{"id":3668,"date":"2011-10-04T21:41:37","date_gmt":"2011-10-05T02:41:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3668"},"modified":"2014-04-14T19:26:50","modified_gmt":"2014-04-15T00:26:50","slug":"el-libro-de-tulio-bayer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/el-libro-de-tulio-bayer\/","title":{"rendered":"El libro de Tulio Bayer"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un editor arriesgado public\u00f3 en la serie Hombre Nuevo, de Medell\u00edn, el libro <em>Carta abier\u00adta a un analfabeto pol\u00edtico<\/em>, del m\u00e9dico revolucionario Tulio Bayer, hoy confinado en Par\u00eds desde hace diez a\u00f1os, donde se gana la vida en el ejercicio de la medicina y en la traducci\u00f3n de textos para editoriales m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bayer, cuyas andanzas revo\u00adlucionarias son bien conocidas en Colombia, goza de un esta\u00adtuto de refugiado pol\u00edtico en Par\u00eds y desde all\u00ed sigue con in\u00adter\u00e9s los acontecimientos de su patria. Temible para muchos, como que se trata del fustigador implacable de lo que ha dado en llamarse \u00abel establecimiento\u00bb, se confunde con el ni\u00f1o travieso que desde los primeros a\u00f1os no deja en paz lo que lo rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es permanente cr\u00edtico de la sociedad y no se resigna al papel de simple observador. En los albores de su juventud promisoria, reci\u00e9n especializado en los Estados Uni\u00addos irrumpe en Manizales como secretario de Salud P\u00fablica. Libra grandes batallas contra la adulteraci\u00f3n de la leche y pone en calzas prietas a unos cuantos personajes locales que no le perdonar\u00e1n nunca que los haya desenmascarado. Todos le te\u00admen y evitan sus dardos, y co\u00admo se torna, por m\u00faltiples su\u00adcesos, elemento indeseable para ciertos intereses, se le ha\u00adce el vac\u00edo y se le obliga a aban\u00addonar sus lares manizale\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda desde entonces la sensaci\u00f3n de que se trata de un enemigo p\u00fablico. Se le combate y se le denigra. Pero se le res\u00adpeta. Sus adversarios no se atreven a medirse con \u00e9l en el foro, pues posee encendido verbo en\u00adcendido y luminosa inteligencia. Expulsado de Manizales, creen haberse librado de un fantasma. Leyendo su libro, que es un apasionante relato autobiogr\u00e1fico, con nombres propios, provoca preguntar si los hechos que relata, tanto de Manizales como de otros luga\u00adres, son simples ficciones. Co\u00adrresponder\u00eda a las personas alu\u00addidas contestar los cargos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refugiado en las selvas del Putumayo, inicia la novela <em>Ca\u00adrretera al mar,<\/em> que publica en 1960. En M\u00e9jico por poco la llevan al cine. Llega m\u00e1s tarde a los Laboratorios CUP y encuentra irregularidades en la fabricaci\u00f3n de las drogas, que lo llevan a enfrentarse con los directores de la firma, quie\u00adnes, si bien le reconocen sus am\u00adplios conocimientos en farma\u00adcolog\u00eda, prefieren deshacerse de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed pasa, luego de sufrir hambres en las calles bogota\u00adnas, a un oculto rinc\u00f3n de la frontera con Venezuela, donde logra ser contratado como m\u00e9\u00addico del pueblo. Pero a los po\u00adcos d\u00edas est\u00e1 de nuevo sitiado. El Ministerio de Salud P\u00fablica no quiere seguir con sus servi\u00adcios. Se hace c\u00f3nsul honorario en Puerto Ayacucho y m\u00e1s tar\u00adde inicia la revoluci\u00f3n armada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida es una constante aventura. En ninguna parte encuentra la igualdad so\u00adcial y se propone combatir a su manera las injusticias. Escoge los caminos m\u00e1s dif\u00edciles, los del levantamiento. El Ej\u00e9rcito lo captura. Pasa a la c\u00e1rcel Mode\u00adlo y, tras no pocas peripecias, obtiene asilo en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su libro merece leerse con atenci\u00f3n. En lenguaje direc\u00adto no exento de toques nove\u00adlescos narra su vida y condena al \u00abestablecimiento\u00bb. Due\u00f1o de inmensa cultura, que hasta sus enemigos le recono\u00adcen, su obra es din\u00e1mica, irre\u00adverente, enjuiciadora y de in\u00addiscutible m\u00e9rito literario. Es experto narrador, aunque con pocas ambiciones de literato, para sentirse, en cambio, revo\u00adlucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda la duda sobre si Tulio Bayer posee s\u00f3lido convencimiento marxista. No es comunista. La crisis del comunismo sovi\u00e9tico no lo seduce y en Cuba no admira la revoluci\u00f3n ideal. Sea lo que fuere, Bayer es hombre muy inteligente, que suscita inter\u00e9s y dice verdades. Es maestro de la palabra. Con ella lanza latigazos contra sus enemigos, contra el sistema, contra los desequilibrios del mundo. Es la voz de un colombiano a quien la vida ha tratado duro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta saber si sus denuncias, que son valerosas, nacen tan solo de su mente inquieta o si m\u00e1s bien les han faltado estrategias para hacerse valer. Se trata, de todas maneras, de un juicio p\u00fablico, el de su libro, que no puede subestimarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 27-III-1978.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Un editor arriesgado public\u00f3 en la serie Hombre Nuevo, de Medell\u00edn, el libro Carta abier\u00adta a un analfabeto pol\u00edtico, del m\u00e9dico revolucionario Tulio Bayer, hoy confinado en Par\u00eds desde hace diez a\u00f1os, donde se gana la vida en el ejercicio de la medicina y en la traducci\u00f3n de textos para editoriales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[89],"class_list":["post-3668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otro-genero","tag-otro-genero"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3668"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10209,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668\/revisions\/10209"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}