{"id":4057,"date":"2011-10-09T19:57:54","date_gmt":"2011-10-10T00:57:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/?p=4057"},"modified":"2014-03-02T19:32:10","modified_gmt":"2014-03-03T00:32:10","slug":"augusto-leon-poeta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/2011\/10\/09\/augusto-leon-poeta\/","title":{"rendered":"Augusto Le\u00f3n, poeta"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n en su juventud no ha pecado en poes\u00eda? \u00a1Estado delicioso este de poder prender el acr\u00f3stico en el coraz\u00f3n de la amada! La vida nos hace rom\u00e1nticos a los quince, a los dieciocho a\u00f1os, la edad del pesta\u00f1eo seductor, del flirteo audaz, de la eterna primavera. Quien despu\u00e9s de los veinte a\u00f1os sigue escribiendo versos, es poeta. Ya no retroceder\u00e1. La vena puede mantenerse oculta, adormecida o en remojo, pero no se interrumpir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Augusto Le\u00f3n Restrepo Ram\u00edrez, el ilustre exdirector <em>La Patria,<\/em> glosador de la vida cotidiana, buen prosista y adem\u00e1s pol\u00edtico, publica a sus 39 a\u00f1os sus primeros versos. Siempre ha sido poeta. Era la suya una actitud discreta, quiz\u00e1 temerosa, que lo manten\u00eda como vate clandestino que apenas osaba libar entre amigos la copa rom\u00e1ntica que se escapaba de la mano, hecha canci\u00f3n y quimera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se descubre ahora ante la opini\u00f3n p\u00fablica, rompiendo sus timideces \u2013primera condici\u00f3n del novel artista\u2013, con un breve y delicado acopio que confirma su sensibilidad po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las letras de Caldas cuentan con un nuevo bardo que en su primera salida muestra calidad para lanzarse en conquista de futuros laureles. La vida del poeta no es, no puede ser f\u00e1cil. Si en la poes\u00eda se compendia toda la literatura, \u00a0se trata del arte m\u00e1s exigente. Ya dijo Valencia que es preciso sacrificar un mundo para pulir un verso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Augusto Le\u00f3n, con su estro inflamado, repasa la existencia del hombre en los quince poemas que acaban de aparecer en la serie de <em>Escritores Caldenses.<\/em> Su palabra es de hondo sentimiento. Es su palabra emo\u00adcionada, con ese ardor de los primeros versos, cuando ya se ha pasado por los arrebatos de la juventud y co\u00admienza a probarse el n\u00e9ctar de los dioses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siente la vida como una esperanza y sabe que vivir in\u00fatilmente es negar la claridad que se hallar\u00e1 en el paso siguiente. Si le ha tocado conocer la desesperanza de este siglo veinte, hecho de odio, de soledad y angustia, preten\u00adde redimir al hombre de la guerra del napalm y del conflicto del alma, para dispensarle un b\u00e1lsamo y ense\u00f1ar\u00adle la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Augusto Le\u00f3n, el poeta que mira por encima de la guerra, pero que va marcado por esta \u00e9poca brutal, se detiene ante el compa\u00f1ero ca\u00eddo para tomar aliento, pa\u00adra dar el paso siguiente, el que descubrir\u00e1 la claridad. La esperanza es cierta, lo afirma con convicci\u00f3n. Su grito sale de la propia soledad del ser. Y si define el tiempo como un invierno eterno, con m\u00e1s sombras que lu\u00adces, es porque su canto busca la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se me ocurre que Augusto Le\u00f3n es el poeta de la esperanza. Y no s\u00f3lo en el sentido de ser una revelaci\u00f3n, una p\u00e1gina que se abre como una promesa, sino porque sus poemas son afirmativos. <em>Las palabras que no tienen coraza \u2013<\/em>t\u00edtulo de la obra\u2013 le muestra al hombre su angustia, su postraci\u00f3n, sus derrotas, pero s\u00f3lo para hacerle conquistar la alegr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La Patria, <\/strong><\/em>Manizales, 5-X-1980.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gustavo P\u00e1ez Escobar \u00bfQui\u00e9n en su juventud no ha pecado en poes\u00eda? \u00a1Estado delicioso este de poder prender el acr\u00f3stico en el coraz\u00f3n de la amada! La vida nos hace rom\u00e1nticos a los quince, a los dieciocho a\u00f1os, la edad del pesta\u00f1eo seductor, del flirteo audaz, de la eterna primavera. Quien despu\u00e9s de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[84],"class_list":["post-4057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poesia","tag-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4057"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9809,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057\/revisions\/9809"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.gustavopaezescobar.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}