{"id":1753,"date":"2010-08-02T20:14:22","date_gmt":"2010-08-03T01:14:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1753"},"modified":"2014-03-01T16:36:50","modified_gmt":"2014-03-01T21:36:50","slug":"el-alma-social-de-ingrid","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/08\/02\/el-alma-social-de-ingrid\/","title":{"rendered":"El alma social de \u00cdngrid"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie puede entender c\u00f3mo las Farc, que se proclaman abanderadas de las causas del pueblo, han mantenido cautiva durante cinco a\u00f1os a \u00cdngrid Betancourt, cuyos actos en la vida p\u00fablica se han caracterizado por sus luchas a favor de los desvalidos y sus ataques frontales contra la corrupci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro <em>La rabia en el coraz\u00f3n,<\/em> publicado en el a\u00f1o 2001 tanto en Francia como en Colombia, \u00cdngrid se\u00f1ala con dedo acusador y tono vehemente las injusticias y los abusos de que es v\u00edctima la poblaci\u00f3n por culpa de los pol\u00edticos deshonestos e ineficaces. El sartal de inmoralidades que campean hoy en la vida nacional, y que parecen no tocar fondo, tienen en este libro severa censura como causantes de nuestros infortunios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocas cosas han cambiado desde que \u00cdngrid inici\u00f3 su carrera pol\u00edtica. Antes fue el Proceso 8.000, y hoy es la \u2018parapol\u00edtica\u2019. En esta danza de la concupiscencia del dinero y el poder, que ella fustig\u00f3 con enardecidos discursos parlamentarios, sali\u00f3 a relucir la endemia moral de este pa\u00eds que camina hacia el abismo. Primero se opuso a la absoluci\u00f3n de Samper dentro del proceso dominado por sus amigos incondicionales, y luego rompi\u00f3 con Pastrana cuando incumpli\u00f3 el pacto que hab\u00edan convenido para frenar la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acciones de \u00cdngrid estuvieron siempre encaminadas hacia la defensa de la moral y la depuraci\u00f3n de los vicios p\u00fablicos, generadores de pobreza para el pueblo. Como sus palabras pisaban muchos callos, sus propios colegas le propinaron denuestos y obstaculizaron su labor. Al sentirse sola en los debates y escuchar apenas alguna voz l\u00e1nguida de apoyo, se decepcion\u00f3 de la clase pol\u00edtica. Su modelo de gobernante era Gal\u00e1n, y a \u00e9l lo asesinaron las balas mafiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de sus campa\u00f1as acudi\u00f3 al cond\u00f3n como s\u00edmbolo del sida (clara referencia a la corrupci\u00f3n pol\u00edtica). Ella misma repart\u00eda preservativos en sem\u00e1foros y veh\u00edculos. Cambiaba condones por votos. Despu\u00e9s se invent\u00f3 la campa\u00f1a del ox\u00edgeno. Estas se\u00f1ales le imprim\u00edan identidad social y as\u00ed obtuvo en dos ocasiones los mayores votos dentro de su partido para llegar al Congreso. La gente cre\u00eda en ella. Y sigue creyendo, tras los cinco a\u00f1os que han corrido desde su secuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta en su libro que la primera misi\u00f3n realizada como funcionaria del Ministerio de Hacienda \u2013en 1991\u2013 fue la relacionada con un estudio sobre Tumaco, puerto donde se compenetr\u00f3 durante varios d\u00edas del drama de 30.000 familias amontonadas en las peores condiciones de vida, a merced del hambre, la humedad y la acumulaci\u00f3n de basuras. Esta escena conmovi\u00f3 su entra\u00f1a social. Desde entonces supo que hab\u00eda que redimir al pueblo. Y luch\u00f3 por hacerlo, aunque con poca suerte, como se ve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1997 gestion\u00f3 el patrocinio de la C\u00e1mara de Representantes para la publicaci\u00f3n del libro titulado El olvido no tiene palabra, del poeta quindiano Javier Hu\u00e9rfano, hijo del pueblo que luchaba, y