{"id":16299,"date":"2024-06-21T17:13:50","date_gmt":"2024-06-21T22:13:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16299"},"modified":"2024-07-04T19:30:29","modified_gmt":"2024-07-05T00:30:29","slug":"el-karina-42-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2024\/06\/21\/el-karina-42-anos-despues\/","title":{"rendered":"El Karina, 42 a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deceso de Eduardo Otero Erazo, capit\u00e1n de nav\u00edo retirado de la Armada Nacional, hace revivir la epopeya mar\u00edtima protagonizada por \u00e9l hace 42 a\u00f1os. El buque ARC Sebasti\u00e1n de Belalc\u00e1zar, que comandaba, se enfrent\u00f3 al Karina y lo hundi\u00f3 en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico, en cercan\u00edas del cabo Charambir\u00e1, por transportar un cargamento de 400 toneladas de armas y municiones para el grupo guerrillero M-19. Era el 14 de noviembre de 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otero Erazo hab\u00eda recibido la orden de zarpar desde Buenaventura hacia la isla Gorgona en persecuci\u00f3n de un buque pesquero que por all\u00ed transitaba en forma ilegal. M\u00e1s tarde le lleg\u00f3 una contraorden que le indicaba la presencia de un barco que ven\u00eda de Panam\u00e1, el cual deb\u00eda interceptar. En efecto, esta nave apareci\u00f3 de repente con las luces apagadas, y cuando el buque de la Armada encendi\u00f3 el reflector, fue detectada la palabra Karina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al observar el buque fantasma que el Belalc\u00e1zar hac\u00eda una maniobra para sobrepasarlo, fue atacado de inmediato. Se iniciaban angustiosas horas de lucha entre las dos partes, en medio de disparos, r\u00e1fagas incesantes, heridos y muertos. El barco de los guerrilleros, \u00a0comprado en Alemania, hab\u00eda corrido infinidad de peripecias en su traslado entre Hamburgo, Berl\u00edn, el canal de Panam\u00e1, el desierto de la Guajira, la selva amaz\u00f3nica y el litoral del Pac\u00edfico colombiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este barco estaba tripulado por intr\u00e9pidos guerrilleros capaces de sortear todos los peligros. Los m\u00e1s aventajados eran Fernando Erazo (\u201cSalvador\u201d), H\u00e9ctor Gonz\u00e1lez y Jairo Rubio (\u201cHenry\u201d), quienes con fiereza arremet\u00edan contra el enemigo implacable. A su vez, los del Belalc\u00e1zar eran duchos profesionales del mar, formados con rigor por la Armada, y que conoc\u00edan, por consiguiente, las contingencias que deb\u00edan afrontar en sus viajes mar\u00edtimos y fluviales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al frente de ellos iba Otero Erazo, oficial de amplia pericia, que contaba con la asesor\u00eda del segundo comandante, teniente de fragata Fernando Camacho Londo\u00f1o, y el concurso de un notable grupo de oficiales y suboficiales: Lozano, Lesmes, Betancur, G\u00f3mez, Restrepo\u2026 La guerra era a muerte entre dos fuerzas aguerridas, hasta que a la media noche el Karina comenz\u00f3 a hundirse entre la oscuridad y la tempestad. El buque fue devorado por el mar a m\u00e1s de 4.000 metros de profundidad, con su cargamento de armas que nunca se recuper\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Germ\u00e1n Castro Caycedo narra a la perfecci\u00f3n esta historia en el libro <em>El Karina, <\/em>que acabo de releer como homenaje a la memoria de mi amigo Eduardo Otero Erazo. \u00a1Honor al h\u00e9roe de Charambir\u00e1! Su fallecimiento me conturba. Era compa\u00f1ero de curso de mi hermano Jorge Alberto, que tambi\u00e9n obtuvo el grado de capit\u00e1n de nav\u00edo de la Armada Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Karina era el nombre de una hija del intermediario principal del barco negociado en Alemania. El libro ha tenido 37 ediciones en Colombia y ha sido traducida a 9 idiomas. La agon\u00eda del Karina hace pensar en la derrota que tarde o temprano caer\u00e1 sobre los guerrilleros y los contrabandistas. El relato es impactante, escalofriante, y se lee como una novela por el inter\u00e9s, la precisi\u00f3n y el suspenso que el autor estampa en sus p\u00e1ginas. Por otra parte, la obra es un retrato del mar, con su belleza, paisajes, borrascas y misterios.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 19-VI-2024.\u00a0 <strong><em>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia, 16-VI-2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Me ha conmovido la muerte del capit\u00e1n de nav\u00edo, tu amigo y compa\u00f1ero de Jorge Alberto, con el episodio del hundimiento del Karina. Importante reconocimiento y feliz recordaci\u00f3n de la valent\u00eda de este hombre de mar que hace tantos a\u00f1os envi\u00f3 al fondo del oc\u00e9ano el armamento del M-19. <strong>In\u00e9s Blanco, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gustavo P\u00e1ez Escobar El deceso de Eduardo Otero Erazo, capit\u00e1n de nav\u00edo retirado de la Armada Nacional, hace revivir la epopeya mar\u00edtima protagonizada por \u00e9l hace 42 a\u00f1os. 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