{"id":1757,"date":"2010-08-02T20:23:22","date_gmt":"2010-08-03T01:23:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1757"},"modified":"2014-03-06T12:09:52","modified_gmt":"2014-03-06T17:09:52","slug":"pasion-y-vida-de-el-espectador","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/08\/02\/pasion-y-vida-de-el-espectador\/","title":{"rendered":"Pasi\u00f3n y vida de El Espectador"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su nacimiento en la Calle del Codo en Medell\u00edn, <em>El Espectador <\/em>ha recorrido largo camino sembrado de espinas, persecuciones, c\u00e1rceles, atropellos, incendios, saqueos y asesinatos que han azotado su vida ejemplar, la que, con la admiraci\u00f3n del pa\u00eds y el regocijo de quienes somos solidarios con su causa, llega hoy a la cumbre dorada de los 120 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De no ser por el car\u00e1cter, el coraje y las virtudes \u00e9ticas, morales y profesionales que distinguieron a las cuatro generaciones de la familia Cano que hicieron posible el milagro de la supervivencia, <em>El Espectador <\/em>hubiera naufragado hace muchos a\u00f1os. Es dif\u00edcil que exista otro peri\u00f3dico, no solo en Colombia sino en el mundo, que haya padecido y resistido el sinf\u00edn de adversidades por las que ha pasado <em>El Espectador. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco tiempo despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, el presidente N\u00fa\u00f1ez le impone un cierre de seis meses. Al a\u00f1o siguiente se decreta nueva suspensi\u00f3n de seis meses por orden del presidente Holgu\u00edn. En 1893, el gobernador de Antioquia lo clausura durante 31 meses y somete a su director a la c\u00e1rcel. Reanudada la publicaci\u00f3n en marzo de 1896, \u00a0sucede nuevo cierre en junio del mismo a\u00f1o, hasta abril de 1897. En octubre de 1899, al estallar la Guerra de los Mil D\u00edas, ocurre otra suspensi\u00f3n de cuatro a\u00f1os. En diciembre de 1904, bajo la dictadura del general Reyes, se presenta el cierre m\u00e1s prolongado, de ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 6 de septiembre de 1952 son incendiadas y saqueadas sus oficinas. Al a\u00f1o siguiente aparece otra dictadura no menos funesta para la libre expresi\u00f3n: la del general Rojas Pinilla, en cuyo gobierno se imponen al peri\u00f3dico multas arbitrarias, se establece la censura de prensa y vuelve a suspenderse el diario. En sus 120 a\u00f1os de traves\u00eda por la historia de Colombia, el peri\u00f3dico ha tenido recesos obligados que suman alrededor de 17 a\u00f1os. Sin embargo, se ha conservado con vida, as\u00ed haya sido en medio de persecuciones, turbulencias y vej\u00e1menes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el paso del tiempo, <em>El Espectador<\/em> vive una \u00e9poca de precaria holgura. Su director de entonces, Gabriel Cano, describe con estas palabras el camino transitado: <em>\u201cUna historia de pobreza, de lucha, de trabajo, una batalla del esfuerzo coronada al fin de muchos a\u00f1os con unos pocos gajos del esquivo laurel del triunfo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os 80, bajo la direcci\u00f3n de Guillermo Cano, surge el bochornoso cap\u00edtulo del Grupo Grancolombiano. Es entonces cuando el periodista<em>, <\/em>coloso de la moral p\u00fablica \u2013como lo hicieron sus antecesores y lo har\u00e1n sus descendientes\u2013, \u00a0denuncia la serie de maniobras y fraudes con que la entidad asalta los dineros de miles de ahorradores. En represalia, el Grupo constituye una fuerza poderosa y destructora, conocida como la \u201ctenaza publicitaria\u201d, mediante la cual son retirados los numerosos avisos que maneja el pulpo financiero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta medida causa graves destrozos en las cifras del peri\u00f3dico. Pero su director nunca transige en las normas morales. Con esa bandera llega hasta las \u00faltimas consecuencias: el castigo de los responsables y el resarcimiento parcial de los da\u00f1os causados a los ahorradores. El sistema bancario, de tanta honorabilidad en otras \u00e9pocas, hab\u00eda sido infestado por la corrupci\u00f3n de directivos deshonestos. Sus actos dolosos representaron el mayor esc\u00e1ndalo financiero del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando m\u00e1s adelante Guillermo Cano se enfrenta a la mafia del narcotr\u00e1fico y combate sus actos de corrupci\u00f3n y sus arremetidas sanguinarias, la lucha contra \u00e9l y su peri\u00f3dico se vuelve encarnizada. En una ma\u00f1ana sosegada, que no dejaba presentir ning\u00fan signo aciago, una bomba destruye las instalaciones del peri\u00f3dico y busca consumirlo para siempre. Pero no lo consigue. Al d\u00eda siguiente, la voz clamorosa de Jos\u00e9 Salgar lanza a los criminales esta respuesta contundente: <em>\u201c\u00a1El Espectador sigue adelante!