{"id":1639,"date":"2010-07-20T19:30:52","date_gmt":"2010-07-21T00:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1639"},"modified":"2014-04-04T10:29:41","modified_gmt":"2014-04-04T15:29:41","slug":"la-oscura-noche-argentina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/07\/20\/la-oscura-noche-argentina\/","title":{"rendered":"La oscura noche argentina"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una excursi\u00f3n por los alrededores del imponente lago Nahuel Huapi, en la Patagonia argentina, me llev\u00f3 hasta un paraje solitario: la mansi\u00f3n El Mesidor, donde la presidenta Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n, m\u00e1s conocida como \u2018Isabel\u2019, estuvo prisionera durante varios a\u00f1os tras su derrocamiento por la Junta Militar presidida por el general Jorge Rafael Videla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cercan\u00edas de la casa apareci\u00f3 un aviso que ordenaba reducir la velocidad y no detenerse en aquel lugar rec\u00f3ndito, que se me antoj\u00f3 lleno de fantasmas. Dicho espectro del pasado, s\u00edmbolo de un terrible per\u00edodo de c\u00e1rceles y desapariciones, a\u00fan se manten\u00eda en pie en medio de fant\u00e1sticos paisajes, y se mostraba al viajero como una atracci\u00f3n tur\u00edstica, aunque sin permitirle el ingreso a ese territorio de sombras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 30 a\u00f1os, el 24 de marzo de 1976, ocurr\u00eda el golpe militar m\u00e1s funesto de la historia argentina, que no s\u00f3lo quebr\u00f3 el orden constitucional sino que implant\u00f3 la peor \u00e9poca de terror vivida a lo largo de las rebeliones militares iniciadas en 1930. La \u00faltima dictadura del siglo, la del 76, explot\u00f3 como consecuencia de la serie de desaciertos cometidos por la se\u00f1ora de Per\u00f3n: abuso del poder, violencia implacable, ineptitud administrativa, enriquecimiento il\u00edcito. La ciudadan\u00eda, por supuesto, recibi\u00f3 con j\u00fabilo la noticia del golpe de estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no se present\u00eda que con el mando militar se instauraban siete a\u00f1os y medio de represi\u00f3n y barbarie, en los que se emplear\u00edan m\u00e9todos mucho m\u00e1s despiadados que los ejercidos por la mandataria depuesta, que una vez, desde un balc\u00f3n de la Casa Rosada, amenaz\u00f3 con convertirse en \u201cla mujer del l\u00e1tigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como iron\u00eda para la antigua bailarina, la Junta Militar us\u00f3 con ella castigos m\u00e1s atroces que el l\u00e1tigo, al mantenerla recluirla en absoluta soledad en la casa de la provincia de Neuqu\u00e9n que hace poco me surgi\u00f3 a la vera del camino. S\u00f3lo se le permit\u00eda leer la Biblia y se le prohib\u00eda escuchar noticias y recibir diarios o correspondencia. Se rumora que durante alg\u00fan tiempo mantuvo un idilio con el capit\u00e1n Valverde, uno de sus guardianes, quien fue trasladado al descubrirse la noticia. El c\u00e9lebre s\u00edndrome de Estocolmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dictadura, fuera de violar todos los derechos humanos, caus\u00f3 grandes estragos a la econom\u00eda, de los que el pa\u00eds todav\u00eda no se ha repuesto. La deuda externa alcanz\u00f3 niveles insoportables. La pobreza salt\u00f3 de 3,2 a 38,5 por ciento. La brecha entre ricos y pobres se agudiz\u00f3 en forma exagerada y el pa\u00eds sufri\u00f3\u00a0 una crisis de proporciones gigantescas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se calcula en 30.000 el n\u00famero de desaparecidos. Con el llamado Plan C\u00f3ndor se puso en ejecuci\u00f3n un sistema abominable para detener a los opositores, torturarlos y asesinarlos. Nadie pod\u00eda hablar mal del r\u00e9gimen. La libre expresi\u00f3n estaba coartada. La represalia era la orden del d\u00eda. En s\u00edntesis, los militares desempe\u00f1aban el mando supremo sobre la vida y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Azucena Villaflor, fundadora de las Madres de la Plaza de Mayo, buscaba como una desesperada a su hijo N\u00e9stor, uno de los 30.000 desaparecidos. Y no lo encontr\u00f3 por parte alguna. M\u00e1s tarde, ella tambi\u00e9n fue detenida y torturada en la Esma, organismo del que hac\u00eda parte Alfredo Astiz, el \u201c\u00e1ngel de la muerte\u201d, que hoy se encuentra en presidio. Otro miembro de la siniestra organizaci\u00f3n, Emilio Massera, condenado a cadena perpetua, fue declarado loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En meses pasados vino a descubrirse que el cad\u00e1ver de Azucena hab\u00eda sido lanzado al mar, lo mismo que hab\u00eda ocurrido con infinidad de v\u00edctimas: religiosos, laicos, periodistas, escritores, intelectuales, artistas, obreros, estudiantes, ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos\u2026 todo el que protestara contra el r\u00e9gimen del pavor. La mayor\u00eda de los cad\u00e1veres fueron enterrados como personas an\u00f3nimas en alg\u00fan cementerio, o fueron a dar al mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las madres y abuelas de los desaparecidos organizaron a partir del 30 de abril de 1977 marchas semanales (todos los jueves, a las 3 y 30 de la tarde) hasta la Plaza de Mayo, donde le mostraron al mundo el dolor que las aflig\u00eda. En 29 a\u00f1os, s\u00f3lo tuvieron una interrupci\u00f3n, entre 1978 y 1980, al haber sido desalojadas de la plaza por perros furiosos, tan sat\u00e1nicos como sus amos militares. La desgracia del pueblo argentino se esparci\u00f3 por todo el orbe como un polvo de la maldad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las marchas cesaron en diciembre del 2005 ante las cenizas de Azucena Villaflor (su cuerpo al fin logr\u00f3 ser rescatado del mar), que fueron depositadas junto a la Pir\u00e1mide de Mayo como ofrenda perenne al valor de esta mujer y de todas las madres torturadas por el despotismo. La mayor\u00eda de esas madres est\u00e1n muertas o son mayores de 90 a\u00f1os. La viuda de Per\u00f3n, liberada en 1981, reside desde entonces en Espa\u00f1a, con absoluta holgura econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, el octogenario general Videla, el mayor responsable de la \u201cguerra sucia\u201d, mirar\u00e1 desde su arresto domiciliario hacia las profundidades de su conciencia, y es posible que se estremezca. En realidad, las cenizas de Azucena fueron entregadas a la memoria de todos los pueblos para que nunca olviden que el ser humano, vilipendiado y masacrado como en este cap\u00edtulo bochornoso de la Argentina, hace estremecer la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador,<\/strong><\/em> Bogot\u00e1, 25 de marzo de 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e1ez Escobar Una excursi\u00f3n por los alrededores del imponente lago Nahuel Huapi, en la Patagonia argentina, me llev\u00f3 hasta un paraje solitario: la mansi\u00f3n El Mesidor, donde la presidenta Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n, m\u00e1s conocida como \u2018Isabel\u2019, estuvo prisionera durante varios a\u00f1os tras su derrocamiento por la Junta Militar presidida por el general [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[99],"class_list":["post-1639","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miradas-al-mundo","tag-miradas-al-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1639","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1639"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1639\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11403,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1639\/revisions\/11403"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1639"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1639"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1639"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}