{"id":3477,"date":"2011-10-03T09:43:03","date_gmt":"2011-10-03T14:43:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3477"},"modified":"2014-04-14T16:58:33","modified_gmt":"2014-04-14T21:58:33","slug":"atropellos-callejeros","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/03\/atropellos-callejeros\/","title":{"rendered":"Atropellos callejeros"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad se vuelve peligrosa. Existe ahora un exceso de poblaci\u00f3n callejera, a la espera de la cosecha que se anuncia muy abundante. Entre esas corrientes pulula el vicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cada momento se escucha el grito de la dama que fue ultrajada por el demente, o se presencia la carrera del gam\u00edn que acaba de birlar el reloj o la billetera. La polic\u00eda trata, en ocasiones, de capturar al ladronzuelo, pero por lo general este se escapa por entre los nudos de peatones que siguen, con algo de inter\u00e9s y muy poca solidaridad, esta persecuci\u00f3n con ribetes de opereta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto el asaltante queda reducido a la impotencia. Una procesi\u00f3n de curiosos acompa\u00f1a el desfile del polic\u00eda y su presa, pero nadie, a la hora de la verdad, confesar\u00e1 nada. El pillo quedar\u00e1 libre y volver\u00e1 a ejercer su actividad. Si el inspector de polic\u00eda ordena la c\u00e1rcel, esta se niega a recibir al delincuente porque el municipio debe unas cuantas mensualidades alimenticias. Es un lamentable c\u00edrculo vicioso donde el ciudadano es el \u00fanico perjudicado. La comunidad tiene derecho a mayor protecci\u00f3n, pero esta se hace esperar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sitios dominados por el alcohol y la vida libertina, los problemas adquieren mayores proporciones. Ri\u00f1as, ultrajes, forcejeos con la autoridad, disparos, cuchilladas y hasta muertos son el ep\u00edlogo de ciertos excesos et\u00edlicos. La damisela se trenza a cuchillo con su contrincante, por celos incontrolados. Alguna cae en la lucha, a tiempo que la otra pagar\u00e1 larga condena. La pelea entre hombres tiene parecidos contornos. Estos se ofenden por cosas balad\u00edes, y hasta se matan al calor de las copas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hospitales y cl\u00ednicas dan cuenta de esta degradaci\u00f3n. S\u00e1bados y domingos, sobre todo, son d\u00edas de enormes desastres. La ciudad, triste es admitirlo, se\u00a0 ha convertido en una inmensa cantina. No solo hay quema de dinero, de reputaciones y composturas, sino verdaderos holocaustos de la dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se requiere depurar el ambiente. Armenia necesita mayor control de su vida nocturna. Tambi\u00e9n de su vida diurna, que no es ning\u00fan ejemplo. Las cantinas p\u00fablicas, lo mismo que los negocios clandestinos, crecen y se reproducen como la mala hierba. Las zonas negras son enjambres de corrupci\u00f3n y enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuerza p\u00fablica no alcanza para tanta proliferaci\u00f3n del vicio. Los ciudadanos viven alarmados con la ola de inseguridad, atracos e indecencia que se respira por doquier. Radie se explica c\u00f3mo es posible que unos vulgares dementes contin\u00faen cometiendo toda clase de abusos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un cuadro general de peque\u00f1as y grandes afrentas a las buenas maneras y de atropellos a la seguridad personal, que reclama medidas efectivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S<em>atan\u00e1s,<\/em> <\/strong>Armenia, 6-VIII-1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La ciudad se vuelve peligrosa. Existe ahora un exceso de poblaci\u00f3n callejera, a la espera de la cosecha que se anuncia muy abundante. Entre esas corrientes pulula el vicio. 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