{"id":364,"date":"2009-10-26T22:27:54","date_gmt":"2009-10-26T22:27:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=364"},"modified":"2014-05-16T18:45:18","modified_gmt":"2014-05-16T23:45:18","slug":"el-azar-de-los-caminos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/26\/el-azar-de-los-caminos\/","title":{"rendered":"El azar de los caminos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/v_elazar1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-368\" style=\"margin: 10px;\" title=\"v_elazar\" alt=\"v_elazar\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/v_elazar1.jpg\" width=\"93\" height=\"140\" \/><\/a>Pasadas las diez de la noche hacemos cola para la velada que se inicia una hora despu\u00e9s. Gentes de todas las nacionalidades acuden a esta cita obligada durante el paso por Par\u00eds. El fr\u00edo de la noche no incomoda a nadie. Hay entusiasmo colectivo desde antes de abrirse las puertas. En realidad, la fiesta comienza desde la calle.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><strong><span>Pr\u00f3logo<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><em><strong>EL ARTE DEL OCIO<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Un viaje es una aventura, un desaf\u00edo, una inc\u00f3gnita. El mundo, ese horizonte abierto que tanto incita a la gente, es impredecible. Un viaje se debe asumir con pleno convencimiento y plena responsabilidad. Antes de comenzar a viajar debemos saber qu\u00e9 buscamos y para d\u00f3nde vamos. Algunos conocen a la perfecci\u00f3n los nombres de los pa\u00edses y sus monedas, han preguntado por los mejores hoteles y lugares de diversi\u00f3n, pero no se preocupan por averiguar, y m\u00e1s tarde interpretar, los rasgos, costumbres y personalidad de los sitios que van a visitar. Hay quienes marchan atentos y disciplinados, como verdaderos aut\u00f3matas, bajo la asesor\u00eda de los gu\u00edas, y luego regresan sin haber captado nada y sin poder dar ning\u00fan dato inteligente sobre los tesoros que no pudieron valorar en los anchos caminos del planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Si el viaje no tiene prop\u00f3sito cultural no deber\u00eda hacerse. \u00bfPara qu\u00e9 ir a Par\u00eds, Roma, Londres o el Lejano Oriente s\u00f3lo para posar de importantes y de personas recorridas? Como la moda es contagiosa, nadie quiere quedarse atr\u00e1s en este mundo invadido por el esnobismo y la frivolidad. Ojal\u00e1 se compitiera tambi\u00e9n por entender los ambientes, distinguir cada cosa por su valor real, juzgar con propiedad personas, lugares, estilos y tradiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La mejor conquista de los viajes est\u00e1 en el enriquecimiento espiritual. Si no se establece un nexo afectivo con el lugar visitado, se pierde la emoci\u00f3n del viaje. Esto es lo mismo que pretender amar sin sentimientos. Si no sentimos pasi\u00f3n por los panoramas, los r\u00edos, los \u00e1rboles, las ciudades, qued\u00e9monos en casa. Si deja de asombrarnos tanta maravilla que surge cuando tomamos el avi\u00f3n, el bus o el barco, y de conmovernos ante la diversidad de im\u00e1genes y sensaciones que brotan en la calle o en la casa de arte, es porque carecemos de sensibilidad para el asombro y la belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">En los pa\u00edses de esta gira, mi se\u00f1ora y yo descubrimos filones de cultura, para nuestro propio regocijo y para compartir tales hallazgos con los hijos, familiares y amigos. Esos recuerdos iluminar\u00e1n el atardecer de la vida. No se trataba, claro est\u00e1, de abarcarlo todo, ni de percibir de buenas a primeras el esp\u00edritu de las ciudades y las honduras del arte, sino de gozar con los peque\u00f1os detalles, con el hecho menudo y halagador, con la aparente intrascendencia de las cosas simples. Cuando se posee alma emotiva no es dif\u00edcil encontrar el nervio de la historia y la sensualidad de la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Esta cr\u00f3nica presenta una visi\u00f3n de diez pa\u00edses de Europa recorridos en el oto\u00f1o de 1998, en un itinerario de diez mil kil\u00f3metros por carretera y ferrocarril. Conocer la historia e idiosincrasia de los pueblos, determinar los matices o caracter\u00edsticas sobresalientes de las ciudades, detallar los monumentos y obras de arte, ser\u00eda, por supuesto, labor de