{"id":1855,"date":"2010-10-19T11:42:20","date_gmt":"2010-10-19T16:42:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1855"},"modified":"2014-05-31T19:30:55","modified_gmt":"2014-06-01T00:30:55","slug":"en-tierra-derecha","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/10\/19\/en-tierra-derecha\/","title":{"rendered":"En tierra derecha"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No conoc\u00eda yo en Colombia (y creo que no existe) una novela que se desarrolle en el terreno de la h\u00edpica. Esa novela acaba de publicarse y tiene como escenario el viejo Hip\u00f3dromo de Techo, que tanta figuraci\u00f3n tuvo a mediados del siglo pasado, y que cerr\u00f3 sus puertas, luego de una progresiva etapa de decadencia, en la d\u00e9cada del 80. La obra, escrita en Miami, tiene dos autores: Alfredo Arango y Guillermo \u201cel Mago\u201d D\u00e1vila. La public\u00f3 en Bogot\u00e1 Rodr\u00edguez Quito Editores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera curiosidad que asaltar\u00e1 al lector de estas l\u00edneas es saber por qu\u00e9 figuran dos autores, hecho muy escaso en la novel\u00edstica. (En mis lecturas, s\u00f3lo recuerdo el binomio conformado por Dominique Lapierre y Larry Collins, quienes se\u00a0 conocieron cuando prestaban el servicio militar y m\u00e1s tarde se unieron para investigar temas hist\u00f3ricos, lo que les permiti\u00f3 producir varios renombrados best sellers: <em>Arde Par\u00eds, O llevar\u00e1s luto por m\u00ed, Oh, Jerusal\u00e9n, Esta noche, la libertad, El quinto jinete<\/em>). El caso de la novela colombiana es el siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfredo Arango, abogado, profesor, periodista y escritor, que se fue a vivir a Estados Unidos hace 25 a\u00f1os, siempre tuvo en mente escribir una novela sobre las carreras de caballos, aguijoneado por sus propias emociones como aficionado en el hip\u00f3dromo bogotano. La idea le daba vueltas en la cabeza, pero le faltaba mayor informaci\u00f3n sobre el mundo interno que se mueve en este deporte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que de repente conoci\u00f3 a la persona precisa: Guillermo D\u00e1vila, compatriota que pasaba vacaciones en Miami y que en los viejos tiempos, tan a\u00f1orados por Arango, hab\u00eda sido periodista h\u00edpico, publicista y linotipista, y por a\u00f1adidura, mago. Conocerlo y proponerle que escribieran la novela a cuatro manos fue la f\u00f3rmula inmediata para rescatar en un libro las historias ocultas en el estadio clausurado dos d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, D\u00e1vila objet\u00f3 el hecho de no ser escritor. Ante lo cual, Arango le propuso que su participaci\u00f3n consistir\u00eda en aportar recuerdos y experiencias como narrador h\u00edpico de aquella \u00e9poca memorable, cuota tan valiosa como el mismo arte de la escritura. Para eso, el viejo periodista deb\u00eda desencamar las cr\u00f3nicas suyas que dorm\u00edan cubiertas por la p\u00e1tina del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en Bogot\u00e1, D\u00e1vila se dio a la tarea de revolver carpetas olvidadas en busca de las p\u00e1ginas m\u00e1s significativas de su oficio, las que poco a poco remit\u00eda a su interlocutor en Miami. Por el correo electr\u00f3nico, que permite en la era moderna la comunicaci\u00f3n al instante, el par de amigos estableci\u00f3 un coloquio din\u00e1mico gracias al cual las historias y los personajes se iban encarnando en la vida novelada que les imprim\u00eda el escritor lejano. As\u00ed se gest\u00f3 y vio la luz la novela <em>En tierra derecha<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda M\u00e1rquez, en su libro de memorias <em>Vivir para contarla<\/em>, recuerda a Guillermo D\u00e1vila por los d\u00edas en que los dos se conocieron en Cartagena hace medio siglo. En uno de aquellos amaneceres bohemios frente al mar, D\u00e1vila, que hac\u00eda parte del grupo de \u201ctip\u00f3grafos cultos\u201d, como los llama Gabo, le cont\u00f3 el proyecto que ten\u00eda de hacer el peri\u00f3dico m\u00e1s peque\u00f1o del mundo, de 24 por 24 \u2013media cuartilla\u2013, que repartir\u00eda gratis