{"id":2900,"date":"2011-09-28T12:25:55","date_gmt":"2011-09-28T17:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=2900"},"modified":"2021-01-21T07:52:49","modified_gmt":"2021-01-21T12:52:49","slug":"la-iglesia-del-simbolo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/09\/28\/la-iglesia-del-simbolo\/","title":{"rendered":"La Iglesia del s\u00edmbolo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil comprender en nuestros d\u00edas la fe de los primeros cristianos que, con una sonrisa, se en\u00adcaraban al peligro sin importarles sacrificar la vida en defensa de sus ideales. Con esa llama interna avasallaron al mundo. Quedan hoy, como vestigio de una raza valerosa que hizo tambalear poderosos imperios, las ruinas del Coliseo Romano donde fue\u00adron sacrificados miles de creyentes que pagaban el tributo que le rend\u00edan a su Dios. Penetraban al imponente y temible escenario en huestes ordenadas, con el pecho listo para el sacrificio y un c\u00e1ntico en los labios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proliferaban en el mundo las llamadas religio\u00adnes paganas, que no adoraban al Dios de la Biblia, sino que cada una ten\u00eda su propia divinidad, cuando apareci\u00f3 la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Resulta sorprendente el surgimiento de esta iglesia que nac\u00eda de la nada y que no lleg\u00f3 a significar siquiera un temor para los otros cultos, numerosos y fuertes, que se dispu\u00adtaban la supremac\u00eda de aquellos tiempos, si bien entre ellos mismos no se observaban grandes dife\u00adrencias de principios, toler\u00e1ndose inclusive la co\u00adexistencia de templos y de dioses que se erig\u00edan en Atenas o en Roma sin ninguna restricci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el correr de los d\u00edas se impondr\u00edan las doc\u00adtrinas de los seguidores de Jes\u00fas de Nazaret. Las gentes que cre\u00edan en ellas eran cada vez m\u00e1s nutri\u00addas, y eran toleradas, hasta que tiranos como Cal\u00edgula, temibles por su furia, se sorprendieron con la presencia de estos sencillos hombres, y arremetie\u00adron contra ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva religi\u00f3n se apartaba de la esencia materialista que era el signo de la \u00e9poca, para proclamar la parte espiritual del ser y la creen\u00adcia de un solo Dios verdadero. Los dem\u00e1s no pasa\u00adban de ser \u00eddolos de barro. Aventurado empe\u00f1o el de estos hombres que se resist\u00edan a reconocer deidades tan afianzadas como la de Zeus, el padre de los dioses, seg\u00fan la mitolog\u00eda griega, o la de Apolo, en cuyos altares se depositaban ofrendas para pro\u00adtegerse contra las desgracias y salvar el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos hablaban en voz baja de un ju\u00add\u00edo que hac\u00eda milagros. Se levantaba, en la sombra de las cuevas, una iglesia silenciosa que consegu\u00eda m\u00e1s adeptos con la palabra convin\u00adcente y el adem\u00e1n humilde. Las otras religiones, caracterizadas por la violencia, por la bizarr\u00eda de las espadas y por el \u00edmpetu de las guerras, no cre\u00adyeron que la secta que entonaba c\u00e1n\u00adticos en las catacumbas y dibujaba fr\u00e1giles fi\u00adguras como la de una paloma o un pavo, s\u00edmbolos de la paz y de la eternidad, pudiera competir con la bravura de los armamentos y la fastuosidad de otros dioses. Las ense\u00f1anzas del jud\u00edo de Nazaret se tomaban m\u00e1s como supersticiones, con un fondo de locura, que como un credo que pudiera merecer cuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero poco a poco la nueva agrupaci\u00f3n se convir\u00adti\u00f3 en un reto. Era una amenaza que conspiraba contra el poder p\u00fablico. Con asombro se ve\u00eda que valientes soldados dejaban sus armas para seguir a un menudo hombre que enardec\u00eda multitudes sin m\u00e1s herramienta que la palabra inspirada, y la fe por un imperio que se pregonaba superior al de los \u00eddolos paganos. Llegaron las persecucio\u00adnes, con todos los horrores de una \u00e9poca desencade\u00adnada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, a trav\u00e9s de los siglos, ha pasado por grandes crisis, tras de los actos heroicos que dieron comienzo al cristianismo. A m\u00e1s de no comprensi\u00adble por completo el valor de los primeros cristianos, se mira hoy su temple como algo ins\u00f3lito en medio del mundo desenfrenado en que tuvieron que luchar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda aparecieron dos Iglesias cristianas, que si\u00adguen subsistiendo: la occidental, con sede en Roma, y la oriental, en Constantinopla. Esta \u00faltima, conocida como la ortodoxa griega, mantiene un gran \u00e1mbito de poder civil y no reconoce la autoridad del Papa como jefe de la cristiandad, no obstante que una y otra difieren muy poco en sus creencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde se suscitar\u00eda una aguda divisi\u00f3n en\u00adtre pont\u00edfices y emperadores romanos, en disputa del poder civil, hasta protocolizarse la separaci\u00f3n entre el este y el oeste, con divergencias posteriores que desembocar\u00edan en el \u00abGran Cisma\u00bb que parti\u00f3 la armon\u00eda. Los Papas de Roma se han sucedido con pocas disensiones, si bien no han faltado en el seno de la Iglesia momentos dif\u00edciles que han hecho zozobrar los fundamentos de los pri\u00admitivos cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No han estado ausentes, como en todo poder material (y recu\u00e9rdese que la Iglesia lleg\u00f3 a ser muy rica), las ambiciones de prelados con af\u00e1n de comodidades. Cl\u00e9rigos sueltos se preocupaban m\u00e1s por las cosas materiales que por las cru\u00adzadas de la fe. Se olvidaban los votos de pobreza, castidad y obediencia, y se daba rienda libre a inde\u00adbidos apetitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ha llegado la Iglesia, entre grandezas y con las debilidades del hombre, a este siglo veinte. Ha estado sometida a la prueba de los tiempos, a los conflictos de las generaciones, a la metamorfosis de las costumbres. Pero no obstante los grandes temporales, sigue flotando esta barca que empujaron aquellos sencillos y valientes hom\u00adbres que, con una sonrisa en los labios, se enfrentaban a las fieras. La fe, con todo, no es la misma, y se ha debilitado en grado sumo. No se concebir\u00edan, en nuestros tiempos, ni las catacumbas ni el circo romano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia afronta tiempos duros. Se debaten controvertidos temas sociales y complejas cuestio\u00adnes religiosas que golpean en la conciencia de los pueblos. Hay deserciones eclesi\u00e1sticas, unas por ve\u00adleidad, otras por convicci\u00f3n, otras por incertidumbre. El Papa amonesta a los jesuitas. Esta comu\u00adnidad, que contaba con un enorme ej\u00e9rcito de segui\u00addores, ve disminuidas las vocaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Problemas como el de los anticonceptivos y el aborto son verda\u00adderos enigmas para la conciencia. La gente se mue\u00adve entre la duda y la angustia y no siempre recibe la orientaci\u00f3n que busca y necesita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis no solo es para la Iglesia Cat\u00f3lica. Es la distor\u00adsi\u00f3n de los valores morales. Y la Iglesia, en medio de esta marejada, procura no irse a pique. Hay sacerdotes de avanzada que entienden el cambio e interpretan los documentos conciliares, y otros an\u00addan desactualizados. Es la hora del choque, de la sorpresa espiritual. Hoy un serm\u00f3n empalagoso no se resiste. Los fieles siguen a los sacerdotes moder\u00adnos y buscan flexibilidad y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Se ve renacer, sin duda con esfuerzo, para po\u00adder contemporizar con esta \u00e9poca de evoluci\u00f3n, una Iglesia moderna. Parece que el reto que se les present\u00f3 a los primitivos cristianos no difiere mucho con el que ofrecen nuestros d\u00edas. El mundo \u2014y esto es incuestionable\u2014, por m\u00e1s que nade entre la fri\u00advolidad, no podr\u00e1 sostenerse sin la fe de aquellos hombres. Es preciso mirar m\u00e1s que a la Iglesia del ajuste, a la Iglesia del s\u00edmbolo, a la que preserva la fe y la esperanza entre las vicisitudes de este mundo ca\u00f3tico que necesita de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"left\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La Patria,<\/em> <\/strong>Manizales, 6-V-1975.<br \/>\n<em><strong>El Espectador,\u00a0<\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 14-VII, 1986.<br \/>\n<em><strong>Aristos Internacional,\u00a0<\/strong><\/em>n.\u00b0 39, Alicante, Espa\u00f1a, enero\/2021.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios<br \/>\n<\/strong>(enero de 2021)<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema muy bien manejado. Hay tantas religiones hoy en d\u00eda, cuando se comercia con la fe de la gente, que se han convertido en vil negocio y los adeptos parecen borregos en busca de que alguien ajeno a ellos mismos les garantice la paz espiritual. <strong>In\u00e9s Blanco, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia nos muestra esa b\u00fasqueda permanente del hombre por la espiritualidad en esa iglesia que es la que cada uno tiene como centro, y que muchas veces defrauda, no la instituci\u00f3n como tal, sino quienes la dirigen y tienen fallas como humanos que son. Como cat\u00f3lica defiendo mi Iglesia, ese templo que nos congrega a orar. Encuentro en ella paz, y me hace mucha falta en esta pandemia el poder frecuentarla. He tenido que centrarme en mi coraz\u00f3n, donde se encuentra esa paz que buscamos, \u201cla Iglesia s\u00edmbolo\u201d. <strong>Liliana P\u00e1ez Silva, <\/strong>Bogot\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para m\u00ed la causa, como lo anotas, es la p\u00e9rdida de valores. Y ser\u00eda m\u00e1s radical: priman los antivalores, imperan la soberbia, la riqueza, el poder a toda costa, la degradaci\u00f3n moral. No existe la \u00e9tica como rectora de la moral, no hay honradez, honestidad, rectitud. La palabra sagrada de otros tiempos ya no existe: hoy imperan el oportunismo, el protagonismo, la violencia, las guerras. Desapareci\u00f3 el amor. El mensaje de Jes\u00fas de Galilea \u2013\u00bbAmaos los unos a los otros\u00bb\u2013 parece que se entiende como \u201cArmaos los unos contra los otros\u201d, como muy bien lo sosten\u00eda Cantinflas en su pel\u00edcula <em>Se\u00f1or Embajador.<\/em> Y lo m\u00e1s triste de reconocer es que algunos de esos valores se han extinguido en el seno de la Iglesia. <strong>Humberto Escobar Molano, <\/strong>Villa de Leiva. <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Es dif\u00edcil comprender en nuestros d\u00edas la fe de los primeros cristianos que, con una sonrisa, se en\u00adcaraban al peligro sin importarles sacrificar la vida en defensa de sus ideales. Con esa llama interna avasallaron al mundo. 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