a\u00f1os y no puede aspirarse a que esto suceda en una presurosa excursi\u00f3n tur\u00edstica. El tiempo no alcanza para tanto, y hay que hacerlo rendir para avanzar hacia infinidad de sorpresas que aguardan en otras latitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Al regreso de Europa, el autor de estas p\u00e1ginas se dedic\u00f3 a ampliar la noci\u00f3n que hab\u00eda obtenido durante los d\u00edas de la gira. Repasando los datos y vivencias recogidos en la libreta de apuntes, result\u00f3 vivificante volver a hacer la misma traves\u00eda, esta vez en el reposo de la biblioteca y con el apoyo de distintas fuentes de investigaci\u00f3n, como textos de historia, enciclopedias, mapas y otros elementos de estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Este libro no es, no puede ser, un tratado de historia o de geograf\u00eda, sino unos apuntes al vuelo, unas pinceladas en el paisaje, unos bosquejos sobre lo que el ojo del viajero vio y el alma del escritor apreci\u00f3 en un viaje rel\u00e1mpago por los caminos de Europa. Pretendo hacer semblanzas r\u00e1pidas, como es en s\u00ed un viaje de turismo, sobre pa\u00edses y ciudades, con datos \u00fatiles sobre la historia, el ambiente, el patrimonio cultural y art\u00edstico, y con breves rese\u00f1as biogr\u00e1ficas de personalidades ya consagradas por el tiempo, que por consiguiente hacen parte de la vida local, a fin de dibujar, ojal\u00e1, el alma de los pueblos. En algunos casos, la an\u00e9cdota ligera o la peque\u00f1a nota de humor contribuir\u00e1n, as\u00ed lo espero, a hacer m\u00e1s ameno este itinerario.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong>GUSTAVO P\u00c1EZ ESCOBAR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong><span>Un fragmento de la obra <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>PAR\u00cdS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">El ruido de los frenos hidr\u00e1ulicos indica que hemos iniciado el descenso. En el avi\u00f3n hay revuelo general. Una melodiosa voz femenina anuncia por el altavoz la proximidad de Par\u00eds. Todos se desperezan y, con las telara\u00f1as del sopor todav\u00eda en los ojos, buscan sus enseres de viaje. El d\u00eda, en un instante, se ha tornado sombr\u00edo, y a los pocos minutos se desgaja una lluvia pertinaz. El viento sopla fuerte. En la distancia se ven los campos ondulados por los cultivos de frutas y cereales. La silueta de la ciudad, con su cielo nublado y la lluvia torrencial, sobrecoge el esp\u00edritu. Pens\u00e1bamos encontrar una urbe radiante de sol, y el efecto contrario \u2013el de la tempestad incontenible\u2013 produce una imagen alucinante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Ver llover&#8230; El alma se conmueve con la lluvia, se llena de embeleso. Bajo el poder de la lluvia se estimulan las emociones humanas. Es un prodigio que provoca a la vez ardor y sosiego. Cuando las gotas son persistentes, el \u00e1nimo se enerva. Se desea entonces que el agua sea nutrida, para enfrentarla con decisi\u00f3n, en lugar de la llovizna incierta que desazona el esp\u00edritu. Ver llover&#8230; La lluvia es poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Aterrizamos a las 10:35 en el viejo aeropuerto de Orly. Cae agua a c\u00e1ntaros sobre Par\u00eds. El agua lustral, como en los antiguos ritos religiosos, purifica a la urbe impenitente. Pretendo verle la cara, pero la neblina no lo permite. Dij\u00e9rase que la dama se encuentra apenada. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Torre Eiffel, con sus dimensiones colosales? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los penachos airosos de la villa de reyes y gente ilustre? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los diez millones de habitantes, el emporio de f\u00e1bricas, las soberbias construcciones? \u00a1Llueve a torrentes!