{"id":16249,"date":"2024-05-06T08:12:33","date_gmt":"2024-05-06T13:12:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16249"},"modified":"2024-05-06T08:16:17","modified_gmt":"2024-05-06T13:16:17","slug":"los-rios-rebeldes-del-quindio-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2024\/05\/06\/los-rios-rebeldes-del-quindio-2\/","title":{"rendered":"Los r\u00edos rebeldes del Quind\u00edo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p>La lectura del libro titulado <em>Desde el r\u00edo Arma hasta el Quind\u00edo, <\/em>de Diego Arango Mora, sobre el cual hice un comentario en marzo pasado, me llev\u00f3 a la relectura de la novela <em>El r\u00edo corre hacia atr\u00e1s <\/em>(1980), de Benjam\u00edn Baena Hoyos, quien naci\u00f3 en Pereira en 1907 y muri\u00f3 en la misma ciudad en 1987. Su infancia transcurri\u00f3 en Armenia. Fue representante a la C\u00e1mara, magistrado del Tribunal Superior de Manizales, diputado de la Asamblea de Caldas, notario de Pereira, profesor de literatura. Poco antes de morir, escribi\u00f3 el poemario <em>Oto\u00f1o de tu ausencia, <\/em>que solo vino a conocerse muchos a\u00f1os despu\u00e9s, y hoy se ignora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su novela \u2013reimpresa en 2017 por la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira\u2013 es la narraci\u00f3n m\u00e1s vigorosa, certera y sobrecogedora que se ha escrito sobre la colonizaci\u00f3n del Quind\u00edo. En ella se mueven, con lacerante dramatismo, las corrientes de colonos procedentes de Antioquia que llegaron a desbrozar los terrenos bald\u00edos en busca de mejores medios de vida, atra\u00eddos por la fertilidad ecol\u00f3gica y el oro escondido en las guacas ind\u00edgenas. Como esas tierras no ten\u00edan due\u00f1o, ser\u00edan ellos quienes iban a cultivarlas para buscar el sustento y el bienestar de sus familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esa tarea se dedicaron con las mayores dosis de esfuerzo, coraje y entusiasmo. De sol a sol dejaban en los campos las desgarraduras causadas por el duro laboreo que los premiaba con el florecimiento de sus plant\u00edos y la mejora de sus viviendas. Hab\u00eda sudores, y plagas, y dolencias, y angustias, y lluvias inclementes, y muertes brutales, pero sus faenas se traduc\u00edan en la conquista y el amor a la tierra. El azad\u00f3n y el machete eran sus elementos de combate y redenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1884, apareci\u00f3 en el panorama un ave siniestra: Burila, compa\u00f1\u00eda latifundista fundada en Manizales por socios de gran influencia local y nacional, cuyo prop\u00f3sito era apoderarse de la inmensa cantidad de terreno de que era rica la regi\u00f3n. De entrada, hab\u00edan adquirido un latifundio de 125.000 hect\u00e1reas que se iniciaba en Zarzal (Valle) y abarcaba buena parte del mapa quindiano. Sus enemigos eran los colonos, quienes se hab\u00edan posesionado de los campos bald\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegaron d\u00edas atroces marcados por los atropellos y la crueldad con que Burila se enfrent\u00f3 a los pobladores. Con astucia y la complicidad de algunas autoridades, la compa\u00f1\u00eda llev\u00f3 a cabo pleitos ignominiosos contra aquella gente desprotegida que ped\u00eda a gritos el derecho a la vida. Con despojos, hostigamientos, torturas y muertes, la compa\u00f1\u00eda impuso una \u00e9poca de terror. \u00a1Tierra\u2026, tierra\u2026, tierra\u2026!, era el clamor furioso que sal\u00eda de miles de gargantas. Esto es lo que Baena Hoyos pinta en su novela magistral. Personajes suyos como Severiano y Nicanor son humildes labriegos que luchan a brazo partido por retener las propiedades que han conquistado con el sudor de la frente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libro de profundo car\u00e1cter social, se convierte en un grito masivo contra la injusticia y la barbarie, y reconstruye la epopeya de aquel \u00e9xodo que puso los cimientos para el desarrollo y prosperidad del Eje Cafetero. Frente a semejante ola de iniquidad, <em>El r\u00edo corre hacia atr\u00e1s <\/em>es el s\u00edmbolo exacto para afirmar que los diecis\u00e9is r\u00edos de la regi\u00f3n impulsaron sus aguas hacia atr\u00e1s en se\u00f1al de protesta y rebeld\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00ad\u00ad__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 3-V-2024. <strong>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo<em>, <\/em><\/strong>Manizales, 5-V-2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Indudablemente, <em>El r\u00edo corre hacia atr\u00e1s<\/em> es uno de los m\u00e1s bellos libros escritos sobre la colonizaci\u00f3n del Quind\u00edo. Bello por su magn\u00edfica prosa descriptiva de paisajes, costumbres y quehaceres de esos labriegos que construyeron esta regi\u00f3n. Dolorosa hasta lo m\u00e1s profundo, pues a las carencias y sufrimientos de un proceso colonizador sumaron la violencia que Burila desat\u00f3 contra ellos. \u00a1Cu\u00e1ntos a\u00f1os de violencia insensata en nuestra tierra! <strong>Diego Arango Mora<\/strong>, Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy buena descripci\u00f3n hist\u00f3rica del desarrollo luchador del Eje Cafetero. Rebeld\u00eda que ojal\u00e1 se tuviera para contrarrestar el retroceso en que est\u00e1 nuestro querido pa\u00eds.\u00a0<strong>Humberto Escobar Molano,<\/strong> Villa de Leiva.<strong>\u00a0 <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La lectura del libro titulado Desde el r\u00edo Arma hasta el Quind\u00edo, de Diego Arango Mora, sobre el cual hice un comentario en marzo pasado, me llev\u00f3 a la relectura de la novela El r\u00edo corre hacia atr\u00e1s (1980), de Benjam\u00edn Baena Hoyos, quien naci\u00f3 en Pereira en 1907 y muri\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50,66],"tags":[5,116],"class_list":["post-16249","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-novela-articulos","category-quindio","tag-novela","tag-quindio"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16249"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16252,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16249\/revisions\/16252"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}