{"id":3626,"date":"2011-10-04T17:57:27","date_gmt":"2011-10-04T22:57:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3626"},"modified":"2014-06-13T19:36:29","modified_gmt":"2014-06-14T00:36:29","slug":"regla-de-multiplicar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/regla-de-multiplicar\/","title":{"rendered":"Regla de multiplicar"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Cuento de <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>I<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gertrudis, que de soltera fue muy apetecida y que por poco da su brazo a torcer con el gringo del departamento donde trabajaba, personaje grandote, rubio y de ojos azules, termin\u00f3 cas\u00e1ndose con Ismael. A ella le encanta\u00adban los cocteles que ofrec\u00edan en la compa\u00f1\u00eda, y los auto\u00adm\u00f3viles \u00faltimo modelo como los del m\u00edster, y las comidas en el Gran Vatel, con champa\u00f1a y whisky.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Ismaelito, en cambio, la vida le quedaba apretada, entre otras cosas porque s\u00f3lo ganaba $ 1.350 al mes como administrador del almac\u00e9n de sanitarios. Por eso no ten\u00eda autom\u00f3vil \u00faltimo modelo, pero ni siquiera cualquier trasto rodante. Tampoco sab\u00eda de champa\u00f1a ni de whiskys ni de peque\u00ad\u00f1os ni grandes Vateles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, Gertrudis prefiri\u00f3 a Ismael. La decisi\u00f3n, algo dif\u00edcil, se resolvi\u00f3 por un peque\u00f1\u00edsimo detalle, que puede captarse en la charla sostenida con el m\u00edster a las tres de la madrugada en la discoteca, seg\u00fan ella, y en el <em>nigth club<\/em>, seg\u00fan \u00e9l, donde se refugiaban los s\u00e1bados:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfA d\u00f3nde, querer, negrita, que pasemos nuestra luna de miel?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gertrudis sinti\u00f3 un desvanecimiento pero se mantuvo bien agarrada entre las manotas del m\u00edster y ni siquiera se puso colorada, pues la media luz del establecimiento opacaba cualquier rubor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo decirte, negrita, y t\u00fa contestarme, si querer pasar conmigo una sabros\u00edsima, \u00a1c\u00f3mo llamarse!, luna de miel&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ay, William!.. . \u00a1Ay, William!&#8230; \u2014repet\u00eda Gertru\u00addis tartamudeando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQuerer o no querer? \u2014la concret\u00f3 el gringo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1William, por favor! \u00a1Por favor, William! \u00a1Me emo\u00adcionas mucho, much\u00edsimo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se agazap\u00f3 gimoteando entre la musculatura del m\u00edster, que aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para acomodarle uno de esos besos gelatinosos que saben mejor a las tres de la ma\u00f1ana, sobre todo si en el aire ha quedado flotando la propuesta de matrimonio. A Gertrudis no le cost\u00f3 trabajo seguir pegada a los labios del m\u00edster, pero al advertir que \u00e9ste mordisqueaba y mordisqueaba, la ofren\u00adda perdi\u00f3 encanto, y viendo que a\u00fan no hab\u00eda pronunciado las palabras rituales, se desliz\u00f3 inteligente\u00admente y, tomando aliento, exclam\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Contigo hasta la muerte!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Ch\u00e9vere, chever\u00edsimo! \u2014susurr\u00f3 el gringo, se frot\u00f3 las manos como si fuera a sacarles candela y, sin impor\u00adtarle que a\u00fan no estaban en la c\u00e1mara conyugal, levant\u00f3 a Gertrudis y la hizo girar tres veces en el aire hasta que ella tuvo que suplicarle que le permitiera aterrizar, pues la efervescencia et\u00edlica estaba a punto de volverse peligrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo entender, morenita, que podemos hacernos libre\u00admente el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No tan libremente, William.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Explicarme: nos casamos y vamos a Cartagena a hacernos el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014A la luna de miel \u2014corrigi\u00f3 ella, recatada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ser lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pero prefiero a Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Como t\u00fa dispongas, Gertruditas de mi alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y encargaremos muchos beb\u00e9s a la cig\u00fce\u00f1a \u2014se en\u00adtusiasm\u00f3 ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No, morenita. No ser conveniente tener criaturos. Eso llamarse explosi\u00f3n demogr\u00e1fica y representar un pe\u00adligro para el mundo. \u00a1Teguible cosa!