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La metr\u00f3poli, entre r\u00e1fagas de ventisca, emerge enigm\u00e1tica y esquiva. Un soplo le destrenza la abundante cabellera y la pone a ondear al viento, en remolinos azules. Ciudad monstruosa y encantada, cuyos resplandores se diluyen entre besos h\u00famedos y brisas temblorosas. Ciudad de armon\u00edas y coloridos, de amores desatados en noches lascivas, hecha de pasi\u00f3n y aroma. La urbe legendaria desentierra sus ra\u00edces en esta ma\u00f1ana tempestuosa. En cualquier forma como se le mire \u2013como reina o como cortesana\u2013, Par\u00eds entra por los ojos y enciende el coraz\u00f3n. Por eso es la <em>Ciudad Luz<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Un veh\u00edculo enviado por la excursi\u00f3n nos recoge para llevarnos al hotel. Avanzamos por una avenida esbelta, por entre \u00e1rboles llorosos. Unos ni\u00f1os se divierten con la nieve. No les importa empaparse de lluvia, porque el placer est\u00e1 en la diversi\u00f3n. Contra los vidrios se estrellan goterones furiosos. M\u00e1s adelante el agua se aminora y un t\u00edmido rayo de sol se asoma en la lejan\u00eda. Cuando traspasa las nubes se producen irisaciones estremecidas. \u00a1Estamos en Par\u00eds, la remota, la bella, la diosa apetecida que clama en el sentimiento y que traemos anidada en el alma! As\u00ed, invadida por la lluvia, se ve m\u00e1s hechizante. Y me acuerdo del poema de C\u00e9sar Vallejo:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><em>Me morir\u00e9 en Par\u00eds con aguacero,<br \/>\n<\/em><em>un d\u00eda del cual tengo ya el recuerdo.<br \/>\n<\/em><em>Me morir\u00e9 en Par\u00eds <\/em><em>\u2013y<\/em><em> no me corro<\/em><em>\u2013<br \/>\n<\/em><em>tal vez un jueves, como es hoy, de oto\u00f1o&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Pronto comenzar\u00e1 el oto\u00f1o, estaci\u00f3n de serenidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Hemos escogido el oto\u00f1o, que en Europa dura tres meses \u2013del 23 de septiembre al 21 de diciembre\u2013, como estaci\u00f3n propicia para disfrutar mejor la temporada. Es \u00e9poca agradable por los climas templados. Tiempo de bonanza, punto intermedio entre el calor y el fr\u00edo. El sol de oto\u00f1o, cuando se filtra por los \u00e1rboles, dibuja cuadros po\u00e9ticos. El crecimiento de las cosechas se realiza entre la \u00faltima helada de la primavera y la primera del oto\u00f1o. Los frutos se maduran en oto\u00f1o. Nosotros venimos a recoger la cosecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Radiante espect\u00e1culo el del Lido, pleno de luces, bailes y magia, donde ex\u00f3ticas bailarinas enardecen al p\u00fablico con los senos desnudos y los cuerpos voluptuosos. Con derroche de lujo y fantas\u00eda, los cuadros aleg\u00f3ricos arrancan aplausos nutridos. El alma alegre de Par\u00eds vibra en esta revista sensacional. Recuerdo a Josefina Baker, la negra rutilante que estremec\u00eda el sentimiento de los parisienses con sus contorsiones er\u00f3ticas, y que en la \u00faltima funci\u00f3n hizo exclamar al presidente Giscard: \u00abEl coraz\u00f3n de Francia ha venido palpitando junto al vuestro\u00bb. Dos d\u00edas despu\u00e9s muri\u00f3 de una trombosis cerebral. La mat\u00f3 la emoci\u00f3n. Han transcurrido 23 a\u00f1os y su coraz\u00f3n no ha cesado de latir en el teatro Lido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasadas las diez de la noche hacemos cola para la velada que se inicia una hora despu\u00e9s. Gentes de todas las nacionalidades acuden a esta cita obligada durante el paso por Par\u00eds. El fr\u00edo de la noche no incomoda a nadie. Hay entusiasmo colectivo desde antes de abrirse las puertas. En realidad, la fiesta comienza desde la calle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Vengo observ\u00e1ndolos y creo que ustedes son colombianos \u2013nos dice la amable se\u00f1ora que nos antecede en la fila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013S\u00ed \u2013le ratificamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Yo tambi\u00e9n soy de Colombia \u2013exclama ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su nombre es Lupe, esposa de un alto ejecutivo bogotano. Viaja con varios miembros de su familia y hoy se han integrado a la misma excursi\u00f3n. Ellos continuar\u00e1n la gira por la mayor\u00eda de pa\u00edses que vamos a visitar y m\u00e1s adelante se separar\u00e1n para seguir otro rumbo. En la mesa que compartimos en el teatro, nos esperan tentadoras botellas de champa\u00f1a. Una lluvia de luces multicolores le da colorido a la fiesta. Sube el tel\u00f3n y explota el delirio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las desenvueltas bailarinas, maestras de la gracia y la sensualidad \u2013salidas sin duda de alguna p\u00e1gina de Las mil y una noches\u2013, mueven en sus caderas y senos