{"id":3750,"date":"2011-10-05T00:01:08","date_gmt":"2011-10-05T05:01:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3750"},"modified":"2014-04-04T11:53:28","modified_gmt":"2014-04-04T16:53:28","slug":"dimension-de-una-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/05\/dimension-de-una-sonrisa\/","title":{"rendered":"Dimensi\u00f3n de una sonrisa"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era la suya una sonrisa que le brotaba espont\u00e1nea y llena de sinceridad y que invadi\u00f3 al mundo y lo convenci\u00f3 del significado de la simplicidad. Cuando los cardenales eligieron Papa a una figura no opcionada en los pron\u00f3sticos, el mundo se en\u00adcontr\u00f3 con una revelaci\u00f3n. En la pantalla de la televisi\u00f3n apareci\u00f3 un rostro iluminado, de infinita dulzura, gozoso de su humildad, que no tuvo otra respuesta que sonre\u00edr en momento tan trascen\u00addental. Es el m\u00e1s elocuente men\u00adsaje de modesta alegr\u00eda que la humanidad haya recibido en mu\u00adcho tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sonri\u00f3 en lugar de llorar. Ga\u00adbriela Mistral describe \u00absonrisas que son un modo de llorar con bondad\u00bb. Creo que en tan breve y profunda definici\u00f3n cabe el alma entera de este misterioso Albino Luciani, arzobispo de Venecia y luego Juan Pablo I. Fue una sonri\u00adsa de sorpresa, de lloro, cuando la voluntad de Dios dispuso entre\u00adgarle, as\u00ed fuera durante la impre\u00adsionante brevedad de 32 d\u00edas, el poder espiritual m\u00e1s grande de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recibi\u00f3 su exaltaci\u00f3n con des\u00adconcierto, porque nunca hab\u00eda aspirado a las dignidades. Estas lo cogieron siempre de improviso. En el fondo de su alma solo quer\u00eda ser cura aut\u00e9ntico, descomplicado y llano, y lo fue siempre, no solo desde que comenz\u00f3 su vida sacer\u00addotal en un oscuro pueblo de Italia, sino a lo largo de toda su carrera. Albino Luciani, ya jefe espiritual de setecientos millones de cat\u00f3li\u00adcos, se acordar\u00eda de sus modestos principios en la lejana aldea de su juventud, desprovisto de arreos y comodidades, como el cura simple que se daba a los suyos, los pobres y los afligidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que insistir en ese cura verdadero, bonach\u00f3n, con el alma prendida de fe y alborozo, que se ha ido perdiendo en la frivolidad de los tiempos. Cuando el hombre contempor\u00e1neo, perplejo ante los enigmas de la \u00e9poca, no encuentra al cura \u00edntegro, siente que algo se est\u00e1 deslizando. El mundo est\u00e1 urgido de fe, y ojal\u00e1 sea una fe alegre y transmisible como la que llen\u00f3 de optimismo a la humani\u00addad en la sonrisa de Juan Pablo I.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Breve fue su pontificado en el tiempo. Inmenso en su profundi\u00addad. Hasta los adherentes de otras iglesias admiraron la figura de este bondadoso Papa que abri\u00f3 su alma a todos los hombres para compenetrarse del dolor ajeno. El planeta que se de\u00adsangra entre odios y angustias, y que no sabe re\u00edr y menos sonre\u00edr, se detuvo electrizado ante el ser que sin metralletas ni neutrones fue capaz de cambiarle el rostro a la ferocidad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Albino Luciani, Papa sin ce\u00adremonias, que renunci\u00f3 a la tiara para ense\u00f1arle al mundo a ser humilde, no quiso subir al trono pontificio en hombros del fasto sino confundido entre su propia sencillez. Su humilde extracci\u00f3n, pregonada por los cables y afirmada por \u00e9l mismo con leg\u00edtimo orgullo, con\u00advenci\u00f3 y conquisto voluntades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta hora de voracidad en que los hombres est\u00e1n cada vez m\u00e1s divi\u00addidos por los desequilibrios de la fortuna, salta de repente a lo m\u00e1s alto de la contemplaci\u00f3n mundial este inc\u00f3gnito pastor de almas que se enorgullece de su pobreza, en la cumbre del poder religioso que tambi\u00e9n es econ\u00f3mico, y cla\u00adma por la igualdad de los hom\u00adbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mensaje no puede ser m\u00e1s expresivo. Y es indudable que ha penetrado en la conciencia del mundo. Este fugaz Papa de 32 d\u00edas, inspirado por la sencillez, la alegr\u00eda, la sublimaci\u00f3n de lo simple y lo austero, escribe una lec\u00adci\u00f3n de penetrante lenguaje. Y lo lanza a los cuatro vientos con la sonrisa en los labios y el destello de esperanza en el coraz\u00f3n, para que se entienda mejor la palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 31-X-1978.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Era la suya una sonrisa que le brotaba espont\u00e1nea y llena de sinceridad y que invadi\u00f3 al mundo y lo convenci\u00f3 del significado de la simplicidad. Cuando los cardenales eligieron Papa a una figura no opcionada en los pron\u00f3sticos, el mundo se en\u00adcontr\u00f3 con una revelaci\u00f3n. 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