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Oh, no! \u2014se afanaba Gertrudis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Oh, yes! \u2014se empe\u00f1aba \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en medio de la euforia termin\u00f3 confes\u00e1ndole que por esas cosas raras de la vida hab\u00eda perdido un test\u00edculo al dispar\u00e1rsele la escopeta en la cacer\u00eda, y hab\u00eda que\u00addado con la cuerda reventada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1P\u00e9sima punter\u00eda! \u2014fue el lac\u00f3nico comentario de Gertrudis, quien se levant\u00f3 exaltada y, terci\u00e1ndose la cartera, se esfum\u00f3 como alma que lleva el diablo, mien\u00adtras el m\u00edster no alcanzaba a distinguir qu\u00e9 ten\u00eda que ver la punter\u00eda con su plan antidemogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ismaelito pose\u00eda, entre muchas cualidades, la perseve\u00adrancia del santo Job y no le importaba resistir inclemen\u00adcias rondando la manzana donde se solazaba la pareja, si present\u00eda que tarde o temprano habr\u00eda de llegarle la oportunidad de vengarse de la gringada. Cuando la puerta se abri\u00f3, Ismael se escondi\u00f3 como tantas otras veces de\u00adtr\u00e1s del poste de la esquina, pero luego estuvo en dos brincos al lado de su amada cuando comprob\u00f3 que el m\u00edster acababa de ser destronado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romper un compromiso para asegurar, acto seguido, otro compromiso, es saber vivir. Gertrudis era afortuna\u00adda, no cabe duda. La ocasi\u00f3n no se festej\u00f3 con champa\u00f1a ni con whisky, sino con aguardiente limpio de ese que quema el est\u00f3mago y entona r\u00e1pido el esp\u00edritu, y no tuvo como escenario el <em>nigth club<\/em> sino el bogotan\u00edsimo rin\u00adc\u00f3n de los serenateros baratos que a las tres de la ma\u00f1ana no tienen otro oficio que bostezar y entretener bo\u00adrrachos. La boda se arm\u00f3 con pasmosa facilidad, pero antes lo someti\u00f3 ella a un test muy discreto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Toda la vida te he esperado&#8230; William era s\u00f3lo una distracci\u00f3n&#8230; Cuando me propuso matrimonio me con\u00advenc\u00ed de que no pod\u00eda vivir sino contigo&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Me abrumas, Gertrudis! \u2014interrumpi\u00f3 Ismael em\u00adpac\u00e1ndose el quinto aguardiente doble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014La emoci\u00f3n es m\u00eda&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Nos casaremos pronto \u2014sell\u00f3 \u00e9l los puntos suspensi\u00advos, a tiempo que lograba al fin colocarle el primer beso de su vida, que para ella era el n\u00famero 15 de la noche, y que le pareci\u00f3 m\u00e1s juguet\u00f3n que los del m\u00edster.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfCu\u00e1ndo es pronto, amorcito?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014D\u00e9jame hacer planes. En seis meses&#8230; \u00a1No! Mejor en un a\u00f1o&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No dejes para ma\u00f1ana lo que puedes hacer hoy \u2014sentenci\u00f3 Gertrudis.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se casaron ese mismo d\u00eda, por la tarde, a manera de desenguayabe; o como premio de con\u00adsolaci\u00f3n, seg\u00fan pensaba ella en sus intimidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfHas estado alguna vez en cacer\u00eda? \u2014le hab\u00eda pre\u00adguntado Gertrudis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Nunca, pero si lo deseas me volver\u00e9 tu m\u00e1s seguro cazador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1No! \u2014se impacient\u00f3 Gertrudis\u2014. Cons\u00e9rvate \u00ednte\u00adgro y no como ese zoquete del William que en lugar de hacer blanco a distancia termin\u00f3 dispar\u00e1ndose el tiro para adentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ismael, sin entender nada, supuso que se trataba de un rodeo para rumiar su ira contra el gringo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfTe gustan los ni\u00f1os? \u2014tambi\u00e9n le hab\u00eda pregun\u00adtado Gertrudis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo un minuto de silencio. Largo minuto de me\u00additaci\u00f3n. Ismael la mir\u00f3 y la remir\u00f3 con ojos traviesos. Pero pronto pas\u00f3 para ella el susto al confesarle que los ni\u00f1os eran su debilidad. Y como se explayaba en expli\u00adcaciones que no ven\u00edan al caso sobre sus instintos pater\u00adnales, lo interrumpi\u00f3 para que definieran de una vez