vibrantes el ardor de las pasiones que ellas mismas incitan en las mesas. Los n\u00fameros de malabarismo y ciencias ocultas, en medio de resonancias musicales que crean tensi\u00f3n, electrizan los sentidos. Los efectos sonoros y los juegos de luces, al mismo tiempo que provocan suspenso y misterio y despiertan la mente con las danzas sensuales, son duendes traviesos que excitan las emociones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Lupe y su familia pasamos una real noche de fantas\u00eda. La burbujeante caricia de la champa\u00f1a cumple su noble misi\u00f3n de entonar el esp\u00edritu. Estamos en tierra de champa\u00f1as, y ser\u00eda imperdonable no rendirles los honores que merecen estos vinos espumosos, de fama mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Molino Rojo \u2013Moulin Rouge\u2013 es un sitio de diversi\u00f3n nocturna de alta calidad. Otro tanto puede decirse del Barrio Pigalle. Referencias ambas de un Par\u00eds licencioso, a la vez que rom\u00e1ntico, dibujado en ardientes novelas, poemas y cr\u00f3nicas de anta\u00f1o. Los turistas pasan por estos lugares en plan de tomarse alg\u00fan licor y mirar de reojo \u2013con perd\u00f3n de las esposas\u2013 a las atrayentes muchachas que exhiben sus encantos y sugieren rec\u00f3nditas aventuras. Quien desee echarse una cana al aire bajo el sigilo de la noche, que cuide la cartera \u2013y abra bien los ojos\u2013 antes de exponerse a los peligros del amor mercenario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El leg\u00edtimo <em>cabaret<\/em> no puede ser sino parisiense. Es una figura legendaria del viejo Par\u00eds, el de los amores furtivos y las citas audaces, que todav\u00eda subsiste en sitios de privilegio como el Pigalle y el Moulin Rouge. La mayor\u00eda de los turistas concurren a ellos con el deseo de conocer la vida nocturna de Par\u00eds en el ambiente febril del cabaret, establecimiento de diversi\u00f3n y categor\u00eda donde al calor de la bebida y el baile se ofrecen art\u00edsticos cuadros de variedades a precios astron\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Barrio Latino se respira un sugestivo aire de bohemia. Est\u00e1 hecho para el romance y la delectaci\u00f3n. Sus calles tranquilas invitan al placer. Quien desee una variante de las visitas a monumentos y museos, y quiera escapar de la visita forzada a cuanto programa le propongan, no es sino que busque una tarde de ocio para deambular por estas v\u00edas angostas y enso\u00f1adoras que ofrecen otra perspectiva de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llegamos a Montmartre, el barrio de los artistas, c\u00e9lebre colina situada en el norte de Par\u00eds. A poca distancia de la metr\u00f3poli bulliciosa se localiza este oasis, como un alto en el camino. Hemos llegado al para\u00edso del arte. Del arte elemental que se origina y se vende en las calles, penetra en parques y caf\u00e9s y vuela a todo el mundo bajo el brazo de los viajeros. La voz de los poetas ha idealizado este lugar como un rinc\u00f3n de ensue\u00f1o. Los artistas fijaron aqu\u00ed su casa y su taller de producci\u00f3n. Se apoderaron de las v\u00edas para hacer sus exposiciones al aire libre, sobre los temas m\u00e1s diversos. La gente recorre con regocijo y \u00e1nimo curioso estas galer\u00edas ubicadas en todas partes y se lleva alg\u00fan cuadro como constancia de haber estado en Montmartre. Esto da prestigio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Montmartre, desde una colina convertida en mirador p\u00fablico, se obtiene la vista m\u00e1s bella de Par\u00eds. La ciudad parece una inmensa mariposa que aletea en el espacio y ti\u00f1e el horizonte de mil policrom\u00edas. El d\u00eda apacible permite observar las l\u00edneas fant\u00e1sticas de la metr\u00f3poli luminosa que se prolonga en infinitud de figuras geom\u00e9tricas y se levanta al firmamento con sus penachos urban\u00edsticos y sus aureolas de grandeza. Al fondo de una calle sosegada se yergue la bas\u00edlica del Sagrado Coraz\u00f3n \u2013Sacr\u00e9\u2013Coeur\u2013, con sus c\u00fapulas imponentes. Una figura solitaria se detiene frente a un puente abandonado, donde sus \u00fanicos vecinos son unos \u00e1rboles meditabundos que se inclinan sobre sus propias soledades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un \u00e1ngulo de la plaza, con el est\u00f3mago