{"id":2260,"date":"2011-03-23T15:00:29","date_gmt":"2011-03-23T20:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2260"},"modified":"2014-03-14T20:52:57","modified_gmt":"2014-03-15T01:52:57","slug":"dolores-y-travesuras-del-libro-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/03\/23\/dolores-y-travesuras-del-libro-3\/","title":{"rendered":"Dolores y travesuras del libro (3)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me precio de ser el descubridor de Quingr\u00e1ficas como la editorial quindiana que a partir de <em>Destinos cruzados<\/em>, mi primer libro, llamar\u00eda la atenci\u00f3n de los escritores regionales para la publicaci\u00f3n de sus obras. El propietario, Javier Londo\u00f1o Botero, gran profesional de las artes gr\u00e1ficas, estaba m\u00e1s dedicado a trabajos de tipograf\u00eda que a la elaboraci\u00f3n de libros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una empresa desperdiciada. Cuando apareci\u00f3 <em>Destinos cruzados<\/em>, mis futuros colegas de las letras abrieron los ojos ante la calidad editorial que se hab\u00eda mantenido oculta para tales menesteres, y que vino a descubrirla un escritor for\u00e1neo. A partir de entonces, todos comenzaron a desfilar por Quingr\u00e1ficas. Esto llev\u00f3 a H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn a escribir en el <em>Magaz\u00edn Dominical<\/em> de <em>El Espectador,<\/em> en enero de 1973, el art\u00edculo que titul\u00f3 <em>Explosi\u00f3n bibliogr\u00e1fica regional, <\/em>donde daba cuenta de la publicaci\u00f3n de diez t\u00edtulos en un a\u00f1o, durante el arranque de la casa editora de los autores quindianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio Ocampo Mar\u00edn public\u00f3 all\u00ed su primer libro, de ensayos, <em>Pasi\u00f3n creadora. <\/em>Y otros escritores de la comarca, como Euclides Jaramillo Arango, Julio Alfonso C\u00e1ceres, Mario Sirony, Jes\u00fas Arango Cano, Humberto Jaramillo \u00c1ngel, Fernando Arias Ram\u00edrez, hicieron lo propio. Era tal la fiebre que se hab\u00eda despertado, que el editor no daba abasto para atender tanta demanda. El clima literario que se viv\u00eda en la regi\u00f3n me llev\u00f3 a escribir mi segunda obra, la novela <em>Alborada en penumbra, <\/em>que se public\u00f3 en 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y naci\u00f3 la tercera, <em>Alas de papel, <\/em>una recolecci\u00f3n de notas period\u00edsticas, donde buscaba dejar rastros de mis iniciales incursiones por <em>El Espectador<\/em> y La <em>Patria,<\/em> y de paso rendir un tributo al periodismo, tarea que al paso de los d\u00edas me ha permitido coronar la cifra de 1.800 art\u00edculos de prensa que representa hoy mi haber literario en esta materia, recogido en la p\u00e1gina web que me han obsequiado mi esposa y mis hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este tercer libro me sucedi\u00f3 algo curioso e ir\u00f3nico. Llevados los originales a Quingr\u00e1ficas, me encontr\u00e9 con la evidencia de que eran tantas las obras en v\u00eda de publicaci\u00f3n, que hab\u00eda que revestirse de paciencia para realizar un proyecto. Aunque el editor hab\u00eda modernizado sus equipos, no lograba evacuar los trabajos con la celeridad deseada, entre otras cosas porque, fuera de los autores locales, acud\u00edan a la editorial escritores de los departamentos vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, acept\u00e9 los dos meses de plazo que me fij\u00f3 Javier Londo\u00f1o. Cuando el t\u00e9rmino iba por el tercer mes, present\u00e9 al editor un reclamo por la demora. Cuando se cumpli\u00f3 el cuarto mes, me entr\u00f3 la impaciencia. Mientras tanto, el atareado empresario no cesaba de recomendarme\u2026 paciencia. \u00a1Claro que la ten\u00eda!: mi capacidad de resignaci\u00f3n, que hab\u00eda sido acondicionada para 60 d\u00edas, ya hab\u00eda excedido el doble del tiempo. Quien es escritor conoce la ansiedad que hace crecer en su esp\u00edritu la expectativa de la publicaci\u00f3n de su libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas siguientes, fui varias veces m\u00e1s a la editorial, y me causaba desaz\u00f3n el ver tanto arrume de hojas en elaboraci\u00f3n, tantas carreras de los operarios, tanto sufrimiento del editor. En cierta forma, yo era v\u00edctima de mi propio invento: el haber descubierto a Quingr\u00e1ficas. No me dol\u00eda de eso, claro est\u00e1. Por el contrario, me ufanaba ante el hecho de esa explosi\u00f3n bibliogr\u00e1fica que tanto hervor produc\u00eda en los hornos de la literatura. Y al mismo tiempo sufr\u00eda con la demora de los ocho meses, y los diez, y luego el a\u00f1o entero que hab\u00eda pasado desde el d\u00eda que entregu\u00e9 los originales de <em>Alas de papel.