{"id":15981,"date":"2023-08-14T15:27:15","date_gmt":"2023-08-14T20:27:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=15981"},"modified":"2023-08-14T15:28:43","modified_gmt":"2023-08-14T20:28:43","slug":"un-tal-pastrano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2023\/08\/14\/un-tal-pastrano\/","title":{"rendered":"Un tal Pastrano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1932 \u2013hace 91 a\u00f1os\u2013, la editorial Cromos public\u00f3 la novela picaresca <em>Memorias de un tal Pastrano, <\/em>de Dionisio Arango V\u00e9lez, la cual, por deseo del autor, solo lleg\u00f3 a manos de un reducido n\u00famero de amigos y allegados. As\u00ed pues, la obra qued\u00f3 ignorada en los propios d\u00edas de su nacimiento. Hoy nadie la conoce, con excepci\u00f3n de Vicente P\u00e9rez Silva, que alg\u00fan d\u00eda tuvo la suerte de recibirla como obsequio de Carlos Arango V\u00e9lez, hermano del autor, quien hab\u00eda sido candidato presidencial en 1942, en oposici\u00f3n a Alfonso L\u00f3pez Pumarejo, ganador de las elecciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ignora cu\u00e1l fue el motivo para que el autor la condenara al cuarto de san Alejo, donde permanecer\u00eda escondida casi un siglo, hasta que P\u00e9rez Silva decidi\u00f3 reimprimirla en edici\u00f3n facsimilar que acaba de ver la luz en los talleres de Armando de J. Serna Giraldo, en Guatap\u00e9, Antioquia. Es una verdadera rareza bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda pensarse que Dionisio Arango V\u00e9lez impidi\u00f3 la circulaci\u00f3n de su libro por alg\u00fan motivo familiar. En efecto, su hermano Carlos Arango V\u00e9lez fue el suegro del presidente Misael Pastrana Borrero, y acaso el Pastrano de la novela encerraba alguna referencia sobre el dirigente pol\u00edtico. El adjetivo <em>pastrano <\/em>significa \u201cburdo o mal hecho\u201d, y si se le antepone el \u201ctal\u201d <em>(Un tal Pastrano<\/em>), podr\u00eda contener una menci\u00f3n despectiva. Sin embargo, esto no es as\u00ed, ya que Pastrana Borrero conoci\u00f3 a Mar\u00eda Cristina Arango en 1951 y se cas\u00f3 con ella al a\u00f1o siguiente \u2013hechos sucedidos dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la novela\u2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda en el misterio el motivo que tuvo el novelista para frenar la difusi\u00f3n de la obra, la cual fue escrita en Espa\u00f1a y se basa en alg\u00fan hecho que llam\u00f3 la atenci\u00f3n del autor. Su m\u00e9rito est\u00e1 en el uso magistral del lenguaje, a la usanza de la famosa narrativa picaresca que siglos atr\u00e1s inmortaliz\u00f3 Espa\u00f1a en t\u00edtulos como <em>La Celestina, La vida del Lazarillo de Tormes, La vida del busc\u00f3n, Guzm\u00e1n de Alfarache<\/em>. Dionisio Arango V\u00e9lez, que adem\u00e1s es autor de otros libros, cre\u00f3 en su novela un simp\u00e1tico actor, Lucas Pastrano y Villamarqu\u00ed, nacido en la desventura, y lo puso a recorrer los caminos colombianos en busca de mejor suerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su adolescencia, el personaje se dedic\u00f3 al servicio dom\u00e9stico en casas opulentas. Pasados los a\u00f1os, le dio por estudiar abogac\u00eda, y se volvi\u00f3 monje. Y adem\u00e1s, periodista. Acrecentada su fama, fue nombrado gobernador de la provincia \u2013al igual que Sancho Panza lo fue de la \u00ednsula Barataria\u2013, y con tal motivo su pueblo le rindi\u00f3 sonado homenaje. Como amplio conocedor que era de su gente, dict\u00f3 un decreto en el que destitu\u00eda al alcalde, el juez y dem\u00e1s autoridades por ser funcionarios corruptos, y nombr\u00f3 en su reemplazo a una selecta n\u00f3mina de vecinos honrados. Es una novela de fino humor que cae de perillas en Colombia, tan necesitada de encontrar un presidente como el tal Lucas Pastrano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">___________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 10-VIII-2023. <strong><em>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia, 13-VIII-2023.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me abriste el apetito por la lectura de la novela del tal Pastrano. Deber\u00eda publicarse en grande.\u00a0<strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez, <\/strong>Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy curioso el episodio que \u00abdesentierras\u00bb acerca de <em>Memorias de un tal Pastrano. <\/em>Yo lo desconoc\u00eda y como citas a Vicente P\u00e9rez Silva, quien la reimprimi\u00f3, busqu\u00e9 en su libro <em>An\u00e9cdotas y curiosidades alrededor del libro en Colombia<\/em>, para ver si all\u00ed el autor hac\u00eda referencia, pero no aparece. De todas formas, es intrigante el hecho de que Dionisio Arango V\u00e9lez hubiese optado por condenarlo al cuarto de san Alejo. <strong>Eduardo Lozano Torres, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En 1932 \u2013hace 91 a\u00f1os\u2013, la editorial Cromos public\u00f3 la novela picaresca Memorias de un tal Pastrano, de Dionisio Arango V\u00e9lez, la cual, por deseo del autor, solo lleg\u00f3 a manos de un reducido n\u00famero de amigos y allegados. 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