el nombre del primer hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres horas despu\u00e9s, resolvieron llamarlo Mauricio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y\u00a0nueve meses m\u00e1s tarde la cig\u00fce\u00f1a daba el primer aletazo al iniciar el descenso. La llegada de Mauricio fue todo un acontecimiento. A media noche Gertrudis sinti\u00f3 el primer anuncio y con un codazo puso el\u00e9ctrico al marido, que salt\u00f3 como una liebre sobre el folleto que manten\u00eda listo para asesorarse sobre los pasos de la maternidad. Repiti\u00f3 el espasmo. Las contracciones siguieron m\u00e1s frecuentes. Ambos sudaban a mares. Ismaelito, presa de la confusi\u00f3n, hab\u00eda telefoneado a los padrinos a ofrecerles el ni\u00f1o, cuando la llamada ha de\u00adbido ser para el m\u00e9dico anunci\u00e1ndole la salida para la cl\u00ednica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por poco se lanza a la calle en f\u00edsicos calzon\u00adcillos, maleta en mano, olvid\u00e1ndose de que en apuros como este se necesita, ante todo, tener muy bien puestos los pantalones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Camino de la cl\u00ednica se aceleraron las contracciones. El alumbramiento estaba pronto a ocurrir, pues el libro no pod\u00eda fallar. Puso la mano sobre el vientre de la ma\u00addre y recibi\u00f3 un puntapi\u00e9 muy bien definido, y ya no dud\u00f3 m\u00e1s sobre el sexo de la criatura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Media ciudad recorrida bajo estos afanes, con paradas aqu\u00ed y all\u00e1, siempre que a un sem\u00e1foro se le ocurre po\u00adnerse rojo, y con tan pocas habilidades para desempe\u00f1ar el oficio de partero, significa un viaje infernal. Ismael, medio asfixiado, respir\u00f3 al fin cuando tres enfermeras se lanzaron sobre la candidata a madre y la pusieron horizontal en la camilla preparada para la emergencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gertrudis, al desaparecer tras la sala de maternidad, lanz\u00f3 una jubilosa sonrisa, como prometiendo que en poco tiempo llegar\u00eda con Mauricio entre los brazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regres\u00f3 media hora m\u00e1s tarde, pero sin Mauricio y m\u00e1s fresca que la di\u00e1fana ma\u00f1ana que se ven\u00eda enci\u00adma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los c\u00e1lculos hab\u00edan fallado. Mauricio, mientras tanto, continuaba jugando f\u00fatbol y ofrec\u00eda pocos deseos de querer salir a respirar aire contaminado. Ismael se des\u00adliz\u00f3 por el corredor y a la salida despedaz\u00f3 el manual que de nada le hab\u00eda servido, mientras su esposa prome\u00adt\u00eda volver a los tres d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>V<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cumpli\u00f3 la palabra. En el momento indicado, Ismael se meti\u00f3 entre los pantalones, sin los apremios de la otra noche, y no confundi\u00f3 la llamada al m\u00e9dico ni despert\u00f3 a medio vecindario como lo hab\u00eda hecho aquella vez. Lleg\u00f3 tranquilo a la cl\u00ednica, extrajo un cigarrillo y se hundi\u00f3 en la lectura del libro de Agatha Christie que portaba para no quedarse solo. Bien acompa\u00f1ado estuvo con el detective del distrito y el m\u00e9dico rural que ya se vislum\u00adbraba como el asesino, hasta que un murmullo que crey\u00f3 salido de la novela le puso los pelos de punta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gertrudis, valiente y sudorosa, se expresaba as\u00ed en los \u00faltimos pujos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Salga pronto, Mauricio!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al tercer llamado sali\u00f3 por completo. La enfermera lo levant\u00f3 de los pies y le dio la bienvenida con el tradicio\u00adnal golpe en las nalgas. El llanto guardado de la criatura, que ya no ten\u00eda ninguna similitud con el desarrollo po\u00adlic\u00edaco, puso en la realidad al padre. Este por poco se desvanece. Se encontr\u00f3 con una figura arrugada y vello\u00adsa y, para colmo del desconcierto, no hall\u00f3 el sexo por ninguna parte. Mal pod\u00eda hallarlo en medio de su des\u00adcontrol, si Adelaida iba a llamarse la nueva ciudadana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfVerdad que es preciosa? \u2014pregunt\u00f3 enternecida la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No hab\u00eda visto algo tan horroroso \u2014fue todo el co\u00admentario del padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Adelaida, a los pocos meses, ya no era tan fea. La nariz se le fue arreglando, le brotaron los p\u00f3mulos, y la frente, que al nacer parec\u00eda un acorde\u00f3n, se volvi\u00f3 lisa. La