{"id":376,"date":"2009-10-27T02:25:54","date_gmt":"2009-10-27T02:25:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=376"},"modified":"2014-05-25T20:53:48","modified_gmt":"2014-05-26T01:53:48","slug":"las-fugas-del-amor-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2009\/10\/27\/las-fugas-del-amor-2\/","title":{"rendered":"Las fugas del amor"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carrera literaria de Esperanza Jaramillo se inicia con el libro <em>Caminos de la vida, <\/em>publicado por la Gobernaci\u00f3n del Quind\u00edo en 1979. Desde entonces, todo lo que ha escrito en libros, peri\u00f3dicos y revistas muestra el mismo sello rom\u00e1ntico que aflor\u00f3 en su primera obra. Su segundo libro, <em>Testimonio de la ilusi\u00f3n, <\/em>ve la luz en 1986, con el auspicio del Banco Central Hipotecario, cuya oficina en Calarc\u00e1 estaba dirigida por la escritora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">En este alm\u00e1cigo de delicadas prosas l\u00edricas, la autora revela un alma sensible frente a los prodigios de la existencia. Es la suya una vocaci\u00f3n di\u00e1fana que desde temprana edad le permite escuchar el llamado claro de sus dioses tutelares. Su fina sensibilidad la conduce desde la ni\u00f1ez a sumergirse en su propio mundo interior, lleno de resonancias po\u00e9ticas, que ella\u00a0 fortalece con la lectura de Whitman, Novalis y Francisco de As\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">En su carrera de escritora no habr\u00e1 titubeos ni desfallecimientos, si bien la atenci\u00f3n de su actividad bancaria la desv\u00eda por \u00e9pocas del prop\u00f3sito irrenunciable de hacer literatura. De un lado est\u00e1 la fibra espiritual con que naci\u00f3 y creci\u00f3, que le hace concebir mundos de ensue\u00f1o, y del otro, el hecho material de ganarse el pan -el duro pan de los escritores- en medio de los agobios que invaden la atm\u00f3sfera febril de los negocios. Es la eterna lucha entre las letras de cambio y las letras del esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Esperanza porta en la sangre el don del canto, como nieta de los poetas Juan Bautista Jaramillo y Blanca Isaza de Jaramillo, quienes en\u00a0 la capital de Caldas plasmaron su brillante obra literaria, de alta ponderaci\u00f3n nacional. Ellos legaron para los nuevos tiempos su revista <em>Manizales, <\/em>que lleva 62 a\u00f1os de labor continua, tribuna gloriosa que hoy dirige la hija de los poetas fallecidos, A\u00edda Jaramillo, abanderada infatigable de la cultura caldense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Esperanza Jaramillo, oriunda de Manizales, se establece en Calarc\u00e1 a la edad de doce a\u00f1os. El Quind\u00edo, embrujada tierra de cafetales, horizontes abiertos y fascinantes estampas buc\u00f3licas, ha visto germinar sucesivas cosechas de escritores y poetas. Comarca fecunda de donde brotaron en el pasado\u00a0 c\u00e9lebres cuentistas, como Eduardo Arias Su\u00e1rez y Adel L\u00f3pez G\u00f3mez; que posee figuras de excelencia en la poes\u00eda, como Carmelina Soto y Baudilio Montoya, y que cuenta adem\u00e1s con exponentes connotados en los g\u00e9neros del ensayo, la novela y el costumbrismo, esa comarca ser\u00eda tierra pr\u00f3diga para la joven viajera venida de las cumbres manizale\u00f1as, quien se convertir\u00eda en quindiana aut\u00e9ntica por su identificaci\u00f3n entra\u00f1able con el paisaje y la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">A Esperanza la conoc\u00ed en el Quind\u00edo. Llegado tambi\u00e9n de otras latitudes, por aquellos d\u00edas actuaba yo como gerente de un banco en la ciudad de Armenia y al mismo tiempo me desempe\u00f1aba en las letras y el periodismo, haza\u00f1a que, sin duda con exceso de arrojo, logr\u00e9 culminar con buena fortuna. Esperanza fue la primera directora de la Casa de Cultura de Calarc\u00e1, antes de ingresar al sector bancario, en el cual lleva m\u00e1s de veinte a\u00f1os de labores, cumplidas entre Calarc\u00e1, Armenia y Bogot\u00e1, ciudad esta donde hoy ocupa una destacada posici\u00f3n en Bancaf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Esto se\u00f1ala que pisamos el mismo terreno, lo cual explica nuestra fusi\u00f3n solidaria en el acto acad\u00e9mico de esta noche, en el que la distinguida amiga me ha dispensado el honor de decir unas palabras con motivo de la edici\u00f3n de su primera novela, <em>El brazalete de las ausencias y los sue\u00f1os. <\/em>Ante todo, he de resaltar el esfuerzo enorme, ignorado e incomprendido por la mayor\u00eda de la gente, que significa escribir una obra dentro del clima agitado de los n\u00fameros. Como el dinero y las letras marchan por diferente camino, son dos campos opuestos y de dif\u00edcil articulaci\u00f3n entre s\u00ed, que por eso mismo representan un choque de trenes para quienes busquen cumplir los dos oficios a la vez. Sin embargo, de tarde en tarde se presentan excepciones ejemplares, como esta de Esperanza Jaramillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Alguna vez llegu\u00e9 a suponer, a ra\u00edz del largo receso que se hab\u00eda producido despu\u00e9s de su \u00faltima obra, que la atm\u00f3sfera ejecutiva, que suele marear la personalidad con peligrosos espejismos, estaba ahogando a la escritora. Por fortuna, la literata se salv\u00f3, sin sacrificar a la ejecutiva, como lo revela la edici\u00f3n que