{"id":2057,"date":"2010-11-19T10:26:03","date_gmt":"2010-11-19T15:26:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2057"},"modified":"2010-11-19T10:27:21","modified_gmt":"2010-11-19T15:27:21","slug":"el-norte-de-boyaca","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/19\/el-norte-de-boyaca\/","title":{"rendered":"El Norte de Boyac\u00e1"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace cincuenta a\u00f1os, ir de Bogot\u00e1 a Soat\u00e1 \u2013capital de la provincia del Norte de Boyac\u00e1\u2013 demandaba un d\u00eda entero. Hoy, ese viaje se hace en cinco horas. Es decir, aquel itinerario atroz de mitad del siglo pasado, por una carretera tortuosa, destapada y polvorienta \u2013sujeta, por lo tanto, a grandes peligros\u2013, se ha reducido en m\u00e1s de la mitad del tiempo, por una v\u00eda pavimentada y c\u00f3moda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si volvemos a los finales del siglo XIX, cuando en lugar de carreteras exist\u00edan los caminos de herradura, ese trayecto se hac\u00eda en varios d\u00edas, o \u201cjornadas\u201d, en medio de tremendas penalidades, como lo narra Eduardo Caballero Calder\u00f3n en sus libros. En los inicios del siglo XX se produjo la apertura de la carretera entre Bogot\u00e1 y Santa Rosa de Viterbo, en el gobierno del general Rafael Reyes. Y all\u00ed se qued\u00f3 estancada hasta la d\u00e9cada del treinta, cuando lleg\u00f3 a Soat\u00e1. Despu\u00e9s se extender\u00eda a Tipacoque, distante 13 kil\u00f3metros de Soat\u00e1, y a Capitanejo, en el departamento de Santander. Pretender que llegue alg\u00fan d\u00eda a C\u00facuta es casi una utop\u00eda en un pa\u00eds que se ha olvidado de la estructura vial, generadora de riqueza y progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el gobierno del general Rojas Pinilla se rectific\u00f3 la v\u00eda entre Bogot\u00e1 y Tunja. Mientras tanto, la que comunica a Tunja con Soat\u00e1 segu\u00eda siendo espantosa, y solo ser\u00eda pavimentada muchos a\u00f1os despu\u00e9s. Esa es la carretera actual, que salvo peri\u00f3dicos descuidos en su mantenimiento, quiz\u00e1 por falta de un peaje, se conserva en buen estado general y permite un viaje confortable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvo ahora a Soat\u00e1, mi pueblo nativo, diez a\u00f1os despu\u00e9s de mi anterior visita. Mi primera sorpresa es el hallazgo de la v\u00eda pavimentada entre Soat\u00e1 y Puente Pinz\u00f3n (sitio hist\u00f3rico del pueblo), tramo antes convertido en un camino de herradura que serpenteaba entre abismos de v\u00e9rtigo, a pesar de tener el ostentoso t\u00edtulo de carretera; la misma v\u00eda pavimentada ha beneficiado, en este nuevo empuje, a los municipios de Boavita y La Uvita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El puente fue volado por la guerrilla que sembr\u00f3 el terror, durante varios a\u00f1os, en los pueblos vecinos del nevado de El Cocuy, o de G\u00fcic\u00e1n (que de ambas maneras se le conoce). Y la regi\u00f3n qued\u00f3 incomunicada. A causa de esa ola de violencia, muchos habitantes de aquellos lugares, desprotegidos por la Fuerza P\u00fablica, se desplazaron a Soat\u00e1 y all\u00ed se quedaron. Esa amplia zona monta\u00f1osa, dominada por la guerrilla, vivi\u00f3 durante a\u00f1os una pavorosa \u00e9poca de p\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo el presidente Uribe vino a recuperar la paz en la regi\u00f3n, en los inicios de su gobierno, mediante el establecimiento de un batall\u00f3n de alta monta\u00f1a y el desalojo de los insurgentes. El puente fue levantado de nuevo, y hoy impera absoluta tranquilidad en la comarca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados del siglo pasado, Boavita tuvo fama nacional por ser cuna de los \u201cchulavitas\u201d, denominaci\u00f3n que luego se extender\u00eda a los \u201cp\u00e1jaros\u201d, siniestros personajes que protagonizaron en el pa\u00eds una tenebrosa \u00e9poca de violencia pol\u00edtica (muy bien dibujada por \u00c1lvarez Gardeaz\u00e1bal en la novela \u201cC\u00f3ndores no entierran todos los d\u00edas\u201d). Boavita era un baluarte del conservatismo de aquella \u00e9poca de nefasta recordaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta all\u00ed llego ahora, en plan de turismo y de curiosidad hist\u00f3rica. Por Lisandro Sandoval Acosta, un respetable patriarca del pueblo, conozco la otra cara de la moneda: los habitantes actuales viven al margen de la pasi\u00f3n pol\u00edtica y nadie se preocupa por enarbolar la bandera sectaria que hizo