{"id":3677,"date":"2011-10-04T21:53:08","date_gmt":"2011-10-05T02:53:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3677"},"modified":"2014-04-03T17:20:59","modified_gmt":"2014-04-03T22:20:59","slug":"alzate-caudillo-y-estilista","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/04\/alzate-caudillo-y-estilista\/","title":{"rendered":"Alzate: caudillo y estilista"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con pulso firme ha estruc\u00adturado H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn la semblanza del h\u00e9roe caldease que marc\u00f3 un hito de grandeza en la historia de Colombia. A Gilberto Alzate Avenda\u00f1o, con su porte de guerrero y los des\u00adtellos de su inteligencia su\u00adperior, hay que considerarlo como uno de los caudillos de m\u00e1s raigambre en el afecto de las masas, a la par que figura procera en el dominio de las estrategias parlamentarias y en el cultivo de las letras como polemista y escritor p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Temible en la tribuna, un d\u00eda desaf\u00eda el poder de Laureano G\u00f3mez, otro monstruo de la oratoria, y cual un cicl\u00f3n hace estremecer con su verbo enardecido la epidermis de un pa\u00eds que es esencialmente pol\u00edtico y que gusta sentir inflamadas las pasiones con las arremetidas de sus h\u00e9roes. Alzate Avenda\u00f1o fue un coloso del Parlamento y la barriada, que empuj\u00f3 detr\u00e1s de sus ban\u00adderas grandes masas de opini\u00f3n y se convirti\u00f3 en l\u00edder de un momento convulso del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respetado y admirado como pocos hombres p\u00fablicos, cont\u00f3 con la amistad de los m\u00e1s des\u00adtacados pol\u00edticos conservadores y liberales e impuso en el pa\u00eds, alrededor de su figura vigorosa y magn\u00e9tica, el sello personal\u00edsimo del combatiente que nunca retrocedi\u00f3 en la contien\u00adda y les ense\u00f1\u00f3 a sus contempor\u00e1neos a luchar con garra y con cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn, cin\u00adcelador de la palabra, conca\u00adtena en el afortunado ensayo que fabrica sobre Alzate, a quien admira y sabe inter\u00adpretar, momentos estelares de la historia colombiana en uno de los tramos m\u00e1s febriles y m\u00e1s aut\u00e9nticos de nuestra idiosincrasia. Es la Rep\u00fablica de los grandes oradores y los asombrosos conductores de masas, hoy venida a menos. Una pl\u00e9yade de estrategas de la escaramuza pol\u00edtica hace ful\u00adgurar el horizonte con el \u00edmpetu de la elocuencia y el vigor de las ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde diferentes \u00e1ngulos de la opini\u00f3n ciudadana se disputan el favor del pueblo tribunos a cual m\u00e1s calificados para la lucha y la proeza, sa\u00adlidos a la escena con el gesto er\u00adguido y la inteligencia fecunda. Gait\u00e1n, como Laureano G\u00f3mez y Alzate Avenda\u00f1o, defienden sus doctrinas con br\u00edos de es\u00adpartanos. Tempestuosos los tres en la plaza p\u00fablica, sus ideas sacuden la vida nacional y fijan rumbos certeros. Due\u00f1os, adem\u00e1s, de aplastantes ade\u00admanes y de recias personali\u00addades, tienen el poder de la per\u00adsuasi\u00f3n y el misterio del mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta clase de hombres de\u00addicados a cultivar el esp\u00edritu con s\u00f3lidas\u00a0 disciplinas huma\u00adn\u00edsticas y que no ignora la vi\u00adgencia de los cl\u00e1sicos \u2014sus mentores de cabecera\u2014 est\u00e1 formada para destinos cimeros. Sus luchas no solo son contra los vaivenes de la plaza p\u00fablica, sino que aguzan la mente en el rigor de lecturas vivificantes y en la producci\u00f3n de densos es\u00adcritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alzate, maestro de la ret\u00f3rica y la elocuencia, lleva en las venas el contagio de una ge\u00adneraci\u00f3n de escritores y poetas. A Manizales la invade la fiebre de la cultura grecolatina y de all\u00ed emerge, con caracteres inequ\u00edvocos, una academia de buceadores intelectuales que comparten el privilegio de sen\u00adtirse escogidos por los dioses. Esta generaci\u00f3n de humanistas forma una conciencia de va\u00adlores morales y est\u00e9ticos que imprimen consistencia y do\u00adnosura a una Colombia de gen\u00adte culta y disciplinada, con garra para el mando. Los vibrantes editoriales que desde el <em>Diario de Colombia<\/em> es\u00adcribe Alzate son profundos ensayos pol\u00edticos y piezas magis\u00adtrales del mejor periodismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gilberto Alzate Avenda\u00f1o en\u00adcarna el prototipo del hombre colombiano que tanto echamos de menos en nuestros d\u00edas. Es\u00adtructurado para epopeyas, su salto al vac\u00edo, en los momentos m\u00e1s fulgurantes de su vida p\u00fablica, cierra inmensas po\u00adsibilidades para su tiempo. La historia, implacable para juz\u00adgar a los hombres, nos traslada las virtudes del caudillo y del literato que escribi\u00f3 con su es\u00adtilo magn\u00e1nimo una de las mejores p\u00e1ginas de Colombia. Y es H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn, el exigente investigador de esta extra\u00f1a personalidad, quien aporta amplios enfoques sobre una vida que debe admirarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 3-V-1978. <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con pulso firme ha estruc\u00adturado H\u00e9ctor Ocampo Mar\u00edn la semblanza del h\u00e9roe caldease que marc\u00f3 un hito de grandeza en la historia de Colombia. 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