00ednima, de 500 personas (yo dir\u00eda que invisibles), adormilada en aquella zona de silencio como si fuera un sue\u00f1o profundo de la monta\u00f1a. Entre sus bienes singulares (hablo s\u00f3lo de los visibles) cabe citar la Piedra del Viento, roca gigante que posee una puerta de madera asegurada con candado. \u00bfQu\u00e9 se ocultar\u00e1 en aquel misterioso laberinto? \u00bfAcaso un tratado de la peque\u00f1ez vivificante?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblito cuenta con un m\u00e9dico, una escuela, un tel\u00e9fono p\u00fablico\u2026 y carece de odont\u00f3logo, de banco, de ruidos estrafalarios y de muchas cosas m\u00e1s. La tierra no se vende a ning\u00fan precio. Alg\u00fan extranjero logr\u00f3 al fin, luego de mucha insistencia y no menos paciencia, que le vendieran media hect\u00e1rea de aquella tierra dormida, pero por ella le pidieron \u00a1400.000 d\u00f3lares! Negocio imposible. Los trafule\u00f1os aprendieron desde entonces la f\u00f3rmula para ahuyentar a los invasores de su para\u00edso terrenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos a Buenos Aires. Cerca del hotel Nogar\u00f3, donde nos hospedamos (hermosa joya arquitect\u00f3nica remodelada hace pocos a\u00f1os), est\u00e1 el nervio palpitante de la ciudad: la Plaza de Mayo, testigo de los sucesos m\u00e1s trascendentales de la vida pol\u00edtica y social del pa\u00eds, que debe su nombre a la revoluci\u00f3n del 25 mayo de 1810, la que inici\u00f3 el proceso de la independencia. En aquel sector se hallan la Casa Rosada, sede oficial del Gobierno; la Catedral Metropolitana, donde reposan los restos del general San Mart\u00edn; el Cabildo hist\u00f3rico, el Banco de la Naci\u00f3n y otros organismos tradicionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro de la Plaza se erige, en honor de la libertad, un majestuoso obelisco, y la circundan la Avenida de Mayo y la Avenida 9 de Julio, las dos arterias m\u00e1s importantes de Buenos Aires. Arterias patri\u00f3ticas. Son famosas las reuniones que las \u201cmadres y abuelas de Mayo\u201d realizan aqu\u00ed desde viejos tiempos, para recordar por este medio a los miles de familiares desaparecidos en la llamada Guerra Sucia de los a\u00f1os 70. Y aqu\u00ed se congregan, de modo permanente y como si fueran parte del paisaje, grupos de manifestantes que lanzan sus protestas hacia la Casa Rosada, para que el Presidente las escuche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los argentinos son cordiales, alegres y hospitalarios. Hablan con orgullo de su pa\u00eds y sus l\u00edderes (sin eximirse de censurar a los malos gobernantes) y les encanta resaltar los valores culturales y humanos. El patriotismo lo llevan en el alma. Son muy apegados a sus costumbres y tradiciones. Pregonan su comida criolla, y no exageran la ponderaci\u00f3n: la gastronom\u00eda del pa\u00eds goza de merecida fama internacional. El churrasco, por supuesto, es el campe\u00f3n de los platos aut\u00f3ctonos y nadie regresa de la Argentina sin haber saboreado, una y otra vez, el exquisito manjar. Hay restaurantes para todas las categor\u00edas, y sectores de lujo para la cocina refinada. Eva de Per\u00f3n es un mito que brota a flor de labio como s\u00edmbolo social. En se\u00f1al de cari\u00f1o, todos la llaman Evita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buenos Aires es febril y seductora. Tiene alma femenina. Su actividad comercial palpita en diversos escenarios, como la Calle Florida, zona peatonal llena de\u00a0 atracciones para el turista que busca novedades; o San Telmo, sector de talleres artesanales en medio de preciosas casonas; o Puerto Madero, a orillas del r\u00edo de La Plata (el dios tutelar de la ciudad), pintoresca \u00e1rea dotada de importantes oficinas bancarias y lujosos hoteles y restaurantes; o La Recoleta, barrio aristocr\u00e1tico que tiene sus or\u00edgenes en el siglo XVIII \u2013cuando los padres franciscanos construyeron el convento y la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora del Pilar\u2013 y que hoy ostenta refinadas boutiques y tentadores restaurantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guiados por Catalina, amable amiga colombiana que adelanta en Buenos Aires una especializaci\u00f3n de su carrera de arquitectura, hacemos un detallado paseo por La Recoleta y llegamos al legendario cementerio del barrio, obra