{"id":2383,"date":"2011-04-04T13:36:47","date_gmt":"2011-04-04T18:36:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2383"},"modified":"2014-03-10T19:38:02","modified_gmt":"2014-03-11T00:38:02","slug":"el-fin-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/04\/04\/el-fin-del-silencio\/","title":{"rendered":"El fin del silencio"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regla fundamental para leer un libro con provecho y juicio sereno es hacer abstracci\u00f3n de la simpat\u00eda o antipat\u00eda que despierte el nombre del autor en el \u00e1nimo del lector. El libro vale por s\u00ed mismo. Si se llega a \u00e9l con prejuicio, se cierra la puerta del disfrute y de la \u00a0independencia mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No he entendido algunas voces que, en se\u00f1al de protesta por la demanda que \u00cdngrid Betancourt intent\u00f3 entablar contra el Estado, anunciaron que no leer\u00edan el libro <em>No hay silencio que no termine,<\/em> donde ella narra su vida de cautiverio en poder de las Farc. Por el contrario, la mejor manera de enterarnos de los m\u00e9todos de tortura empleados por el grupo guerrillero es leyendo esta obra de espeluznante patetismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libro conmovedor, de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina. A medida que avanzaba en las 710 p\u00e1ginas que contiene el relato (formado por cap\u00edtulos breves y frases \u00e1giles), cada vez me convenc\u00eda m\u00e1s de la gran capacidad de narradora \u2013con talento de novelista e impresionante poder de reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis\u2013 que \u00cdngrid Betancourt pone en evidencia en su obra magistral. El libro le sali\u00f3 del alma, y por eso est\u00e1 escrito con alto grado de realismo, espontaneidad y sinceridad, e incluso de nobleza frente a los vej\u00e1menes de que fue v\u00edctima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le puso como condici\u00f3n a la editorial que ella lo escribir\u00eda sola, sin necesidad de un asesor profesional. Durante largo tiempo se refugi\u00f3 en un sitio solitario, \u00a0donde aislada de interferencias se impuso un r\u00e9gimen riguroso de disciplinas. Seren\u00f3 el esp\u00edritu para poder pensar. Al frente le quedaba la nieve, buscada por ella misma como cortina m\u00e1gica para alejar el verde de la naturaleza que le recordar\u00eda a la selva, para de esa manera purificar el alma y hacer fluir el pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paso a paso y vali\u00e9ndose de su portentosa memoria e imaginaci\u00f3n, en el libro recorre trochas, r\u00edos, campamentos, lugares atroces y nauseabundos. Abre para el pa\u00eds la verdad que se esconde en las profundidades de las selvas v\u00edrgenes convertidas en c\u00e1rceles infamantes, donde a merced del oprobio, la humillaci\u00f3n y los actos de fuerza, los prisioneros pierden la dignidad humana y son tratados peor que animales. Leyendo estas p\u00e1ginas, pensaba yo en los campos nazis de concentraci\u00f3n y en el diario de Ana Frank.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alma po\u00e9tica que existe en \u00cdngrid Betancourt dibuja los paisajes de la jungla con fascinantes pinceladas que por momentos alejan al lector del horizonte de crueldad que all\u00ed se vive, y hasta le crean la ficci\u00f3n de hallarse en la selva embrujada de <em>La vor\u00e1gine. <\/em>La propia descripci\u00f3n de las culebras, las fieras, los cocodrilos, las tar\u00e1ntulas e infinidad de alima\u00f1as salvajes est\u00e1 hecha con mano maestra. Tal vez la autora est\u00e1 fugada de la literatura. Cambiar hoy la pol\u00edtica por la literatura ser\u00eda un destino ideal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es inaudito que las fieras humanas que han mantenido en prisi\u00f3n a tantos colombianos inocentes, y se han ensa\u00f1ado con el suplicio hasta l\u00edmites impensables, no recapaciten en que deben frenar su odio contra la sociedad. Quiz\u00e1 los testimonios de quienes salen a la libertad formen al fin en ellos la conciencia de que por las armas y el tr\u00e1fico de drogas nada conseguir\u00e1n, fuera del repudio de los colombianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00cdngrid no solo ha escrito un libro asombroso, que se lee como una novela, sino la memoria exacta de uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s aberrantes de la violencia colombiana. Como en las novelas, se pinta la condici\u00f3n humana, con las envidias, intrigas, rencores, avaricias, peleas, ego\u00edsmos que son comunes en cualquier parte, y