{"id":16417,"date":"2024-10-25T15:24:08","date_gmt":"2024-10-25T20:24:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16417"},"modified":"2024-10-31T11:38:21","modified_gmt":"2024-10-31T16:38:21","slug":"claudio-de-alas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2024\/10\/25\/claudio-de-alas\/","title":{"rendered":"Claudio de Alas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de mi origen boyacense, ignoraba qui\u00e9n era el poeta y novelista Claudio de Alas (seud\u00f3nimo de Jorge Escobar Uribe), nacido en Tunja en 1886 y fallecido en Banfield, Argentina, en 1918. Hace poco descubr\u00ed al escritor en <em>Polimnia, <\/em>la revista de la Academia Boyacense de la Lengua. \u00a1Gran hallazgo! Nadie sab\u00eda de \u00e9l, ni siquiera en su propia tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vicente Land\u00ednez Castro, tan estudioso de la literatura regional, no lo menciona en <em>El lector boyacense <\/em>ni en <em>S\u00edntesis panor\u00e1mica de la literatura boyacense, <\/em>obras de vasto alcance. En el panorama nacional, Rogelio Echavarr\u00eda tampoco hace sobre \u00e9l la menor alusi\u00f3n en Qui\u00e9n<em> es qui\u00e9n en la poes\u00eda colombiana. <\/em>Claudio de Alas proven\u00eda de una familia de clase alta: su padre fue destacado ingeniero; uno de sus hermanos sobresali\u00f3 como general del Ej\u00e9rcito; otro como senador, y otro alcanz\u00f3 prestigio en Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abandonada su patria, Claudio de Alas se abri\u00f3 camino por Ecuador, Per\u00fa y Chile. Ejerc\u00eda el periodismo junto con la funci\u00f3n literaria. Se aficion\u00f3 a la bebida y, en ese ambiente, vivi\u00f3 un mundo desordenado y libertino. En Chile public\u00f3 los libros <em>Salmos de la muerte y el pecado, Fuegos y tinieblas, Arturo Alessandri <\/em>y <em>La primera v\u00edctima de la aviaci\u00f3n en Chile. <\/em>Particip\u00f3 en un concurso en el cual Gabriela Mistral obtuvo el primer puesto, mientras \u00e9l conquist\u00f3 el acc\u00e9sit. Por ella sent\u00eda honda admiraci\u00f3n, rayana en el amor plat\u00f3nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1915 arrib\u00f3 a Buenos Aires, ciudad que lo seduc\u00eda por su clima intelectual y por la oportunidad de volverse escritor internacional. Lleg\u00f3 en precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica, y le dio la mano el pintor ingl\u00e9s Koek-Koek, con quien comparti\u00f3 la vivienda. Al paso del tiempo, escrib\u00eda versos estremecedores, entre ellos <em>Poema negro, <\/em>que hoy tiene varios registros en Google. <em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de su exitosa carrera, exist\u00eda una zona oscura que le laceraba la mente y el esp\u00edritu. En aquellas calendas, las enfermedades ven\u00e9reas generaban da\u00f1os graves en el coraz\u00f3n, el cerebro y otros \u00f3rganos, e incluso causaban la muerte. La s\u00edfilis, cuando a\u00fan no se hab\u00eda descubierto la penicilina, era un mal catastr\u00f3fico que erizaba a la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades ven\u00e9reas ocurr\u00edan por contacto f\u00edsico y tambi\u00e9n pod\u00edan ser hereditarias. Ese era el terrible dilema del poeta frente al temor de que pod\u00eda estar infectado. Agobiado por esa amenaza, hab\u00eda escrito en Chile <em>La herencia de la sangre, <\/em>novela audaz que ofreci\u00f3 a numerosas editoriales, sin que ninguna la publicara. Ahora, en Buenos Aires, su mayor ilusi\u00f3n era conseguir ese objetivo que consideraba liberador de los traumas que padec\u00eda. El asunto era, ante todo, de car\u00e1cter sicol\u00f3gico, \u00e9tico y moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La herencia de la sangre <\/em>significaba para el autor un m\u00e9todo terap\u00e9utico que le ahuyentar\u00eda los fantasmas. Ten\u00eda que contar que el