fundada en 1822 por los monjes recoletos. Es un recinto famoso por el arte que atesora en mausoleos, tumbas y esculturas. A este camposanto fue tra\u00eddo el cad\u00e1ver de Evita luego de los continuos traslados de que fue objeto \u2013de refugio en refugio\u2013 a ra\u00edz de la implacable persecuci\u00f3n pol\u00edtica que se desat\u00f3 contra ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su cad\u00e1ver se convirti\u00f3 en un cuerpo pol\u00edtico. Cad\u00e1ver embalsamado que deambul\u00f3 por muchos lugares clandestinos, incluso del exterior, huyendo de la sevicia de sus enemigos. El escritor Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez, con los episodios estremecedores que narra en su novela <em>Santa Evita<\/em> (1995), ha agrandado la leyenda alrededor del itinerario infamante que recorri\u00f3, ya muerta, la mam\u00e1 de los <em>descamisados.<\/em> Otro escritor, refiri\u00e9ndose a tan bochornoso cap\u00edtulo de la vida argentina, habla de la \u201cnovia hermosa, melanc\u00f3lica y profanada por la vida en el coraz\u00f3n de su larga muerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora los restos de Evita yacen bajo cinco metros de tierra y con fuertes sistemas de seguridad, para protegerla contra los actos demenciales, que tal vez nunca volver\u00e1n a repetirse: la pasi\u00f3n abyecta ya se apag\u00f3. Su memoria se preserva en un museo esplendoroso y en la sede de la CGT \u2013Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo\u2013, de donde provino su mayor fuerza pol\u00edtica. Junto con Per\u00f3n, Borges y Gardel son los personajes m\u00e1s visitados por las corrientes de turistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gardel y su tango son parte esencial del ambiente y del folclor argentinos. No pod\u00edamos regresar a casa sin ir a visitarlo en el cementerio de la Chacarita. Lo hacemos en un d\u00eda de lluvia intensa, excepcional dentro del buen tiempo de la temporada, y nos queda este recuerdo como una afirmaci\u00f3n del prop\u00f3sito tur\u00edstico que nos hab\u00edamos fijado. No somos fan\u00e1ticos, v\u00e1lgame Dios, sino int\u00e9rpretes y amigos respetuosos de las tradiciones ajenas. Una foto expresiva que traemos, enmarca nuestra visita pasada por agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y all\u00ed lo encontramos en su grandiosa estatua de bronce, sonriente y varonil, en medio de flores frescas y de mensajes escritos que evidencian la idolatr\u00eda de la gente. Gardel est\u00e1 en todas partes, con incre\u00edble poder de ubicuidad: en San Telmo, en el <em>Caminito,<\/em> en <em>La Ventana,<\/em> en <em>Se\u00f1or Tango,<\/em> en las tiendas de discos, en las librer\u00edas, en los suburbios, en los clubes, en las innumerables tanguer\u00edas y academias de baile, en cada esquina, y sobre todo en el alma del pueblo. Esta es la Argentina tanguera, que siente en el aire la presencia de su \u00eddolo inmortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A 33 kil\u00f3metros de Buenos Aires est\u00e1 localizada la ciudad de Tigre, punto ineludible de atracci\u00f3n. Hacia all\u00ed viajamos en bus, luego tomamos un tren hasta San Isidro, pintoresco sitio de artesan\u00edas, y al final nos embarcamos en el catamar\u00e1n, embarcaci\u00f3n que nos lleva al delta del r\u00edo Paran\u00e1, donde se goza de un maravilloso recorrido en medio de islas, arroyos, ranchos y canales. Soberbio espect\u00e1culo de la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si se trata de buscar ambiente de religiosidad, tan anhelado por mi devota esposa Astrid, y aplaudido y compartido por el cronista viajero, est\u00e1 el parque tem\u00e1tico de Tierra Santa, obra exclusiva en el mundo. En un predio de siete hect\u00e1reas, a poca distancia del centro de la ciudad, se representa, en m\u00e1s de mil figuras humanas y de animales de tama\u00f1o natural, la vida de Jes\u00fas de Nazaret desde su nacimiento hasta su resurrecci\u00f3n. Todo en el parque es fant\u00e1stico. Sobrecogedor. La emoci\u00f3n final se obtiene con la aparici\u00f3n de Cristo resucitado, en imagen de 18 metros de altura que se mueve en lo alto de la monta\u00f1a bajo los efectos deslumbrantes de la luz y el sonido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas cosas m\u00e1s vio y admir\u00f3 el cronista. Enumerarlas resultar\u00eda prolijo para esta cr\u00f3nica