{"id":267,"date":"2009-09-22T16:49:14","date_gmt":"2009-09-22T16:49:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=267"},"modified":"2014-05-09T19:31:56","modified_gmt":"2014-05-10T00:31:56","slug":"alborada-en-penumbra","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/09\/22\/alborada-en-penumbra\/","title":{"rendered":"Alborada en penumbra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/nov_alborada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-238\" title=\"nov_alborada\" alt=\"nov_alborada\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/nov_alborada.jpg\" width=\"93\" height=\"140\" \/><\/a> Qued\u00f3 due\u00f1a de todo. Los enemigos tuvieron que rendirse ante la evidencia. Aquello result\u00f3 sorpresivo, pero irrefutable. Cuando menos imaginaban, apareci\u00f3 la persona que aplast\u00f3 la avaricia. Quedaron burlados. Y ella, satisfecha. Estaba defendiendo el capital que compart\u00eda, su propio capital. Era una propiedad de familia. Y sentimental. Haci\u00e9ndolo, honraba al mismo tiempo la memoria de su madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"..\/..\/images\/bullet.gif\" width=\"20\" height=\"18\" \/><strong><span>Pr\u00f3logo<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>EL AUTOR Y LA OBRA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un amigo nos solicita que le saquemos de pila un hijo, nos hace un honor y nos proporciona la oportunidad de acercarnos m\u00e1s a \u00e9l en cari\u00f1o. Y si ese hijo es un libro, m\u00e1s grande es el honor y el cometido se hace de obligatoria aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo P\u00e1ez Escobar, un joven que con \u00e9xito se est\u00e1 asomando a la literatura nacional, me ha entregado el manuscrito de su segunda novela, <em><em>Alborada en penumbra<\/em><\/em>, para que yo la presente a los lectores. Mi tarea quedar\u00eda bien cumplida manifestando lo que me sucedi\u00f3 con el conocimiento de los originales: que recibidos \u00e9stos inici\u00e9 su lectura y tres horas despu\u00e9s, tres inolvidables y cortas horas, la suspend\u00ed cuando le di vuelta a la \u00faltima p\u00e1gina. Esto quiere decir que la novela se lee, como com\u00fanmente se dice, de un tir\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9? Porque se trata de una obra amena, interesante y muy bien concebida, con unos personajes que apasionan por la perfecta pintura que de ellos hace el autor, y una trama que no deja decaer el inter\u00e9s del lector un solo instante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor ha cumplido, en estas p\u00e1ginas, la misi\u00f3n del buen novelista: entretener y, entre l\u00edneas y sin pedanter\u00edas ni alardes de catedr\u00e1tico, llevarle un mensaje a la comunidad. L\u00edbreme Dios de ser yo un puritano. Pero me produce asco la aplaudida novela moderna plagada de vocablos gruesos, groser\u00edas absurdas y porquer\u00eda en todas sus p\u00e1ginas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se gusta de sensualismo en la literatura, m\u00e1s agradable es buscar ese sensualismo en el delicioso estilo del Marqu\u00e9s de Bradom\u00edn, por ejemplo, que en las alcantarillas de Henry Miller. Escribo esto porque la obra de P\u00e1ez Escobar, con un tel\u00f3n de fondo escabroso, no contiene un solo mal decir, una sola palabra de mal gusto. Y s\u00ed un desenvolvimiento que presenta al autor como un profundo conocedor del alma humana y del comportamiento social, ya que todo aparece aqu\u00ed como calcado de una realidad que \u00e9l debi\u00f3 conocer plenamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela costumbrista, un poco pasada de moda, es grata para los viejos porque su lectura nos hace rememorar, y ya se dijo que rememorar es vivir. La hist\u00f3rica ya no se lee, porque las gentes comprendieron que en ella casi siempre se pierde la verdad de la historia sin que se halle el inter\u00e9s de la novela. La polic\u00edaca distrae a determinados lectores que van con la seguridad de que al final hallar\u00e1n una sorpresa, que por esa seguridad ya no lo es. La rosa proporciona llanto a las quincea\u00f1eras que ya saben, desde la primera p\u00e1gina, el feliz desenlace. La novela social, como \u00e9sta de P\u00e1ez Escobar, es para todos los p\u00fablicos que la admiran y la gustan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero m\u00e1s que la obra de P\u00e1ez Escobar, que es muy