capa de vello que tanto hab\u00eda impresionado a Ismael se desvaneci\u00f3 para dar paso a una piel delicada. Todo fue cambiando \u2014menos el sexo, que era ya irrevocable\u2014 a los ojos del inexperto progenitor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pod\u00eda tratarse sino de una novatada, pues bien se ve\u00eda que el pobre no hab\u00eda tenido oportunidad de comprobar que los reci\u00e9n nacidos en nada se parecen a los angelitos creados por la fantas\u00eda. Las lenguas de vecinos y parientes, que suelen ser tan mentirosas, se deshac\u00edan en elogios para la ni\u00f1a, \u00abtodo un primor\u00bb, como dec\u00edan las se\u00f1oras. El padre se inflaba de orgullo, y sin darse cuenta, se le fue borrando el sentimiento que hab\u00eda experimentado al frustrarse el deseo de prolongar en un var\u00f3n la multiplicaci\u00f3n de su apellido.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VI<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que Ad\u00e1n viol\u00f3 las fronteras prohibidas, el hom\u00adbre es el animal m\u00e1s glot\u00f3n de la naturaleza. Como Ismael no era ninguna excepci\u00f3n y su Eva era tan ape\u00adtitosa y estaba tan resuelta como la del para\u00edso, comi\u00f3 la fruta por segunda vez. En lo material hab\u00eda visto cre\u00adcer el presupuesto con un subsidio inventado por el Go\u00adbierno por cada hijo que poblara la patria. En lo sentimental sus afectos eran claros. Entre mimo y mimo el matrimonio segu\u00eda progresando, y como el amor deja huellas, pronto la esposa se sinti\u00f3 f\u00e9rtil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00edas, qu\u00e9 fiestas, qu\u00e9 planes! Esta vez no fallar\u00edan. Ser\u00eda un Mauricio fornido. Se hicieron de nue\u00advo los preparativos, y de nuevo se ech\u00f3 el ojo a los padri\u00adnos, y de nuevo se armaron id\u00e9nticas ilusiones y expec\u00adtativas. Gertrudis, mujer sensata, se hab\u00eda concentrado en la idea del var\u00f3n para contribuir a la maternidad masculina, seg\u00fan le aconsejaban las matronas. Y hasta hab\u00eda seguido procedimientos que se dec\u00edan cient\u00edficos, y hab\u00eda visitado adivinadores y charlatanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Salga pronto, Mauricio! \u2014volvi\u00f3 a gritar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo hizo con toda energ\u00eda, a pulm\u00f3n pleno y con fe ciega. Fue emergiendo una cabezota con una aureola tan bien dibujada, que no dud\u00f3 Ismael en la aparici\u00f3n da una figura episcopal. Los brazos se alargaron como caucheras y dejaron ver dos mu\u00f1ecas macizas. Los mus\u00adlos eran trozos exuberantes de tocino; y las piernas, brio\u00adsas como corceles, no pod\u00edan pertenecer sino a un atle\u00adta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Y qu\u00e9 pulmones, qu\u00e9 berridos! Ismael lo cogi\u00f3 \u00e1vida\u00admente, lo arrull\u00f3 con emoci\u00f3n y vio en aquel v\u00e1stago la respuesta a sus exigencias. Alz\u00f3 los ojos al cielo y algo dijo entre muelas, para que solo Dios lo entendiera. Pero por poco deja caer el bulto al o\u00edr que las enfermeras ponderaban \u00abla ni\u00f1a tan bien formada.\u00bb Tarde se le ocurri\u00f3 verificarlo, y al darse cuenta, porque hay cosas que son evidentes, rabi\u00f3 por la equivocaci\u00f3n y se retir\u00f3 a toda prisa como si hubiera perdido una batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VII<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mauricio se nos esfum\u00f3 \u2014comentaba a\u00f1os m\u00e1s tarde, cariacontecido, cuando lleg\u00f3 Rubiela, el quinto esfuerzo hecho mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No te desanimes, no te desanimes \u2014lo consolaba Gertrudis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No era que Ismael se desanimara. En absoluto. Lleg\u00f3 a considerarse como un rey en medio de tantas princesas. Alguna vez, malhumorado cuando le devolvieron a todas las ni\u00f1as por las cuatro mensualidades que deb\u00eda en el colegio, y cuando tambi\u00e9n le hab\u00edan embar\u00adgado el sueldo por no cancelar la \u00faltima cuenta de la cl\u00ednica, y adem\u00e1s se hab\u00edan llevado el televisor por no haber vuelto a amortizar las cuotas desde dos a\u00f1os atr\u00e1s, protest\u00f3 por tanto exceso. Pero pronto se calm\u00f3. Y son\u00adri\u00f3 sin mucha dificultad, pues por fortuna no hab\u00eda per\u00addido el sentido del humor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos y otros aprietos sol\u00eda Gertrudis acordarse de la \u00abteguible cosa\u00bb del gringo. Pero se burlaba de \u00e9l al pensar que el muy tonto hab\u00eda querido pontificar sobre asuntos para \u00e9l imposibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ismael, fil\u00f3sofo de lo cotidiano, desisti\u00f3 al fin del va\u00adr\u00f3n. Y al correr del tiempo se hizo retratar, en sus bodas de oro \u2014que de oro no ten\u00edan nada\u2014 con sus ocho hijas, sus seis nietas y sus dos bisnietas. Con su barba blanca y poblada parec\u00eda todo un patriarca. Lo era, sin duda. Rodeado de juventud y lozan\u00eda, se sinti\u00f3 rejuvenecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VIII<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cig\u00fce\u00f1a es animal travieso y suele equivocarse de puerta. Gertrudis, de pronto y a estas alturas de la vida, se vio embarazada de nuevo, y se asust\u00f3. M\u00e1s bien se apen\u00f3. No estaba bien que continuara siendo una m\u00e1quina reproductora, cuando ya hab\u00eda considerado sella\u00addas las posibilidades \u2014que \u00e1nimos tampoco le hab\u00edan faltado\u2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marido, en cambio, se hinch\u00f3 de vanidad. El viejo estaba remozado y su esp\u00edritu no hab\u00eda nun\u00adca dejado de ser juvenil. Sus ojillos picarones se rebulle\u00adron de contento como ocultando una fruici\u00f3n que no pod\u00eda contener. Si Chaplin hab\u00eda demostrado virilidad a los ochenta a\u00f1os, \u00e9l, que frisaba la misma edad, no pod\u00eda quedarse atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los progenitores termina\u00adron ri\u00e9ndose de esta jugada del destino. Un hijo, al final de la jornada, es para desternillarse de risa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegada la hora, se acord\u00f3 la madre-abuela-bisabuela del \u00ab\u00e1brete, s\u00e9samo\u00bb y respir\u00f3 hondo, pausado, como an\u00adta\u00f1o. Y como en sus buenos tiempos, sent\u00eda gozosa c\u00f3mo se iba expulsando la criatura r\u00edtmicamente. El proceso segu\u00eda teniendo mucho de armonioso, de espont\u00e1neo y de gustador. Campanillas musicales acompa\u00f1aban la ho\u00adra del dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IX<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y exclam\u00f3 como en sus viejas \u00e9pocas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Salga pronto, Mauricio!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apareci\u00f3 una forma rolliza, con aureola de obispo. Ismael contemplaba el hombrazo que hab\u00eda llegado al planeta. Dos pepas ojizarcas se abrieron como imanes. Rubio y vigoroso, era todo un exponente humano, la me\u00adjor reserva de sus energ\u00edas, digno sucesor de su raza que multiplicar\u00eda su apellido como en la cena de los panes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00a1Mauricio, Mauricio! \u2014repet\u00eda sin cesar, corriendo de sal\u00f3n en sal\u00f3n, de piso en piso, hasta que los habitan\u00adtes todos de la cl\u00ednica quedaron enterados de la potencia, del alborozo del anciano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era como un trofeo que pod\u00eda mostrar al mundo para que todos supieran de su vigor, de su constancia, de su machismo. Pero lo llamaron Arcadio por considerar que el nombre de Mauricio se hab\u00eda desgastado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical<\/em>, <\/strong>Bogot\u00e1, 12-XII-1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentario:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy bueno, excelente, tu cuento de hoy en el <em>Magaz\u00edn Dominical.<\/em> Todo justo y bien dosificado: el humor, el suspenso, la soltura, el estilo. En cuanto al final, perfectamente delicioso para completar la broma de Mauricio que, en fin de cuentas, se llev\u00f3 el prurito de no \u201csalir\u201d nunca, con todo y la conminaci\u00f3n de Gertrudis: \u201c\u00a1Salga pronto, Mauricio!\u201d. La frase final es estupenda. De esas que solo se le ocurren a un cuentista de verdad. <strong>Adel L\u00f3pez G\u00f3mez, <\/strong>Manizales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuento de Gustavo P\u00e1ez Escobar \u00a0I Gertrudis, que de soltera fue muy apetecida y que por poco da su brazo a torcer con el gringo del departamento donde trabajaba, personaje grandote, rubio y de ojos azules, termin\u00f3 cas\u00e1ndose con Ismael. A ella le encanta\u00adban los cocteles que ofrec\u00edan en la compa\u00f1\u00eda, y los auto\u00adm\u00f3viles \u00faltimo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[82],"class_list":["post-3626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuento","tag-cuento"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3626"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13295,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3626\/revisions\/13295"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}