{"id":16503,"date":"2025-01-30T15:55:34","date_gmt":"2025-01-30T20:55:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=16503"},"modified":"2025-01-30T16:33:04","modified_gmt":"2025-01-30T21:33:04","slug":"las-grandes-cortesanas-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2025\/01\/30\/las-grandes-cortesanas-3\/","title":{"rendered":"Las grandes cortesanas (3)"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/h5>\n\n\n\n<p>Clara Petacci, que pas\u00f3 a la historia con el nombre de Claretta, naci\u00f3 en Roma en 1912. Desde muy joven sent\u00eda admiraci\u00f3n por el dictador Benito Mussolini, con quien un d\u00eda se encontr\u00f3 de casualidad a las afueras de Roma. Desde entonces se inici\u00f3 el romance que se prolongar\u00eda durante 13 a\u00f1os. Ella ten\u00eda 20 a\u00f1os y Mussolini 49. Claretta pertenec\u00eda a la clase burguesa y pose\u00eda alto nivel cultural. Era inteligente, atractiva y dulce. Mussolini, hombre violento que lider\u00f3 una \u00e9poca de terror bajo la bandera fascista, era mujeriego irreductible. Lleras Restrepo, el autor de estas rese\u00f1as convertidas en libro, le atribuye al menos 400 mujeres en sus lances lujuriosos.<\/p>\n\n\n\n<p>No se entiende c\u00f3mo dos personas tan dis\u00edmiles pudieron ser pareja sin sortear mayores problemas. Cabe aqu\u00ed una reflexi\u00f3n: la inteligencia de Claretta, unida a la pasi\u00f3n que sent\u00eda por el Duce (caudillo), como se hizo nombrar, superaba todos los obst\u00e1culos. Mussolini, a pesar de sus numerosas mujeres de paso, hallaba en ella la perfecta f\u00f3rmula amorosa. Desde que Claretta se separ\u00f3 de su esposo, Ricardo Federici, teniente de la Fuerza A\u00e9rea Italiana, con quien llevaba una relaci\u00f3n postiza, se entreg\u00f3 en cuerpo y alma al Duce.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no hubo poder humano que la hiciera desistir de esa seducci\u00f3n fren\u00e9tica, convertida en sublime obsesi\u00f3n. Raquel, la esposa de Mussolini, conoc\u00eda de sobra los amor\u00edos de su c\u00f3nyuge, cada vez m\u00e1s descarados, a los que ni siquiera les daba el t\u00edtulo de infidelidades, por saber que eran pasajeros. Y tambi\u00e9n enfermizos, claro est\u00e1. Hasta tal punto llega a veces la tolerancia excedida, la cual linda con la sandez y la indignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideraba Raquel que el problema no eran las 400 mujeres a que alude Lleras Restrepo, las cuales se esfumaban como sombras huidizas, tal vez para no volver. Su verdadero malestar resid\u00eda en la bella Claretta, una pasi\u00f3n cierta. Por lo tanto, sus armas se dirigieron hacia esta mujer fatal, a quien deb\u00eda separar de las complacencias de su esposo y nunca lo consigui\u00f3. El propio Mussolini intent\u00f3 m\u00e1s de una vez sacarla de su vida, pero luego sucumb\u00eda ante esta atracci\u00f3n subyugante, dif\u00edcil de interpretar en el hombre poderoso que dominaba a Italia y causaba revuelo en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mussolini nunca renunci\u00f3 a Raquel y tampoco alej\u00f3 a Claretta. Ambas le saciaban sus apetitos lujuriosos con diferente saz\u00f3n: estaba la esposa leg\u00edtima, que con \u00e9l conviv\u00eda, y a corta distancia, la amante rom\u00e1ntica, valiente y victoriosa, que defend\u00eda su papel de preferida. Esta historia contiene un fondo burlesco y transmite un suceso disparatado e insondable bajo el sello burgu\u00e9s de la \u00e9poca. Curiosa, por decir lo menos, esta dualidad ins\u00f3lita.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el tirano presinti\u00f3 el final irremediable de su mandato, se traslad\u00f3 a Mil\u00e1n y tom\u00f3 la decisi\u00f3n de huir. Iba disfrazado de soldado, a bordo de un convoy alem\u00e1n. Claretta lo acompa\u00f1aba y le daba fuerzas para seguir por las v\u00edas del escape. \u00c9l era un ser demacrado y horrorizado. Un grupo de militares, que cre\u00eda sus protectores, le comunic\u00f3 de repente la orden de ser fusilado \u201ccomo un perro rabioso\u201d. Era el 28 de abril de 1945. Al ser activados los fusiles, Claretta corri\u00f3 cerca de \u00e9l y cay\u00f3 fusilada, cual una hero\u00edna del amor, al lado de su hombre. Ten\u00eda 33 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">__________<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Quindiano, <\/em><\/strong>Armenia, 29-XI-2024. <strong><em>Eje 21, <\/em><\/strong>Manizales, 29-I-2024. <strong><em>Nueva Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/em><\/strong>Armenia-1-XII-2024. <strong><em>Letras Hispanas por el Mundo, <\/em><\/strong>Alicante, Espa\u00f1a, diciembre\/2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e1ez Escobar Clara Petacci, que pas\u00f3 a la historia con el nombre de Claretta, naci\u00f3 en Roma en 1912. Desde muy joven sent\u00eda admiraci\u00f3n por el dictador Benito Mussolini, con quien un d\u00eda se encontr\u00f3 de casualidad a las afueras de Roma. Desde entonces se inici\u00f3 el romance que se prolongar\u00eda durante 13 a\u00f1os. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,36],"tags":[],"class_list":["post-16503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biografia","category-personajes-singulares"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16503"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16510,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16503\/revisions\/16510"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}