{"id":3440,"date":"2011-10-02T23:51:28","date_gmt":"2011-10-03T04:51:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3440"},"modified":"2014-04-14T16:18:49","modified_gmt":"2014-04-14T21:18:49","slug":"entre-cafetales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/02\/entre-cafetales\/","title":{"rendered":"Entre cafetales"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds viene mirando al Quind\u00edo como una regi\u00f3n privilegiada. Y en verdad que lo es. La fertilidad de sus suelos, su envidiable posici\u00f3n geogr\u00e1fica, la delicia de su clima, la hospitalidad de su gente son circunstancias que se suman para convertir a esta parcela en uno de los lugares m\u00e1s gratos de Colombia. El turista, acostumbrado a recorrer senderos inh\u00f3spitos por la abrupta geograf\u00eda del pa\u00eds, encontrar\u00e1 siempre en el Quind\u00edo, y particularmente en Armenia, un remanso que lo alberga, lo tonifica y lo invita a respirar los aires de sus cafetales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respirar los aires cafeteros es lo mismo que vivir la amistad de unos predios generosos tanto para impulsar la econom\u00eda de la patria como para estrechar los lazos de la confraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bonanza cafetera resuena por todos los \u00e1mbitos como un hada misteriosa que reparte prosperidad bajo el soplo de los cafetales. El pa\u00eds se acostumbr\u00f3 a considerar como ricas las zonas movidas por el caf\u00e9. Existe la sensaci\u00f3n de que el Quind\u00edo es un emporio de riqueza, de bienestar social. Una regi\u00f3n sin problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente de otras latitudes mira con respeto y hasta con envidia la suerte de los departamentos cafeteros, creyendo o sospechando que la buena estrella del caf\u00e9 es suficiente para remediar todos los problemas. La realidad, con todo, es bien distinta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Quind\u00edo es cafetero por excelencia. Es una econom\u00eda c\u00edclica administrada por la suerte de los cafetales, que determinan, en tiempos de cosecha, un relativo bienestar, y que originan largos per\u00edodos de receso econ\u00f3mico durante los intervalos. Es mayor la \u00e9poca de la improductividad que la del auge agr\u00edcola. Aqu\u00ed no entran en conside\u00adraci\u00f3n los reveses del grano, que tantos dolores de cabeza han tra\u00eddo a los caficultores y que en el gobierno del presidente\u00a0 Pastrana mantuvieron paralizado al Quind\u00edo por espacio de dos a\u00f1os en raz\u00f3n de una desaforada \u00e9poca de lluvias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concepto de industria ha encontrado poco arraigo en la gente quindiana. Ante el bombo de la bonanza cafetera es dif\u00edcil que pueda cambiarse de un mo\u00admento a otro la mentalidad de una generaci\u00f3n que con\u00adsidera insustituible el grano milagroso. Pero el Quind\u00edo necesita indus\u00adtrializarse. Sitio ideal para crear industrias, est\u00e1 desa\u00adprovechando especiales condiciones para impulsar, al lado del caf\u00e9, un desarrollo mucho m\u00e1s arm\u00f3\u00adnico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen una industria incipiente y un comercio mejor encaminado, pero son actividades que sopor\u00adtan las inclemencias de los in\u00adtervalos previos a la recolec\u00adci\u00f3n de las cosechas. Cuando no hay caf\u00e9, se extiende una merma\u00a0 general de la vida econ\u00f3mica, que no ocurrir\u00eda si existiera una industria fuerte, generadora de mayor estabi\u00adlidad. El caf\u00e9 hace prodigios de seis en seis meses, pero no sostiene un nivel econ\u00f3mico per\u00admanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Digamos, entonces, que nues\u00adtro producto estrella est\u00e1 ca\u00adlumniado. Si tantas divisas le produce el Quind\u00edo a la eco\u00adnom\u00eda del pa\u00eds, no recibe como premio los beneficios que deber\u00edan llegar a ra\u00edz de su aporte sustan\u00adtivo a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya han debido instalarse aqu\u00ed in\u00admensas factor\u00edas para mover el potencial econ\u00f3mico que se est\u00e1 perdiendo por falta de inter\u00e9s. Al\u00a0 Quind\u00edo se le considera rico y sin necesidades. Es, por el contrario, un depar\u00adtamento sujeto a graves coyun\u00adturas, como la de una vida cada vez m\u00e1s cara, falta de empleo estable, corrientes n\u00f3madas de recolectores que deambulan en\u00adtre vicios. Circunstancias todas nacidas al impulso de nuestro destino agr\u00edcola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el caf\u00e9 produce prosperidad, tambi\u00e9n ocasiona malestar social. Tal el problema que debe manejar el Quind\u00edo, regi\u00f3n a la que a veces solo se ve encumbrada sobre el term\u00f3metro de la cotizaci\u00f3n mundial del grano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El programa de obras p\u00fa\u00adblicas de la naci\u00f3n es es\u00adt\u00e9ril en\u00a0 la zona. Esto no obstante la cuantiosa contribuci\u00f3n quindiana a las arcas del tesoro nacional. Ya sabemos que el tramo carreteable de La L\u00ednea acusa in\u00adminentes peligros desde hace largos a\u00f1os. No se ha meditado lo suficiente en esta troncal, la m\u00e1s importante para la eco\u00adnom\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Quind\u00edo, gran productor de divisas, no ha logrado que se pavimenten doce kil\u00f3metros que faltan de la v\u00eda Montenegro-Quimbaya, que es clave para la descongesti\u00f3n vial hacia Cartago. Hace veinte a\u00f1os que se trabaja en la carretera Armenia-Zarzal, pro\u00adyecto de enorme importancia para el desarrollo vial. La carretera est\u00e1 trazada, pero falta pavimentarla. La regi\u00f3n viene pidiendo, en todos los tonos y a todos los ministros del ramo, que se concluya esta vieja as\u00adpiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta es inevitable: \u00bfPara qu\u00e9 la bonanza cafetera? Es una inquietud natural y agobiadora. Los cafetales, mientras tanto, reparten amistad y aroma. Bajo la sombra del caf\u00e9 se en\u00adtreteje un c\u00e1lido clima de hermandad. Aqu\u00ed llegan gratos visitantes, venidos incluso de otras zonas cafeteras, quienes saben que estos interrogantes son leg\u00edtimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Armenia, capital del caf\u00e9, se siente complacida con la presencia de los participantes en el \u201cSegundo abierto cafetero de golf\u201d y los acoge con singular aprecio. En estos campos tocados de exuberancia y belleza, es posible meditar, \u00a0entre hoyo y hoyo, en estos temas del diario discurrir que a ellos como a nosotros nos interesan. Sean, por lo dem\u00e1s, bienvenidos a esta tierra siempre abierta a la hospitalidad, que es la suya, como ustedes lo saben.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Quindiano, <\/strong><\/em>Armenia, 15-IV-1977.<br \/>\n<em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 13-VI-1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El pa\u00eds viene mirando al Quind\u00edo como una regi\u00f3n privilegiada. Y en verdad que lo es. 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