{"id":2200,"date":"2010-12-09T11:24:56","date_gmt":"2010-12-09T16:24:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2200"},"modified":"2014-04-05T20:12:21","modified_gmt":"2014-04-06T01:12:21","slug":"cuando-la-sal-se-corrompe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2010\/12\/09\/cuando-la-sal-se-corrompe\/","title":{"rendered":"Cuando la sal se corrompe"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En reciente columna de <em>El Tiempo,<\/em> Andr\u00e9s Hurtado Garc\u00eda, oriundo de Armenia, se muestra indignado por el nivel de corrupci\u00f3n que vive su patria chica, y que \u00e9l tuvo oportunidad de detectar con solo tomar un taxi en el aeropuerto y m\u00e1s tarde asistir a un acto programado dentro de las festividades aniversarias de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el radio del taxi escuchaba Andr\u00e9s Hurtado una serie de defraudaciones cometidas por sus paisanos, ante lo cual no pudo ocultar su enojo. Pero el taxista, rest\u00e1ndole importancia a esa situaci\u00f3n que se ha vuelto rutinaria en el Quind\u00edo \u2013y que es la misma que invade al pa\u00eds entero\u2013, le dijo con la mayor tranquilidad: \u201c\u00a1D\u00e9jelos, no sufra, que aprovechen su cuarto de hora!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un acto p\u00fablico, sus acompa\u00f1antes le se\u00f1alaban a personajes locales que se pavoneaban en la grader\u00edas y que eran autores de diversos delitos de corrupci\u00f3n\u00a0 que permanecen sin castigo bajo la ola de impunidad que ha hecho de Colombia uno de los territorios m\u00e1s corruptos del mundo. Dice el columnista que \u00e9l los miraba estupefacto, avergonzado de su tierra, mientras los delincuentes de cuello blanco aparec\u00edan satisfechos, sonrientes, felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed cabe aplicar el pasaje de la Biblia en que Cristo les dice a sus disc\u00edpulos: \u201cUstedes son la sal de la tierra, y si ustedes se corrompen, \u00bfc\u00f3mo evitar que se corrompa el pueblo cristiano?\u201d. Eso fue lo que le sucedi\u00f3 al Quind\u00edo: con la desviaci\u00f3n de la moral p\u00fablica que protagoniz\u00f3 Carlos Lehder en los a\u00f1os de su infernal imperio econ\u00f3mico (1978-1987), las virtudes ancestrales de la regi\u00f3n se vinieron al suelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s de aquella nefasta noche de corrupci\u00f3n (que dio lugar a mi novela <em>La noche de Zamira,<\/em> publicada en 1998), el fantasma de Lehder contin\u00faa recorriendo las calles de la querida comarca. Y sobre todo, duerme a\u00fan en la conciencia de muchos ciudadanos \u00e1vidos de placeres y del dinero da\u00f1ino. Qu\u00e9 f\u00e1cil es deformar una obra buena, y qu\u00e9 dif\u00edcil reconstruirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy recuerdo, con el mismo estupor que refleja Andr\u00e9s Hurtado en su columna, la \u00e9poca aquella de concupiscencia y derrumbe de los sagrados principios que guardaba la ciudad, \u00e9poca en que todo lo compraba el dinero y todo se pervert\u00eda bajo su influjo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda me acerqu\u00e9 a un grupo que dialogaba en una esquina de la ciudad. Se hablaba de Lehder. Uno de los contertulios, m\u00e9dico muy prestante, se ufanaba de que el capo le estuviera enviando numerosos pacientes a su consultorio, ante lo cual alguien del grupo le pregunt\u00f3 por la tarifa establecida. El m\u00e9dico le repuso, con visible satisfacci\u00f3n, que era abierta, al precio que \u00e9l quisiera, y que adem\u00e1s la cobrar\u00eda en d\u00f3lares, como se lo hab\u00eda indicado la organizaci\u00f3n de Lehder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYo no soy ning\u00fan bobo\u201d, agreg\u00f3 el galeno. Estaba en el cuarto de hora que acentu\u00f3 el taxista