buena, me llama la atenci\u00f3n la persona del autor. Porque entre nosotros, como tuve oportunidad de manifestarlo en alguna ocasi\u00f3n refiri\u00e9ndome a \u00e9l mismo, conocemos ingenieros humanistas, m\u00e9dicos poetas, abogados ensayistas, pero no hab\u00edamos estado frente al caso de un banquero novelista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un banquero que del aterrador ajetreo de los n\u00fameros que maquiniza la inteligencia, y de la tremenda responsabilidad de ser jefe de finanzas, toma tiempo para escribir cuentos y novelas mostrando con ello no s\u00f3lo una envidiable capacidad para el trabajo, sino un exquisito gusto por las cosas del esp\u00edritu a trav\u00e9s de su devota consagraci\u00f3n intelectual. Y esto lo presenta como una personalidad subyugante. Dejo al lector con <em><em>Alborada en penumbra<\/em><\/em> y seguro estoy de que \u00e9l, como yo, no saldr\u00e1 defraudado de su lectura.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>EUCLIDES JARAMILLO ARANGO<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span onclick=\"salir(&quot;text1&quot;)\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"..\/..\/images\/bullet.gif\" width=\"20\" height=\"18\" \/><\/span><strong><span>Un fragmento de la obra <\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Son\u00f3 el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Es para usted, se\u00f1ora \u2013indic\u00f3 la criada.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Necesito hablar urgentemente contigo \u2013expres\u00f3 Horacio\u2013. Deseo que vengas en seguida a mi oficina.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfNo podr\u00eda ser otro d\u00eda? Tengo proyectado hacer unas compras para el matrimonio de Virginia.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00a1Por favor, Raquel, te necesito hoy mismo!<\/p>\n<p align=\"justify\">Raquel ascendi\u00f3 los trece pisos del edificio. Horacio, preocupado, recorr\u00eda la oficina de extremo a extremo. Su rostro se ve\u00eda fatigado. En un momento de furor, lanz\u00f3 al suelo el s\u00edmbolo de su poder\u00edo, la inseparable varita.<\/p>\n<p align=\"justify\">Raquel se inclin\u00f3 y recogi\u00f3 el admin\u00edculo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfQu\u00e9 te sucede?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No te hab\u00eda visto \u2013se sorprendi\u00f3\u2013. Si\u00e9ntate. Tengo problemas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tomaron asiento. Horacio no pod\u00eda estar tranquilo. Quer\u00eda iniciar la conversaci\u00f3n, pero se reprim\u00eda. Repasaba la figura de su amante, la analizaba con cuidado y segu\u00eda meditando.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Te noto intranquilo. \u00bfQu\u00e9 sucede?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Algo delicado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013T\u00f3mate un co\u00f1ac<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No es mala idea.<\/p>\n<p align=\"justify\">Bebieron. El licor produjo alivio. Y Horacio se sinti\u00f3 m\u00e1s animado para hablar:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Voy a formularte una pregunta delicada, que debes contestar con toda sinceridad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013La espero, Horacio.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfPuedo confiar plenamente en ti?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfLo dudas?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00a1D\u00edmelo con m\u00e1s firmeza!<\/p>\n<p align=\"justify\">Raquel pareci\u00f3 encararse a la duda y as\u00ed se expres\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Mi vida se ha arruinado a tu lado. Contigo se fueron a pique muchas ilusiones. Te busqu\u00e9. Me aferro a tu protecci\u00f3n. Y ahora te pertenezco por completo. Mi suerte est\u00e1 a tu lado. Soy una mujer repudiada. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieres que te diga?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Eso quer\u00eda escuchar. Necesito esa convicci\u00f3n. Se me presentan dificultades y t\u00fa vas a ayudarme a salir del aprieto. \u2013\u00a1Expl\u00edcate de una vez!