{"id":3798,"date":"2011-10-05T10:33:48","date_gmt":"2011-10-05T15:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3798"},"modified":"2014-04-15T06:35:40","modified_gmt":"2014-04-15T11:35:40","slug":"armenia-ciudad-abierta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/05\/armenia-ciudad-abierta\/","title":{"rendered":"Armenia, ciudad abierta"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El visitante descubre en el Quind\u00edo nuevos horizontes. Es dif\u00edcil seguir de largo. Hay alg\u00fan misterio en el ambiente que hace detener la marcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Armenia, ciudad cosmopolita por excelencia, es guardiana de tradicional hidalgu\u00eda. Pocas ciudades en el pa\u00eds han logrado traspasar las barreras de la pe\u00adque\u00f1ez territorial sin perder los encantos del pueblo, a tiempo que irrumpen, como Armenia, en las dimensiones de la gran ciudad. Cuando los pueblos crecen y se agigantan, destru\u00adyen por lo general su lado atrac\u00adtivo y terminan despersonali\u00adz\u00e1ndose entre los arrebatos y los rigores del falso progreso. A veces se rompen el alma por pretender ser grandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Armenia no se ha dejado desfigurar. Quienes ayer la conocieron como la aldea teme\u00adrosa de volverse mayor, y hoy se encuentran con la urbe di\u00adn\u00e1mica y asombrosa, siguen hallando el h\u00e1lito acariciante que no logr\u00f3 robarse la transformaci\u00f3n que en otros casos mutila y destruye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho tiene de espartano es\u00adte pueblo que se hizo fuerte entre vigilias y holocaustos, sin detenerse sobre las cruces de sus infortunios, de no ser para sacar fuerzas en busca de un destino superior. Borradas las cenizas, aparece ahora un futuro promisorio. Conforme fueron cayendo las casonas de bahareque para ser sustituidas por modernas construcciones, sus moradores se impusieron la tarea de desarmar las viejas estructuras para fundir la ciudad contempor\u00e1nea que no puede conformarse con la anti\u00adgua calle real, ni con plazas adormecidas ni con los comercios sose\u00adgados. Hoy es el centro febril que se expande todos los d\u00edas y que conquista, a golpes de pro\u00adgreso y con la mira en alto, nuevos tramos de urbanismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De aquella quieta aldea surgi\u00f3 la pujante ciudad de hoy, una puerta siempre abierta para el forastero. Los conquistadores antioque\u00f1os, que un d\u00eda desafiaron la braveza de la monta\u00f1a para descubrir este Quind\u00edo pr\u00f3spero e intocado, inyectaron una raza de temple que apren\u00addi\u00f3 la hospitalidad como la pri\u00admera herramienta de trabajo. Gentes venidas de todas las re\u00adgiones del pa\u00eds saben que en Armenia no se conoce el ego\u00eds\u00admo, de no ser para progresar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El albergue, la cama franca, la mano amiga son aqu\u00ed tan naturales como el aire que corre transportando aromas cafete\u00adros. La cordialidad se respira desde el primer momento, porque el quindiano no ha teni\u00addo tiempo de veleidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras en otros sitios el regionalismo es atrofiante, en el Quind\u00edo todos somos bienve\u00adnidos. Es esa la primera virtud de una comarca que no quiso encerrarse entre linderos estre\u00adchos. En Armenia las puertas son amplias y no se permite que nadie las cierre. Aqu\u00ed el cielo es generoso. Sus enso\u00f1adores pai\u00adsajes son el patrimonio natural de una tierra pr\u00f3\u00addiga. No es de extra\u00f1ar, en\u00adtonces, que con semejantes in\u00adgredientes no se avance con pa\u00adso firme, y menos lo ser\u00e1 pre\u00adsenciar el milagro final de un pueblo que habr\u00e1 de llegar muy lejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Revista de los golfistas de Armenia <\/strong><\/em>(editorial), IV Abierto Cafetero de Golf, junio de 1979.<br \/>\n<strong><em>La Patria,<\/em> <\/strong>Manizales, 2-VI-1979.<br \/>\n<em><strong>Revista Bancos y Bancarios, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, febrero de 1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar El visitante descubre en el Quind\u00edo nuevos horizontes. Es dif\u00edcil seguir de largo. Hay alg\u00fan misterio en el ambiente que hace detener la marcha. Armenia, ciudad cosmopolita por excelencia, es guardiana de tradicional hidalgu\u00eda. 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