{"id":1980,"date":"2010-11-09T18:12:31","date_gmt":"2010-11-09T23:12:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=1980"},"modified":"2014-03-06T12:38:57","modified_gmt":"2014-03-06T17:38:57","slug":"1980","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/09\/1980\/","title":{"rendered":"Periodismo cultural"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito de mi anterior columna, de tipo cultural, el lector que se presenta como Ignacio Pe\u00f1a dirige a <em>El Espectador<\/em> esta comunicaci\u00f3n: \u201cQu\u00e9 bien, \u00a1gracias!, ense\u00f1ar tanto en tan poco espacio; de las mejores cosas de <em>El Espectador<\/em> son los columnistas que no hablan de pol\u00edtica o que lo hacen desde el saber art\u00edstico (Ospina, V\u00e1squez, Chinchilla, este man&#8230;)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEste man\u201d, por supuesto, soy yo. El t\u00e9rmino \u201cman\u201d, robado al ingl\u00e9s como equivalente de hombre, persona, sujeto, que cada vez se extiende m\u00e1s en nuestro pa\u00eds dentro del habla popular, y sobre todo dentro de la poblaci\u00f3n juvenil, es una de esas degeneraciones de la lengua que a lo largo de los a\u00f1os terminar\u00e1n ingresando al Diccionario de la Real Academia. Ya lo ver\u00e1n. Hoy el vocablo \u2013me parece\u2013, por m\u00e1s que se aplique a toda clase de personas, tiene cierto sentido deferente y suena como trato familiar, desprovisto de solemnidad y muy propio de los nuevos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy usted ya no es se\u00f1or, ni doctor, ni general, ni pol\u00edtico, ni presidente, ni periodista, y tampoco embolador, ni pordiosero, ni azotacalles, ni desplazado por la violencia: es \u201cman\u201d. La evoluci\u00f3n del idioma en las capas populares consigue a veces, como se ve, el trato igualitario que propugnan los soci\u00f3logos y que no prodigan los gobiernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo no me sent\u00ed mal cuando mi an\u00f3nimo lector Ignacio Pe\u00f1a me se\u00f1al\u00f3 con el \u201cman\u201d de los tiempos actuales. No por ese trato entre afectuoso y corriente, sino por el tributo que le rinde a la cultura expuesta en mi columna de opini\u00f3n. Eso es lo extra\u00f1o. Hoy el periodismo cultural anda de capa ca\u00edda, y es poco lo que hacen los peri\u00f3dicos por reconquistar ese espacio perdido, que fue anta\u00f1o (recordemos a Fidel Cano, el fundador, y a sus ilustres sucesores) bandera intelectual que, agitando al mismo tiempo principios ideol\u00f3gicos, fomentaba la cultura como base fundamental para el progreso de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontrar entre los lectores al \u201cman\u201d Ignacio Pe\u00f1a que se acerca a la prensa con fastidio por los temas pol\u00edticos, no solo resulta gratificante para los columnistas que todav\u00eda hacemos periodismo cultural, sino que el caso es ins\u00f3lito. Hoy a los propios peri\u00f3dicos les interesa m\u00e1s contar el n\u00famero de lectores de cualquier \u00edndole, que preocuparse por los lectores de los temas culturales (quienes, debido a su minor\u00eda vergonzante, no favorecen el conteo). Por eso el pa\u00eds se ha deshumanizado. El espacio para las bellas artes, las bellas letras, las expresiones del pensamiento human\u00edstico, dej\u00f3 de ser af\u00e1n prioritario de las casas de periodismo. La cultura est\u00e1 arrinconada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escritores y cr\u00edticos como Dickens o Sainte-Beuve eran los que les daban vida a los diarios de su \u00e9poca. Entre nosotros, Luis Tejada fue una luminaria que, prendida a toda hora en las rotativas de <em>El Espectador,<\/em> hac\u00eda florecer la inteligencia nacional. Aquellos d\u00edas maravillosos se prolongaron, con otras plumas que cultivaban el noble estilo y les rend\u00edan culto permanente a las artes, durante mucho tiempo m\u00e1s, hasta que lleg\u00f3 el hurac\u00e1n devastador de esta \u00e9poca que barri\u00f3 con las simientes de cultura sembradas por los precursores del periodismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe exclamar con Jorge Robledo Ortiz: \u00a1Siquiera se murieron los abuelos! Y surgi\u00f3 la era de la superficialidad, de la ligereza, de la chabacaner\u00eda, de la pasi\u00f3n morbosa, del sensacionalismo y la poca profundidad, que trastoc\u00f3 las sanas costumbres e implant\u00f3 el sello de la frivolidad y la ordinariez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es sino ver, en los peri\u00f3dicos que abrieron espacios para los llamados foros de lectores, el sartal de denuestos y vulgaridades que llueven sobre los columnistas de opini\u00f3n cuando tratan temas que no agradan a los furibundos corresponsales (protegidos por el incomprensible anonimato que se les dispensa).