{"id":3622,"date":"2011-10-04T17:31:46","date_gmt":"2011-10-04T22:31:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3622"},"modified":"2014-06-01T20:31:14","modified_gmt":"2014-06-02T01:31:14","slug":"una-notaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/una-notaria\/","title":{"rendered":"Una notar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>(<\/strong><strong>de la novela <em>Alborada en penumbra<\/em><\/strong><strong><em>)<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La notar\u00eda, con sus muebles deteriorados por los a\u00f1os, sus empleados adustos y su atm\u00f3sfera de agita\u00adci\u00f3n, es un torbellino humano convulsionado por la voracidad del dinero. Todo en su interior se mueve afanosa y febrilmente. Es f\u00e1brica de negocios. La gen\u00adte entra y sale con precipitaci\u00f3n, se impacienta, son\u00adr\u00ede la satisfacci\u00f3n del triunfo o llora la inclemencia del fracaso. Los papeles esconden no pocas tragedias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La notar\u00eda octava es como todas. Los empleados escudri\u00f1an, revuelven archivos, desconf\u00edan y, finalmen\u00adte, protocolizan, con la oculta presencia del hombre encargado de dar fe p\u00fablica, la voluntad de los tra\u00adtantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ambiente se notaba jadeante y los concurren\u00adtes pretend\u00edan cumplir al mismo tiempo sus cometi\u00addos. Los asientos, arrinconados contra una pared, eran despreciados. La mayor\u00eda estaba de pie, empujando al vecino y presionando, cuando no sobornando, la voluntad del escribiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda esmero para determinadas personas. Aque\u00adlla dama, desde que pis\u00f3 la puerta, fue trasladada de inmediato por la secretaria al despacho del notario, al que se llegaba con dificultad por fr\u00e1gil esca\u00adlera, infranqueable para la mayor\u00eda. La dama luc\u00eda pre\u00adcioso terciopelo estrenado para la ocasi\u00f3n. Su sombre\u00adro, engarzado con piedras relumbrantes y comple\u00admentado por tres plumillas, le imprim\u00edan porte airoso. En su diestra, el menudo bast\u00f3n que desde a\u00f1os atr\u00e1s lo empu\u00f1aba m\u00e1s como s\u00edmbolo de mando que como elemento de apoyo f\u00edsico, separaba los pa\u00adpeles tirados a su paso, que nadie se cuidaba de recoger. Frente a la puerta entreabierta se detuvo un momen\u00adto y, apoyada en el brazo de su acompa\u00f1ante, despej\u00f3 el abra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Me complace verte, Margarita \u2014la salud\u00f3 el notario con efusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tambi\u00e9n celebro el encuentro, mi querido no\u00adtario. Este es Andr\u00e9s, mi yerno, quien hace feliz a mi hija Raquel. Es un distinguido piloto y gran se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Gracias, suegra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 te trae por mi oficina?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Las transacciones. No vendr\u00eda solo por salu\u00addarte \u2014agreg\u00f3 con jactancia\u2014. Y tampoco vengo a confiarte mi testamento. Todav\u00eda me considero vigo\u00adrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No pierdes tu esp\u00edritu festivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pierdo muy pocas veces \u2014corrobor\u00f3 ella con vanidad e iron\u00eda, mirando alternativamente al nota\u00adrio y al yerno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bien lo s\u00e9. Tus propiedades aumentan a ritmo acelerado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Esta vez disminuyen. Estaba en mora de tras\u00adpasar a mis queridos hijos uno de mis bienes. Pronto ser\u00e1n padres y deseo hacerles desde ahora una ofren\u00adda. He decidido que sea suya la casa de la avenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfDe cu\u00e1l avenida? Tienes propiedades en va\u00adrias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1De la avenida 19, hombre! Las otras son de\u00admasiado grandes para el matrimonio, todav\u00eda redu\u00adcido. La que les obsequio es confortable y ser\u00e1 decorada con gusto. Cuando la familia aumente, crecer\u00e1 la mansi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Con suegras como Margarita la vida es gra\u00adta, \u00bfverdad, capit\u00e1n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Exquisita! \u2014palade\u00f3 \u00e9ste, mirando tambi\u00e9n al\u00adternativamente al notario y a la suegra, con vaga son\u00adrisa que se esforzaba por aparentar natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfD\u00f3nde firmo? \u2014concluy\u00f3 Margarita, mos\u00adtr\u00e1ndose cansada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No te preocupes. En una hora tendr\u00e1s en tu casa los papeles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014En una hora, no. Env\u00edalos ma\u00f1ana. Voy en seguida con Andr\u00e9s a recorrer el comercio en busca de muebles y decoradores. No faltar\u00e1 detalle que yo no ponga. La casa se renovar\u00e1. El obsequio debe ser completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con su varita de fantas\u00eda empuj\u00f3 la puerta. Des\u00adcendi\u00f3 por la caduca escalera y abord\u00f3 el coche, es\u00adtacionado frente a su principal bolsa de negocios, la notar\u00eda octava.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9s, dejando escapar un suspiro, prefiri\u00f3 no enredar la mente con ning\u00fan pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El veh\u00edculo sali\u00f3 en persecuci\u00f3n de muebles y decoradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*\u00a0 *\u00a0 *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Margarita, en los caprichos de la vejez, no pens\u00f3 jam\u00e1s que el furtivo amante sacrificaba momentos que le causaban repulsi\u00f3n, solo por mantener llena la billetera. Entre dadivosa y satisfecha, sus bienes comen\u00adzaron a menguar, formando capital aparte en manos del astuto amigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El notario observaba con extra\u00f1eza pero con discreci\u00f3n las continuas transacciones, pero nunca se atre\u00advi\u00f3 a preguntar ni investigar el motivo que debilitaba la fortuna. Primero fue una casa. Aquella vez Horacio ascendi\u00f3 la escalerilla, siguiendo estupefacto, pero con mayor avidez con que lo hab\u00eda hecho otro d\u00eda su rival en el amor, la erguida silueta de su protectora. Era en apariencia una venta com\u00fan, y el notario dio cre\u00addulidad a la presentaci\u00f3n del negocio. Sigui\u00f3 otra residencia. Los a\u00f1os desvanec\u00edan el acopio econ\u00f3mico. Y Margarita, sin inmutarse, alternaba la fuga del capital entre los papeles burs\u00e1tiles y la propiedad ra\u00edz. Disfrutaba de la vida y no le importaba que la ri\u00adqueza menguara, si para retener la felicidad era preciso sacrificar algo de su peculio. Acostumbrada a comprar los antojos de la vida, poca cuenta se daba de la sa\u00adgacidad con que Horacio avanzaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El donju\u00e1n, desvergonzado y recatado al mismo tiempo, forzaba las circunstancias y se adue\u00f1aba de todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 21-XII-1975.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar \u00a0(de la novela Alborada en penumbra) La notar\u00eda, con sus muebles deteriorados por los a\u00f1os, sus empleados adustos y su atm\u00f3sfera de agita\u00adci\u00f3n, es un torbellino humano convulsionado por la voracidad del dinero. Todo en su interior se mueve afanosa y febrilmente. Es f\u00e1brica de negocios. La gen\u00adte entra y sale [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[5],"class_list":["post-3622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-novela-articulos","tag-novela"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3622"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13216,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3622\/revisions\/13216"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}