{"id":3926,"date":"2011-10-08T10:07:51","date_gmt":"2011-10-08T15:07:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=3926"},"modified":"2014-06-01T20:39:31","modified_gmt":"2014-06-02T01:39:31","slug":"bajo-la-luna-negra","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/08\/bajo-la-luna-negra\/","title":{"rendered":"Bajo la luna negra"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la aparici\u00f3n de este libro se prueba que el caf\u00e9, un bien pr\u00f3digo en rendimientos econ\u00f3micos y principal soporte de nuestra riqueza nacional, tambi\u00e9n produce cultura. Y es en esta hermosa parcela quindiana, ba\u00f1ada de exuberancia cafetera y cuna de poetas, cuentistas, novelistas, donde se rescata una novela que andaba refundida en el polvo de los a\u00f1os y que hoy ve la luz gracias al empe\u00f1o del Comit\u00e9 Departamental de Cafeteros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el lector sepa que el libro que tiene en sus manos fue escrito por Eduardo Arias Su\u00e1rez en el a\u00f1o de 1929, en la Guayana venezolana, y que desde en\u00adtonces permanec\u00eda in\u00e9dito, comprender\u00e1 hasta d\u00f3nde la p\u00e1tina del tiempo cubre de olvido la obra de los escritores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suerte triste la de un trabajo como este que, escrito con vehemencia y dolorido y bello sentimiento, no hab\u00eda logrado romper las vendas de un mutismo desconcertante.\u00a0 Si la literatura es por excelencia el arte de la comunicaci\u00f3n humana, que transmite emo\u00adciones y crea universos, solo alcanza su verdadero destino cuando llega al lector. Han transcurrido veinti\u00fan a\u00f1os desde la muerte de Arias Su\u00e1rez y cincuenta desde que fue escrita su novela. Pero, en fin de cuentas, la obra no se perdi\u00f3, y aqu\u00ed se pone a rodar para que ya nunca se detenga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es razonable la indiferencia de las nuevas generaciones hacia este escritor de Armenia, uno de los mayores talentos colombianos como cuentista y novelista, ganador de concursos de poes\u00eda y autor de varios libros laureados por la cr\u00edtica, de mucho vuelo en su \u00e9poca. Todo esto parece olvidado en los nuevos tiempos. Se trata acaso del mejor cuentista del pa\u00eds, g\u00e9nero en el que m\u00e1s sobresali\u00f3, y cuyas producciones, vertidas a varios idiomas, dejaron de tener eco en nuestra patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Comit\u00e9 de Cafeteros me confi\u00f3 la honrosa misi\u00f3n de asesorar la presente publicaci\u00f3n, a m\u00ed, ferviente admirador de la calidad literaria de Eduardo Arias Su\u00e1rez, sent\u00ed que la tierra quindiana, que no sabe ser ingrata, iba en busca de su hijo ep\u00f3nimo. El escritor regresa a su parcela, \u00e9l, que nunca dej\u00f3 de tener alma campesina, como lo comprobar\u00e1 el lector cuando se adentre en estas p\u00e1ginas y halle las a\u00f1oranzas de quien desde el tr\u00f3pico salvaje clama por el solar nativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al rescatar esta joya literaria hay que desear que lo mismo suceda con los dem\u00e1s libros de este escritor, hoy no solo agotados sino tambi\u00e9n ignorados, y que se salven sus <em>Cuentos heter\u00f3clitos, <\/em>otra obra in\u00e9dita que guarda celosamente su viuda, do\u00f1a Susana Mu\u00f1oz de Arias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caf\u00e9 y la literatura se entrelazan y se hacen grandes cuando llegan al alma del pueblo. Tal la cons\u00adtancia que deseo transmitir en mis palabras, antes de abrir el pr\u00f3logo de la obra, escrito por la pluma maestra de don Baldomero San\u00edn Cano. Este solo hecho acredita un acontecimiento literario. Y es mayor el suceso cuando adem\u00e1s se publica