brotar, de su vereda Chulavita, la legi\u00f3n de hombres duros que amaneci\u00f3 en Bogot\u00e1 el 10 de abril de 1948, para controlar los des\u00f3rdenes callejeros que por poco terminan con la ciudad en llamas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soat\u00e1 conserva su vieja arquitectura urban\u00edstica, un poco deteriorada por el paso de los a\u00f1os. Han nacido barrios nuevos bajo el impulso de las corrientes de emigrantes que ocasion\u00f3 la barbarie guerrillera. Esto mismo ha determinado que hoy el pueblo est\u00e9 habitado en buena parte por gente nueva. Los viejos soatenses tambi\u00e9n emigraron hacia sitios diversos, sobre todo hacia la capital del pa\u00eds. Los soatenses raizales, por la inevitable metamorfosis de los tiempos, nos sentimos extra\u00f1os en nuestra propia tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visit\u00e9 la casa de cultura, la cual, en virtud de un acuerdo del Concejo, fue bautizada hace pocos a\u00f1os con el nombre de Laura Victoria, la ilustre poetisa de la poblaci\u00f3n. Tama\u00f1o desconcierto me llev\u00e9 al observar que su nombre no figura en la placa de entrada al recinto cultural, y tampoco ha sido entronizada su foto en sitio alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vieja casona colonial de la familia Pe\u00f1uela, en otra \u00e9poca centro de la vida social y pol\u00edtica del pueblo, hoy est\u00e1 en ruinas. En el cementerio, donde hace varios a\u00f1os fui a visitar el lote donde reposa la mayor\u00eda de sus miembros, pregunt\u00e9 por ese sitio, y el sepulturero actual no supo darme raz\u00f3n de \u00e9l. Me confes\u00f3, sin pena, que no hab\u00eda o\u00eddo hablar de los Pe\u00f1uela. Y yo comprob\u00e9, con tristeza, que esa es la amnesia del tiempo. Una alima\u00f1a que carcome las hojas del pasado. Es la amarga realidad de la vida y de la fama. Hasta los d\u00e1tiles, las toronjas y los limones azucarados ya no son los mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos (el can\u00f3nigo, el eterno ministro de Obras P\u00fablicas, el abogado, el m\u00e9dico de la Sorbona\u2026) murieron longevos: el de menos edad, a los 78 a\u00f1os, y el m\u00e1s viejo, a los 90. Los super\u00f3 Laura Victoria, fallecida en M\u00e9jico falt\u00e1ndole seis meses para cumplir el siglo. El sepulturero, un hombre de los nuevos tiempos, ignora, por supuesto, que la familia Pe\u00f1uela escribi\u00f3 una historia notable en las hojas municipales que ya se llev\u00f3 el viento. Y no tiene por qu\u00e9 saber que all\u00ed naci\u00f3 la poes\u00eda er\u00f3tica en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas maneras, ese es mi pueblo. Un poco deste\u00f1ido por el paso inexorable de los a\u00f1os, y distante, muy distante, de entra\u00f1ables vivencias personales, pero ligado a las fibras m\u00e1s \u00edntimas del recuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Eje 21, <\/strong>Manizales, 24 de mayo de 2009.<br \/>\n<strong>El Espectador, <\/strong>Bogot\u00e1, 26 de mayo de 2009.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Congratulaciones por tu reencuentro con la tierra nativa. Para quienes nacimos en provincia constituyen pinceladas que nos revitalizan el alma. <strong>Vicente  P\u00e9rez Silva<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui por \u00faltima vez a Soat\u00e1 hace 20 a\u00f1os. La vida me cerr\u00f3 esas puertas. Hoy la casa de los abuelos est\u00e1n abandonada y mis primos consideran que debe tumbarse porque est\u00e1 muy ca\u00edda\u2026 En silencio se me estruja el coraz\u00f3n y por primera vez quisiera tener mucho dinero e ir all\u00ed a rescatarla de las ruinas y el olvido. <strong>Marta  Nalus Feres<\/strong><strong>, Bogot\u00e1. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy de acuerdo con usted y me congratulo con lo bueno que le ha pasado no solamente a Soat\u00e1, sino a todo el recorrido tur\u00edstico que representa la Sierra Nevada de Chita, G\u00fcic\u00e1n y El Cocuy, cuyo centro siempre fue Soat\u00e1. Lo invito a ver el tratamiento que le doy a su terru\u00f1o en la <a href=\"http:\/\/www.boyacarural.com\/\">www.boyacarural.com<\/a>. <strong>Miguel Edmundo Rueda Eraso \u2013El portal tur\u00edstico de Boyac\u00e1\u2013, <\/strong>Villa de Leyva. <strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Hace cincuenta a\u00f1os, ir de Bogot\u00e1 a Soat\u00e1 \u2013capital de la provincia del Norte de Boyac\u00e1\u2013 demandaba un d\u00eda entero. Hoy, ese viaje se hace en cinco horas. 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