{"id":3387,"date":"2011-10-02T22:15:19","date_gmt":"2011-10-03T03:15:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3387"},"modified":"2014-03-24T07:42:10","modified_gmt":"2014-03-24T12:42:10","slug":"calarca-ladrillos-de-cultura","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/calarca-ladrillos-de-cultura\/","title":{"rendered":"Calarc\u00e1: ladrillos de cultura"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calarc\u00e1, ciudad apacible y se\u00f1orial, tierra de poetas y escritores, se da el lujo de inaugurar una de las mejores casas de cultura del pa\u00eds. La afirmaci\u00f3n no es exagerada. Para llegar a tal convencimiento es nece\u00adsario conocer esta obra que silencio\u00adsamente fue levant\u00e1ndose gracias al af\u00e1n de una dama, hoy Gobernadora del departamento, que se propuso convertir en cultura los pe\u00adsos que como parlamentaria le en\u00adtregaba el presupuesto de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demostraci\u00f3n palmaria del significado de las obras calladas, las que se trabajan sin los pregones de la publicidad y logran imponer\u00adse cuando existe suficiente vo\u00adcaci\u00f3n de servicio. Es, adem\u00e1s, un reto que se ofrece ante el pa\u00eds para que los parlamentarios, que no siempre saben dirigir los recursos del presupuesto, muestren hechos reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de las obras no est\u00e1 en sus primeras piedras. De pri\u00admeras piedras est\u00e1 sembrado el inmenso cementerio de \u00absinfo\u00adn\u00edas inconclusas\u00bb, que ha bautizado el peri\u00f3dico <em>El Espectador<\/em>, y que se encuentran diseminadas en todo el territorio como vacuos homenajes a la vanidad del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pol\u00ed\u00adtico, sobre todo, que es dado a alar\u00addes improductivos, se empe\u00f1a en proyectos caducos, sin l\u00f3gica ni planeaci\u00f3n, que se dejan abandonados en mitad del camino y no logran impresionar a sus seguidores. Una de las mayores sangr\u00edas de los presupuestos \u2014ll\u00e1mense nacional, departamental o municipal\u2014 se ex\u00adplica en tanto af\u00e1n publicitario que se consume en proyectos que no cuentan ni con recursos suficientes ni con sentido alguno de fomento regional ni de bienestar social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Admira, por eso, ver terminada esta mansi\u00f3n de la cultura que ha sido construida, paso a paso y esfuerzo tras esfuerzo, por la in\u00adtr\u00e9pida voluntad de do\u00f1a Lucelly Garc\u00eda de Montoya. Cuando sus coterr\u00e1neos y seguidores no en\u00adtend\u00edan del todo el significado del proyecto y acaso dudaban que lle\u00adgara a su terminaci\u00f3n, la din\u00e1mica parlamentaria del Quind\u00edo rebuscaba partidas para continuar adelante en su programa de mostrar alg\u00fan d\u00eda el fruto de su constancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se inaugura esta sede de la cul\u00adtura con la presencia del se\u00f1or Pre\u00adsidente de la Rep\u00fablica. Justo es que se pondere, en toda su elocuencia, el sentido de estos esfuerzos que supieron dirigirse con prudencia, transitando por entre dificultades e incomprensiones, pero a todo momento con la mira puesta en su completa ejecuci\u00f3n. El pueblo deber\u00eda reclamar a sus caudillos el que no sean capaces de realizar los proyectos ofrecidos en v\u00edsperas electorales, o dentro de circunstan\u00adciales compromisos, cuando es ma\u00adyor el af\u00e1n de impresionar que real el prop\u00f3sito de servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En meses anteriores, cuando so\u00adbre el tapete de las discusiones se enjuiciaba el despilfarro de los auxi\u00adlios parlamentarios, la Casa de Cultura de Calarc\u00e1 no qued\u00f3 exclui\u00adda de sospechas y fue as\u00ed como se inventari\u00f3 la inversi\u00f3n realizada, para concluir que la obra val\u00eda m\u00e1s de lo que hab\u00eda recibido en partidas pre\u00adsupuestales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mole, que todos los d\u00edas se impon\u00eda sobre la pac\u00edfica villa, no se detuvo, y hoy, al concluirse, se le entrega a Calarc\u00e1 no solo un hecho material, valorado en cerca de $12 millones, seg\u00fan los entendidos, sino sobre todo la de\u00admostraci\u00f3n de lo que rinde el dine\u00adro trabajado sensatamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras humanas se distinguen mejor a distancia. Quiz\u00e1 el momen\u00adto no sea el m\u00e1s indicado para que se dispense a la se\u00f1ora Gobernadora el reconocimiento a que se ha he\u00adcho acreedora. Con el correr de los d\u00edas podr\u00e1 distinguirse mejor cu\u00e1nto representa su tes\u00f3n. Ah\u00ed queda, cla\u00advado en el coraz\u00f3n de su tierra, el testimonio de largas jornadas de tra\u00adbajo. Es un monumento a la perse\u00adverancia y a la vocaci\u00f3n de servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fortalece el \u00e1nimo, en tiempos domina\u00addos por la superficialidad, hallar personas que se preocupan por la cultura. Cuando el ladrillo y el cemento consiguen estructurar tales dimensio\u00adnes, es preciso admitir que no todo es despilfarro. La moneda de los auxilios tambi\u00e9n construye hechos positivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 29-I-1977.<br \/>\n<em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 30-I-1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Calarc\u00e1, ciudad apacible y se\u00f1orial, tierra de poetas y escritores, se da el lujo de inaugurar una de las mejores casas de cultura del pa\u00eds. La afirmaci\u00f3n no es exagerada. 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