{"id":16264,"date":"2024-05-21T16:33:27","date_gmt":"2024-05-21T21:33:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16264"},"modified":"2024-05-21T16:37:43","modified_gmt":"2024-05-21T21:37:43","slug":"las-mujeres-de-alvarez-gardeazabal-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2024\/05\/21\/las-mujeres-de-alvarez-gardeazabal-2\/","title":{"rendered":"Las mujeres de \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Dice Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal en el libro que voy a rese\u00f1ar: \u201cMis lectores y mis oyentes han sabido siempre que no he tenido apetencias sexuales por las mujeres. Ellas, empero, han sido los soportes de mis afectos, los pilares de mis gestas y los grandes personajes de mis narraciones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho libro hace parte de los doce que acaba de editar <em>El Tiempo <\/em>\u2013con su sello <em>Intermedio\u2013<\/em> para conformar la Biblioteca Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal. Entre ellos se encuentran t\u00edtulos descollantes como <em>C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas, Las guerras de Tulu\u00e1, Dabeiba, Comandante Para\u00edso, El divino. <\/em>Un aplauso merece el peri\u00f3dico al rendir el justo homenaje que merece uno de nuestros grandes escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las mujeres de la muerte<\/em> es otro de los t\u00edtulos de esta serie<em>. <\/em>El escenario es Tulu\u00e1, la tierra natal del novelista. Nadie como \u00e9l ha contado con tanta propiedad e indignaci\u00f3n la violencia que desde tiempos pret\u00e9ritos se ha ensa\u00f1ado en su pueblo. Como estigma de ese desastre, inmortaliz\u00f3 en su novela cumbre la figura siniestra del <em>c\u00f3ndor. <\/em>La Tulu\u00e1 de entonces es la misma de ahora, formada por delincuentes que causan regueros de sangre y exterminan la paz bajo la arremetida del odio, el atropello, el suplicio y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de balaceras, rev\u00f3lveres, bombas y metralletas, all\u00ed la gente vive aterrorizada a toda hora. Ayer eran los <em>p\u00e1jaros, <\/em>hoy son los asesinos de La Inmaculada. Tulu\u00e1 est\u00e1 vuelta un infierno. Huele a muerte. Los personajes que ventila \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal en estos relatos escalofriantes son mujeres que llevan a rastras el dolor comunitario que nunca se extingue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellas han perdurado en las entra\u00f1as del novelista amante de su pueblo. Estas mujeres simb\u00f3licas (Ana Dolores, Merceditas, Marianita, Bolivia Gonz\u00e1lez, la Potes, la se\u00f1orita Raquel\u2026) no solo sufren sus propios dramas, sino que los irradian a la familia y a la comunidad. Y producen un estallido social. A trav\u00e9s del tiempo desaparecen de la escena como hojas secas que se lleva el viento, y llegan otras a remplazarlas. Reales unas y otras de ficci\u00f3n, el narrador ha escrito estos relatos como testimonios descarnados de lo que sucede no solo en su comarca, sino en el pa\u00eds. Tulu\u00e1 es Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y resalta su afecto hacia mujeres con quienes ha tenido trato deferente en el campo literario y en los altos cargos que ha ejercido. De hecho, libros suyos est\u00e1n dedicados a ellas. El que aqu\u00ed comento lleva la dedicatoria para Rubiela P\u00e9rez Castillo, quien \u201cme ilumin\u00f3 con su serenidad \u2013dice \u00e9l\u2013 en los momentos de gloria y en los duros episodios a que fui sometido\u201d. A la periodista espa\u00f1ola Pilar Narvi\u00f3n le dedic\u00f3 <em>El tiritero, <\/em>y <em>Dabeiba<\/em> a la escritora cale\u00f1a Carmi\u00f1a Navia. Hay varios casos m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Especial atenci\u00f3n me causa la historia de la <em>se\u00f1orita Raquel<\/em>, la embalsamadora de Tulu\u00e1. Ella sab\u00eda todos los secretos de la gente, ya que por sus manos pasaban todos los muertos. No cambiaba su oficio por ning\u00fan otro. Todos la quer\u00edan y la requer\u00edan, y ella viv\u00eda feliz con su afianzada dignidad. Era la indeclinable memorialista de la muerte, y se llev\u00f3 a la tumba, a sus 89 a\u00f1os, la satisfacci\u00f3n de haberles dado la mano a sus paisanos en el trance final.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 17-V-2024.\u00a0 <strong><em>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia, 27-V-2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Espl\u00e9ndido comentario a mis mujeres. Como dir\u00eda la se\u00f1orita Raquel en su quehacer mortuorio: \u00abM\u00e1s que generoso\u00bb. Mil gracias. <strong>Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal, <\/strong>Tulu\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Tulu\u00e1 del C\u00f3ndor que me toc\u00f3 vivir con la muerte alfab\u00e9tica de los firmantes de la carta a Rojas Pinilla pidiendo protecci\u00f3n. Empezando con el ilustre abogado Aristides Arrieta. Violencia reencauchada hoy d\u00eda con la banda de la Inmaculada. La Colombia violenta de siempre alimentada por pol\u00edticos corruptos a quienes les conviene que nada cambie y seguir engordando sus bolsillos \u00a1Cruel realidad!\u00a0<strong>William Piedrah\u00edta, <\/strong>desde Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar \u00a0Dice Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal en el libro que voy a rese\u00f1ar: \u201cMis lectores y mis oyentes han sabido siempre que no he tenido apetencias sexuales por las mujeres. Ellas, empero, han sido los soportes de mis afectos, los pilares de mis gestas y los grandes personajes de mis narraciones\u201d. Dicho libro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29,48],"tags":[89,102],"class_list":["post-16264","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otro-genero","category-violencia","tag-otro-genero","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16264"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16264\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16267,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16264\/revisions\/16267"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}