{"id":3070,"date":"2011-10-02T12:02:40","date_gmt":"2011-10-02T17:02:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3070"},"modified":"2014-06-12T19:00:25","modified_gmt":"2014-06-13T00:00:25","slug":"los-apuros-de-un-frac","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/los-apuros-de-un-frac\/","title":{"rendered":"Los apuros de un frac"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Cuento de <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que me veo con mi parienta Susana, me reprocha el no haber escrito la cr\u00f3nica sobre el matrimo\u00adnio de mi primo Jairo, acontecimiento matizado con tan\u00adtas peripecias como para que un Esquilo o un S\u00f3focles, tan diestros para satirizar los aconteceres m\u00e1s trivia\u00adles, hubieran montado una de sus tragicomedias. No ceso de explicarle que de pronto termino cometiendo imperdonables payasadas, pero a mi parienta se le ha metido en la cabeza que poseo habilidad para reproducir ese tropel de peque\u00f1os sucesos y sacarles chispa, como si fuera lo mismo ridiculizar en familia, con el ingenio que ella s\u00ed posee, los apuros de una pareja el d\u00eda de su sagrado sacrificio, que trasladarlos a unas cuartillas sin que pierdan autenticidad. La disposici\u00f3n para este tra\u00adbajo la atribuye a otras p\u00e1ginas que han merecido la exaltaci\u00f3n period\u00edstica, y por m\u00e1s que he protestado con sobradas razones, no ha sido posible que comprenda que la vena en la literatura, si est\u00e1 destemplada, es un es\u00adp\u00edritu travieso que puede aporrearnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jairo, mi ilustre primo, sabr\u00e1 perdonar que toque cier\u00adtas intimidades, que por otra parte habr\u00e1n de ser apenas las m\u00e1s rese\u00f1ables, pues hay otras de imposible acceso, y \u00e9l bien entiende por el pre\u00e1mbulo que, si corro el ries\u00adgo, es porque no he soportado m\u00e1s la cantaleta de la t\u00eda Susana, sobre todo despu\u00e9s de la \u00faltima entrevista en Bogot\u00e1, cuando me estimul\u00f3 con una noche de whisky, de serenateros y de exquisitas viandas, a cambio de que me torture los sesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, en la imprescindible vanidad con que toda dama concurre a un matrimonio elegante, desear\u00eda que de una vez la pusiera estrenando estola al lado de su no menos peripuesto marido, en la primera fila de la capilla, y que despu\u00e9s la llevara a reventar presencia en los salones del Club Manizales. Las cosas, sin embargo, deben tener comienzo, y si ya estoy metido en los palos, es preciso que sea honesto con los detalles, para no prescindir de las infidencias, que son el ingrediente picaresco que de\u00adsea ocultarse en esta clase de afanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna indiscre\u00adci\u00f3n cometer\u00e9 si digo que mi querida familia, con Jairo a la cabeza, ven\u00eda repicando desde meses atr\u00e1s para que nuestra llegada a Manizales fuera ruidosa a fin de im\u00adpresionar a Mar\u00eda del Pilar, a quien no conoc\u00edamos, por m\u00e1s que el novio nos la ven\u00eda pintando en cinemascope, como quien dice, de cuerpo entero. Desubicado estar\u00eda el novio que no pueda describir a su prometida de cuerpo entero, y en esto Jairo result\u00f3 excelente traductor de los atributos de Mar\u00eda del Pilar, y acaso s\u00f3lo se equivoc\u00f3 en cinco kilos menos, que bondadosamente atribuimos a las angustias prenupciales, pero que recobr\u00f3 con renova\u00addos br\u00edos a solo sesenta d\u00edas de agotada la luna de miel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada de extra\u00f1o tiene que las dos familias no hubie\u00adran de antemano estrechado el v\u00ednculo que se les ven\u00eda encima, si al novio le hab\u00eda dado por ser andariego, has\u00adta terminar proclamando su independencia en las cum\u00adbres manizalitas, muy lejos de los solares boyacenses. El encuentro, en v\u00edsperas tan ceremoniosas, necesariamente ten\u00eda que desarrollarse con nerviosismo, no s\u00f3lo para el s\u00e9quito que ven\u00eda engros\u00e1ndose desde Tunja, Bogot\u00e1 y Armenia, sino tambi\u00e9n para el hogar que esperaba impaciente la fusi\u00f3n en Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegaron las venias, los apretones de mano, las sonri\u00adsas fingidas, los \u00f3sculos desabridos y todo ese prurito de nader\u00edas que se expresan en semejantes ocasiones. \u00a1Qu\u00e9 refinamientos, qu\u00e9 composturas, y cu\u00e1nto protocolo empalagoso! En pocas circunstancias como en estas presen\u00adtaciones afanosas se irrita tanto la naturalidad. Pero to\u00addo es asunto de entrar en calor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 por qu\u00e9, cuando el mundo tiende a descompli\u00adcarse, a mi primo Jairo se le ocurri\u00f3 enredarse, y de paso ponernos a todos en tensi\u00f3n. En las alcobas del hotel comenz\u00f3 de pronto a desenrollar el bendito frac \u2014he\u00adrencia de su abuelo\u2014, que manten\u00eda alcanforado en el fondo de la maleta. La prenda, verdadera reliquia que hubieran envidiado los lores del siglo pasado, con to\u00addas sus arandelas, fue apareciendo a nuestros ojos como una visi\u00f3n de \u00e9pocas a\u00f1ejas, y a pesar de la protesta ge\u00adneral en dos minutos se disfraz\u00f3 con desconcertante des\u00adenvoltura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jairo tiene la ventaja de haber nacido con garbo y de poseer adem\u00e1s garra para empresa tan teme\u00adraria. Pero a \u00faltima hora, cuando ya