lucha, entre penurias y sofocos por la subsistencia digna, y cuya voz de angustia clama en dicha obra, lo mismo que en otras del mismo autor, como un dedo en la llaga de la desprotecci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ella misma escribi\u00f3 el pr\u00f3logo, que vale la pena leer hoy, despu\u00e9s de diez a\u00f1os de la edici\u00f3n del libro, y de cinco del inicuo cautiverio de la dirigente pol\u00edtica. Ayer y hoy he encontrado deslumbrantes y conmovedoras esas palabras, escritas con bello acento po\u00e9tico \u2013que yo llamar\u00eda \u201cpoes\u00eda de la miseria\u201d\u2013 y que se convierten en fiel reflejo de la sensibilidad humana de la autora:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAd portas del tercer milenio, cuando la tecnolog\u00eda lo ha invadido todo, ser poeta resulta ser un lujo exquisito. Cuando ese lujo se lo concede a s\u00ed mismo quien nada ha tenido, la poes\u00eda se torna heroica, un grito del alma en rescate de la dignidad de ser hombre, antes que m\u00e1quina.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAqu\u00ed, en Ciudad Bol\u00edvar, en medio de los cerros pelados por la crudeza de vivir, nace el olvido. Ejercicio supremo de libertad, el olvido teje su terapia sobre la desesperanza y el rechazo y anida \u2013con letras\u2013 entre los labios humedecidos de un hombre con voz de ni\u00f1o. El poeta ha descubierto otra forma de protesta. No es la de las marchas sindicales, no es la de las reivindicaciones salariales, ni la de demandas en estratos judiciales. Es la del alma que no se conforma con menos por el hecho de poseer muy poco.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cM\u00e1gica expresi\u00f3n que convierte en clamor universal el canto del desplazado de la dulce Colombia. Aqu\u00ed termina el tiempo, se desvanecen las fronteras. Se agota la diferencia. Las palabras nos curvan el alma a todos. Nos suavizan el dolor, como el \u00faltimo beso antes del hechizo nocturno en brazos de Morfeo. Aqu\u00ed, con el olvido a cuestas, estamos desnudos ante la muerte. A ella le traemos la esencia de nuestro recorrido, donde m\u00e1s ha contado la fugacidad de una mirada de ternura, que las horas dedicadas a calmar el hambre y el fr\u00edo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cDios ha querido, para fortuna m\u00eda, que conozca al poeta. De su mano he caminado por el t\u00fanel sin luz de la injusticia, a ciegas pero mordiendo siempre el tallo amargo de la rosa, mientras me contaba, con las palabras que transcribo de memoria, el relato de su vida:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEscribir sobre el olvido es tan dif\u00edcil, es rasgar m\u00e1s la piel de una historia que descubierta siempre no ha tenido quien la cuide, tal vez no tiene la insinuaci\u00f3n de los \u00e1ngeles del sue\u00f1o en la pesadilla diaria del poeta de estos \u00faltimos a\u00f1os. El extra\u00f1o mundo del poema posee su propio patio en la desesperanza de escribir, ahora que nos arrullan las balas y los insultos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEste libro es la colecci\u00f3n de p\u00e9rdidas del poeta, o mejor la negaci\u00f3n como premio que da el tiempo, tal vez la a\u00f1oranza de una t\u00eda pobre con siete hijos, o la otra que empaca arepas para sus sobrinos, retrata a Nina empe\u00f1ando sus muebles para comprar mercado, o cuando Yolanda llega triste y cansada del trabajo con la muerte ah\u00ed como criatura que se reproduce por dentro sin palabras y con rosas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEl olvido no tiene palabra. Cumple con la misi\u00f3n de negar, deja al descuido poemas cortos pero profundos, toca la magia que el poeta recoge de las calles desmanteladas de una ciudad forastera. Enamora sitios que inventa el mismo verso, y ofrece palabras dise\u00f1adas en la desnudez de un hombre de este tiempo, nada f\u00e1cil para cruzar los d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEstos sentidos poemas fueron escritos en una humilde casa de inquilino y en el barro del barrio Lucero Medio del suburbio bogotano de Ciudad Bol\u00edvar, todo en el bello tiempo cuando el poeta llamaba con cari\u00f1osos apodos a sus tres hijos, hoy ya jovencitos con nombres propios.