{"id":3280,"date":"2011-10-02T16:45:36","date_gmt":"2011-10-02T21:45:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3280"},"modified":"2014-04-07T10:40:19","modified_gmt":"2014-04-07T15:40:19","slug":"la-usura-cancer-social","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/la-usura-cancer-social\/","title":{"rendered":"La usura, c\u00e1ncer social"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nadie es secreto que una de las actividades m\u00e1s estimuladas por los problemas econ\u00f3micos es la del pres\u00adtamista particular. Conforme sea m\u00e1s escaso el dinero en sus fuentes norma\u00adles de abastecimiento, que son los bancos, es natural que el agio adquiere mayores proporciones. Esta actividad, te\u00f3rica\u00admente condenada por la ley y flagrante a pesar de ella, est\u00e1 haciendo su agosto ante las necesidades cada vez m\u00e1s apremiantes del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un c\u00e1ncer protuberante que car\u00adcome el bienestar colectivo y ame\u00adnaza con cercenar la tran\u00adquilidad de la familia. En el pa\u00eds hace carrera una tendencia en extremo ma\u00adligna: la de darle categor\u00eda, encubri\u00e9n\u00addolo y estimul\u00e1ndolo, al usurero. Por l\u00f3gica, este es m\u00e1s solicitado y se vuel\u00adve m\u00e1s importante en la medida en que el dinero se limite en los bancos. Hoy el inter\u00e9s de la plata no lo imponen, por desgracia, los bancos. Es el agiotis\u00adta el que fija las tasas m\u00e1s abusivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grandes capitales se amasan a la sombra, sin ning\u00fan esfuerzo ni escr\u00fa\u00adpulo, a merced de la penuria ajena. Y, lo que es peor, sin que se ejerzan me\u00addidas para contrarrestar tan monstruo\u00adso atentado. Si la usura est\u00e1 conde\u00adnada por la ley, esto es apenas un sofis\u00adma, pues no se ven los mecanismos apropiados para atacar este flagelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El usurero trabaja en la penumbra protegido por la discreci\u00f3n de su clien\u00adtela. Se dice que quien cae por primera vez en manos de un agiotista est\u00e1 condenado a la muerte civil, si no a la f\u00ed\u00adsica. Cada vez se hunde m\u00e1s y m\u00e1s, con\u00adforme acosen las necesidades y se pulvericen las entradas, hasta que llegar\u00e1 el ep\u00edlogo inevitable: la quiebra, la tragedia, la disoluci\u00f3n social. Este en\u00adriquecimiento f\u00e1cil no solo es uno de los m\u00e1s aberrantes delitos contra la dignidad del hombre, sino que se con\u00advierte en un descarado latrocinio p\u00fa\u00adblico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas de las quiebras del pa\u00eds, peque\u00f1as y grandes, tienen su causa en el inter\u00e9s usurero. El industrial en tran\u00adce de quiebra nunca lo cuenta: se desacredita, y m\u00e1s r\u00e1pido llegar\u00eda al fra\u00adcaso. El comerciante, que espera recuperarse pronto trasladando el mayor inter\u00e9s a los art\u00edculos, se descapitaliza insensiblemente. El empleado com\u00fan, a quien poco importan las matem\u00e1ticas, no se fija, hasta que llega el desespero, que en pocos meses habr\u00e1 pagado en intereses lo recibido en pr\u00e9stamos. Y todos callan. Es la ley del silencio que prescribe la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo habr\u00e1 manera de castigar a es\u00adtos pulpos conocidos como agiotistas que viven a expensas del pr\u00f3jimo? \u00bfCu\u00e1ndo volver\u00e1 a ser la banca la re\u00adguladora del dinero? Hoy por hoy las tasas de inter\u00e9s registran, por dentro y por fuera de la banca, con grav\u00edsimas repercusiones para la econom\u00eda del pa\u00eds \u2014la carest\u00eda de la vida, una de ellas\u2014, la m\u00e1s ca\u00f3tica anarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no tan solo es usurero el que presta dinero caro. Tambi\u00e9n lo es quien re\u00adduce el tama\u00f1o del pan; quien esconde las mercanc\u00edas; quien especula. Lo es el tendero, y el distribuidor mayorista, y el acaparador al detal. Se dice que en la Edad Media un rey hizo prisionero a un op\u00edparo prestamista y para castigar\u00adle sus fechor\u00edas orden\u00f3 que le sacaran un diente por d\u00eda. \u00bfNo ser\u00eda posible extraerles a las sanguijuelas nuestras los dientes y algo m\u00e1s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La Patria,<\/em> <\/strong>Manizales, 16-IX-1976.<br \/>\n<strong><em>Revista Bancos y Bancarios,<\/em> <\/strong>Bogot\u00e1, agosto-octubre\/1976.<strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Para nadie es secreto que una de las actividades m\u00e1s estimuladas por los problemas econ\u00f3micos es la del pres\u00adtamista particular. Conforme sea m\u00e1s escaso el dinero en sus fuentes norma\u00adles de abastecimiento, que son los bancos, es natural que el agio adquiere mayores proporciones. 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