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Tengo problemas econ\u00f3micos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No te entiendo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Sirve otro co\u00f1ac&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Bebieron de nuevo. Raquel, sin dejar conocer su curiosidad, apur\u00f3 la bebida de un sorbo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Ahora te voy a hablar con reposo. Coinciden varias cosas. He hecho un negocio que vale un dineral. Mi capital peligra. Alguien persigue mi fortuna. Est\u00e1 en camino un embargo que pretende por lo menos traumatizar mis negocios. Viene de la competencia. No ser\u00e1 dif\u00edcil que nadie me arruine, pero no puedo permitir que se menoscabe el capital, ni que el esc\u00e1ndalo merme mi prestigio. Por otra parte, mi esposa ha iniciado juicio de separaci\u00f3n de bienes. Eso me debilitar\u00eda. Debo insolventarme&#8230; Para eso es preciso obrar pronto. El traspaso de bienes es la soluci\u00f3n. Pero debe ser r\u00e1pido, muy r\u00e1pido. No puedo darles gusto a mis enemigos. \u00a1Y no se lo dar\u00e9, miserables!<\/p>\n<p align=\"justify\">Hubo una pausa. Raquel entendi\u00f3 la dificultad, pero se conserv\u00f3 serena. Y Horacio, analiz\u00e1ndola, se preguntaba si ella ser\u00eda la persona indicada.<br \/>\nSin pensarlo m\u00e1s, exclam\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00a1Vas a recibir todas mis propiedades! Debo insolventarme. A tus manos llegar\u00e1 mi capital. \u00a1Mi capital, \u00edntegro!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No entiendo&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Mi abogado lo tiene todo preparado. S\u00f3lo se requiere tu decisi\u00f3n. Debes firmar unos papeles y&#8230; \u00a1todo perfecto!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Expl\u00edcate, Horacio.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Aparecer\u00e1s como la due\u00f1a oculta de mis propiedades. El caso resultar\u00e1 normal. Habr\u00e1 algunas dificultades, pero la l\u00f3gica nos favorece. Mucha gente sabe que me enriquec\u00ed a costa de tu madre. Se murmura que me apoder\u00e9 de su fortuna. T\u00fa, como hija, eres la propietaria de esa herencia. Yo no hab\u00eda hecho otra cosa que ser el depositario. Ahora que se aproxima un ej\u00e9rcito de abogados, los destruiremos a todos&#8230; \u00a1A todos! Ante la presencia de unos documentos, no har\u00e9 otra cosa que entregar lo que no me pertenece. \u00a1Eres la due\u00f1a absoluta de todo! \u00a1Y huir\u00e1n los miserables!&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Raquel, medio confusa, medio asustada, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfNo confabular\u00e1n que se trata de una maniobra fraudulenta?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013Los abogados saben m\u00e1s&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00bfY no te da miedo que me quede con tu fortuna?<\/p>\n<p align=\"justify\">Horacio se impresion\u00f3. Pero reaccion\u00f3 pronto:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No tendr\u00eda sentido. Te conozco muy bien. Para ti ha dejado de tener importancia el dinero. S\u00f3lo aspiras a la cantidad necesaria para vivir bien. Cuidas el hogar y con eso te basta. Aceptas que el dinero est\u00e1 bien en mis manos y lo compartes conmigo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013S\u00f3lo quer\u00eda probarte, Horacio. Has sido generoso conmigo y complaces todos mis gustos. Nunca podr\u00eda traicionarte. \u00bfPara qu\u00e9 el maldito dinero? He recibido de \u00e9l grandes lecciones, para que a estas alturas me impresione.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013No se conoce, por otra parte, nuestro concubinato \u2013prosigui\u00f3 Horacio\u2013. Hemos sido prudentes. Eso favorece m\u00e1s la maniobra. Un d\u00eda te propuse que vivieras conmigo, a los ojos del mundo. Aplazaste la decisi\u00f3n. Eres mujer inteligente<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013\u00a1Y astuta! \u2013concluy\u00f3 ella.<\/p>\n<p align=\"justify\">Media hora m\u00e1s tarde se present\u00f3 el abogado. Portaba numerosos papeles que fue extendiendo sobre el escritorio. Raquel, con pulso firme y mente l\u00facida, firm\u00f3 con solemnidad cada documento que le presentaba el profesional y poco le import\u00f3 no conocer su contenido. Se sent\u00eda segura de lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Qued\u00f3 due\u00f1a de todo. Los enemigos tuvieron que rendirse ante la evidencia. Aquello result\u00f3 sorpresivo, pero irrefutable. Cuando menos imaginaban, apareci\u00f3 la persona que aplast\u00f3 la avaricia. Quedaron burlados. Y ella, satisfecha. Estaba defendiendo el capital que compart\u00eda, su propio capital. Era una propiedad de familia. Y sentimental. Haci\u00e9ndolo, honraba al mismo tiempo la memoria de su madre.