ligera. Rescato, como puntales para rememorar la gira grat\u00edsima, las impresiones m\u00e1s emotivas que me permiten trazar esta semblanza sobre el gran pa\u00eds austral. Esta es la Argentina visible, la que se ve en todas partes, la de la fiesta y el \u00e1nimo alborozado. Dejo para otro cap\u00edtulo a la Argentina invisible, la rec\u00f3ndita, la que llega al alma del escritor viajero a trav\u00e9s de los libros y del clima espiritual. Esa Argentina la analiza Eduardo Mallea en <em>Historia de una pasi\u00f3n argentina,<\/em> sin dejar de contemplar el \u00e1mbito externo. Tratar\u00e9 de seguir sus pasos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>2<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vuelo de Bariloche a Buenos Aires me toc\u00f3 de vecino a un se\u00f1or de aspecto distinguido que observaba con inter\u00e9s el libro que yo le\u00eda<em>: Historia de una pasi\u00f3n argentina<\/em>. Deseoso de entablar conversaci\u00f3n conmigo, se present\u00f3 como profesor universitario y me dijo que una hija suya hab\u00eda hecho su tesis de grado sobre Mallea. Y agreg\u00f3 que sent\u00eda profunda admiraci\u00f3n por el escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eduardo Mallea naci\u00f3 en Bah\u00eda Blanca en 1903 y muri\u00f3 en Buenos Aires en 1982. Su padre, m\u00e9dico de profesi\u00f3n y gran amigo de los libros, le infundi\u00f3 el entusiasmo por la lectura. En 1916 la familia se traslada a Buenos Aires, donde el futuro literato cursa cuatro a\u00f1os de derecho, que interrumpe al sentir atracci\u00f3n por las letras. En 1926 publica <em>Cuentos para una inglesa desesperada<\/em>, libro que le abre las puertas del mundo que persigue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ingresa como redactor del diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, cuyo suplemento literario dirigir\u00e1 durante largos a\u00f1os. Un par de novelas escritas entre 1932 y 1936 acrecientan su nombre de narrador, campo en el que tendr\u00e1 notable desempe\u00f1o. En 1937, a los 34 a\u00f1os, edita <em>Historia de una pasi\u00f3n argentina,<\/em> que en poco tiempo se traduce al ingl\u00e9s, franc\u00e9s, alem\u00e1n, portugu\u00e9s e italiano. Ser\u00e1 su obra maestra. Si bien se trata de su libro m\u00e1s se\u00f1alado, despu\u00e9s de \u00e9l sigue una producci\u00f3n constante y exitosa en los g\u00e9neros de la novela, el cuento, el ensayo y el teatro. Su obra llega a 40 t\u00edtulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y est\u00e1 sostenida por un eje central: la Argentina. Pintando su pa\u00eds, ha dibujado el mundo entero. La realidad humana est\u00e1 en cualquier geograf\u00eda y perdura a lo largo de todos los tiempos. Nada cambia, porque la tragedia es universal. El mundo es la aldea. Es el pa\u00eds propio. Por eso, el mensaje de Mallea sigue vivo 24 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte. Es un mensaje vigoroso con el que busc\u00f3 conmover la conciencia nacional, alterada por hondos conflictos sociales y pol\u00edticos que al pueblo le causaron desolaci\u00f3n y ruina espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en la d\u00e9cada del treinta escribi\u00f3 su obra cumbre, la conciencia argentina estaba herida por una racha persistente de corrupci\u00f3n, venalidad, infamia y connivencia con las conductas rastreras. Frente a la atm\u00f3sfera da\u00f1ina que minaba las fuerzas morales de la sociedad, se levant\u00f3 la voz cr\u00edtica del escritor que clamaba por el imperio de la \u00e9tica y la conquista de los valores perdidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grit\u00f3 su angustia a todos los vientos, para que las almas se sacudieran y buscaran sus propios caminos. Para que dirigentes y sociedad abrieran los ojos ante los despe\u00f1aderos que amenazaban devorarlos a todos. \u201cLos pueblos \u2013dice\u2013 son grandes o peque\u00f1os en la medida de su propia sentimiento de eternidad\u201d. Sus denuncias se prolongar\u00edan hasta el final de su vida. Nunca ces\u00f3 de se\u00f1alar los yerros demenciales en que incurr\u00edan los gobernantes autoritarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naci\u00f3n fue v\u00edctima, durante casi todo el siglo, de un col\u00e9rico \u00e1nimo belicista, de retaliaci\u00f3n y oprobio, infligido por la sucesi\u00f3n obsesiva del poder, en continuos golpes y