{"id":2441,"date":"2011-04-10T08:16:05","date_gmt":"2011-04-10T13:16:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2441"},"modified":"2014-04-27T18:57:43","modified_gmt":"2014-04-27T23:57:43","slug":"la-virgen-rica-y-pobre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/04\/10\/la-virgen-rica-y-pobre\/","title":{"rendered":"La Virgen rica y pobre"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El delito tiene muchas modalidades. No respeta personas ni cosas. Ni lugares sagrados. Mucho menos los no sagrados. Es por lo general ingenioso y en ocasiones ir\u00f3nico. Ahora las ba\u00adter\u00edas han sido enfocadas contra los intereses de la Virgen. Preciosas joyas acaban de ser ro\u00adbadas del Santuario de Las Lajas. El asalto se cometi\u00f3 a plena luz del d\u00eda, sin me\u00adtralletas ni antifaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A estas horas los malhechores se reir\u00e1n de su proeza. Han dejado un mensaje mordaz. \u00abLaja\u00bb, en sentido literal, es una piedra lisa. Se ha de\u00adbido, entonces, entronizar all\u00ed una Virgen pobre. Pero la jactancia del hombre, tan apegado a lo material, coloc\u00f3 una Virgen rica, excesivamente rica. La llen\u00f3 de costosas \u201calhajas\u201d, en lugar de justificar el sentido de \u00ablaja\u00bb, de liso, de mo\u00addesto. Era suficiente la simple evocaci\u00f3n. Pero el hombre no se conforma con los s\u00edmbolos y pre\u00adfiere colmarlos de riqueza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero imaginarme a la Virgen deshaci\u00e9n\u00addose de su corona repleta de piedras preciosas, y de su gargantilla de oro pur\u00edsimo, y de sus aretes de esmeralda, para entregarlos sin resistencia al asaltante. Qui\u00e9n sabe si este llevaba el est\u00f3mago vac\u00edo y lo esperaban en su casa siete cria\u00adturas desnutridas Y de pronto la Virgen se hizo c\u00f3mplice del asalto.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>En Boyac\u00e1<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recorriendo los caminos de Boyac\u00e1, llegu\u00e9 un d\u00eda a Mongu\u00ed. Fue preciso esperar alg\u00fan tiempo para que se permitiera la entrada a este monumento religioso, que permanec\u00eda cerrado con fuertes candados y enormes trancas, como si se tratara de una fortaleza. En su interior el esp\u00edritu se conmueve ante el arte, ante la magni\u00adficencia. Se respira olor a santidad. Los cuadros son verdaderas reliquias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un museo de extraordinario valor, que debe conservarse y protegerse. Me encontr\u00e9 all\u00ed con otra Virgen rica. Confieso que me deslumbr\u00f3 tanto derroche, tanta suntuosidad. Abandonando el recinto, pregunt\u00e9 si esta era m\u00e1s milagrosa que la de Morc\u00e1, su vecina. Pregunta ingenua, casi que infantil. La respuesta era l\u00f3gica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es m\u00e1s milagrosa la nuestra. Y tambi\u00e9n m\u00e1s rica. \u00bfNo sabe que a la de Morc\u00e1 acaban de robarla?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Mongu\u00ed se llega por carretera asfaltada, muy bien mantenida. El camino a Morc\u00e1 es abrupto, casi de herradura. Pero experiment\u00e9 una grata sensaci\u00f3n al visitar a la Virgen pobre. La iglesia estaba abierta y solitaria. En la plaza dos parroquianos espiaban. De seguro no desconfiaban, pues la patrona hab\u00eda perdido todos sus bienes. Cuando los recobre, la puerta de la iglesia no permanecer\u00e1 tan desamparada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si de m\u00ed dependiera, har\u00eda r\u00e1pido un traslado: me llevar\u00eda la Virgen de Morc\u00e1 a Las Lajas, desprovista de atuendos y fantas\u00edas, como yo la vi. En el vac\u00edo, mi paisana exhibir\u00eda como una reina su pobreza boyacense. La de Las Lajas no tendr\u00eda inconveniente en ascender el escarpado camino, tan transitado como el de Ipiales en tiempo de romer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el regionalismo y el exceso religioso no permitir\u00e1n estos canjes. Entre tanto, seguir\u00e1n llegando donaciones convertidas en coronas, y en gargantillas, y en aretes. Quiz\u00e1 la evoluci\u00f3n de la Iglesia permita que se transmuten esos obsequios en obras ben\u00e9ficas, sin herir sus\u00adceptibilidades. La Virgen no necesita oro. El mundo tiene hambre. Su vida transcurri\u00f3 entre los tablones y virutas de un taller modesto. All\u00ed no hab\u00eda el menor atisbo de opulencia. \u00bfPara qu\u00e9 tentar ahora la codicia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta multiplicaci\u00f3n de V\u00edrgenes es separa\u00adtista. Los bienes tienen carta de propiedad en ca\u00adda regi\u00f3n. Y los ladrones van tambi\u00e9n a romer\u00edas, a explorar mercados. Se abusa de la fe religiosa, hasta el punto de inventar s\u00edmbolos, o piendam\u00f3s, como im\u00e1n para los incautos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la Virgen est\u00e1 prevenida despu\u00e9s de los \u00faltimos atentados y es posible que ilumine a alguien para que el patrimonio que se le ha acomodado sirva para calmar penurias, antes de que los vivos sigan apuntando sus bater\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, 4-IX-1972.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El delito tiene muchas modalidades. No respeta personas ni cosas. Ni lugares sagrados. Mucho menos los no sagrados. Es por lo general ingenioso y en ocasiones ir\u00f3nico. Ahora las ba\u00adter\u00edas han sido enfocadas contra los intereses de la Virgen. Preciosas joyas acaban de ser ro\u00adbadas del Santuario de Las Lajas. 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