crujiente y la mente febricitante, un pintor an\u00f3nimo repasa en el caballete su \u00faltima creaci\u00f3n, y jubiloso le da el pincelazo final antes de comenzar a pedir las monedas tristes con las que mitigar\u00e1 el hambre del d\u00eda. Otro pintor negocia por buen precio el paisaje buc\u00f3lico del que se ha enamorado una transe\u00fante entusiasta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00fa, mi inseparable compa\u00f1era, est\u00e1s en medio de este ambiente con tu alma de artista. Recorro contigo las calles id\u00edlicas, los caf\u00e9s bohemios, las tiendas barrocas. En el mirador le echamos un vistazo a Par\u00eds y sentimos que el esp\u00edritu vuela por el paisaje en alas del arte y la fantas\u00eda. Montmartre es el sitio rom\u00e1ntico donde uno quisiera quedarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Qued\u00e9monos \u2013te digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Alg\u00fan d\u00eda volveremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Campos El\u00edseos, adornados con \u00e1rboles frondosos, se pierden a lo lejos en una extensi\u00f3n de varios kil\u00f3metros. Es un sector que transmite embrujo y sosiego. El Par\u00eds antiguo, lleno de historia y belleza, cautiva al viajero en medio de grandes edificios, castillos soberbios, perennes huellas del pasado glorioso. Las tiendas de ropa, los restaurantes y quioscos callejeros, las casas de grandes marcas de autom\u00f3viles \u2013como la Peugeot y la Renault, que han sido nuestros carros preferidos\u2013 son el nervio de esta arteria palpitante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La urbanidad de la gente es manifiesta. La raza francesa es apuesta y refinada. Las mujeres, esbeltas y sugestivas. Visten ropas informales y seducen con su garbo y cuerpos airosos. Poseen el<em> charme<\/em> que llaman los franceses. La ciudad se asienta sobre una monta\u00f1a de cultura, en un jard\u00edn de hadas. Con decir que es un lugar fant\u00e1stico se dir\u00eda todo. Pero es mucho m\u00e1s, y al tratar de definirlo fallan las palabras y se enmudece el alma. El perfume que vuela en el aire atrapa los sentidos y crea un estado de alucinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Par\u00eds, d\u00edas atr\u00e1s, nos recibi\u00f3 con agua copiosa y hoy nos despide con sol pleno. D\u00eda c\u00e1lido, plet\u00f3rico de luz y hechizo. El oto\u00f1o comienza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-192\" title=\"cenefita\" alt=\"cenefita\" src=\"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/cenefita.jpg\" width=\"300\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong><span>Comentarios<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><strong>Fragmentos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Un libro de viajes escrito con inteligencia, noble estilo y sabroso mensaje cultural. Una tarea viajera programada con afectos familiares y, el autor, siempre dispuesto a no pasar desapercibido cerca de las grandes proezas del arte y de los testimonios superiores del desarrollo de la historia magna del hombre civilizado. Notable la importancia de este libro de viajes que, adem\u00e1s de recordarnos historia grande nos entrega informaci\u00f3n sobre aspectos sociales y econ\u00f3micos de los pa\u00edses visitados. <strong>H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn,<\/strong> Bogot\u00e1, <em>El Siglo,<\/em> 17 de octubre de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo es impecable y el contenido, uno de los que m\u00e1s me han gustado. Desde cuando usted escribi\u00f3 la biograf\u00eda de Pardo Garc\u00eda qued\u00e9 admirado al ver su capacidad mental para guardar tantos detalles. De esta \u00faltima obra suya he aprendido muchas cosas que ignoraba. La historia tan completa de cada una de las ciudades que visit\u00f3, que fueron muchas, es admirable. <strong>Aristomeno Porras,<\/strong> Ciudad de M\u00e9jico, 7 de noviembre de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El azar de los caminos<\/em> es realmente un doble viaje: el que se cumpli\u00f3 en los forzados itinerarios y el que recreaste con la uni\u00f3n de los momentos vividos y las reminiscencias hist\u00f3ricas sobre los lugares visitados. Al avanzar en la lectura del libro, se vuelve a sentir, en extenso, los momentos excitantes que le hicieron exclamar a nuestro compa\u00f1ero