{"id":2107,"date":"2010-11-23T11:19:46","date_gmt":"2010-11-23T16:19:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2107"},"modified":"2014-03-04T19:02:22","modified_gmt":"2014-03-05T00:02:22","slug":"ospina-perez-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/11\/23\/ospina-perez-en-la-historia\/","title":{"rendered":"Ospina P\u00e9rez en la historia"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revuelta del 9 de abril tuvo un h\u00e9roe indiscutible: el presidente Mariano Ospina P\u00e9rez. El \u00e1nimo sereno, la firmeza y el sentido patri\u00f3tico permitieron al mandatario, fortalecido por el empuje y la solidaridad de su esposa, do\u00f1a Bertha, vencer la subversi\u00f3n y salvar la democracia. Ni un titubeo, ni una sombra de debilidad, ni la menor concesi\u00f3n a la anarqu\u00eda empa\u00f1aron el ejercicio del mando, lo que\u00a0 fue determinante para recuperar la gobernabilidad del pa\u00eds en momentos de caos absoluto, cuando la barbarie arremet\u00eda por todas partes con sus hordas de destrucci\u00f3n y p\u00e1nico. De no ser por esa actitud valerosa, la naci\u00f3n entera se hubiera incendiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cumplirse cincuenta a\u00f1os de la mayor hecatombe que haya sufrido Colombia en todos los tiempos, el escritor y acad\u00e9mico H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn escribe una excelente biograf\u00eda del presidente Ospina, elaborada con rigor hist\u00f3rico y sustentada por fuentes serias de informaci\u00f3n, texto publicado por la C\u00e1mara de Comercio de Medell\u00edn. El exministro Rodrigo Llorente Mart\u00ednez, prologuista de la obra e int\u00e9rprete respetable de aquellas jornadas dantescas, dice que dicha biograf\u00eda es \u201cuna de las m\u00e1s completas de este tramo de la historia pol\u00edtica del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariano Ospina Hern\u00e1ndez, hijo del gobernante, recuerda la frase trascendental de su padre cuando los generales del Ej\u00e9rcito le ofrecieron un tanque para salir de Palacio y un avi\u00f3n para ponerse a salvo con do\u00f1a Bertha fuera del pa\u00eds: <em>\u201cPara la democracia colombiana vale m\u00e1s un Presidente muerto que un Presidente fugitivo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ospina P\u00e9rez nace en Medell\u00edn en 1891. Su padre es el educador y sabio Tulio Ospina V\u00e1squez, hermano de Pedro Nel, presidente de la Rep\u00fablica en 1922. Su abuelo es Mariano Ospina Rodr\u00edguez, presidente de la Confederaci\u00f3n Granadina en 1857 y una de las figuras m\u00e1s destacadas en la organizaci\u00f3n del Partido Conservador. La dinast\u00eda Ospina se destaca en la vida nacional con rasgos comunes: personas laboriosas y forjadoras de progreso, formadas dentro de s\u00f3lidos principios democr\u00e1ticos y religiosos, amantes de la legalidad y el orden, enemigos de los abusos y el despotismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariano Ospina, el abuelo, es en 1828 conspirador septembrino al rechazar la dictadura de Bol\u00edvar, y el general Mosquera lo encarcela y casi lo ejecuta por oponerse a su gobierno. Por su parte, Mariano Ospina, el nieto, termina enfrentado con su impulsor pol\u00edtico y aliado de otros tiempos, Laureano G\u00f3mez, por no compartir sus m\u00e9todos extremistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde joven, Ospina P\u00e9rez sobresale en su entorno hogare\u00f1o y en la vida social de Medell\u00edn. En el Colegio de San Ignacio es uno de los mejores estudiantes. Pero su padre, debido a aguda crisis econ\u00f3mica producida por la guerra, decide retirarlo del establecimiento por no tener capacidad de seguir atendiendo los gastos de la educaci\u00f3n, ante lo cual el rector, en vista de la calidad del alumno, se opone en forma rotunda a su salida. M\u00e1s tarde, cuando cambia la suerte, el padre paga al colegio la totalidad de la deuda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De 17 a\u00f1os ingresa Ospina a la Escuela de Minas de Medell\u00edn, de la que fue rector su t\u00edo el presidente Pedro Nel, y la que est\u00e1 dirigida ahora por su padre don Tulio. Los tres, dentro de una brillante tradici\u00f3n familiar, ostentan el t\u00edtulo de ingenieros. Luego, el promisorio estudiante adelanta especializaciones en las universidades de Lousiana y Winsconsin, y a su regreso se vincula como catedr\u00e1tico de la Escuela de Minas, de la que ser\u00e1 rector al poco tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su carrera p\u00fablica la inicia como concejal de Medell\u00edn, y luego es diputado a la Asamblea de Antioquia. Despu\u00e9s ser\u00e1 superintendente del Ferrocarril de Antioquia y, de 33 a\u00f1os, senador de la Rep\u00fablica. Dos a\u00f1os despu\u00e9s el presidente Abad\u00eda lo nombra ministro de Obras P\u00fablicas, y all\u00ed ejecuta evidentes realizaciones para el progreso nacional. En 1929 es designado gobernador de Antioquia, cargo que no acepta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego ocupa la gerencia de la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros, donde cumple din\u00e1mica labor que redime las postradas finanzas del gremio e implanta programas de enorme beneficio para la poblaci\u00f3n campesina, uno de los sectores m\u00e1s favorecidos por el futuro mandatario. En todas las posiciones por donde pasa deja huellas como hombre de empresa y de extraordinaria visi\u00f3n. Ese es el sello de su raza paisa y de su estirpe Ospina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1946 llega a la Presidencia de la Rep\u00fablica. La opini\u00f3n nacional, sabedora de sus capacidades ejecutivas, recibe su victoria con esperanza y muestras de simpat\u00eda. El mandatario nombra un gabinete de lujo e inicia una serie de obras de largo alcance, logradas a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de los Seguros Sociales, del Icetex, de la Empresa Sider\u00fargica de Paz del R\u00edo y de los Ministerios de Higiene y de Agricultura; de la capitalizaci\u00f3n del Instituto de Cr\u00e9dito Territorial y de la Caja Agraria; de la construcci\u00f3n de las represas del Sisga, Salda\u00f1a, Coello y Neusa, entre otras iniciativas que dinamizan la acci\u00f3n social de su gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia detonada por el 9 de abril, que suele atribuirse al comunismo y cuya interpretaci\u00f3n cabal no se ha conocido en medio siglo, y es posible que nunca se conozca, lanza a Colombia a la guerra civil. Pero al frente del Estado se encuentra el hombre prudente y en\u00e9rgico que frena los disturbios y salva las instituciones. El asesinato de Gait\u00e1n, que comete un loco por motivos indescifrables, estremece al pa\u00eds con fuerza demoledora y pone a tambalear al Gobierno. Sin embargo, la mano firme y el recto criterio de Ospina P\u00e9rez, traducidos en la adopci\u00f3n de medidas sabias para el momento ca\u00f3tico, restablecen en pocos d\u00edas el orden p\u00fablico.Y en medio de los escombros, el h\u00e9roe del 9 de abril entra imperturbable y enaltecido a la Historia grande de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 25 de octubre de 2001.<br \/>\n<em><strong>La Rep\u00fablica, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 12 de noviembre de 2001.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La revuelta del 9 de abril tuvo un h\u00e9roe indiscutible: el presidente Mariano Ospina P\u00e9rez. 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