{"id":1880,"date":"2010-10-23T16:07:53","date_gmt":"2010-10-23T21:07:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1880"},"modified":"2014-03-08T20:27:27","modified_gmt":"2014-03-09T01:27:27","slug":"1880","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/10\/23\/1880\/","title":{"rendered":"Maestro de periodistas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Salgar agrega, a las muchas preseas que se le han otorgado, el Premio al M\u00e9rito Period\u00edstico que acaba de conferirle el C\u00edrculo de Periodistas de Bogot\u00e1. <em>\u201cEl hombre de la calle\u201d,<\/em> como \u00e9l mismo se nombra en la columna que escribe en <em>El Espectador<\/em> desde hace largos a\u00f1os, se ha ganado a pulso la val\u00eda profesional que le reconoce la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds de hoy, tan diferente al que le toc\u00f3 vivir en los inicios de su carrera, est\u00e1, sin embargo, adherido a su alma de periodista, oficio que nunca ha dejado de ejercer a partir de los 13 a\u00f1os de edad. En las siete d\u00e9cadas transcurridas desde entonces, ha sido testigo excepcional de buena parte de los sucesos de la vida colombiana del siglo veinte, y se ha asomado al despertar del nuevo siglo con mente fresca y anal\u00edtica. Su esp\u00edritu nunca ha dejado de ser joven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo cuanto ha acontecido en Colombia durante este considerable espacio de tiempo, lo ha sopesado Jos\u00e9 Salgar con la mirada atenta del periodista comprometido con la suerte del pa\u00eds. Aprendi\u00f3 a medir los hechos y juzgar las personas de manera pragm\u00e1tica, con los m\u00e9ritos y las fallas que ostenta cada caso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como testigo del tiempo, ha sabido interpretar, tanto dentro de su tarea profesional como en el \u00e1mbito nacional, los cambios, los conflictos, las grandezas y miserias que presenta la vida cotidiana. Bien distantes est\u00e1n aquellos d\u00edas en que comenz\u00f3 a fundir las barras de plomo para alimentar el mecanismo de los linotipos, labor elemental para la que fue contratado en la que ser\u00eda su casa espiritual para el resto de sus d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con su pulso juvenil, con el que m\u00e1s tarde teclear\u00eda las letras de la m\u00e1quina de escribir \u2013lejos de suponer que la metamorfosis de los tiempos lo llevar\u00eda al reto del procesador de palabras, de la internet y de los complejos sistemas de esta \u00e9poca enredada\u2013, Jos\u00e9 Salgar se abri\u00f3 las puertas del peri\u00f3dico y desafi\u00f3,\u00a0 a partir de 1933, todos los escollos que le salieron al paso, hasta llegar a ser jefe de redacci\u00f3n, subdirector y dos veces director encargado de <em>El Espectador<\/em>, y durante 15 a\u00f1os director de <em>El Vespertino,<\/em> diario alterno del mismo peri\u00f3dico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guillermo Cano lo defini\u00f3 a la perfecci\u00f3n en su <em>Libreta de apuntes:<\/em> \u201cSe hizo a s\u00ed mismo, en todos los sentidos. Se educ\u00f3, se capacit\u00f3, se perfeccion\u00f3 por su propio esfuerzo, sin ayuda externa, en raz\u00f3n de su inteligencia y del alma de periodista que naci\u00f3 con su alma\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con semejante bagaje, se volvi\u00f3 maestro de periodistas. Bajo su orientaci\u00f3n se formaron grandes figuras de esa actividad, entre ellos Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, que siempre le reconoci\u00f3 sus especiales dotes para la ense\u00f1anza y la correcci\u00f3n, para la creatividad y el ingenio, para el estilo y el desempe\u00f1o cabal. <em>El Espectador<\/em> era semillero de vocaciones autodidactas, donde la universidad estaba en el esfuerzo diario, en la convicci\u00f3n, en el \u00e1nimo de superaci\u00f3n, en la c\u00e1tedra de los maestros propios. Los mayores les ense\u00f1aban a los menores a seguir sus pasos, y entre todos formaban \u2013y formaron a lo largo de varias generaciones, sin pausa y con miras indeclinables\u2013 la escuela de vencedores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benditos tiempos aquellos que le mostraron al pa\u00eds las excelencias de este periodismo ejemplar, a la vez orientador y censor, imbuido de principios \u00e9ticos, vigilante de la moral p\u00fablica e implacable contra los abusos y las corruptelas. Periodismo practicante de las mejores pautas literarias, descubridor de escritores, tribuna de ideas y sanas controversias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es <em>El Espectador<\/em> que lleva en la sangre y en el alma el decano del periodismo nacional, Jos\u00e9 Salgar, el mayor exponente de aquella \u00e9poca memorable e insuperable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 7 de febrero de 2008.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentario:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su columna sobre el maestro Jos\u00e9 Salgar es una p\u00e1gina ponderada. Usted reconoce los valores period\u00edsticos de un profesional de la informaci\u00f3n que se form\u00f3 en la vieja escuela de los Cano, que fue columna dorsal de un peri\u00f3dico que ha sido s\u00edmbolo de independencia y que contribuy\u00f3 a formar periodistas de vocaci\u00f3n. Su caso demuestra que los mejores periodistas del pa\u00eds han sido los emp\u00edricos, aquellos que no salieron de una universidad llenos de teor\u00eda, sino que se hicieron a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica, manejando un elevado nivel cultural. <strong>Jos\u00e9 Miguel Alzate, <\/strong>Manizales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Jos\u00e9 Salgar agrega, a las muchas preseas que se le han otorgado, el Premio al M\u00e9rito Period\u00edstico que acaba de conferirle el C\u00edrculo de Periodistas de Bogot\u00e1. \u201cEl hombre de la calle\u201d, como \u00e9l mismo se nombra en la columna que escribe en El Espectador desde hace largos a\u00f1os, se ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[88],"class_list":["post-1880","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1880"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10174,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1880\/revisions\/10174"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}