{"id":2149,"date":"2010-12-02T10:22:01","date_gmt":"2010-12-02T15:22:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2149"},"modified":"2014-03-14T16:32:10","modified_gmt":"2014-03-14T21:32:10","slug":"fernando-soto-aparicio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/12\/02\/fernando-soto-aparicio\/","title":{"rendered":"Fernando Soto Aparicio"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>(Palabras en el XXX Encuentro Internacional de Escritores de Chiquinquir\u00e1, Fundaci\u00f3n Jet\u00f3n Ferro)<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hablar de Fernando Soto Aparicio tengo que retroceder al d\u00eda ya lejano en que \u00e9l crey\u00f3 en mi literatura e hizo posible la llegada a la televisi\u00f3n de mi primera novela, <em>Destinos cruzados.<\/em> Novela de juventud que hab\u00eda escrito en el silencio recoleto de Tunja, a la edad de 17 a\u00f1os, y que 18 a\u00f1os despu\u00e9s publicar\u00eda en el sosiego buc\u00f3lico de la campi\u00f1a quindiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trataba, claro, de una obra precoz, y por consiguiente inmadura, en la que el maestro encontr\u00f3, sin embargo, un tema interesante movido por la espontaneidad, la fluidez y la emoci\u00f3n puras de la \u00e9poca adolescente. Elementos valiosos para realizar, como lo hizo Fernando con el brillo que le es proverbial, los libretos que la convirtieron en la primera telenovela nacional de RCN. Con mi gratitud infinita hacia el colega hasta entonces distante, desde ese d\u00eda naci\u00f3 entre ambos la fraterna cercan\u00eda que ha unido nuestros destinos de escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Armenia, donde ocup\u00e9 por largos a\u00f1os la gerencia de un banco, y al mismo tiempo inici\u00e9 en 1971 mi carrera literaria y period\u00edstica, hab\u00eda le\u00eddo varias de las novelas ejemplares del escritor estrella de mi tierra boyacense, cuyo prestigio traspasaba las fronteras patrias. Hoy, cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s, me jacto en afirmar que poseo un conocimiento amplio de toda su obra, que al asimilarla con admiraci\u00f3n y sind\u00e9resis, la he tomado como la gu\u00eda y el reto procedentes de este trabajador incansable de las letras que ense\u00f1a a los escritores a no detenerse en la b\u00fasqueda del arte y la belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuartillas a toda marcha, libros en constante elaboraci\u00f3n, art\u00edculos, ensayos y conferencias que no dan espera, asesor\u00edas universitarias, lecturas impenitentes, todo afinado por un cerebro inquieto y dirigido por la vocaci\u00f3n imparable del artista, componen su mundo cotidiano. Apenas cumplidos los diez a\u00f1os de edad, Fernando inicia la escritura de \u00a0dos novelas a la vez, que guarda en secreto durante alg\u00fan tiempo, y destruye m\u00e1s tarde, sin consulta con nadie, ante el temor de que su tierna edad no le haya permitido captar mejor su peque\u00f1o entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os despu\u00e9s, huyendo del mundanal ruido, se interna en un monasterio abandonado y escribe, cual un ermita\u00f1o detenido en la Edad Media, una novela en dos semanas. Ese es Fernando Soto Aparicio: mente laboriosa, reflexiva, insatisfecha por conseguir el esmero literario, y que nunca ha sabido lo que es el ocio improductivo, ni se ha conformado con la mediocridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para recuperar las dos obras infantiles sacrificadas en aras del rigor literario, se propuso volverse, como novelista, historiador del tiempo. Con todo, no comienza como novelista sino como poeta. A los 17 a\u00f1os publica <em>Himno a la patria, <\/em>y a los 20, <em>Oraci\u00f3n personal a Jesucristo,<\/em> poemas promisorios con los que se asoma con unci\u00f3n al panorama nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vendr\u00edan, con el correr del tiempo, poemarios de sublime belleza con los que consolida su patrimonio l\u00edrico. Son ellos: <em>Di\u00e1metro del coraz\u00f3n, Palabras a una muchacha, Sonetos en forma de mujer, Lecci\u00f3n de amor, Motivos para Mari\u00e1ngela, Las fronteras del alma, Alba de oto\u00f1o.<\/em> Con la m\u00fasica y el don de la belleza que lleva en el alma ha trabajado su producci\u00f3n po\u00e9tica. Sus cuentos y novelas poseen tambi\u00e9n altas dosis de poes\u00eda. Como orfebre de la palabra, nunca se ha conformado con las medias tintas, sino que impregna sus versos y sus prosas de emoci\u00f3n, contenido y melod\u00eda. Poeta total, en suma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De verso en verso, de rigor en rigor, de libro en libro, ha coronado una de las carreras m\u00e1s prominentes de la poes\u00eda colombiana. Y lo ha hecho en silencio y con humildad, calibrando cada vocablo y cada frase, y d\u00e1ndole a la expresi\u00f3n el ritmo y la magia que solo consiguen los maestros de la creaci\u00f3n est\u00e9tica. Sus sonetos son dechado de perfecci\u00f3n y est\u00e1n a la altura de las mejores joyas de la l\u00edrica castellana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vena rom\u00e1ntica es connatural a su sentido idealista de la vida. Desde siempre comprendi\u00f3 que el ejercicio de vivir es, o debe ser, un acto de amor. Por eso, la mujer en su vida y en su obra es el faro que ilumina todos sus pasos. No existe poema ni libro suyo que no est\u00e9n imbuidos de amor. Amor hacia la mujer y hacia todo lo noble y lo hermoso que rodea el tr\u00e1nsito del hombre por el planeta. La median\u00eda est\u00e1 desterrada de sus c\u00f3digos de escritor. En cambio, la grandeza de alma y la galanura de su pluma se elevan sobre el sinsentido de la ruda existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo de la novela, Fernando Soto Aparicio ha cumplido uno de los itinerarios m\u00e1s extensos y exitosos de la narrativa colombiana. Hace medio siglo \u2013en 1960\u2013 publica su primera novela, <em>Los bienaventurados.