contragolpes que dieron al traste con las libertades y hundieron al pa\u00eds en la negra noche llorada por Mallea. Hasta 1982 (el mismo a\u00f1o de su muerte) se present\u00f3 una pugna insaciable entre militares y civiles por el gobierno del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00e9poca de mayor violencia comenz\u00f3 en 1966, cuando los militares despojaron de nuevo a los civiles del mando democr\u00e1tico. En 1970 fue asesinado el ex presidente Aramburu. Se viv\u00edan entonces los peores d\u00edas de torturas clandestinas. Quien pretendiera ofrecer f\u00f3rmulas de salvaci\u00f3n era lanzado a las tinieblas. La econom\u00eda se vino al suelo con resultados desastrosos.\u00a0 Oponerse al r\u00e9gimen significaba caminar a la c\u00e1rcel, el destierro o la muerte. En el pa\u00eds reinaba la concupiscencia del poder y del dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los miles de desaparecidos en la Guerra Sucia de los a\u00f1os 70 se sienten todav\u00eda en el aire de la naci\u00f3n como una r\u00e1faga de dolor y una constancia macabra contra la ignominia de los tiranos. Las voces de los muertos siguen repercutiendo en la Plaza de Mayo, donde las madres y abuelas han mantenido ante la faz del mundo una asociaci\u00f3n silenciosa en la que invocan a sus muertos y recuerdan los d\u00edas de terror. Todav\u00eda los recuerdan con terror.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El despe\u00f1o moral no se present\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana. Nunca la ruina de los pueblos ocurre por generaci\u00f3n espont\u00e1nea. Es el resultado de muchos a\u00f1os de gestaci\u00f3n y de una larga cadena de desaciertos. Desde el a\u00f1o 37, cuando Mallea public\u00f3 su <em>Historia de una pasi\u00f3n argentina,<\/em> ya el ambiente estaba enrarecido. El autor era amante visceral de su patria y ardiente admirador de sus paisajes y\u00a0 tradiciones. El nacionalismo acendrado le calentaba la sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Protestaba contra el desenfreno reinante y lanzaba su voz airada contra el desv\u00edo de las costumbres. En el paisaje contemplaba, con fascinaci\u00f3n infinita, la Argentina visible. Y en la congoja de su alma sufr\u00eda la Argentina invisible. \u201cEste pa\u00eds \u2013dice en el libro que da origen a esta cr\u00f3nica viajera\u2013 me desespera, me desalienta. Contra ese desaliento me alzo, toco la piel de mi tierra, su temperatura. La presencia de esta tierra yo la siento como algo corp\u00f3reo. Como una mujer de incre\u00edble hermosura secreta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mallea quer\u00eda una Argentina distinta y se revelaba contra la patria falseada.\u00a0 Buscaba la Argentina aut\u00e9ntica que se le hab\u00eda perdido en medio de la confusi\u00f3n general. Reclamaba la pasi\u00f3n por el trabajo honrado, por la calidad de la vida, por las alturas de la \u00e9tica. Depurar el aire corrupto era su mayor pasi\u00f3n. El mensaje de su libro interpreta la cruda realidad del pa\u00eds desfigurado y cada vez m\u00e1s ciego ante el desastre espiritual. Y se\u00f1ala horizontes claros para salir de los escombros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dise\u00f1a un nuevo modelo del hombre argentino: el hombre que durante milenios ha poblado las pampas con los ojos puestos en la bondad de la tierra y en el cultivo de los h\u00e1bitos hogare\u00f1os; el hombre llegado a las metr\u00f3polis a forjar el progreso local y construir su propio bienestar; el hombre atado a hondas ra\u00edces culturales; en fin, el hombre interior, el leg\u00edtimo argentino, que no puede encontrarse en el caos de la vida degradada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la obra de Mallea est\u00e1 penetrada de firmeza espiritual. Su actitud cr\u00edtica ante la sociedad decadente parece vaticinar los d\u00edas tenebrosos que habr\u00edan de sobrevenir por falta de disciplina social. Sus novelas y toda su obra marcan un hito de la vida argentina. Con el bistur\u00ed de su pasi\u00f3n, de su amor por la patria, perfora el cuerpo del pa\u00eds para darle vida al moribundo. Sab\u00eda que el hombre es impuro, e intentaba regenerarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus personajes le brotan de las lecturas de Dostoievski, Kafka y Faulkner, y el pensamiento filos\u00f3fico lo recibe de San