{"id":16406,"date":"2024-10-09T18:02:29","date_gmt":"2024-10-09T23:02:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16406"},"modified":"2024-10-13T19:41:16","modified_gmt":"2024-10-14T00:41:16","slug":"dabeiba","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2024\/10\/09\/dabeiba\/","title":{"rendered":"Dabeiba"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando comenc\u00e9 a leer la novela Dabeiba de Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal supuse que \u00e9l hab\u00eda residido alguna vez en esa poblaci\u00f3n. Solo al final de la lectura me enter\u00e9 de que nunca la ha conocido. La idea del libro se la transmiti\u00f3 el desborde del r\u00edo que hab\u00eda formado una represa gigantesca donde estaban estancados m\u00e1s de ocho millones de metros c\u00fabicos, la cual, en caso de reventarse, destruir\u00eda a Dabeiba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esa circunstancia se sumaba el recuerdo que ten\u00eda del municipio a ra\u00edz de la lectura que, a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda hecho de la autobiograf\u00eda de la madre Laura, obra que su padre conservaba en su biblioteca como libro sobrecogedor. La religiosa narra la dura vivencia en Dabeiba cuando viajaba por aquellos lugares inh\u00f3spitos en la labor de adoctrinar a los ind\u00edgenas. As\u00ed pues, al novelista se le alborotaron la sangre y la imaginaci\u00f3n, y durante d\u00edas y noches febriles se entreg\u00f3 a la tarea de forjar un pueblo literario que le diera salida al torrente de inquietudes que le punzaban la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es Dabeiba, la novela: un sentimiento, una desaz\u00f3n, un hallazgo y, ante todo, un reto para el escritor que daba sus primeros pasos en el arte de novelar y crear mundos. En aquella \u00e9poca, hace medio siglo, apareci\u00f3 C\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas, cuya fama opac\u00f3 a Dabeiba. La destreza y el vigor con que \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal dibuja el pueblo imaginado reflejan el impulso innato con que mover\u00eda el resto de sus novelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dabeiba es el molde de cualquier poblaci\u00f3n y representa la comedia humana que se vive en todas partes. Los personajes son singulares, ex\u00f3ticos, pintorescos, estrafalarios. Son t\u00edpicos de toda sociedad, pero est\u00e1n manejados con la gracia, el ingenio y la iron\u00eda que son caracter\u00edsticos del autor. En aquel enjambre municipal, al lector le queda a veces dif\u00edcil distinguir las personas que brotan como por arte de magia y luego desaparecen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas aportan algo, as\u00ed sea su car\u00e1cter insustancial en el discurrir pueblerino. Y vienen otras a remplazarlas, para luego desaparecer sin pena ni gloria. Quienes subsisten y en realidad dejan huella son los notables de la vida local, como M\u00e9lida Cruz, la enfermera sorda, cuyo oficio es ir de casa en casa poniendo inyecciones (ella no oye, pero se sabe las historias de todo el mundo); o la exalcadesa Gertrudis Potes, joyera jubilada que ha preferido permanecer soltera por no haber encontrado el var\u00f3n perfecto; o el millonario Gumersindo Renter\u00eda, enamorado de M\u00e9lida, sin que ella haya sentido por \u00e9l pasi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo pecaminoso sobresale Baltazar Vallejo, due\u00f1o de un almac\u00e9n de telas y autor de perversiones bochornosas. En el \u00e1mbito religioso est\u00e1 el padre Ocampo, p\u00e1rroco durante medio siglo, que exorciza a todo el pueblo. En la casa cural vive Mar\u00eda Luisa, a quien se cita en la obra, sin duda con malicia, como la sobrina del p\u00e1rroco, y que es la mujer m\u00e1s odiada de Dabeiba. Tampoco pueden faltar los adivinos, ni el usurero, ni el poeta adiposo, ni las rameras inevitables, ni el bobo tradicional, ni las lluvias eternas. \u201cDe todo hay en la vi\u00f1a del Se\u00f1or\u201d, asegura el refr\u00e1n. Es una novela bien tramada, mordaz y divertida. A la postre, la represa no explot\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Quindiano,<\/strong><\/em> Armenia, 4-X-2024. <em><strong>Eje 21,<\/strong><\/em> Manizales, 4-X-2024. <em><strong>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo,<\/strong><\/em> 6-X-2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabo de leer, enviada por alguno de nuestros comunes amigos, el texto de la rese\u00f1a sobre Dabeiba. Lo estoy reenviando a mis 7 mil suscriptores de wasap y colg\u00e1ndolo en las redes donde acumulo seguidores. Tanta generosidad me va a llevar a ser un \u00edcono. Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal, Tulu\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Dabeiba conoc\u00eda yo su importancia por las minas de oro de las cuales nuestros abor\u00edgenes del noroccidente se abastec\u00edan, mientras que los del suroccidente obten\u00edan el precioso metal por el sistema del mazamorreo de los r\u00edos con arenas aur\u00edferas. Y los pueblos abor\u00edgenes que no ten\u00edan oro, como es el caso de los muiscas, lo adquir\u00edan por canje con sal, mantas y esmeraldas, tanto del oro de fil\u00f3n como el de aluvi\u00f3n. Mercedes Medina de Pacheco, Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e1ez Escobar Cuando comenc\u00e9 a leer la novela Dabeiba de Gustavo \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal supuse que \u00e9l hab\u00eda residido alguna vez en esa poblaci\u00f3n. Solo al final de la lectura me enter\u00e9 de que nunca la ha conocido. 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