<strong> <\/strong><\/em>Dos a\u00f1os despu\u00e9s aparece <em>La rebeli\u00f3n de las ratas,<\/em> que se convierte en la obra cumbre de su carrera. Apenas con 29 a\u00f1os de edad ya le sonre\u00eda la fama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento, su carrera vuela como un meteoro por los escenarios del aplauso. Trabajador infatigable y due\u00f1o de mente privilegiada para contar historias, sus obras se propagan en las librer\u00edas y se vuelven materia obligada en los colegios. Llega a ser el novelista m\u00e1s prol\u00edfico del pa\u00eds. Bedout, la famosa editorial de Medell\u00edn que instituye en Colombia el bolsilibro, lanza al mercado continuos tirajes que ofrecen al gran p\u00fablico todos los textos de esta obra en permanente ascenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dec\u00eda por aquellos d\u00edas que Soto Aparicio se contaba entre los dos o tres escritores que pod\u00edan vivir de sus libros. Cosa ins\u00f3lita en este pa\u00eds donde el oficio de escribir, aparte de ser mirado con desd\u00e9n por el Estado y la clase burguesa, nunca ha producido medios decentes de subsistencia. El escritor en Colombia es un hu\u00e9rfano de los gobiernos y de las editoriales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vino luego la pirater\u00eda del libro, a cuya sombra se amasan grandes fortunas usurpadoras de los derechos de autor. Y nada se hace por exterminar esta plaga maldita que destroza las energ\u00edas del \u201cpobrecito escribidor\u201d de que hablaba Larra. Soto Aparicio ha sido una de las mayores v\u00edctimas de este vil atropello. Pero su nombre ya se ha ganado, con creces, el benepl\u00e1cito de la gente. Esto, contra el sentimiento de muchos envidiosos de las letras que no toleran el triunfo de los dem\u00e1s. Es la envidia una alima\u00f1a con patas invisibles que se agazapa en los predios de la literatura y carcome el m\u00e9rito ajeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus novelas toma al hombre como factor esencial de su creaci\u00f3n. En ellas se agita el llanto de las clases desvalidas que claman justicia en medio de la prepotencia de los poderosos. El trabajador de las minas, la mujer abandonada, el hu\u00e9rfano sin esperanza, el recolector trashumante de las cosechas, la obrera ultrajada por el patrono\u2026 son actores de la comedia humana que el novelista ha buscado redimir de la ignominia con estremecida sensibilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mostrando la miseria de los humildes, pone el dedo en la llaga de una sociedad indolente que crea injusticias y desequilibrios y pretende al mismo tiempo liderar las causas populares, como con desvergonzada prevalencia ocurre, y siempre ha ocurrido, con las clases dirigentes del pa\u00eds. Echemos una mirada al panorama actual de la naci\u00f3n para concluir que las novelas de protesta social de Fernando Soto Aparicio conservan la misma vigencia y la misma raz\u00f3n que tuvieron hace 40 o 50 a\u00f1os. Esa es Colombia, Sancho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus narraciones predomina el amor como la \u00fanica sustancia capaz de redimir al hombre. \u201cEl amor \u2013lo dije hace un a\u00f1o al serle concedido a Fernando el Premio Aplauso, y lo reitero en esta solemne ocasi\u00f3n\u2013 es el impulso vital que mueve toda la obra de este escritor silencioso en su vida cotidiana, a la par que elocuente en sus libros, en sus conferencias, en sus talleres literarios y en sus art\u00edculos de prensa, que ya conquist\u00f3, para honra de Boyac\u00e1 y de Colombia, los lauros de la gloria imperecedera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 15 de septiembre de 2009.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Manizales, 15 de septiembre de 2009.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leyendo la prensa y buscando sobre elementos de la literatura encontr\u00e9 su columna sobre Fernando Soto Aparicio. Este autor es para m\u00ed un genio y me alegra en decirle, con toda modestia, que he le\u00eddo casi el 80% de la obra de este mago de la literatura y nunca puedo olvidar sus textos, en especial cinco novelas que para m\u00ed marcaron una parte de mi vida: <em>Los funerales de Am\u00e9rica Latina, Hermano hombre, Camilo el cura guerrillero (<\/em>c\u00f3mo olvidar el poema del hombre de fusil), <em>La demonia, La cuerda loca. <\/em>Le cuento que hace aproximadamente tres a\u00f1os, cuando a\u00fan era estudiante, realic\u00e9 una ponencia sobre Soto Aparicio, la cual llam\u00e9 \u201cFernando Soto Aparicio, un pensador poco pensado\u201d. <strong>Mauricio Albeiro Montoya V\u00e1squez. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios libros he le\u00eddo del maestro: <em>Los funerales de Am\u00e9rica Latina, La rebeli\u00f3n de las ratas. <\/em>Y el que considero el mejor de todos: <em>Y el hombre cre\u00f3 a Dios. <\/em><strong>Andr\u00e9s Granada, <\/strong>psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Palabras en el XXX Encuentro Internacional de Escritores de Chiquinquir\u00e1, Fundaci\u00f3n Jet\u00f3n Ferro) Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Para hablar de Fernando Soto Aparicio tengo que retroceder al d\u00eda ya lejano en que \u00e9l crey\u00f3 en mi literatura e hizo posible la llegada a la televisi\u00f3n de mi primera novela, Destinos cruzados. 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