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para resumir la historia, quiero contar que, entregado el material a la imprenta en febrero de 1976, este permanec\u00eda in\u00e9dito en octubre de 1977. Ah\u00ed se desbord\u00f3 mi resistencia. Mi tolerancia no daba para m\u00e1s. Envi\u00e9 entonces una carta perentoria al editor en la que le comunicaba que teniendo en cuenta los 20 meses transcurridos \u2013\u00a1600 d\u00edas!\u2013, hab\u00eda resuelto desistir del proyecto. \u00a1Adi\u00f3s libro, adi\u00f3s ilusiones! Me qued\u00e9 esperando la devoluci\u00f3n de los originales. Y no volv\u00ed a pensar m\u00e1s en el libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1l no ser\u00eda mi sorpresa cuando una tarde, al regreso del trabajo, encontr\u00e9 atiborrada la sala de mi casa con los numerosos paquetes que conten\u00edan la impresi\u00f3n de la obra. El editor acudi\u00f3 a mi esposa para rogarle que no me pusiera sobre aviso acerca de ese hecho, pues quer\u00eda darme la sorpresa, y de paso remediar su tardanza involuntaria. Sorpresa, por cierto, muy grata, que en un solo instante, ante la sola contemplaci\u00f3n de la car\u00e1tula, hizo borrar los momentos\u00a0 ingratos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro se hab\u00eda realizado a mis espaldas, con la elaboraci\u00f3n de la car\u00e1tula que se consider\u00f3 m\u00e1s apropiada, y la revisi\u00f3n meticulosa de los textos. Edici\u00f3n inmejorable, que redimi\u00f3 todas mis contrariedades y dolores. Padecido el v\u00eda crucis de la edici\u00f3n, y disfrutado luego el milagro de la resurrecci\u00f3n, ha subsistido a lo largo del tiempo el emocionado recuerdo sobre esta epopeya oculta que sufren muchos libros y autores por los caminos de la edici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 26 de marzo de 2010.<br \/>\n<em><strong>Eje 21, <\/strong><\/em>Maizales, 27 de marzo de 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><sup>* * *<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos tenemos interesantes an\u00e9cdotas de nuestra vida literaria. Nunca se me ocurri\u00f3 recopilarlas, pero esta buen\u00edsima nota de P\u00e1ez Escobar me hizo venir a la memoria alguna. Recuerdo que cuando present\u00e9 mi libro lunfardesco <em>Poemas de la media gamba<\/em>, el presentador fue mi amigo el poeta Mosquera Monta\u00f1a. Creo que no tuvo tiempo de leerlo, por lo cual, al tomar la palabra, comenz\u00f3 a divagar sobre la poes\u00eda en general y a nombrar a poetas que hab\u00edan pasado por su amistad y por el viejo caf\u00e9 Tortoni, de cuya Asociaci\u00f3n de Amigos \u00e9l era presidente. Termin\u00f3 sus palabras y de mi libro ni el t\u00edtulo mencion\u00f3. Fue entonces cuando, imprevistamente, subi\u00f3 al proscenio el escribano Carlos Novellino, amigo com\u00fan, y se dirigi\u00f3 al auditorio con estas palabras aproximadamente: \u00abHemos escuchado los recuerdos de Alberto Mosquera Monta\u00f1a. Perm\u00edtanme que yo hable sobre este libro que nos ha convocado hoy\u00bb. Los aplausos y las risotadas resonaron por todo el s\u00f3tano del caf\u00e9. Tanto Mosquera como yo, no sab\u00edamos c\u00f3mo escondernos<strong>. Ricardo Ostuni, <\/strong>Buenos Aires, 28 de marzo de 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Me precio de ser el descubridor de Quingr\u00e1ficas como la editorial quindiana que a partir de Destinos cruzados, mi primer libro, llamar\u00eda la atenci\u00f3n de los escritores regionales para la publicaci\u00f3n de sus obras. El propietario, Javier Londo\u00f1o Botero, gran profesional de las artes gr\u00e1ficas, estaba m\u00e1s dedicado a trabajos de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[101],"class_list":["post-2260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-literarios","tag-temas-literarios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2260"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10400,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2260\/revisions\/10400"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}