estaban repicando las campanas de la iglesia, ca\u00edmos en la cuenta de que la plancha era indispensable, y como no pod\u00eda perderse tiempo, el novio debi\u00f3 someterse a que el planchado se hiciera sobre su propio cuerpo reci\u00e9n aromatizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed comenz\u00f3 el diablo a jugarnos sucio. La abotonadura de la camisa le hab\u00eda quedado saltada, error que hubiera podido corregirse con rapidez si todas las manos de las damas no se lanzan a localizar el descuadre. Por fin, despu\u00e9s de media hora, qued\u00f3 solucionado el proble\u00adma, aunque el novio hab\u00eda sido manoseado con rudeza, como si no estuviera reservado para fines m\u00e1s nobles. El cuello se le salt\u00f3 de repente, porque tampoco le hab\u00eda encajado. Las mujeres tienen dedos muy delicados para superar tales emergencias, pero como en estos atropellos todas quieren intervenir a la vez, por poco asfixian antes de tiempo al nuevo m\u00e1rtir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las opiniones se dividieron, pues mientras el novio se sent\u00eda a gusto con el cuello estirado, a alguien se le ocurri\u00f3 comentar que en las pel\u00edculas de anta\u00f1o lo hab\u00eda visto en sentido contrario, como alas en reposo. El novio, que lanzaba chispas por todos los poros, tuvo que resolver la controversia echando a correr y dejando abandonada la comitiva. Pero luego lo encontramos en el ascensor, que \u00e9l hab\u00eda despachado hacia arriba en medio de la ofuscaci\u00f3n, con los pelos de punta, ante la parsimonia con que el aparato descend\u00eda ahora a paso de tortuga, porque, para colmo de infortunios, la luz se encend\u00eda y se apagaba como si estuviera coque\u00adteando con nuestros tropiezos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era, en efecto, mala jugada del destino presentar\u00adse el novio con tanto retardo. Mar\u00eda del Pilar, entre tanto, se sent\u00eda burlada, y entre sollozo y sollozo se le hab\u00eda desdibujado el maquillaje, aunque, como mujer previsiva, no se hab\u00eda olvidado de los accesorios para cu\u00adbrir cualquier contratiempo. El autom\u00f3vil nupcial la pa\u00adseaba de un sitio a otro por los alrededores de la iglesia colmada de invitados y de curiosos, esperando que alguno de los informantes apostados en lugares estrat\u00e9gicos lanzara el grito de victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ascensor nos dej\u00f3 en la calle y el viento fr\u00edo de Manizales hizo bajar la temperatura general, pero tambi\u00e9n le record\u00f3 al padre del novio, miope de remate, que los anteojos se le hab\u00edan quedado sobre la mesa de noche. Como la situaci\u00f3n no daba para m\u00e1s, nos desbandamos, unos detr\u00e1s del padre en tinieblas, que prefiri\u00f3 subir a zancadas los cinco pisos del hotel ante un nuevo apag\u00f3n, y otros con el novio enfurecido que renegaba sin compa\u00adsi\u00f3n del matrimonio, antes de tiempo, y que hubiera echado pie atr\u00e1s si no lo empujamos cuesta arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las ventajas de Manizales, para esta clase de percan\u00adces, es que sus calles empinadas propician la renuncia de una boda, y por poco sucede as\u00ed, ya que el veh\u00edculo, que no estaba tan caliente como sus ocupantes, se descolgaba una y otra vez desde la mitad de la cuadra, has\u00adta que alg\u00fan combustible que conven\u00eda le inyect\u00f3 las calor\u00edas necesarias para no volver a retroceder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jairo ha sabido siempre orientarse y nos hab\u00eda indi\u00adcado, como se\u00f1a inequ\u00edvoca para llegar a la capilla, la de un Cristo con los brazos en alto, por donde deb\u00edamos desviar, pero nos tropezamos con un Sagrado Coraz\u00f3n con las manos cruzadas sobre el pecho, y por all\u00e1 nos enrutamos, sin reparar en actitudes beat\u00edficas que la impaciencia mal pod\u00eda dejar distinguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avanzando y retrocediendo, preguntando y maldicien\u00addo \u2014fea palabra para una noble acci\u00f3n, pero aut\u00e9ntica\u2014, llegamos a nuestro destino, o mejor, al destino de Jairo y Mar\u00eda del Pilar \u2014\u00a1hermoso nombre!\u2014 y penetramos con penachos a la capillita que casi se nos borra del ma\u00adpa, en medio de la multitud rumorosa que a lo mejor lleg\u00f3 a pensar que el novio se hab\u00eda corrido, desconoce\u00addora de que mi primo Jairo es tan echado para adelante como la propia raza paisa a la que iba a unir su apellido, y ajena a las travesuras de un frac que por poco hace malograr un matrimonio que ya lleva cuatro a\u00f1os de bienandanzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 25-V-1975.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuento de Gustavo P\u00e1ez Escobar Cada vez que me veo con mi parienta Susana, me reprocha el no haber escrito la cr\u00f3nica sobre el matrimo\u00adnio de mi primo Jairo, acontecimiento matizado con tan\u00adtas peripecias como para que un Esquilo o un S\u00f3focles, tan diestros para satirizar los aconteceres m\u00e1s trivia\u00adles, hubieran montado una de sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[82],"class_list":["post-3070","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuento","tag-cuento"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3070"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13281,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3070\/revisions\/13281"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}