mejicano que a veces se le acaba a uno la capacidad de asombro. <strong>Josu\u00e9 L\u00f3pez Jaramillo<\/strong> (compa\u00f1ero del viaje), Bogot\u00e1, 22 de noviembre de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tu hermoso libro <em>El azar de los caminos<\/em> no s\u00f3lo he realizado un viaje por Europa, m\u00e1s a\u00fan, he hecho un viaje por los sentidos. He experimentado un avivamiento del esp\u00edritu, maravillado ante el paisaje, ante el lenguaje po\u00e9tico que empleas para describir cada m\u00ednima sensaci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 grato es recorrer los caminos de la mano de un gran escritor y de un hombre sensible ante la belleza que recrea al lector con su universo \u00edntimo! <strong>Esperanza Jaramillo Garc\u00eda,<\/strong> Bogot\u00e1, 16 de diciembre de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He vuelto a leer algunos cap\u00edtulos de <em>El azar de los caminos<\/em>, que me parece ahora m\u00e1s interesante y atractivo, y en el cual regalas al lector, aparte de lo b\u00e1sico en historia y geograf\u00eda, an\u00e9cdotas hermosas. Es como ir en ese viaje contigo y Astrid y captar a trav\u00e9s de tus sentidos la esencia de cada pa\u00eds. En todo el libro haces sentir el amor del uno por el otro, y me gustar\u00eda saber si fue ocasional o simplemente iba brotando del alma mientras lo escrib\u00edas. <strong>Beatriz Segura de Mart\u00ednez de Hoyos,<\/strong> Ciudad de M\u00e9jico, 21 de enero de 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>El azar de los caminos<\/em>, Gustavo P\u00e1ez Escobar nos regala con la educada visi\u00f3n de uno de esos encuentros, esta vez no solo consigo mismo y con la tierra sino con la historia. La misi\u00f3n de este libro: describir lo descubierto por los ojos y la mente del autor. Es de este modo como nos cuenta de sus peripecias y las de su esposa desde la salida de Miami hacia Par\u00eds y los otros pa\u00edses visitados. <em>El azar de los caminos<\/em> es un fest\u00edn para los viajeros del coraz\u00f3n. Una excusa para repasar la gran lecci\u00f3n de la historia del mundo. Una historia que a lo mejor no hubiera sido posible sin la presencia f\u00edsica y espiritual de Astrid, su esposa de muchos a\u00f1os, o sin la inspiraci\u00f3n de los hijos. <strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez,<\/strong> <em>revista Manizales,<\/em> mayo\u2013junio de 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando me enviaste <em>El azar de los caminos<\/em> estaba metido en no recuerdo qu\u00e9 tipo de absorbentes lecturas. As\u00ed que le ech\u00e9 un vistazo, le\u00ed un par de cap\u00edtulos, vi, que como todo lo tuyo, estaba bien, y te acus\u00e9 agradecido recibo. Soy un lector caprichoso y nunca quebranto el orden de mis lecturas. Siempre, los libros est\u00e1n uno detr\u00e1s de otro. Nunca me salto uno. Nunca interrumpo uno para leer el nuevo. As\u00ed pas\u00f3 con tu bell\u00edsimo libro de viajes. Pero el condenado libro comenz\u00f3 a darme gui\u00f1adas y a tratar de conquistarme con mimos de muchacha bonita. Hasta que este a\u00f1o no tuve m\u00e1s remedio que agarrarlo y meterle el diente a fondo. Acabo de terminarlo y debo decirte que me encant\u00f3. Es fresco, movido y sustancioso. Aporta y recuerda datos muy interesantes. Y, lo mejor de todo, tiene rasgos de ternura y humor muy seductores. \u00a1Qu\u00e9 bueno para Astrid y para ti que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, siguen fieles, compatibles y enamorados! D\u00e9jame elogiarlos, dici\u00e9ndoles que siento envidia de la buena. <strong>Hernando Garc\u00eda Mej\u00eda,<\/strong> Medell\u00edn, 2 de febrero de 2005.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasadas las diez de la noche hacemos cola para la velada que se inicia una hora despu\u00e9s. Gentes de todas las nacionalidades acuden a esta cita obligada durante el paso por Par\u00eds. El fr\u00edo de la noche no incomoda a nadie. Hay entusiasmo colectivo desde antes de abrirse las puertas. En realidad, la fiesta comienza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-364","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=364"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13147,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364\/revisions\/13147"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}