\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respuesta que coincide con estas palabras de Guillermo Cano: \u201c<em>De las cenizas de equipos calcinados surgir\u00e1 siempre el fuego de la palabra\u201d. <\/em>El valiente periodista pag\u00f3 con su vida la firmeza de sus ideas y el talante de su personalidad. Su esp\u00edritu cr\u00edtico y combativo marc\u00f3 la mejor \u00e9poca del periodismo investigativo de Colombia. Con el vil asesinato de Guillermo Cano naci\u00f3 un m\u00e1rtir de las causas justas y la libre expresi\u00f3n, al tiempo que la bandera de <em>El Espectador <\/em>flameaba por todos los confines del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevado el peri\u00f3dico a la crisis financiera por las crecientes dificultades que tuvo que sortear a ra\u00edz de sus luchas contra la droga y la infiltraci\u00f3n de esta en la pol\u00edtica, el nuevo propietario \u2013Grupo Bavaria\u2013 surgi\u00f3 de repente como la f\u00f3rmula redentora para despejar el horizonte y proseguir la marcha. <em>El Espectador <\/em>cambi\u00f3 de due\u00f1o, pero no de esp\u00edritu. Cambi\u00f3 de piel, pero no de principios. Y hoy se presenta la feliz circunstancia de que un bisnieto del fundador (que tambi\u00e9n lleva el nombre de Fidel, como s\u00edmbolo de garant\u00eda) sea el director de la nueva empresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la lucha, el esfuerzo y el sacrificio, el peri\u00f3dico ha extra\u00eddo energ\u00eda para vencer todos los tropiezos. Sin esos instrumentos y sin la perseverancia de los ideales es imposible el \u00e9xito en cualquier actividad humana. Hoy el due\u00f1o es otro, pero por las venas de <em>El Espectador <\/em>sigue corriendo la misma sangre que le inyectaron los Cano. Mantiene la misma independencia, los mismos principios y el mismo car\u00e1cter cr\u00edtico y patri\u00f3tico manifestados desde la cuna antioque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saneada en alto grado la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y gozando de la credibilidad otorgada por el p\u00fablico, est\u00e1n dadas las condiciones para que <em>El Espectador <\/em>pase de la condici\u00f3n de semanario a la de diario. Este ser\u00eda el mejor premio en los 120 a\u00f1os de su batalladora y gloriosa existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 16 de marzo de 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Espectador<\/em>, gracias a la inteligencia y tenacidad y a la sangre de su gente, ha podido sobrevivir, y como t\u00fa lo anotas, continuar\u00e1 dando la cara y enfrentando a los corruptos que no han podido destruirlo. <strong>In\u00e9s Blanco<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 maravilla, Gustavo, enterarse en una forma tan \u00e1gil y fluida de los or\u00edgenes de este diario que nos han ido quitando poco a poco. Me hiciste recordar cuando se public\u00f3 este titular en los setentas: \u201cSalieron de <em>El Tiempo<\/em> todos los Caballeros\u201d. Fue cuando Klim y Eduardo se pasaron a <em>El Espectador.<\/em> <strong>Marta Nal\u00fas Feres<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recogiste en esta p\u00e1gina una historia de lucha y valor. La verdad, desconoc\u00eda la mayor\u00eda de las dificultades que la familia Cano ha tenido que afrontar a lo largo de 120 a\u00f1os. Demuestran que el patrimonio m\u00e1s grande es la honestidad y la defensa de los ideales. <strong>Esperanza Jaramillo Garc\u00eda<\/strong><strong>, <\/strong>Armenia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Desde su nacimiento en la Calle del Codo en Medell\u00edn, El Espectador ha recorrido largo camino sembrado de espinas, persecuciones, c\u00e1rceles, atropellos, incendios, saqueos y asesinatos que han azotado su vida ejemplar, la que, con la admiraci\u00f3n del pa\u00eds y el regocijo de quienes somos solidarios con su causa, llega hoy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[88],"class_list":["post-1757","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1757"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10008,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1757\/revisions\/10008"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}