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando que por ese medio se ampliaran canales para la sana controversia y la libre expresi\u00f3n, lo que se obtuvo fue un manto de protecci\u00f3n para el libertinaje de la palabra y la explosi\u00f3n de abyectas pasiones. La anarqu\u00eda no puede ser democracia. Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez, escritora y periodista colombiana residente en Estados Unidos, me comenta que en ese pa\u00eds los peri\u00f3dicos no publican nada an\u00f3nimo, y cuando la persona pide por especiales circunstancias que se oculte su nombre, puede permit\u00edrsele hacerlo, pero con plena identificaci\u00f3n y siempre que la cr\u00edtica sea responsable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todo entre nosotros es procaz. La mayor\u00eda de los peri\u00f3dicos preservan las reglas del bien decir y cuentan con columnistas de categor\u00eda que les dan brillo a sus p\u00e1ginas. Lo extra\u00f1o es el desfogue que se permite a personas resentidas que abusan de la generosidad que se les concede. Esto no lo entiendo yo. Ni lo entienden periodistas como Daniel Samper Pizano, \u00d3scar Collazos y Felipe Zuleta, que pidieron que se les suspendiera el espacio para las manifestaciones de los lectores, en vista de los desv\u00edos a que da lugar esa excesiva apertura conceptual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de la turbiedad de ciertos lenguajes y de ciertas pasiones rastreras, tonifica leer cartas como la antes se\u00f1alada. De esta manera, as\u00ed sea buscando con la linterna de Di\u00f3genes, hay que aplaudir a lectores an\u00f3nimos como Ignacio Pe\u00f1a, ese \u201cman\u201d refundido en la multitud, que se detienen ante mi columna cultural. Que los hay, los hay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 9 de noviembre de 2008.<br \/>\n<em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10 de noviembre de 2008.<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>* * * <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy interesante tu art\u00edculo. Qu\u00e9 tal la filosof\u00eda de los que dicen que el mejor gancho para vender peri\u00f3dicos o revistas es poner \u201cun pollo\u201d en la portada, refiri\u00e9ndose a una chica entre m\u00e1s desnuda mejor. Yo pens\u00e9 de optimista alguna vez que esa \u201cfilosof\u00eda\u201d desaparecer\u00eda con la civilizaci\u00f3n, pero veo que en lugar de evolucionar la sociedad desenvoluciona. <strong>Gloria Ch\u00e1vez<\/strong><strong> V\u00e1squez, <\/strong>Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Columnas como la tuya son lo que hace falta en esta aridez de periodismo que soportamos. <strong>Maruja Vieira<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed con entusiasmo tu columna. Y en cuanto a ella, estoy de acuerdo contigo, y en particular, puntualmente hablando, con lo de que \u201cLa cultura est\u00e1 arrinconada\u201d. Y sobre el \u201cman\u201d, parece buen \u201cman\u201d. Admiro tu buena forma de escribir. <strong>Mauricio Borja \u00c1vila<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar A prop\u00f3sito de mi anterior columna, de tipo cultural, el lector que se presenta como Ignacio Pe\u00f1a dirige a El Espectador esta comunicaci\u00f3n: \u201cQu\u00e9 bien, \u00a1gracias!, ense\u00f1ar tanto en tan poco espacio; de las mejores cosas de El Espectador son los columnistas que no hablan de pol\u00edtica o que lo hacen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[88],"class_list":["post-1980","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-periodismo","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1980","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1980"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1980\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10014,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1980\/revisions\/10014"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}