{"id":2698,"date":"2011-05-15T18:46:14","date_gmt":"2011-05-15T23:46:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2698"},"modified":"2014-04-30T11:51:14","modified_gmt":"2014-04-30T16:51:14","slug":"la-rebeldia-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/15\/la-rebeldia-juvenil\/","title":{"rendered":"La rebeld\u00eda juvenil"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo presencia con desconcierto el acto de rebeld\u00eda de cinco muchachas norteamericanas \u2013cua\u00adtro de ellas muertas por las balas de la justicia\u2013 que hace pocos a\u00f1os no hac\u00edan presentir que detr\u00e1s de sus holgadas juventudes pudiera esconderse el embri\u00f3n revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De edades similares, nacidas en hogares acomo\u00addados, due\u00f1as de dulces atractivos f\u00edsicos, de perso\u00adnalidades decididas y no solo buenas estudiantes sino adem\u00e1s avanzadas en las disciplinas human\u00eds\u00adticas, su futuro no pod\u00eda mostrarse sino promete\u00addor y envidiable. Todas dejaron en los claustros docentes huellas de poseer condiciones de l\u00edderes por la brillantez de sus inteligencias, por su car\u00e1cter firme y atrayente, y tambi\u00e9n por sus convicciones extremistas que se manifestaban con caracter\u00edsticas que m\u00e1s tarde, por los raros caprichos del desti\u00adno, las llevar\u00edan a hermanarse en los mismos ideales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resultaron matriculadas en el Ej\u00e9rcito Simbion\u00e9s de Liberaci\u00f3n y lo que en principio pudo ser una insegura incursi\u00f3n ideol\u00f3gica, con fondo de aven\u00adtura juvenil, m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en acci\u00f3n beligerante al empu\u00f1ar las armas. Irrumpi\u00f3, de pronto, este comando de cinco bellas mujeres arma\u00addas de metralletas, que asaltaban bancos, que co\u00admet\u00edan secuestros, que sembraban el esc\u00e1ndalo y el p\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca un arma resulta m\u00e1s repulsiva que en las suaves manos de una mujer. Estas manos, en lugar de prodigar el bien y de tejer entre sus dedos las filigranas del amor y de la paz, claudicaron en\u00adtre el fragor de las balas y el estallido del odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 disparaban contra la sociedad? \u00bfPor qu\u00e9 abandonaban su postulado feminista para re\u00adclamar, torpemente, confusas posiciones sociales? \u00bfPor qu\u00e9 romp\u00edan los moldes de su mundo muelle para arremeter contra su propio estamento burgu\u00e9s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Criadas en ambientes pr\u00f3digos pero demasiado libres, un d\u00eda se sintieron hastiadas del lujo y expe\u00adrimentaron vac\u00edo. Las satisfacciones materiales que llegan sin esfuerzo, de manera espont\u00e1nea como en el caso de estas j\u00f3venes, crean desequilibrio emo\u00adcional. Tal la paradoja de estos hogares pr\u00f3speros que cifran su estructura en el solo hecho material y olvidan que la profusi\u00f3n de holganzas y la ausencia de afecto intoxican el esp\u00edritu. No miremos en este cl\u00e1sico ejemplo de rebeld\u00eda denomi\u00adnador diferente al de la desadaptaci\u00f3n de la persona en su medio ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese rechazo de las cosas impuestas hace buscar, como necesidad s\u00edquica, la liberaci\u00f3n. Liberarse en tales condiciones no es otra cosa que romper tradiciones que no alimentan, destruir monoton\u00edas enfermizas, explorar refugios contra la desesperan\u00adza. Prop\u00f3sitos que casi nunca se alcanzan, pues el mal ya va prendido en la conciencia y ha quedado impreso como un sello indeleble, como una cicatriz que no tendr\u00e1 cura por haber sido inoculada en el seno del hogar, ese misterioso \u00e1mbito que plasma o propicia la personalidad, con su secuela de bienan\u00addanzas o de infortunios. Liberarse, en otras pala\u00adbras, es protestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La liberaci\u00f3n significa un grito de angustia en nuestros d\u00edas, una demanda de com\u00adprensi\u00f3n, un esfuerzo para superar estados conflictivos. Por desgracia, los medios a que se acude resul\u00adtan por lo general est\u00e9riles, cuando no da\u00f1inos y contrapuestos, como en el drama norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esa desadaptaci\u00f3n \u2014primer ingrediente para la cat\u00e1strofe\u2014 la persona que crece desambien\u00adtada, por m\u00e1s que nade entre riquezas, es f\u00e1cilmen\u00adte influenciada por peligrosas teor\u00edas que le ofuscan la mente. Y bien pronto caer\u00e1 en las garras de la droga, de la marihuana, del suicidio o de tantos exabruptos de nuestra \u00e9poca. Pretende liberarse sin darse cuenta de que se est\u00e1 traumatizando cada vez m\u00e1s, hasta que se convierte en un irreversible resentido social, capaz de protagonizar episodios como los de estas mujeres que el mundo mira con asombro, y hasta con repulsa, pero no con la necesaria comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Patricia Hearst, la sobreviviente, estar\u00e1 perple\u00adja en su ca\u00f3tico infierno y le pesar\u00e1 el arma en las manos. Escondida en cualquier fr\u00e1gil fortaleza, co\u00admo una delincuente com\u00fan, pensar\u00e1 en sus compa\u00ad\u00f1eras muertas por las balas de la misma sociedad contra la que ellas se rebelaron, y sentir\u00e1 m\u00e1s ren\u00adcor al sobrevivir en un panorama desolado, por m\u00e1s que muy cerca flota su opulento hogar al que no quiere, al que no puede agarrarse, si en \u00e9l no halla\u00adr\u00e1 respuesta a su frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador, <\/em><\/strong>Bogot\u00e1, 29-V-1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El mundo presencia con desconcierto el acto de rebeld\u00eda de cinco muchachas norteamericanas \u2013cua\u00adtro de ellas muertas por las balas de la justicia\u2013 que hace pocos a\u00f1os no hac\u00edan presentir que detr\u00e1s de sus holgadas juventudes pudiera esconderse el embri\u00f3n revolucionario. 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