{"id":2062,"date":"2010-11-19T10:30:23","date_gmt":"2010-11-19T15:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2062"},"modified":"2014-03-10T19:26:45","modified_gmt":"2014-03-11T00:26:45","slug":"viajeros-por-el-antiguo-caldas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/19\/viajeros-por-el-antiguo-caldas\/","title":{"rendered":"Viajeros por el Antiguo Caldas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este t\u00edtulo ha publicado la Academia Caldense de Historia, presidida por Jorge Eli\u00e9cer Zapata Bonilla, un maravilloso libro de 450 p\u00e1ginas, de gran formato, donde recoge trece cr\u00f3nicas viajeras escritas \u2013casi todas\u2013 durante la segunda parte del siglo XIX, de las que son autores ilustres visitantes que recorrieron la geograf\u00eda colombiana en misiones diversas y aportaron valioso material para el conocimiento del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos trabajos fueron compilados por Albeiro Valencia Llano \u2013autor del pr\u00f3logo\u2013 y Fabio V\u00e9lez Correa. Realiz\u00f3 su publicaci\u00f3n la Editorial Manigraf, de Manizales, firma que en los \u00faltimos a\u00f1os ha dado a la luz libros de excelente factura. En el presente caso, como en otras obras que han llegado a mis manos por gentileza de amigos caldenses, cabe destacar la limpieza de los textos y la pulcritud editorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cr\u00f3nicas de viaje fueron g\u00e9nero literario que, unido a los cuadros de costumbres, se encargaba de retratar el ambiente, los aspectos geogr\u00e1ficos y las particularidades de los pueblos, lo mismo que el car\u00e1cter de los personajes locales. Gracias a ellas, la historia se enriqueci\u00f3 y pudo transmitir a los tiempos futuros el nervio de la provincia, para de esta manera plasmar el alma nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por inexplicable decadencia de dicha disciplina literaria, hoy son muy pocos los que escriben memorias de viajes, y menos cuadros de costumbres, quiz\u00e1 por falta de lectores y de est\u00edmulo de las editoriales. Lo cual representa p\u00e9rdida grande para el proceso de la Historia. Cuando la Academia Caldense acude a las fuentes del pasado mediante el rescate de estas p\u00e1ginas memorables ya distanciadas por el tiempo, y dignas de nueva impresi\u00f3n, vigoriza su papel protector de los hechos que le dieron consistencia a la nacionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hallan aqu\u00ed diversos enfoques no solo sobre el perfil de los pueblos y de las personas, como protagonistas sociales de primer orden, sino sobre hechos sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos y religiosos que movieron el curso de los acontecimientos. Est\u00e1n dibujados aspectos de las guerras civiles que perturbaron al pa\u00eds a lo largo del siglo XIX, al igual que la conformaci\u00f3n de nuevos territorios geogr\u00e1ficos y nuevas ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador y el soci\u00f3logo, o el escritor de la novela hist\u00f3rica, g\u00e9nero en boga en los tiempos actuales, deben poner los ojos en el pasado para saber interpretar el presente. La historia de los pueblos se va decantando al paso de los d\u00edas, y es preciso identificar los elementos concomitantes para poder estructurar toda la armaz\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Antiguo Caldas, escenario de un fen\u00f3meno tan neur\u00e1lgico como el de la colonizaci\u00f3n antioque\u00f1a, es por eso mismo tierra fecunda para la investigaci\u00f3n de m\u00faltiples circunstancias sociales, econ\u00f3micas y tel\u00faricas, en virtud de las cuales surgi\u00f3 la lucha por la tierra, se descubrieron riquezas, irrumpieron conflictos humanos, se formaron divisiones territoriales y se impusieron distintos patrones de vida. Por aqu\u00ed pasaron los autores de estas cr\u00f3nicas y dejaron testimonios fehacientes sobre lo que vieron, oyeron y captaron en sus itinerarios de investigaci\u00f3n y estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer hoy tales confidencias es lo mismo que dialogar con los antiguos pobladores, descubrir sus costumbres, saber de sus alegr\u00edas y penalidades, conocer su manera de vivir y de morir. En suma, adentrarnos en el alma de la patria. Ninguna naci\u00f3n puede ser grande si no escruta el pasado y se aprende de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cronistas se fueron por monta\u00f1as y r\u00edos, por cordilleras y bosques, desafiaron terribles peligros, expuestos a plagas, fieras y toda suerte de adversidades, y en medio de esas contingencias dejaron su memoria escrita. Aqu\u00ed est\u00e1n, entre otros, Alejandro de Humboldt, Carl August Gosselman, Jean Baptiste Boussingault, Isaac Holton, Manuel Pombo, Rufino Guti\u00e9rrez, F\u00e9lix Serret.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sincero reconocimiento merece la Academia Caldense por este volumen sustancioso y trascendente. Ojal\u00e1 saquen provecho de \u00e9l los historiadores, los escritores, acad\u00e9micos y estudiantes, y en general la poblaci\u00f3n inquieta por sus ra\u00edces ancestrales y la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Eje 21<\/strong><\/em><strong><em>,<\/em> <\/strong>Manizales, 10 de junio de 2009.<br \/>\n<em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 10 de junio de 2009. <strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con este t\u00edtulo ha publicado la Academia Caldense de Historia, presidida por Jorge Eli\u00e9cer Zapata Bonilla, un maravilloso libro de 450 p\u00e1ginas, de gran formato, donde recoge trece cr\u00f3nicas viajeras escritas \u2013casi todas\u2013 durante la segunda parte del siglo XIX, de las que son autores ilustres visitantes que recorrieron la geograf\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2062","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2062"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2062\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10194,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2062\/revisions\/10194"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}