hoy festejamos. Cu\u00e1n significativo resulta el hecho de que sea Corbanca -cooperativa de empleados de Bancaf\u00e9- la patrocinadora del libro, lo cual merece franco reconocimiento para la entidad y un caluroso aplauso para la banquera-escritora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Pasando a la novela, lo primero que aprecio es que con este trabajo se produce un viraje frente a los dos libros anteriores. No porque se haya pasado de la poes\u00eda a la narrativa, si de todas maneras la novela est\u00e1 escrita con aliento po\u00e9tico, sino por la postura desenfadada con que la autora maneja el ambiente y los personajes. La plasticidad con que mueve los episodios hace recordar la principal exigencia del arte de novelar: dibujar la vida con realismo. En efecto, la escritora trama en su novela, dentro del juego de las posibilidades, lo que acontece en la vida real. Y hace de la ficci\u00f3n una vivencia cierta. Si en este g\u00e9nero literario los hechos dejan de ser probables, se pierde la credibilidad en lo narrado y decae el inter\u00e9s del lector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Tras la sutil elaboraci\u00f3n de su prosa l\u00edrica, aparece hoy la narradora vigorosa -y algo torrencial- que no se da tregua ni respiro para hacer caminar la historia. Historia que se convierte en una constante b\u00fasqueda del amor y la felicidad. Los seres que pinta Esperanza son protagonistas de las vicisitudes eternas que giran en torno a las querencias, frustraciones y anhelos del coraz\u00f3n. El amor, para la mayor\u00eda de ellos, es esquivo, si bien algunos lo disfrutan en idilios de aparente estabilidad, que luego se extinguen, como sucede con el \u00edmpetu de los volcanes, que primero rugen y despu\u00e9s se silencian durante a\u00f1os o para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Alma, la hero\u00edna de la novela, es la muchacha elemental de todos los pueblos y de todos los escenarios sociales, que siente el ansia de amar y ser amada. Ese fluir de los sentimientos le permite a temprana edad su primera experiencia amorosa, la que cree que ser\u00e1 eterna. Pero como el coraz\u00f3n es voluble, llega el desenga\u00f1o. Curada de su desilusi\u00f3n, surge otro romance, y m\u00e1s tarde un nuevo fracaso, seguido de fallidas ilusiones por hallar en alguna parte el amor verdadero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La protagonista pasa a\u00f1os enteros buscando respuesta a sus ansiedades, y conforme vive perturbadores episodios, se acrecienta la sospecha de que la felicidad no existe. En su vida errante se cruza con seres desdichados, con ocasionales compa\u00f1eros de un momento ef\u00edmero de pasi\u00f3n, con actores caricaturescos de la comedia humana, y descubre que todos son v\u00edctimas, como ella, de la soledad y la melancol\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">En esta forma conoce la fals\u00eda mundana, lo mismo que las turbulencias del coraz\u00f3n. Su mundo cotidiano se vuelve un tr\u00e1nsito continuo de personas tristes y negadas para el amor, que a la vez persiguen, sin hallarla, la fuente de la felicidad. En medio de este ambiente heterog\u00e9neo, el coraz\u00f3n se siente sofocado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">No es aventurado imaginar que Alma, la protagonista, encarna la propia alma de la escritora. La ficci\u00f3n literaria es el g\u00e9nero que m\u00e1s se presta y se utiliza para la autobiograf\u00eda. Sin darse cuenta, el narrador vierte en sus escritos sus propios sentimientos, en forma simb\u00f3lica o subconsciente. Cuando a Flaubert le preguntaron por el significado de su hero\u00edna, respondi\u00f3: \u201cMadame Bovary soy yo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Esperanza ha escrito una buena novela. En sus p\u00e1ginas describe un mundo movido con crudeza y sensibilidad, donde ocurren escenas duras y turbadoras, algunas matizadas de fino erotismo. La obra representa una emotiva y ver\u00eddica historia de los sentimientos humanos, y le mereci\u00f3 a Jos\u00e9 Luis D\u00edaz Granados las siguientes palabras, en carta a la autora: \u201cTu novela es el primer cuento de hadas que conozco que se escribe con crudeza, con el coraz\u00f3n y las entra\u00f1as en la mano, de manera descarnada y en ocasiones llena de \u00e1spera poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La b\u00fasqueda del amor y la felicidad ser\u00e1 siempre el gran reto de la humanidad. Batalla que nunca se dar\u00e1 por terminada, por lo mismo que el alma no se resigna a la orfandad y a la derrota de su naturaleza espiritual y de su esencia sensitiva. El hombre no puede perder el derecho a so\u00f1ar, el m\u00e1s sagrado de sus derechos. Eso es lo que defiende Esperanza en su novela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><em><strong>El Espectador, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 27 de febrero de 2003.<br \/>\n<em><strong>Revista Manizales, <\/strong><\/em>Manizales, abril de 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar La carrera literaria de Esperanza Jaramillo se inicia con el libro Caminos de la vida, publicado por la Gobernaci\u00f3n del Quind\u00edo en 1979. Desde entonces, todo lo que ha escrito en libros, peri\u00f3dicos y revistas muestra el mismo sello rom\u00e1ntico que aflor\u00f3 en su primera obra. 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