a la hora de cierre del comercio local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Garc\u00eda M\u00e1rquez le son\u00f3 la idea y se comprometi\u00f3 a escribir el peri\u00f3dico, tarea que cumpl\u00eda en una hora, a las once de la ma\u00f1ana. Luego, en dos horas, D\u00e1vila \u2013que ya era mago fabuloso\u2013, lo armaba, lo imprim\u00eda y lo pon\u00eda en circulaci\u00f3n. Lo llamaron <em>Comprimido<\/em> y tuvo vida ardorosa, pero ef\u00edmera: tres n\u00fameros en tres d\u00edas. Si no lo cierran, se quiebran. Desde entonces, el socio literario de Arango llevaba en la sangre la fiebre editorial, y en la presente ocasi\u00f3n hizo tambi\u00e9n uso de la magia para incorporarse en una novela sugestiva y de larga proyecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfredo Arango es autor de otras dos novelas, dos libros de cuentos y frecuentes art\u00edculos en peri\u00f3dicos y revistas. Reci\u00e9n graduado de abogado ejerci\u00f3 la judicatura en Colombia y en tal car\u00e1cter conoci\u00f3 de cerca la problem\u00e1tica social del pa\u00eds. En \u00a0Miami escribe una columna donde ventila casos enigm\u00e1ticos dentro del ambiente judicial o polic\u00edaco, para que el lector los descifre y los resuelva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la novela en comentario no tiene el exacto car\u00e1cter polic\u00edaco, se urden en ella situaciones de intriga, suspenso y tensi\u00f3n bajo el influjo febril, a veces turbulento, de los intereses que giran alrededor del dinero. El hecho de que se jueguen grandes sumas en esta ruleta de la suerte \u2013muy parecida a las mesas de los casinos\u2013, permite que se desencadenen ambiciones, maniobras y lances ocultos que pasan inadvertidos para el com\u00fan de los apostadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dios dinero incita en el hombre el ansia de poder y riqueza, que en ocasiones se vuelve perversa y desenfrenada. A los hip\u00f3dromos se va a ganar. Bajo esa atm\u00f3sfera, no faltan las mentes siniestras que compran en secreto la voluntad de los jinetes y acuden a diversas tretas para desviar a su favor la br\u00fajula de la fortuna. En el mundo revuelto de las apuestas h\u00edpicas, que la novela presenta con veracidad y dramatismo, se teje toda una urdimbre en torno al sexo, la tragedia amorosa, la trampa, la corrupci\u00f3n, el comercio de la conciencia. Quiz\u00e1, por eso, el Hip\u00f3dromo de Techo conoci\u00f3 hace veinte a\u00f1os su derrumbe inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela rescata la imagen hoy difusa de la h\u00edpica nacional e incorpora personas reales vinculadas al llamado \u201cdeporte de reyes\u201d. Hay exceso de personajes, muchos de los cuales surgen y desaparecen sin mayor significado: podr\u00eda pensarse que de esta manera se representa el torbellino de las multitudes amorfas que colman los estadios. En cambio, perduran hasta el final del libro figuras estelares que le dan encanto a la narraci\u00f3n, como el caballo <em>Perseguido<\/em>, s\u00edmbolo de ternura y nobleza, y Margarita, hero\u00edna del sacrificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 5 de diciembre de 2007.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me alegra tanto que te haya gustado la novela, que hayas tomado el tiempo para leerla y escribir sobre ella. Das en tus comentarios informaci\u00f3n muy valiosa acerca del proceder de escritura a cuatro manos y bastantes datos sobre nosotros los autores. <strong>Alfredo Arango<\/strong><strong>, <\/strong>Miami.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que escribes me entero de algo nuevo, ignorado por mis casi cincuenta a\u00f1os de estar fuera del patio literario colombiano. Nunca me imagin\u00e9 que hubiese alguien que escribiera una novela sobre algo relacionado con el hip\u00f3dromo como marco de referencia. <strong>Ramiro Lagos<\/strong><strong>, <\/strong>Greensbore (Estados Unidos).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar No conoc\u00eda yo en Colombia (y creo que no existe) una novela que se desarrolle en el terreno de la h\u00edpica. 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