{"id":2075,"date":"2010-11-22T19:29:57","date_gmt":"2010-11-23T00:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2075"},"modified":"2014-06-11T19:28:59","modified_gmt":"2014-06-12T00:28:59","slug":"cuentos-viajeros","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/22\/cuentos-viajeros\/","title":{"rendered":"Cuentos viajeros"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la ida de Helena Ara\u00fajo a Suiza, en 1971, Colombia perdi\u00f3 la presencia activa de una gran cr\u00edtica literaria. Pero ella no se ha olvidado de la patria. En estos 38 a\u00f1os de ausencia, el pa\u00eds ha conocido sus conferencias, ensayos y libros producidos en el Viejo Mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando el a\u00f1o 2004, anotaba yo en columna period\u00edstica, a prop\u00f3sito de su novela <em>Las cuitas de Carlota,<\/em> que Helena Ara\u00fajo trabajaba en ese momento en otra novela y en un libro de cuentos. Este \u00faltimo, <em>Esposa fugada y otros cuentos viajeros<\/em>, acaba de salir a la luz con el sello Hombre Nuevo Editores, de Medell\u00edn. Fue presentado en Cartagena en mayo pasado, dentro del homenaje tributado a ella y a Olga Elena Mattei por el VI Encuentro de Escritoras Colombianas. En representaci\u00f3n suya, al no poder viajar a Colombia por problemas de salud, estuvo presente su hija Gisele Albrecht Ara\u00fajo, tambi\u00e9n residente en Suiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son nueve cuentos madurados a lo largo de los a\u00f1os. Todos tienen como eje el escenario de los viajes, experiencia muy conocida por la autora como intensa viajera que ha sido por los pa\u00edses europeos. No se trata tan solo del viaje f\u00edsico, sino de la exposici\u00f3n narrativa de los problemas y emociones que caminan con la persona y tipifican la condici\u00f3n humana en cualquier sitio del planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los personajes de ficci\u00f3n son extra\u00eddos, en gran parte, de las altas esferas a que pertenece la cuentista. Es una refrendaci\u00f3n de su propio mundo, que ella ha trasplantado a toda su obra narrativa: <em>La M de las moscas, La Scherezada criolla, Fiesta en Teusaquillo, \u201cLas cuitas de Carlota y Esposa fugada.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe suponerse que en la novela que nos queda debiendo, y que esperamos tenga pronta edici\u00f3n, seguir\u00e1n movi\u00e9ndose los actores de su entorno burgu\u00e9s, tanto el de la Bogot\u00e1 se\u00f1orial de su tiempo, como el que vive hoy en Lausana. La vivencia personal significa la mejor manera de pintar el universo. Al autor de narrativa lo persigue siempre el mismo tema, que escenifica en variados aspectos. A veces no se da cuenta de ello. Ese universo, m\u00e1s que material, es espiritual y emotivo. Los l\u00edmites f\u00edsicos son secundarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente acopio cuent\u00edstico, manejado con tono jocoso, gracia y fina iron\u00eda, el com\u00fan de los personajes son mujeres fracasadas, separadas o frustradas, que viajan por el mundo con su carga de tedios, sinsabores y esperanzas mustias. Como la insatisfacci\u00f3n camina con ellas por los vericuetos de sus traves\u00edas insulsas, los caminos se vuelven estrechos y el amor, ut\u00f3pico. El arte de amar es esquivo para ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mujeres reprimidas, con ansias de libertad, ambicionan un mundo abierto, sin los afanes, los ahogos y las cohibiciones sufridos en sus ambientes aristocr\u00e1ticos. Cuando es la pareja de hombre y mujer la que se desplaza por hoteles, playas y recintos dorados, se percibe, en el tono que imprime a sus relatos, el aire de la irritaci\u00f3n y el desacomodo que no permite a sus actores disfrutar de la vida. La felicidad no existe en estos cap\u00edtulos de la comedia humana. La narradora penetra en los \u00e1mbitos profundos de la intimidad, mete el dedo en la llaga, se\u00f1ala las heridas que sangran y acusa a la sociedad tradicionalista por los desajustes y lacras sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo hace, adem\u00e1s, con lenguaje vehemente, preciso, definidor. La penetraci\u00f3n sicol\u00f3gica pone al desnudo la miseria humana. Es un clamoroso repudio de la banalidad, la mediocridad, la bajeza del individuo. Quiz\u00e1 no haya demasiada trama, demasiada sorpresa, pero s\u00ed estados de tensi\u00f3n que saben dibujar los dramas interiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos cuentos sacan a flote llagas de la humanidad, que tal, me parece, es la intenci\u00f3n de la escritora. Dos de ellos, <em>El tratamiento <\/em>y<em> Pero el dolor vuelve,<\/em> enlazados en la definici\u00f3n del dolor humano, son estelares. En mi concepto, son los mejor logrados de la colecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 13 de junio de 2009.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 14 de julio de 2009.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le agradezco con emoci\u00f3n esa p\u00e1gina l\u00facida y sincera, mesurada y ver\u00eddica. Conmigo le agradecemos tantas mujeres de mi generaci\u00f3n, las que viajamos y seguimos viajando en los pa\u00edses del esp\u00edritu. Almas femeninas que usted bien conoce. <strong>Helena Ara\u00fajo<\/strong><strong>,<\/strong><strong> <\/strong>Lausana (Suiza).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su cr\u00edtica al nuevo libro de Helena Ara\u00fajo es sencillamente estupenda. Personas como usted son las que necesitamos en Colombia, que reaccionan r\u00e1pidamente a los hechos bibliogr\u00e1ficos y expanden sus puntos de vista de buen conocedor hacia un p\u00fablico \u00e1vido de lecturas valiosas. Helena Ara\u00fajo se merece, como usted lo anota, la gloria y el reconocimiento que est\u00e1 logrando. <strong>Gloria Serpa-Fl\u00f3rez de Kolbe, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con la ida de Helena Ara\u00fajo a Suiza, en 1971, Colombia perdi\u00f3 la presencia activa de una gran cr\u00edtica literaria. Pero ella no se ha olvidado de la patria. En estos 38 a\u00f1os de ausencia, el pa\u00eds ha conocido sus conferencias, ensayos y libros producidos en el Viejo Mundo. 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