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"><span onclick=\"salir(&quot;text1&quot;)\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"..\/..\/images\/bullet.gif\" width=\"20\" height=\"18\" \/><\/span><strong><span>Comentarios<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Fragmentos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una excelente obra narrativa en cuya estructura no falta un solo detalle primordial. Personajes que se mueven, con entera libertad, en su mundo. Cada actor vive su propia vida y es due\u00f1o de su propia libertad y de sus propios actos. <strong>Juan Ram\u00f3n Segovia,<\/strong><em> La Patria,<\/em> Manizales, 14 de octubre de 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus novelas tienen excelentes cualidades en sus varios aspectos: orientaci\u00f3n recta, ambientes adecuados, vivacidad en los personajes, animaci\u00f3n en las escenas. Cuanto se haga por enriquecer el g\u00e9nero de la novela en Colombia es digno de alabanza. <strong>Manuel Jos\u00e9 Forero,<\/strong> Academia Colombiana de la Lengua, Bogot\u00e1, 24 de octubre de 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><em>Alborada en penumbra<\/em><\/em> ratifica y da preeminencia a la labor intelectual y literaria de P\u00e1ez Escobar. Hay all\u00ed af\u00e1n de perfecci\u00f3n y robustos logros en la b\u00fasqueda de un estilo y en la creaci\u00f3n de un universo. Personajes acosados por la egolatr\u00eda y juventudes decididas por el hedonismo. V\u00edctimas todos de la droga, de la envidia y de la superficialidad, de la ausencia de principios rectores. <strong>H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn<\/strong>, <em>La Rep\u00fablica,<\/em> Bogot\u00e1, 27 de octubre de 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las vidas de <em><em>Alborada en penumbra<\/em><\/em> son veraces y humanas y est\u00e1n trabajadas en materia de verdad y con anclaje firme dentro del medio y las costumbres. Relato f\u00e1cil, de grata fluidez, sin rellenos innecesarios, este de P\u00e1ez Escobar, se sigue del principio al fin sin decaer un momento y sin que la acci\u00f3n pierda nada de su inter\u00e9s. <strong>Adel L\u00f3pez G\u00f3mez<\/strong>, <em>La Patria,<\/em> Manizales, 27 de octubre de 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tesis de la novela est\u00e1 bien expuesta, los di\u00e1logos se suceden en forma natural, y el lector va de cap\u00edtulo en cap\u00edtulo interes\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s en los actos que describe. Gustavo P\u00e1ez Escobar tiene facilidad muy notoria para novelar. <strong>Juan Bautista Jaramillo Meza,<\/strong> <em>La Patria,<\/em> Manizales, 2 de noviembre de 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca pensamos que en esta obra encontr\u00e1ramos tantos elementos de juicio como para saludarla como una verdadera revelaci\u00f3n en la literatura colombiana. El final, sin la truculencia de las novelas polic\u00edacas, es uno de los m\u00e1s sorprendes, y en \u00e9l se nota la maestr\u00eda y el conocimiento de la condici\u00f3n humana que tiene P\u00e1ez Escobar. Es una de las nuevas novelas colombianas que muestran a uno de los cultores m\u00e1s serios, concisos y conocedores de la narrativa y del suspenso. <strong>Mario Escobar Ortiz,<\/strong> <em>La Patria \u2013Revista Dominical\u2013,<\/em> Manizales, 27 de julio de 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda tenido la oportunidad de leer <em>Ventisca<\/em> y luego de hacerlo, se ubica dentro de mis novelas preferidas. La forma como mi pap\u00e1 logr\u00f3 describir la ambici\u00f3n, p\u00e9rdida de valores e iron\u00eda de la vida, me pareci\u00f3 sorprendente. Durante toda la lectura pude identificar la sabidur\u00eda que mi pap\u00e1 tiene sobre la vida. <strong>Gustavo P\u00e1ez Silva,<\/strong> Bogot\u00e1, 4 de marzo de 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qued\u00f3 due\u00f1a de todo. Los enemigos tuvieron que rendirse ante la evidencia. Aquello result\u00f3 sorpresivo, pero irrefutable. 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