con mayor raz\u00f3n en estos grupos de presos sometidos a toda clase de presiones y salvajismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me impresion\u00f3 el hecho de que, no obstante la barbarie con que fue maltratada, \u00cdngrid conserv\u00f3 siempre la dignidad inculcada por su padre, y su esencia femenina. Su obsesi\u00f3n por la libertad, que varias veces la llev\u00f3 a intentar la fuga, y que nunca dej\u00f3 decaer, le hizo recuperar la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, era una muerta viviente. Alcanza en la historia el car\u00e1cter de hero\u00edna. Se salv\u00f3 con fe y religiosidad. Y escribi\u00f3 su testimonio estremecedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 19 de octubre de 2010.<br \/>\n<strong><em>Eje 21,<\/em> <\/strong>Manizales, 20 de octubre de 2010.<br \/>\n<em><strong>La Cr\u00f3nica del Quind\u00edo, <\/strong><\/em>Armenia, 23 de octubre de w2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene usted raz\u00f3n: es un magn\u00edfico libro. Su estilo es magn\u00edfico, \u00e1gil, reflexivo. Ojal\u00e1 \u00cdngrid continuara una carrera literaria. <strong>El\u00edas Mej\u00eda, <\/strong>Calarc\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay raz\u00f3n en apartar todo juicio que tenga uno contra el autor para poder disfrutar, entender y sacar provecho de lo que\u00a0 \u00e9l nos quiere hacer ver. <strong>Mauricio Guerrero, <\/strong>Miami.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un gran libro y ella, considero, es una gran mujer. Infortunadamente y como suele suceder, por alguna actuaci\u00f3n -que podemos compartir o no, o lo que es m\u00e1s,\u00a0entender o no-, la gran prensa, los grandes medios, se hacen voceros de no s\u00e9 qui\u00e9n y\u00a0estigmatizan de tal modo que el reba\u00f1o termina repitiendo sin que medie reflexi\u00f3n alguna. As\u00ed han destruido o anulado a tantos. <strong>Mar\u00eda Cristina Laverde Toscano<\/strong>, Bogot\u00e1. <strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La columna es una reivindicaci\u00f3n de la que al final el autor llama sin\u00a0tapujos: una hero\u00edna. Yo no he le\u00eddo su libro, pero por este comentario, ser\u00e1 digno de leerse, a pesar del odio injusto que se ha desencadenado contra \u00cdngrid Betancourt. <strong>Ramiro Lagos, <\/strong>Greensbore (USA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cartagena estuve leyendo el libro que escribi\u00f3 Juan Carlos Lecompte, el segundo marido de Ingrid Betancourt, sobre sus sentimientos para con ella y su tristeza cuando se sinti\u00f3 desplazado, y eso junto con otras noticias en la prensa hace que uno se quede sin saber qu\u00e9 pensar sobre \u00cdngrid. Hace poco estuvo ella en Holanda, y al escucharla hablar por televisi\u00f3n, vi que habla con esmero, matiz, pensando lo que dice, y por ello estaba pensando en comprar su libro. Esta columna dio el empuj\u00f3n que hac\u00eda falta y lo compr\u00e9 hoy. <strong>Loretta van Iterson, <\/strong>\u00c1msterdam (Holanda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de leer este interesante an\u00e1lisis sobre la obra de I\u00cdgrid, es necesario leerla.\u00a0En el pasado conoc\u00ed una presentaci\u00f3n que ella hizo sobre un libro de Javier Hu\u00e9rfano, y me impact\u00f3 la belleza de ese texto completamente po\u00e9tico. <strong>Esperanza Jaramillo, <\/strong><strong>Calarc\u00e1.<\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comparto completamente la conclusi\u00f3n de esta columna, que \u00cdngrid deber\u00eda contemplar: \u201cCambiar hoy la pol\u00edtica por la literatura ser\u00eda un destino ideal\u201d. <strong>Luz Adriana Rojas, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed el 19 de septiembre en <em>El Pa\u00eds Semanal<\/em> el interesante reportaje que H\u00e9ctor Abad Faciolince le hizo a \u00cdngrid sobre <em>No hay silencio que no termine,<\/em> y t\u00fa complementas estupendamente esas opiniones.\u00a0Y me pareci\u00f3 muy oportuno, necesario en mi caso, que nos recordaras que uno tiene que hacer abstracci\u00f3n de la simpat\u00eda o antipat\u00eda que le produce el escritor. Y si alguien me ha motivado a comprar y leer ese libro eres t\u00fa sin duda. <strong>Diana L\u00f3pez de Zumaya, <\/strong>Ciudad de M\u00e9jico. <strong> <\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Regla fundamental para leer un libro con provecho y juicio sereno es hacer abstracci\u00f3n de la simpat\u00eda o antipat\u00eda que despierte el nombre del autor en el \u00e1nimo del lector. El libro vale por s\u00ed mismo. 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