mundo andaba desquiciado, y enjuiciar a la sociedad por los secretos y mentiras que ocultaba. La l\u00f3gica lleva a pensar que las \u201calas\u201d del seud\u00f3nimo eran un s\u00edmbolo redentor, un deseo de alzar el vuelo sobre las tristezas y las miserias. Presa de la angustia y propenso al suicidio, su existencia se volvi\u00f3 tenebrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 5 de marzo de 1918, d\u00eda funesto, se encerr\u00f3 en su pieza y llor\u00f3 largo rato sobre el libro en borrador, que tambi\u00e9n hab\u00eda sido rechazado por las editoriales argentinas. Escribi\u00f3 tres cartas: una para su hermano, otra para el pintor Koek-Koek y la \u00faltima para un amigo confidente, a quien contaba el \u201cdolor enorme de sentirse solo ante la vida implacablemente hostil\u201d. Con mirada triste, como si presintiera el desenlace fatal, lo acompa\u00f1aba el perro de su amigo. Esta mirada lo conmovi\u00f3 en lo m\u00e1s hondo del alma. Luego de matarlo, para que dejara de sufrir, dirigi\u00f3 el arma a la sien y se suicid\u00f3. Ten\u00eda 32 a\u00f1os, edad similar a la de Jos\u00e9 Asunci\u00f3n Silva, que se fue del mundo, a los 31 a\u00f1os, con un disparo en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claudio de Alas penetr\u00f3, al igual que Rimbaud, Mallarm\u00e9, Baudelaire y tantos otros, en la lista de poetas malditos. Tuvo que enfrentarse a una sociedad pacata y asustadiza, y perdi\u00f3 la partida. Era lo mismo que suced\u00eda con el homosexualismo, realidad que se manten\u00eda en el cl\u00f3set y que solo poco a poco se ir\u00eda develando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s fue encontrado el manuscrito de la novela, y su familia la edit\u00f3 hacia el a\u00f1o 1923. Nadie en Colombia la conoci\u00f3. La segunda edici\u00f3n tuvo lugar en d\u00edas recientes, con el sello de la Academia Boyacense de la Lengua. Ha pasado un siglo. La obra puede conseguirse en Buscalibre. Es una bella novela: tierna, rom\u00e1ntica, aleccionadora, dolorosa y tr\u00e1gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos d\u00edas lejanos fue elaborado en Buenos Aires <em>El cansancio de Claudio de Alas, <\/em>que contiene parte de la creaci\u00f3n de este escritor olvidado, sobre quien dijo Juan Jos\u00e9 de Soiza Reilly, el compilador: <em>encontr\u00f3 el mundo demasiado enfermo. Incurable. Y prefiri\u00f3 disolverse en el humo de un tiro. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>__________<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 18-X-2024. <strong><em>El Quindiano, <\/em><\/strong>Armenia, 18-X-2024. <strong><em>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia, 20-X-2024.\u00a0<em><strong>El Muro,\u00a0<\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10-X-2024.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Me impact\u00f3 mucho la vida de este literato: qu\u00e9 talento en medio de tanta angustia, recurriendo a acciones oscuras y sufriendo esa vida desordenada que aceler\u00f3 su muerte. Esas mentes no paran de pensar y de crear, y en medio de sus creaciones y sus actos contra la vida, van en b\u00fasquedas traicioneras que en lugar de aliviar abren m\u00e1s heridas. El perrito, que muere con el escritor por decisi\u00f3n de \u00e9l mismo, ojal\u00e1 que con sus alas haya llegado al tan mencionado puente del arco\u00edris, que es el cielo de los perritos. <strong>Liliana P\u00e1ez Silva, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e1ez Escobar A pesar de mi origen boyacense, ignoraba qui\u00e9n era el poeta y novelista Claudio de Alas (seud\u00f3nimo de Jorge Escobar Uribe), nacido en Tunja en 1886 y fallecido en Banfield, Argentina, en 1918. Hace poco descubr\u00ed al escritor en Polimnia, la revista de la Academia Boyacense de la Lengua. \u00a1Gran hallazgo! 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