Agust\u00edn, Pascal y Kierkegaard. Siguiendo a este \u00faltimo autor, las ideas deben contener fuego y han de expresarse con pasi\u00f3n para que la persona salga del letargo y halle, mediante la reconstrucci\u00f3n del alma, la luz del esp\u00edritu. La condici\u00f3n m\u00edstica le permite a Mallea adentrarse en las honduras del hombre y escudri\u00f1ar la verdad social de su tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Argentina esplendorosa que durante mi reciente viaje admir\u00e9 en su apariencia f\u00edsica (y que no me cansar\u00e9 de pregonar), esa Argentina encantadora y galante con el turista, no estar\u00eda completa sin la otra Argentina, la invisible, la profunda, la de adentro, la que escruta Mallea con dolor de patria. Todos los pa\u00edses tienen dos caras: la externa y la interior. Asimismo, el hombre est\u00e1 formado por dos elementos: su presencia f\u00edsica y su regi\u00f3n espiritual. Es decir, por su cuerpo y por su alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista La hojarasca, <\/strong><\/em>Nos. 16 y 20, Bogot\u00e1, noviembre de 2005 y mayo de 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0* * * * *<\/p>\n<p><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excelente tu cr\u00f3nica sobre tu reciente viaje a Argentina. De verdad que es un pa\u00eds maravilloso. Y Buenos Aires, una ciudad fuera de serie. Para m\u00ed lo m\u00e1ximo era Nueva York, ciudad que he visitado unas diez veces. Hasta que hace un a\u00f1o largo, con motivo de la Copa Libertadores, fui a ver la semifinal entre el Once y Boca J\u00fanior. Y qued\u00e9 descrestado con esta ciudad. <strong>Carlos Arboleda Gonz\u00e1lez<\/strong><strong>, <\/strong>Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felicitaciones por este magn\u00edfico art\u00edculo que ha sido escrito con magia. Me llam\u00f3 fuertemente la atenci\u00f3n ver c\u00f3mo en unas pocas l\u00edneas se da muy completo repaso de lo mejor de Buenos Aires y Bariloche, lo que ser\u00eda muy \u00fatil para alguien que no conociera Argentina y quisiera viajar. <strong>Pedro Galvis Castillo<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me parece una cr\u00f3nica muy agradable de leer y en la cual queda uno atrapado, pues me remont\u00e9 al viaje que hice a Buenos Aires. Hay informaci\u00f3n muy \u00fatil y rica tanto para la persona que est\u00e1 pensando en viajar a ese pa\u00eds, para quien ya viaj\u00f3 y quiere volver a recordar datos de inter\u00e9s, como para quien no lo conoce. <strong>Fabiola P\u00e1ez Silva<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leyendo tu nota sobre Mallea, escritor a quien conoc\u00ed en mi juventud, record\u00e9 a <em>Chaves, <\/em>una novela corta de su autor\u00eda, cuya lectura me impact\u00f3. Se trata, sin duda, de una de las mejores novelas breves de Hispanoam\u00e9rica. Presentada por Losada como \u201cla cr\u00f3nica de un silencio\u201d, es considerada, asimismo, como perteneciente a \u201cla Argentina invisible\u201d, pues trata de un personaje muy sencillo y oscuro. Tu nota me gener\u00f3 la apetencia de su relectura. <strong>Hernando Garc\u00eda Mej\u00eda<\/strong><strong>, <\/strong>Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy interesante y hermosamente escrito su art\u00edculo sobre Mallea, el gran escritor argentino que tuvo el valor de denunciar ante los poderosos de su pa\u00eds, y ante el mundo entero, la tragedia de un pa\u00eds suramericano que equivoc\u00f3 su rumbo en un per\u00edodo nefasto de su historia. <strong>\u00c1lvaro Valencia Tovar<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Historia de una pasi\u00f3n argentina, de Eduardo Mallea, me acompa\u00f1\u00f3 en el\u00a0 viaje que hace poco realic\u00e9 a su pa\u00eds. Comenc\u00e9 a leer el libro dos d\u00edas antes de abordar el avi\u00f3n, continu\u00e9 la lectura en el largo itinerario a Buenos Aires, y a la postre \u2013de regreso otra vez en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[86],"class_list":["post-1570","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes","tag-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1570"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1570\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12892,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1570\/revisions\/12892"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}