el texto manuscrito de aquel trabajo, donde los estudiosos de la literatura hallar\u00e1n, en el escrutinio de los no pocos tachones y correcciones, un esp\u00edritu inquieto que buscaba siempre la perfecci\u00f3n idiom\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retrocediendo en el tiempo solemos descubrir puntales perdidos de nuestro patrimonio cultural. Lo importante, despu\u00e9s, es clavarlos como faros inextinguibles para las futuras generaciones, como aqu\u00ed se hace. La literatura es, ante todo, inteligencia y luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(Noticia publicada en la edici\u00f3n de la novela Bajo la luna negra, Editorial Quingr\u00e1ficas, Armenia, septiembre de 1980).<strong> <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El Espectador, Magaz\u00edn Dominical, <\/strong><\/em>Bogot\u00e1, 17-III-1980.<br \/>\n<em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 6-VIII-1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Comentarios:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>Magaz\u00edn Dominical de El Espectador<\/em> public\u00f3 con gran despliegue la noticia sobre el rescate de esta novela de Eduardo Arias Su\u00e1rez. Dice lo siguiente en la nota de presentaci\u00f3n de este hecho:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn p\u00e1ginas centrales publicamos un aut\u00e9ntica primicia literaria: Se pone en estos d\u00edas en circulaci\u00f3n una obra del cuentista Eduardo Arias Su\u00e1rez que permaneci\u00f3 in\u00e9dita 50 a\u00f1os: <em>Bajo la luna negra <\/em>se titula la novela. El libro, publicado con el patrocinio del Comit\u00e9 de Cafeteros del Quind\u00edo, trae un pr\u00f3logo de don Baldomero San\u00edn Cano, lo cual es suficiente raz\u00f3n para entender que se trata de un trabajo valioso. Tanto el original de la novela del escritor de Armenia, como el manuscrito del pr\u00f3logo, se tuvieron inexplicablemente guardados durante medio siglo y solo ahora, como lo anota Gustavo P\u00e1ez Escobar en la presentaci\u00f3n que hace de ellos, pudo imprimirse. Arias Su\u00e1rez es considerado por los estudiosos de nuestra narrativa como uno de los m\u00e1s exquisitos autores colombianos, pero su obra no ha contado con la debida divulgaci\u00f3n. Reproducimos, entonces, el pr\u00f3logo de Baldomero San\u00edn Cano, un corto escrito que sit\u00faa la novela como una obra \u2018original, llena del sentido de la vida en el tr\u00f3pico y abundant\u00edsima en bellos paisajes del esp\u00edritu y de al tierra, reales e imaginarios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comentario del poeta \u00d3scar Echeverri Mej\u00eda al recibir la novela, que le obsequi\u00f3 el Comit\u00e9 de Cafeteros del Quind\u00edo en un viaje a Armenia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEduardo Arias Su\u00e1rez es uno de los mejores cuentistas colombianos, injustamente olvidado, autor de otro libro \u2013publicado en Par\u00eds\u2013 titulado <em>Cuentos espirituales. <\/em>Recuerdo que en uno de mis viajes a la hacienda El Diamante, del inolvidable Le\u00f3n Su\u00e1rez y de mi t\u00eda Elvira Mej\u00eda, su esposa, le\u00ed por vez primera \u2013hace muchos a\u00f1os\u2013 ese libro de Arias Su\u00e1rez, el cual dej\u00f3 en mi alma un recuerdo imborrable. Siempre que veo el nombre del exquisito escritor quindiano lo asocio a esos a\u00f1os lejanos de mi adolescencia\u201d. <strong>\u00d3scar Echeverri Mej\u00eda, <\/strong><em>Occidente,<\/em> Cali, 23-XII-1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar Con la aparici\u00f3n de este libro se prueba que el caf\u00e9, un bien pr\u00f3digo en rendimientos econ\u00f3micos y principal soporte de nuestra riqueza nacional, tambi\u00e9n produce cultura. 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