del aeropuerto de El Ed\u00e9n, y que al columnista de <em>El Tiempo<\/em> lo estremeci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese cuarto de hora fue el que acab\u00f3 con la moral p\u00fablica en el Quind\u00edo. En aquel banquete op\u00edparo se sirvieron los platos y los vinos m\u00e1s suculentos de la perversi\u00f3n, que se pasaban con las drogas m\u00e1s sofisticadas. Amparado por el falso emblema de benefactor p\u00fablico que fomentaba obras sociales, abr\u00eda supermercados para las gentes pobres, apoyaba obras p\u00edas, dispensaba auxilios al deporte y a los periodistas, compraba gente \u201cincomprable\u201d y se apoderaba de todos los hilos de la ciudad, Lehder mont\u00f3 su imperio desestabilizador y monstruoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La corrupci\u00f3n se apoder\u00f3 de toda Colombia. La moda es hacer dinero r\u00e1pido, antes de que pase el cuarto de hora. La clase pol\u00edtica, antigua guardiana de la heredad, hoy vive ausente de principios. El delito de cuello blanco se pasea por las altas posiciones del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los 1.115 municipios del pa\u00eds, 870 est\u00e1n investigados. Se compran y se venden notar\u00edas, y gana el mejor postor. Se va a la c\u00e1rcel, y se sale de ella para seguir en las mismas. El poder es para poder: para delinquir y enriquecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia colectiva duerme la deliciosa modorra de esas caras satisfechas que vio Andr\u00e9s Hurtado en Armenia. Mientras tanto, vibra en las almas buenas la sentencia b\u00edblica, que destroza los o\u00eddos: Si la sal se corrompe, \u00bfc\u00f3mo evitar que se corrompa el pueblo colombiano?<\/p>\n<p><b><i>El Espectador, <\/i><\/b>Bogot\u00e1, 7-IX-2009.<br \/>\n<b><i>Eje 21, <\/i><\/b>Manizales, 7-XI-2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conoc\u00ed a Andr\u00e9s Hurtado desde que\u00a0era\u00a0yo muy ni\u00f1o. Entr\u00e9 a estudiar al\u00a0Colegio Champagnat (antiguo Instituto del Carmen de los hermanos Maristas) a hacer k\u00ednder. Andr\u00e9s siempre ha tenido un temperamento cr\u00edtico, activo, altruista, ambientalista, en fin, un personaje con\u00a0tantas cualidades que el ser contestatario se suma a las mencionadas, ya que lo hace de forma directa, sin tapujos, altivo y con la justa raz\u00f3n de las cosas. Ando un\u00a0poco desconcertado, algo confuso y\u00a0con mucho des\u00e1nimo por la cantidad de corrupci\u00f3n existente. Todo el mundo quiere llegar a los 40 con casa, carro, beca, y no hacer nada m\u00e1s en la vida, cuando lo m\u00e1s bello es poder\u00a0construir una vida honesta. <strong>Ricardo Hern\u00e1ndez<\/strong><strong> Rodr\u00edguez, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tu columna es como la punta de la flecha clavada en el coraz\u00f3n, sin posibilidades de liberarse de ella. C\u00f3mo nos\u00a0duele la patria sumida en la corrupci\u00f3n. <strong>In\u00e9s Blanco<\/strong><strong>, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar En reciente columna de El Tiempo, Andr\u00e9s Hurtado Garc\u00eda, oriundo de Armenia, se muestra indignado por el nivel de corrupci\u00f3n que vive su patria chica, y que \u00e9l tuvo oportunidad de detectar con solo tomar un taxi en el aeropuerto y m\u00e1s tarde asistir a un acto programado dentro de las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35,39],"tags":[91,98],"class_list":["post-2200","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-panorama-nacional","category-regiones","tag-panorama-nacional","tag-regiones"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2200"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11554,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2200\/revisions\/11554"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}