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cAhora el olvido s\u00ed tiene palabra, tiene sitio en la biblioteca de los postergados que con la tierra y el polvo todos los d\u00edas tenemos que ganarnos la vida con la venta de unos poemas, y bienvenido el grito con los ojos alegres de un poeta casi cuarent\u00f3n que posa de joven, con risa de hombre que vaga por las calles en la melod\u00eda del odio de una sociedad adversa. Por la ventana pasa una tempestad y el mundo le resta n\u00fameros a la muerte\u201d.<\/em> <strong>\u00cdngrid Betancourt Pulecio, <\/strong>Representante a la C\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 9 de marzo de 2007.<br \/>\n<em><strong>Revista Susurros<\/strong><strong>, <\/strong><\/em>Lyon (Francia), No. 15, abril de 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conoc\u00ed en su momento el pr\u00f3logo para el libro de Javier. Me conmovi\u00f3 mucho porque he vivido muy de cerca la trayectoria de este poeta, todas sus privaciones y miserias. Les tengo mucho afecto a \u00e9l y a Yolanda, su esposa. Cuando le\u00ed las palabras de \u00cdngrid, empec\u00e9 a admirar su lucha. Ten\u00eda la impresi\u00f3n de que todas sus demostraciones eran quiz\u00e1 una fachada, un medio para atraer la atenci\u00f3n de la gente. En ese momento conoc\u00ed al ser humano y empec\u00e9 a admirarla. <strong>Esperanza Jaramillo Garc\u00eda<\/strong><strong>, <\/strong>Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Definitivamente la fuerza de \u00cdngrid Betancourt la debe acompa\u00f1ar estos a\u00f1os. Por ese gran esp\u00edritu, lo que se vive es m\u00e1s sencillo, como tambi\u00e9n pasa con Fernando Ara\u00fajo. <strong>Liliana P\u00e1ez<\/strong><strong> Silva<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me llegaron al alma no solo sus palabras sino tambi\u00e9n lo escrito por \u00cdngrid, que no conoc\u00eda. Ya envi\u00e9 a mi hija Astrid (a Par\u00eds) y a los ni\u00f1os su mensaje. El 23 de marzo se cumplieron cinco a\u00f1os de la muerte de Gabriel, quien era un pap\u00e1 extraordinario. \u00c9l no soport\u00f3 el dolor del secuestro de \u00cdngrid. A veces prefiero que no vea el desinter\u00e9s con que se trata la \u00fanica posibilidad de que ella y los otros secuestrados por las Farc puedan salir con vida. Ha sido una lucha muy dura. Ella no merece todo este horror. <strong>Yolanda Pulecio<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las intenciones humanas posibles por no olvidar a \u00cdngrid son v\u00e1lidas, ya que parte de nuestra historia es un gran costalado de olvidos. Mil gracias, amigo Gustavo P\u00e1ez, por recordar que desde mi coraz\u00f3n esa amarga huella del secuestro nos deja un profundo vac\u00edo. Tenemos la palabra po\u00e9tica como la m\u00e1gica llave que no pierde la luz de unos d\u00edas que dolidos y con algo de vida no soltamos la fuerza para que la poes\u00eda alumbre nuestros silencios. Todo es un clamor desde mi sencilla existencia por un mundo mejor. <strong>Javier Hu\u00e9rfano<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Nadie puede entender c\u00f3mo las Farc, que se proclaman abanderadas de las causas del pueblo, han mantenido cautiva durante cinco a\u00f1os a \u00cdngrid Betancourt, cuyos actos en la vida p\u00fablica se han caracterizado por sus luchas a favor de los desvalidos y sus ataques frontales contra la corrupci\u00f3n pol\u00edtica. 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