{"id":2711,"date":"2011-05-15T18:57:05","date_gmt":"2011-05-15T23:57:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2711"},"modified":"2014-04-04T11:09:03","modified_gmt":"2014-04-04T16:09:03","slug":"el-laberinto-de-nixon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/05\/15\/el-laberinto-de-nixon\/","title":{"rendered":"El laberinto de Nixon"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay seres extra\u00f1os, o mejor, privi\u00adlegiados, como el Presidente norteamericano, que nacen predes\u00adtinados para la lucha y di\u00adf\u00edcilmente sucumben ante los embates del adversario, no importa que para mantenerse a flote sea preciso compro\u00admeter el prestigio personal y sacrificar su comodi\u00addad. La mayor caracter\u00edstica de la vi\u00adda p\u00fablica del se\u00f1or Nixon es su temple para superar los escollos que ha tenido que vencer a lo largo de la inconclusa batalla que arranca de los albores de su carrera contra escabrosas acechanzas, en conquista de competi\u00addos esca\u00f1os parlamentarios, hasta su tenaz prop\u00f3sito por alcanzar el primer puesto de la naci\u00f3n, derrotado varias veces en su empe\u00f1o, pero no exte\u00adnuado en la contienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando parec\u00eda seguro el triunfo tras denodadas jornadas, el magnetismo de Kennedy, personaje que como contraposici\u00f3n esgrim\u00eda sus primeras armas, trunc\u00f3 las aspiraciones de Nixon por el m\u00e1s precario margen que registra la historia. Nixon, apabullado y maltrecho, no abandon\u00f3 el escenario y m\u00e1s tarde le mostr\u00f3 al mundo lo que vale una persona convencida de sus ideales. No hay duda de que \u00e9l naci\u00f3 para ser fuerte en la adversidad. Su estoicismo es el arma que no han descubierto sus enemigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en el caso de Kennedy su buena estrella le hizo conquistar los m\u00e1s ambiciosos triunfos y lo colm\u00f3 de gloria, tal parece que el sino de Nixon se ha empe\u00f1ado en voltearle la espalda. Nunca, quiz\u00e1, un presidente norteamericano se hab\u00eda visto tan aco\u00adsado por sucesos menores del aconte\u00adcer dom\u00e9stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de Watergate pesa en tal forma contra el prestigio de la m\u00e1s poderosa naci\u00f3n del mundo, que tiene tambaleando la estabilidad del Gobier\u00adno. Con m\u00e1s suerte de la que acompa\u00ad\u00f1a a Nixon, es posible que Kenne\u00addy habr\u00eda desbaratado sin mucho esfuerzo esa maquinaci\u00f3n. La historia demuestra que el espionaje es tan antiguo como el mundo, y que se trata de un recurso, de una herramienta de los Estados para detectar la presencia de fuerzas o de elementos ex\u00adtra\u00f1os que deben vigilarse para poder gobernar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en la situaci\u00f3n de Nixon, para quien las cosas no nacieron f\u00e1ciles, este acto se torn\u00f3 explosivo y ha tomado tal magnitud, que est\u00e1 a prueba la pro\u00adpia seguridad gubernamental. Se con\u00adcentra el problema en unas cintas mal resguardadas. Los Esta\u00addos est\u00e1n expues\u00adtos a peque\u00f1eces que se agrandan en ocasiones y atentan contra su equili\u00adbrio. Cuando no son unas cintas, pue\u00adde ser un enredo de faldas o la infiltraci\u00f3n de un esp\u00eda en las altas fi\u00adlas de mando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nixon, como veterano luchador, de\u00adfiende su decoro, que es al mismo tiempo el decoro del Gobierno, y se niega a entregar las grabaciones por considerarlas documentos privados del Estado, actitud que para sus opositores resulta f\u00e1cil combustible para propagar suspicacias y atentar contra el prestigio oficial. Nixon demuestra que es hombre de pelea. Pero decaen las accio\u00adnes de su administraci\u00f3n. Proliferan las en\u00adcuestas y las c\u00e1balas. \u00c9l trata de salir del laberinto. Como hom\u00adbre de lucha sabe que su arma oculta es la tenacidad, que ha esgrimido en otras ocasiones y con la que espera triunfar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece un contrasentido que mien\u00adtras el veloz Kissinger soluciona con\u00adflictos en sitios neur\u00e1lgicos para los Es\u00adtados Unidos, su Presidente siga atra\u00adpado en la encrucijada de su propio pa\u00eds. Aunque no es improbable que la destreza pol\u00edtica de Nixon, y sobre to\u00addo su resistencia, terminen ense\u00f1ando que los laberintos son confusos pero tienen salida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 18-VI-1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Hay seres extra\u00f1os, o mejor, privi\u00adlegiados, como el Presidente norteamericano, que nacen predes\u00adtinados para la lucha y di\u00adf\u00edcilmente sucumben ante los embates del adversario, no importa que para mantenerse a flote sea preciso compro\u00admeter el prestigio personal y sacrificar su comodi\u00addad. La mayor caracter\u00edstica de la vi\u00adda p\u00fablica del se\u00f1or Nixon [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[99],"class_list":["post-2711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miradas-al-mundo","tag-miradas-al-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2711"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11413,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2711\/revisions\/11413"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}